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2 A las víctimas del Holocausto
3 Le dijeron que ya era primavera y el prisionero sonrió, le dijeron que ya los campos florecían y él asintió, le dijeron que si aún soñaba..., y de emoción lloró.
4 No vio que de pronto el cielo se oscureció, y aguanieve sobre los campos de concentración suavemente cayó.
5 Entrecerró, casi de repente, los ojos, y en el cielo una luz vislumbró. Se fue apagando, poco a poco, sin rencor, y sin saber que en el álbum oculto de sus Sueños un Poema sin terminar quedó. En grafía martirial escrito, decía: “En cada Primavera mis Sueños florecerán”. Y así, en silencio, al cielo se fue y en Dios floreció. J u a n M a n u e l d e l R í o
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