Acción de gracias y frecuencia

1 Acción de gracias y frecuenciaSacramentos 65 Eucaristía...
Author: Carla Morales Romero
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1 Acción de gracias y frecuenciaSacramentos 65 Eucaristía 35 Comunión 8 Acción de gracias y frecuencia

2 La preparación para comulgar, que reúne fe, humildad, confianza y deseo, se simplifica en el amor. El amor es lo que reúne todo. Esto es para antes de comulgar. Pero después de comulgar se debe tener una cierta acción de gracias. Porque, si hemos recibido un don tan grande, es natural que demos gracias a Dios, especialmente a Jesucristo.

3 Cuando le tenemos a Jesús dentro de nosotros, hemos de evitar la rutina y las distracciones como si Jesucristo fuese un extraño dentro de nosotros. Hay muchas cosas que decirle a Jesucristo, las de siempre y las de cada día en particular. La acción de gracias comienza desde el momento de haber comulgado.

4 Mientras continúa la misa, hacemos acción de gracias en particular y en común.Para facilitar la oración particular, debería haber un rato de silencio. Puede hacerse más o menos, dependiendo de la clase de asamblea que nos reúne. Si se está cantando, que el canto sirva para unirnos más entre nosotros y con Dios. Pero que no distraiga.

5 ¿De qué podemos hablar con Jesús¿De qué podemos hablar con Jesús? Esencialmente de los sentimientos más importantes de la misa, como es adorar a Dios, el darle gracias, que es reconocer lo que se le debe. Y como no podemos dar lo mismo que se nos da, lo mínimo que podemos hacer es reconocer que Dios nos ha dado algo grande.

6 A Dios le agrada que nosotros reconozcamos ese deber o deuda que podemos tener con un sentimiento de amoroso reconocimiento. Recordamos lo de aquellos leprosos a quienes Jesús curó, y cómo le agradó a Jesús cuando uno de ellos, que era samaritano, volvió para darle gracias.

7 Dar gracias a Dios significa reconocer que todo se le debe a Él y nada a nosotros.Nosotros podemos dar el abrazo a Jesús, pero es Él el primero que nos da el abrazo. Por eso se lo agradecemos. Respecto a una persona terrena el dar gracias casi siempre envuelve algo de humillante y penoso; pero con Dios, en vez de rebajarnos, nos exalta.

8 Dar gracias a Dios no nos debe contristar sino llenarnos de alegríaDar gracias a Dios no nos debe contristar sino llenarnos de alegría. Es un acto religioso y desinteresado. Y le damos gracias a Dios no sólo porque ha aceptado la invitación de venir a nuestra casa, sino porque Él nos invita a su casa.

9 El Señor me ha invitado a su casa, la mesa esta puesta, dispuesto está el pan.Automático

10 Un lugar en la mesa yo tengo, hay fiesta en mi alma y quiero cantar.

11 Gracias Señor, porque llego cansado y vencido,

12 y me esperas igual que un amigo espera al amigo que en todo triunfó.

13 Gracias Señor, porque mi alma está triste y desierta,

14 y me estas esperando a la puerta dispuesto a llenarme de fuerza y valor.Hacer CLICK

15 El hecho de dar gracias a Dios se considera un acto más religioso y más desinteresado que el pedir mercedes. Pero también debemos aprovechar la comunión para pedir cosas buenas. Santa Teresa decía que debemos aprovechar el momento después de comulgar para pedir cosas buenas.

16 Cristo está presente en nosotros de una manera real y puede llenarnos de bendiciones. Claro que las más importantes y ciertas son las bendiciones espirituales.

17 Y luego la satisfacciónY luego la satisfacción. Es decir, que tendamos a la reciprocidad: Que si Jesús nos da, que también nosotros le demos a Él. Significa que toda comunión debería tener un propósito concreto de mejora en la vida. Muchos santos escribían sus propósitos en un papel para que al comulgar estuviera cerca de su corazón. Así el propósito les unía más a Jesús y les daba fuerza para cumplirlos.

18 La acción de gracias no consiste sólo en hablar a Jesús, sino debemos escucharle dentro del corazón. Es ponerse en silencio, pero de tal manera que podamos sentir qué nos quiere decir Jesús para este día. Nuestra mejor acción de gracias será luego llevando una vida eminentemente cristiana, haciendo las cosas según la voluntad de Dios.

19 No basta sólo con prometerloNo basta sólo con prometerlo. Pues, como hemos visto otras veces, la misa no termina en la Iglesia sino que sigue en la vida. En realidad lo que sigue debe ser una continua acción de gracias en todos los momentos de nuestra vida. Si vivimos así la comunión, nuestra vida estará más llena de Cristo.

20 Y no sólo nos sentiremos más llenos de Cristo para vivir con Él, sino también para llevar a Cristo a los demás.

21 Llenos de ti, Señor. Automático

22 Llenos de ti, Señor.

23 No nos falta nada, a nada tememos.

24 Llenos de ti, Señor.

25 Llenos de ti, Señor.

26 Llenos de ti, Señor.

27 Nos comprometemos a anunciar tu reino.

28 Llenos de ti, Señor. Hacer CLICK

29 Debemos hacer lo posible para tener la comunión frecuente, porque lo necesitamos para vencer las tentaciones y ser fuertes en la fe. La sola comunión una vez al año podría servir para que no se agoten del todo las fuerzas. Quien toma en serio su vida espiritual debe comulgar con más frecuencia.

30 A veces se ponen excusas para no comulgarA veces se ponen excusas para no comulgar. Por ejemplo, yo no soy digno de comulgar con frecuencia. Respecto a los pecados pasados, ya están perdonados. Respecto a los futuros, cuanto más se comulgue, se supone que uno mejor se podrá apartar de ellos.

31 Alguno puede pensar que por ser frecuentes serán menos fervorosas.Si son bien hechas resulta lo contrario. Si fuese aquello verdad, sería peor el remedio, el dejar de comulgar. Lo que habría que hacer es ver cómo pueden ser más devotas. Hay que examinarse por qué no son devotas.

32 Si hubiera más fe, se comulgaría másSi hubiera más fe, se comulgaría más. Especialmente ahora que hay varias facilidades que antes no había, cuando era necesario estar sin tomar ni una gota de agua desde las doce de la noche anterior. Por eso algunos tenían que hacer un sacrificio muy grande.

33 Se cuenta de un hombre joven que todos los días tenía que ir a trabajar a las 4 de la mañana hasta el mediodía. Se pasaba toda la mañana trabajando bajo el sol sin probar una gota de agua hasta el mediodía cuando podía llegar a la iglesia a recibir la comunión. Cuando alguno le hablaba del enorme sacrificio que hacía, él decía con naturalidad que valía la pena pasar la mañana con un poco de sed para recibir luego el cuerpo de Cristo y la alegría para toda la tarde.

34 Porque si comulgando mucho, estamos igual, es señal de que algo falla.¡Ah si todos tuviéramos la fe de este hombre! Para la comunión frecuente, y aun ordinaria, hacen falta dos condiciones: estar en gracia y tener recta intención, que supone una disposición de ir adquiriendo una limpieza mayor de alma. Porque si comulgando mucho, estamos igual, es señal de que algo falla.

35 Si la comunión es alimento del alma, al alimentarnos deberíamos ir mejorando. Mejorar es quitar los pecados o faltas y ponernos más fuertes y alegres ante Dios y ante los demás.

36 ¿Qué días podemos comulgar. Todos¿Qué días podemos comulgar? Todos. Hasta el concilio Vat II o poco antes no se podía comulgar el viernes santo. Ahora sí se puede en el acto litúrgico de la tarde. Pero el sábado santo no se puede hasta la vigilia pascual, que es al comenzar la noche o ya en plena noche.

37 ¿Cuántas veces se puede comulgar¿Cuántas veces se puede comulgar? Hasta el año 1965 sólo se podía comulgar una vez al día. Ese año dieron una norma primero para Navidad: Quien comulga a medianoche puede hacerlo también luego en el día. Algo parecido hicieron para el sábado santo cuando comenzó a celebrarse por la noche y la comunión ya era en el comienzo del domingo. Y también el jueves santo si se asistía por la mañana a la misa crismal y por la tarde a la celebración solemne.

38 Hacia el año 1980, viendo que hay muchas personas, que por circunstancias diversas o aun por devoción, participan algunos días en dos misas, pueden comulgar en las dos misas. No se permitiría si lo desean hacer fuera de la misa.

39 No es necesario esperar a que sea fiesta para comulgarNo es necesario esperar a que sea fiesta para comulgar. Decía san Juan Crisóstomo: “Siempre es fiesta para recibir la sagrada comunión, cuando se tiene la pureza necesaria”.

40 pero que cada uno consulte, pues cada caso suele ser un poco especial.La comunión frecuente y diaria es el camino más corto para asegurar nuestra salvación. Pero alguno dirá: Hay algunos que desearían comulgar, pero no pueden por la situación matrimonial. Por ejemplo, divorciados vueltos a casar. Esto es muy difícil tratarlo ahora; pero que cada uno consulte, pues cada caso suele ser un poco especial.

41 Por todo lo dicho, si no estamos en paz con Dios, pongámonos en paz, que es lo principal. Y si estamos en paz con Dios, vayamos todos al banquete, a la mesa de la creación.

42 Vamos todos al banquete,Automático a la mesa de la creación,

43 cada cual con su taburete, tiene un puesto y una misión.

44 Dios invita a todos los pobres, a esta mesa común por la fe,

45 donde no hay acaparadores, y a nadie le falta el con qué.

46 Vamos todos al banquete,a la mesa de la creación,

47 cada cual con su taburete, tiene un puesto y una misión.

48 Dios nos manda hacer de este mundo, una mesa donde haya igualdad,

49 trabajando y luchando juntos, compartiendo la propiedad.

50 Vamos todos al banquete,a la mesa de la creación,

51 cada cual con su taburete, tiene un puesto y una misión.

52 Que, bajo el manto de María, podamos participar del banquete celestial.AMÉN