1 A MI PÁRROCO
2 A ti, querido párroco, pastor que convocas, guías y animas.
3 Hombre de Dios, maestro y hermano.
4 ¡A ti te alabo de corazón!
5 Admiro tu trabajo y tu vocación, tu vida entre nosotros, tu enseñanza y oración.
6 Me impresiona tu fuerza, tu energía y vitalidad, y...
7 ... tu tremenda paciencia para atender a tu comunidad.
8 ¡Te bendigo por tu incansable dedicación!
9 A ti, que eres confidente, que escuchas y guardas nuestras faltas en tu corazón...
10 A ti que te alegras dando un consejo y celebrando el perdón.
11 ¡A ti, un homenaje lleno de admiración!
12 Te veo feliz en medio de esta realidad...
13 ... aunque sabes que tarde o temprano te cambiarán de lugar.
14 Con tu acogida, testimonio y generosidad, haces crecer cada día nuestra comunidad.
15 Tu presencia muchos frutos ha logrado dar, pero, por sobre todo...
16 ... es a Dios a quien has hecho notar.
17 Querido cura párroco: tantas veces incomprendido y criticado, pero siempre respetado.
18 A ti: un canto de alabanza. Te aplaudo, te abrazo y te bendigo, a nombre de toda la comunidad.
19 Un recuerdo especial a los párrocos que ya han partido de este mundo y que, ahora, gozan del banquete que el Padre Dios nos tiene prometido. Eduardo Cáceres Contreras ( [email protected])