1 ¡ Por siempre condenado ! Por Guatóglota 2007
2 En memoria de mis tíos - abuelos Felipe y Gabi ¡ Gore, gore, euskalerria !
3 ¡ Es curioso ¡, he sido un hombre de trabajo, esforzado. Respiro, sin sobresaltos con una familia hermosa, que me quiere y yo los quiero a ellos. Noche a noche hojeo los viejos libros de la abuela, tal vez intento completar mi instrucción barajando entretenidos naipes ajenos. Al fusionarme con el éxodo masivo de toda una degeneración, cargando de idioteces al mundo, corrompida por la mano perversa, opresora.
4 Pobre e infundado navegar del viejo vapor sin rumbo fijo. Pletórico rollo de sabiduría y entendimiento que nos abres los ojos en vigilia, con el placer de la música inmortal, sostenedora de la historia. ¡Es curioso!, desechar las emociones aún vigentes, bastando restaurar para extender su útil vida. ¡ Oh !, ¡ aún respiro ! los derechos humanos, a los que los producen y a los que los que los encubren. ¡ Esta noche ! me siento extraño, desnaturalizado, acorralado por la vanidad.
5 Privado de mi libertad, incautado por mis persecutores, obedientes organismos de la destrucción, por pensar diferente, calificado de impetuoso ideólogo de la independencia, la libertad. Solo y encarcelado, me limité a extraer fuerzas de mis debilidades. Prisionero de una guerra injustificada, fascista. ¡ Fui interrogado !, aunque conocían mi versión. ¡ Enjuiciado !, ya estando condenado. No existía escenario alguno capaz de soportar el acto apologético.
6 ¡ Es curioso !, en la cárcel me han metido – con argucia y precaución – si lo supiera mi madre … lloraría … ¡ Casi no respiro ! en esta mazmorra. A media noche, custodian mi celda dos decididos guardianes, ¡ con hambre y sed ! intento conciliar el sueño, tan esquivo por mi condición. Escucho un camión ingresando al campo, cargado con mis compañeros, furtivos prisioneros como yo. Los lamentos se confunden, se los lleva el viento,
7 de los próximos sentenciados a ser fusilados. Mártires por un mundo justo sin ataduras ni reveces. Amontonados como basura, revueltos en fosa común. ¡ Es curioso ! lo que me mantiene en pie, para soportar tales humillaciones; que respire, así como estoy, que la noche siga siendo noche, por que sí y no hay más.
8 Era inevitable, sólo quedaba ver avanzar la lista y convertirme en uno más de los inmolados, ¡ por siempre condenado !, sentir el rigor de mi pueblo diezmado, que lo llevo presente en mi corazón, aún mi condición. Abogando, para que las nuevas generaciones puedan celebrar como se debe y como se merece nuestra patria, ¡ en libertad !.
9 ¡ Anodino es !, ¡ quién desea respirar amaneciendo !. Esperando con mi frente y espíritu en alto, rodeados por el pelotón apuntándonos. Terminar con la sentencia, el trámite efímero de lo absurdo. Encontrarse al amanecer muerto sin respiración y tirado en el pavimento ¡ con expresión curiosa !.