1 136 EL SIGNIFICADO INCONCIENTE DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE
2 137 La esclerosis múltiple
3 138 La mielina es una sustancia aislante que envuelve los axones y aumenta la velocidad de transmisión del impulso nervioso Aunque el sistema nervioso surge ya en animales muy primitivos, la mielina aparece recién en los vertebrados acompañando el desarrollo de la musculatura (estriada) dedicada a los movimientos voluntarios A las 14 semanas de la gestación comienza la mielinización de las fibras nerviosas A partir del sexto mes de la gestación se mielinizan las vías de la sensibilidad profunda conciente (estereognosia) y vías de la sensibilidad profunda inconciente o cerebelosa (tono muscular y postura) A partir del noveno mes de la gestación hasta los dos años de edad se mieliniza la vía piramidal (motilidad voluntaria) La mielinogénesis acompaña la puesta en función de las diferentes vías; su funcionamiento pleno depende de que se haya completado el proceso
4 139 ESCLEROSISMÚLTIPLE Lesión inflamatoria que afecta a la mielina (sustancia blanca) que reviste los axones LEUCONEUROAXITIS Destruye la mielina en localizaciones que se suponen aleatorias Algunos casos de la forma recurrente se detienen espontáneamente, otros progresan hacia la invalidez progresiva en tiempos distintos y en brotes agudos o subagudos Las placas predominan en el tercer y cuarto ventrículos, cerebelo, tallo encefálico, médula, nervios y quiasma óptico. Suele afectar las vías piramidal, sensitiva, cerebelosa y óptica + + COMPLEJO SINTOMÁTICO AISLADO (por ejemplo paresia de un miembro o neuritis óptica) + + FORMA RECURRENTE CRÓNICA
5 140 Las figuras motoras o sensitivas que sobreviven como producto de la experiencia pasan a constituir la trama de fondo (generalmente inconciente) de las acciones o de las percepciones nuevas. Puede decirse, esquemáticamente, que el sistema extrapiramidal, que se ocupa del tono y la coordinación muscular inconciente, organiza la trama de fondo de todo movimiento voluntario. Mientras que la figura de ese movimiento “intencional” conciente depende del sistema piramidal. La localización de las lesiones no es azarosa. Deja intacto el fondo arcaico, extrapiramidal, de los sistemas de movimiento, y dificulta la realización de los nuevos. Cuando afecta el sistema sensitivo ataca predominantemente las funciones que colaboran con los movimientos voluntarios y con las actividades fundamentales para la vida de relación.
6 141 Una interpretación psicoanalítica de la esclerosis múltiple
7 142 AFECTOS Afectos normales y universales configurados de acuerdo con una clave de inervación típica. Afectos disfigurados por una deformación patosomática de su clave de inervación. Se manifiestan como síntomas y afecciones. Cuando varios afectos se disputan el acceso al sistema motor o secretor suele producirse un desconcierto afectivo. Los actos motores y perceptivos (sensoriales y sensitivos) constituyentes de acciones eficaces poseen sus propias claves de inervación. La actitud vacilante surge de un desconcierto sensorio motor que se produce por razones análogas a las del desconcierto afectivo. ACCIONES La acción eficaz disminuye el monto del afecto correspondiente
8 143 ENFERMEDAD SOMÁTICA DEFORMACIÓN PATOSOMÁTICA DEL AFECTO REGRESIÓN A UN PUNTO DE FIJACIÓN PRENATAL FRUSTRACIÓN ACTUAL APARATO CIRCULATORIO Arritmia Cardiopatía isquémica Infarto cardíaco SISTEMA NERVIOSO Epilepsia Cefalea. ACV Esclerosis múltiple En la etapa en que se forma la mielina se consolidan el lenguaje la bipedestación y la deambulación, que suelen afectarse en la esclerosis múltiple Inhibición de una acción específica EN LOS ENFERMOS CARDÍACOS ENCONTRAMOS
9 144 CINCO PUNTOS PARA UN ESQUEMA INTERPRETATIVO 1Melancolíaanérgicomiasténica 4 Afecta la figura de la acción 3Desconciertosensoriomotor 5 Cada brote simboliza un nuevo intento fallido 2Insuficiencia de la acción motoravoluntaria
10 145 Melancolía anérgicomiasténica Desánimo Ideales inalcanzables representados, como en los monumentos de los próceres, por figuras ecuestres El fundido de la sustancia aislante de los nervios simboliza el encuentro con los ideales “quemantes” que suelen ser incestuosos
11 146 Sentimiento de tener que realizar algo conocido e imposible Conflicto en la identificación con una persona con una gran capacidad de materialización (ideal ecuestre) Insuficiencia de la última etapa de la materialización, simbolizada por la acción motora voluntaria Desconcierto sensoriomotor. Ataque a la acción eficaz La distribución ataca la figura de un particular movimiento La enfermedad deja indemne el sistema extrapiramidal No ataca la trama de fondo del movimiento Ataca los órganos de la vida de relación y las vías piramidales que rigen la motilidad voluntaria Cada brote es un intento fallido en el cual el paciente aparenta “jugarse al todo o nada”
12 147 Con los cables pelados
13 148 Trabajar se le hace cada vez más difícil. Desde que se separó de Carlos, su enfermedad ha empeorado. Hace pocos meses ha empezado a necesitar un bastón. En setiembre, “el mismo mes en que, hace veintitrés años, falleció papá”. Ve asiduamente a Roberto. Acostarse con él le despierta, por primera vez, junto con el placer, la ternura. Pero no puede dejar de pensar que Roberto es su “peor es nada”, comparado con Carlos, que fue “el metejón de su vida”.
14 149 Cuando comenzó con Carlos, “divorciado y ocho años mayor”, lo trataba de usted y le había mentido, “para que se animara”, diciéndole que ya no era virgen. Con Carlos, Albertina lo ha vivido “todo”. La ilusión, el fracaso Albertina lo ha vivido “todo”. La ilusión, el fracaso personal y sexual, la emoción de los hijos, las terribles peleas, la admiración y el respeto, el odio, los celos, la infidelidad mutua, la excitación perversa, la enfermedad y el dolor, el orgullo, la desesperación, y esa negra y horrible tristeza en la cual todo el mundo no es más que un espacio cubierto de cosas que duelen. Carlos es sencillamente eso: la persona que resume su vida, pero… no pudo ser.
15 150 Es muy fácil pensar que la enfermedad fue la causa, pero Albertina, que ya pasó los cuarenta, no puede engañarse. Su relación con Carlos, aun antes de que ella se enfermara, no fue diferente de lo que fue su vida. Cuando Emilia, su hermana, se separó de Gerardo, “reloco y drogadicto”, y se casó con Eugenio, solucionó su vida. Pero Emilia es distinta, como mamá y la abuela, por eso Inés y Miguel, hijos de Albertina, están tan a gusto con ella. Albertina, en cambio, “ha salido a papá”.
16 151 Papá, un descendiente de hombres ilustres que nunca pudo hacer honor a su alcurnia, no era malo, sencillamente sufría. Era buen mozo, alegre y chistoso, y Albertina recuerda que, ante la envidia de sus amigas, la llevaba al cine una vez por semana. Pero la angustia no lo dejaba dormir, y estaba obsesionado por la idea de que lo enterraran vivo. Cuando se suicidó, a los 52 años, con la misma pistola con que le había enseñado a tirar a Albertina, ella, que recién había cumplido los 18, estuvo toda la noche junto al cajón, y le había repetido mil veces: “papá, no te preocupes, estás muerto, remuerto”.
17 152 Hubiera querido estar aunque sea en los últimos instantes, verlo respirar la última vez. El destino de los Albarracín. Jamás olvidaría la vez en que él le había dicho, mientras paseaban a caballo juntos, que ella, su pobre “Tinita”, era la persona que más quería en el mundo. Siempre había sentido mucha pena por papá. Antes y después de su muerte. Y sin embargo, comportándose como la mujer fuerte, casi no había llorado. ¿Por qué siempre había sentido la obligación de ser fuerte?¿Acaso sería porque siempre se había sentido destinada a hacer algo especial?
18 153 Cuando era pequeña su madre siempre le repetía que ella “había nacido del muslo de Júpiter”, pero no era esto solo, su familia misma era “especial”. ¿En qué momento esa realidad la había golpeado con la fuerza de un descubrimiento? Tal vez fue en la escuela, cuando descubrió que sus antepasados figuraban en los libros de historia. O tal vez mucho antes, cuando desfilaban en su casa las institutrices francesas. O quizás fue después, cuando se preguntaba por qué la abuela y mamá dormían en un ala de la vieja casona, mientras papá y el abuelo lo hacían en otra.
19 154 Papá no pudo. Fue en su velorio cuando Albertina comprendió de pronto que las manos de su madre, que había sentido desde niña como “frías, nerviosas y apuradas”, nunca lo habían consolado. Allí mientras Jorge -buen mozo, casado, con cuatro hijos, que militaba en política y que la miraba con ganas- le hablaba de religión en términos espirituales –¡tan diferentes al rígido catecismo del colegio y de mamá!- Albertina sintió crecer, confusamente, dentro suyo, el peso de su antigua obligación: debería poder lo que papá no pudo.
20 155 Debía. Era una deuda poder, pero ¡no pudo! Fue inútil que se enrolara en el Partido, y también que luego, cuando se casó con Carlos, pusiera su mejor empeño en ayudarlo. Carlos tampoco pudo. Carlos fue el primer hombre que la penetró, cuando ella estaba convencida de que nunca se atrevería a tener hijos, porque, desde el día en que, siendo todavía una niña, había visto desnudo a su padre, sentía horror ante la sola idea de la penetración. Había sentido siempre una terrible excitación y sin embargo no podía alcanzar el orgasmo con Carlos. El orgasmo con él vino mucho después, cuando ya todo se había ensuciado.
21 156 Apenas casados habían comenzado a pelearse. No había encontrado lo que buscaba en el amor ni en el sexo. Entonces vivía con desesperación sus menstruaciones, porque se había propuesto quedar embarazada. Y de pronto sucedió. Y el lugar del primogénito que esperaba fue ocupado por Inés. A los cinco meses de embarazo comenzaron los adormecimientos en las piernas. Los primeros síntomas. Su relación con Carlos no fue diferente de lo que fue su vida. Una vida signada por la obligación de realizar una tarea imposible.
22 157 Ayer, mientras luchaba con sus piernas para subir la escalera, volvió a sentir esa constante desesperación de no poder. Como aquella vez, cuando a los 5 años, el abuelo la sacó, por fin, de la piscina en que se ahogaba, y en la cual se había tirado porque “parecía cubierta de pastito”. Y si ayer no se cayó por la escalera fue gracias a Roberto y al bastón.
23 158 Albertina esconde una nena que no logra entender las vicisitudes de una familia que la llena de curiosidad, admiración y exigencias Se esfuerza por revestirse de una apariencia de entusiasmo y fortaleza Acontecimientos que son normales en la vida, como el noviazgo, el matrimonio y la maternidad, la muestran como una mujer desamparada La “fortaleza” impostada la precipita en comportamientos desenfadados que no son acordes con su fobia genital y con su impotencia orgásmica
24 159 En la familia de Albertina había personas con realizaciones importantes Ideales ecuestres Continuos fracasos unidos a la actitud de jugarse al todo o nada La impregna el desánimo, muestra una pobre capacidad sublimatoria Fijación incestuosa intensa Excitación “quemante” que conduce al desconcierto sensoriomotor Intenta cumplir los ideales en las actividades políticas en su manera de experimentar la relación con Carlos y por fin en el embarazo de su primogénito, cuando se desencadena la enfermedad