800 años de redención. Te parecerá extraño, pero ya han pasado 800 años desde que Pedro Nolasco realizara su primera redención.

1 800 años de redención ...
Author: Ovidio Santoyo
0 downloads 0 Views

1 800 años de redención

2 Te parecerá extraño, pero ya han pasado 800 años desde que Pedro Nolasco realizara su primera redención.

3 Tú me miras... y seguro... piensas que me estoy quedando contigo.

4 No, no; en serio. Ahora te cuento. Verás.

5 ¡Volvamos atrás! Era el 1218. El siglo XIII está lleno de aventuras, unas apasionantes, otras tristes. Cristianos y musulmanes están en guerra.

6 Y la guerra, como siempre, sólo trae desgracias. ¡Es lo único que trae! Muchos cristianos, prisioneros, son llevados lejos de sus familias.

7 Encerrados o libres, pero en tierra extraña. ¡Qué fácil es perder la alegría! Bueno...la alegría y la fe y...la moral

8 Y así un día, y otro, y otro... ¿Hasta cuándo?

9 Y apareció un comerciante español, de Barcelona, Pedro Nolasco. No pudo resistir tanto dolor. Aquel espectáculo le partió el corazón.

10 Se dijo: ¿Qué puedo hacer por estos cautivos?

11 Ilumíname, Señora de la Merced. Con tu ayuda seré capaz de todo. Tú serás mi fuerza y yo buscaré su libertad.

12 Y así fue. Ella estuvo tan cerca, tan cerca... ¡Como una madre!

13 Lo demás fue demasiado rápido. ¡Increíble! Muchos jóvenes querían apuntarse. ¡Para que luego digan de los jóvenes!

14 Y la familia de María de la Merced – mercedarios los llamaron- creció como un olivo frondoso.

15 Pedro Nolasco, María de Cervellón, Serapio, Ramón Nonato, Pedro Armengol...

16 Y luego ellas - las mercedarias - poniendo ternura y firmeza a la obra.

17 1492, ¡América!. En el segundo viaje de Colón ya había un mercedario. Y con él la devoción a María de la Merced.

18 ¡Señor! ¡Señor! ¡Qué obsesión con la Virgen! Somos así, y sin ella no somos nada.

19 Me escuchas..., y adivino tu pregunta: ¿Cómo termina esta hermosa historia?

20 Ah, no termina; continúa. Habrá historia mientras haya jóvenes entusiastas que apuestan por la libertad.

21 Mientras haya cadenas con nombres propios: drogadictos, encarcelados, refugiados, apartados de una vida digna...

22 En eso estamos. En Europa, en América, en África, en Asia y en Oceanía.

23 Un poco locos, sí; pero ilusionados de ser libres para liberar.

24