Acentos.

1 Acentos ...
Author: Juan Francisco Parra Medina
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2 1.- Por Dios, amigo, que si yo hiciera esto te haria un mal, pues tu tienes un hijo muy bueno y yo cometeria una maldad muy grande si permitiera su desgracia o su muerte, pues estoy seguro que si se casa con mi hija, esta lo mataria o le haria pasar una vida mucho peor que la muerte. Y no creas que te digo esto por desairarte, pues si te empeñas, yo tendre mucho gusto en darla a tu hijo o a cualquier otro que la saque de la casa ( 7 )

3 1.- Por Dios, amigo, que si yo hiciera esto te haría un mal, pues tú tienes un hijo muy bueno y yo cometería una maldad muy grande si permitiera su desgracia o su muerte, pues estoy seguro que si se casa con mi hija, ésta lo mataría o le haría pasar una vida mucho peor que la muerte. Y no creas que te digo esto por desairarte, pues si te empeñas, yo tendré mucho gusto en darla a tu hijo o a cualquier otro que la saque de la casa.

4 2.- El perro no lo hizo. El joven comenzo a enfadarse y a decirle con mas enojo que les diera agua en las manos. El perro no lo hizo. Al ver el joven que no lo hacia, se levanto de la mesa muy enfadado, saco la espada y se dirigio al perro. Cuando el perro lo vio venir empezo a huir y el joven a perseguirle, saltando sobre los muebles y el fuego, hasta que lo alcanzo y le corto la cabeza y las patas y lo hizo pedazos, ensangrentando toda la casa. ( 9 )

5 2.- El perro no lo hizo. El joven comenzó a enfadarse y a decirle con más enojo que les diera agua en las manos. El perro no lo hizo. Al ver el joven que no lo hacía, se levantó de la mesa muy enfadado, sacó la espada y se dirigió al perro. Cuando el perro lo vio venir empezó a huir y el joven a perseguirle, saltando sobre los muebles y el fuego, hasta que lo alcanzó y le cortó la cabeza y las patas y lo hizo pedazos, ensangrentando toda la casa.

6 3.- El gato no lo hizo, pues tiene tan poca costumbre de dar agua en las manos como el perro. Viendo que no lo hacia, se levanto el muchacho, lo tomo por las patas, dio con el en la pared y lo hizo pedazos con mucha mas rabia que al perro. Muy enojado se volvio a la mesa y miro a todas partes. La mujer, que le veia hacer esto, creia que estaba loco y no le decia nada. ( 10 )

7 3.- El gato no lo hizo, pues tiene tan poca costumbre de dar agua en las manos como el perro. Viendo que no lo hacía, se levantó el muchacho, lo tomó por las patas, dio con él en la pared y lo hizo pedazos con mucha más rabia que al perro. Muy enojado se volvió a la mesa y miró a todas partes. La mujer, que le veía hacer esto, creía que estaba loco y no le decía nada.

8 4. - Despues le mando que le diera de comer. Lo hizo la mujer4.- Despues le mando que le diera de comer. Lo hizo la mujer. Cada vez que le mandaba una cosa, lo hacia con tanto enfado y tal tono de voz que ella creia que su cabeza andaba por el suelo. Asi pasaron la noche los dos, sin hablar la mujer, pero haciendo siempre lo que el mandaba. Se pusieron a dormir y, cuando ya habian dormido un rato, le dijo el joven. ( 7 )

9 4. - Después le mandó que le diera de comer. Lo hizo la mujer4.- Después le mandó que le diera de comer. Lo hizo la mujer. Cada vez que le mandaba una cosa, lo hacía con tanto enfado y tal tono de voz que ella creía que su cabeza andaba por el suelo. Así pasaron la noche los dos, sin hablar la mujer, pero haciendo siempre lo que él mandaba. Se pusieron a dormir y, cuando ya habían dormido un rato, le dijo el joven.

10 5. - Cuando oyeron esto se miraron de asombro5.- Cuando oyeron esto se miraron de asombro. Al enterarse de como habian pasado la noche, estimaron en mucho al muchacho, que asi habia sabido, desde el principio, gobernar su casa. Desde aquel dia en adelante fue la muchacha muy obediente y vivieron juntos con mucha paz. A los pocos dias el suegro quiso hacer lo mismo que el yerno y mato un gallo que no obedecia. ( 7 )

11 5. - Cuando oyeron esto se miraron de asombro5.- Cuando oyeron esto se miraron de asombro. Al enterarse de como habían pasado la noche, estimaron en mucho al muchacho, que así había sabido, desde el principio, gobernar su casa. Desde aquel día en adelante fue la muchacha muy obediente y vivieron juntos con mucha paz. A los pocos días el suegro quiso hacer lo mismo que el yerno y mató un gallo que no obedecía.

12 6.- Usted, señor conde, si ese joven quiere casarse con esa mujer y es capaz de hacer lo que hizo este muchacho, aconsejele que se case, que el sabra como gobernar su casa; pero si no es capaz de hacerlo, dejele que sufra su pobreza sin querer salir de ella. Y le aconsejo que todos los que quieran de tratar con usted les de a entender desde el principio como han de portarse. ( 5 )

13 6.- Usted, señor conde, si ese joven quiere casarse con esa mujer y es capaz de hacer lo que hizo este muchacho, aconséjele que se case, que él sabrá como gobernar su casa; pero si no es capaz de hacerlo, déjele que sufra su pobreza sin querer salir de ella. Y le aconsejo que todos los que quieran de tratar con usted les dé a entender desde el principio como han de portarse.

14 7.- Pues siendo yo niño de ocho años, achacaron a mi padre ciertas sangrias mal hechas en los costales de los que alli a moler venian, por lo cual fue preso, y confeso y no nego, y padecio persecucion por justicia. Espero en Dios que esta en la gloria, pues el Evangelio los llama bienaventurados. En este tiempo se hizo cierta armada contra moros, entre los cuales fue mi padre. ( 8 )

15 7.- Pues siendo yo niño de ocho años, achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas en los costales de los que allí a moler venían, por lo cual fue preso, y confesó y no negó, y padeció persecución por justicia. Espero en Dios que está en la gloria, pues el Evangelio los llama bienaventurados. En este tiempo se hizo cierta armada contra moros, entre los cuales fue mi padre.

16 8.- El tren salio del trepidante corredor de rocas, penetro en las plantaciones de banano, simetricas e interminables, y el aire se hizo humedo y no se volvio a sentir la brisa del mar. Una humareda sofocante entro por la ventanilla del vagon. En el estrecho camino paralelo a la via ferrea habia carretas de bueyes cargadas de racimos verdes. Al otro lado del camino, en intempestivos espacios sin sembrar, habia oficinas con ventiladores electricos. ( 12 )

17 8.- El tren salió del trepidante corredor de rocas, penetró en las plantaciones de banano, simétricas e interminables, y el aire se hizo húmedo y no se volvió a sentir la brisa del mar. Una humareda sofocante entró por la ventanilla del vagón. En el estrecho camino paralelo a la vía férrea había carretas de bueyes cargadas de racimos verdes. Al otro lado del camino, en intempestivos espacios sin sembrar, había oficinas con ventiladores eléctricos.

18 9.- La niña trato de hacerlo pero la ventana estaba bloqueada por el oxido.  Eran los unicos pasajeros en el escueto vagon de tercera clase. Como el humo de la locomotora siguio entrando por la ventanilla, la niña abandono el puesto y puso en su lugar los unicos objetos que llevaban: una bolsa de material plastico con cosas de comer y un ramo de flores envuelto en papel de periodicos. Se sento en el asiento opuesto. ( 10 )

19 9.- La niña trató de hacerlo pero la ventana estaba bloqueada por el óxido.  Eran los únicos pasajeros en el escueto vagón de tercera clase. Como el humo de la locomotora siguió entrando por la ventanilla, la niña abandonó el puesto y puso en su lugar los únicos objetos que llevaban: una bolsa de material plástico con cosas de comer y un ramo de flores envuelto en papel de periódicos. Se sentó en el asiento opuesto.

20 10. - La niña tenia doce años y era la primera vez que viajaba10.- La niña tenia doce años y era la primera vez que viajaba. La mujer parecia demasiado vieja para ser su madre, a causa de las venas azules en los parpados y del cuerpo pequeño, blando y sin formas, en un traje cortado como una sotana. Viajaba con la columna vertebral firmemente apoyada contra el espaldar del asiento, sosteniendo en el regazo con ambas manos una cartera de charol desconchado. Tenia la serenidad escrupulosa de la gente acostumbrada a la pobreza. ( 4 )

21 10. - La niña tenía doce años y era la primera vez que viajaba10.- La niña tenía doce años y era la primera vez que viajaba. La mujer parecía demasiado vieja para ser su madre, a causa de las venas azules en los párpados y del cuerpo pequeño, blando y sin formas, en un traje cortado como una sotana. Viajaba con la columna vertebral firmemente apoyada contra el espaldar del asiento, sosteniendo en el regazo con ambas manos una cartera de charol desconchado. Tenía la serenidad escrupulosa de la gente acostumbrada a la pobreza.

22 11. - A las doce habia empezado el calor11.- A las doce habia empezado el calor. El tren se detuvo diez minutos en una estacion sin pueblo para abastecerse de agua. Afuera, en el misterioso silencio de las plantaciones, la sombra tenia un aspecto limpio. Pero el aire estancado dentro del vagon olia a cuero sin curtir. El tren no volvio a acelerar. Se detuvo en dos pueblos iguales, con casas de madera pintadas de colores vivos. La mujer inclino la cabeza y se hundio en el sopor. La niña se quito los zapatos. ( 9 )

23 11. - A las doce había empezado el calor11.- A las doce había empezado el calor. El tren se detuvo diez minutos en una estación sin pueblo para abastecerse de agua. Afuera, en el misterioso silencio de las plantaciones, la sombra tenía un aspecto limpio. Pero el aire estancado dentro del vagón olía a cuero sin curtir. El tren no volvió a acelerar. Se detuvo en dos pueblos iguales, con casas de madera pintadas de colores vivos. La mujer inclinó la cabeza y se hundió en el sopor. La niña se quitó los zapatos.

24 12.- La niña trato de hacerlo pero la ventana estaba bloqueada por el oxido. Eran los unicos pasajeros en el escueto vagon de tercera clase. Como el humo de la locomotora siguio entrando por la ventanilla, la niña abandono el puesto y puso en su lugar los unicos objetos que llevaban: una bolsa de material plastico con cosas de comer y un ramo de flores envuelto en papel de periodicos. Se sento en el asiento opuesto, alejada de la ventanilla, de frente a su madre. (10)

25 12.- La niña trató de hacerlo pero la ventana estaba bloqueada por el óxido. Eran los únicos pasajeros en el escueto vagón de tercera clase. Como el humo de la locomotora siguió entrando por la ventanilla, la niña abandonó el puesto y puso en su lugar los únicos objetos que llevaban: una bolsa de material plástico con cosas de comer y un ramo de flores envuelto en papel de periódicos. Se sentó en el asiento opuesto, alejada de la ventanilla, de frente a su madre.

26 13. - Cuando volvio al asiento la madre le esperaba para comer13.- Cuando volvio al asiento la madre le esperaba para comer. Le dio un pedazo de queso, medio pan de maiz y una galleta dulce, y saco para ella de la bolsa de material plastico una racion igual. Mientras comian, el tren atraveso muy despacio un puente de hierro y paso de largo por un pueblo igual a los anteriores, solo que en este habia una multitud en la plaza. Una banda de musicos tocaba una pieza alegre bajo el sol aplastante. ( 12 )

27 13. - Cuando volvió al asiento la madre le esperaba para comer13.- Cuando volvió al asiento la madre le esperaba para comer. Le dio un pedazo de queso, medio pan de maíz y una galleta dulce, y sacó para ella de la bolsa de material plástico una ración igual. Mientras comían, el tren atravesó muy despacio un puente de hierro y pasó de largo por un pueblo igual a los anteriores, sólo que en éste había una multitud en la plaza. Una banda de músicos tocaba una pieza alegre bajo el sol aplastante.

28 14. - La niña aprobo con la cabeza14.- La niña aprobo con la cabeza. Por la ventanilla entraba un viento ardiente y seco, mezclado con el pito de la locomotora y el estrepito de los viejos vagones. La mujer enrollo la bolsa con el resto de los alimentos y la metio en la cartera. La niña envolvio las flores en los periodicos empapados, se aparto un poco mas de la ventanilla y miro fijamente a su madre. Ella le devolvio una expresion apacible. El tren acabo de pitar y disminuyo la marcha. Un momento despues se detuvo. ( 14 )

29 14. - La niña aprobó con la cabeza14.- La niña aprobó con la cabeza. Por la ventanilla entraba un viento ardiente y seco, mezclado con el pito de la locomotora y el estrépito de los viejos vagones. La mujer enrolló la bolsa con el resto de los alimentos y la metió en la cartera. La niña envolvió las flores en los periódicos empapados, se apartó un poco más de la ventanilla y miró fijamente a su madre. Ella le devolvió una expresión apacible. El tren acabó de pitar y disminuyó la marcha. Un momento después se detuvo.

30 15.- Eran casi las dos. A esa hora, agobiado por el sopor, el pueblo hacia la siesta. Los almacenes, las oficinas publicas, la escuela municipal, se cerraban desde las once y no volvian a abrirse hasta un poco antes de las cuatro, cuando pasaba el tren de regreso. Solo permanecian abiertos el hotel frente a la estacion, su cantina y su salon de billar, y la oficina del telegrafo al lado de la plaza. Las casas, en su mayoria construidas sobre el modelo de la compañia bananera, tenian las puertas cerradas por dentro y las persianas bajas. En algunas hacia tanto calor que sus habitantes almorzaban en el patio. ( 12 )

31 15.- Eran casi las dos. A esa hora, agobiado por el sopor, el pueblo hacía la siesta. Los almacenes, las oficinas públicas, la escuela municipal, se cerraban desde las once y no volvían a abrirse hasta un poco antes de las cuatro, cuando pasaba el tren de regreso. Sólo permanecían abiertos el hotel frente a la estación, su cantina y su salón de billar, y la oficina del telégrafo al lado de la plaza. Las casas, en su mayoría construidas sobre el modelo de la compañía bananera, tenían las puertas cerradas por dentro y las persianas bajas. En algunas hacía tanto calor que sus habitantes almorzaban en el patio.

32 16.- Ildara solto el peso en tierra y se peino el cabello, peinado a la moda «de las señoritas» y revuelto por los enganchones de las ramillas que se agarraban a el. Despues, con la lentitud de las faenas aldeanas, preparo el fuego, lo prendio, desgarro las hojas, las echo en la cacerola, en compañia de unas patatas mal troceadas y de unas judias secas, de la cosecha anterior, sin remojar. Al cabo de estas operaciones, tenia el tio Clodio liado su cigarrillo, y lo chupaba desgarbadamente. ( 12 )

33 16.- Ildara soltó el peso en tierra y se peinó el cabello, peinado a la moda «de las señoritas» y revuelto por los enganchones de las ramillas que se agarraban a él. Después, con la lentitud de las faenas aldeanas, preparó el fuego, lo prendió, desgarró las hojas, las echó en la cacerola, en compañía de unas patatas mal troceadas y de unas judías secas, de la cosecha anterior, sin remojar. Al cabo de estas operaciones, tenía el tío Clodio liado su cigarrillo, y lo chupaba desgarbadamente.

34 17.- Sin duda la leña estaba humeda de tanto llover la semana entera, y ardia mal, soltando una humareda acre; pero el labriego no reparaba: al humo estaba el bien hecho desde niño. Como Ildara se inclinase para soplar y activar la llama, observo el viejo cosa mas insolita: algo de color vivo, que emergia de las remendadas y encharcadas piernas de la moza... Una pierna robusta, aprisionada en una media roja, de algodon... (8)

35 17.- Sin duda la leña estaba húmeda de tanto llover la semana entera, y ardía mal, soltando una humareda acre; pero el labriego no reparaba: al humo estaba él bien hecho desde niño. Como Ildara se inclinase para soplar y activar la llama, observó el viejo cosa más insólita: algo de color vivo, que emergía de las remendadas y encharcadas piernas de la moza... Una pierna robusta, aprisionada en una media roja, de algodón...

36 18.- Y con el cerrado puño hirio primero la cabeza, luego, el rostro, apartando las medrosas manecitas, de forma no alterada aun por el trabajo, con que se escudaba Ildara, tremula. El golpe mas violento cayo sobre un ojo, y la rapaza vio como un cielo estrellado, miles de puntos brillantes envueltos en una radiacion de intensos coloridos sobre un negro terciopeloso. Luego, el labrador aporreo la nariz, los carrillos. ( 7 )

37 18.- Y con el cerrado puño hirió primero la cabeza, luego, el rostro, apartando las medrosas manecitas, de forma no alterada aún por el trabajo, con que se escudaba Ildara, trémula. El golpe más violento cayó sobre un ojo, y la rapaza vio como un cielo estrellado, miles de puntos brillantes envueltos en una radiación de intensos coloridos sobre un negro terciopeloso. Luego, el labrador aporreó la nariz, los carrillos.

38 19.- Me aventure a leerlo, a pesar de las curvas, el olor a vomitos y cierto sentimiento natural de respeto por la vida privada de mi difunto amigo. Recordaria -si, empezaba con eso- nuestra cotidiana labor en la oficina; quiza sabria, al fin, por que fue declinado, olvidando sus deberes, por que dictaba oficios sin sentido, ni numero, ni “Sufragio Efectivo No Reeleccion”. Por que, en fin, fue corrido, olvidaba la pension, sin respetar a los demas. ( 10 )

39 19.- Me aventuré a leerlo, a pesar de las curvas, el olor a vómitos y cierto sentimiento natural de respeto por la vida privada de mi difunto amigo. Recordaría -sí, empezaba con eso- nuestra cotidiana labor en la oficina; quizá sabría, al fin, por que fue declinado, olvidando sus deberes, por que dictaba oficios sin sentido, ni número, ni “Sufragio Efectivo No Reelección”. Por que, en fin, fue corrido, olvidaba la pensión, sin respetar a los demás.

40 20.- Pepe conocia mi aficion, desde joven, por ciertas formas de arte indigena mexicana. Yo colecciono estatuillas, idolos, cacharros. Mis fines de semana los paso en Tlaxcala o en Teotihuacan. Acaso por esto le guste relacionar todas las teorias que elabora para mi consumo con estos temas. Por cierto que busco una replica razonable del Chac Mool desde hace tiempo. ( 7 )

41 20.- Pepe conocía mi afición, desde joven, por ciertas formas de arte indígena mexicana. Yo colecciono estatuillas, ídolos, cacharros. Mis fines de semana los paso en Tlaxcala o en Teotihuacán. Acaso por esto le guste relacionar todas las teorías que elabora para mi consumo con estos temas. Por cierto que busco una réplica razonable del Chac Mool desde hace tiempo. 

42 21. - Hoy domingo, aproveche para ir a la Lagunilla21.- Hoy domingo, aproveche para ir a la Lagunilla. Encontre el Chac Mool en la tienducha que me señalo Pepe. Es una pieza preciosa, de tamaño natural, y aunque el marchante asegura su originalidad, lo dudo. La piedra es corriente, pero ello no aminora la elegancia de la postura. El desleal vendedor le ha embarrado salsa de tomate en la barriga al idolo para convencer a los turistas de la sangrienta autenticidad de la escultura. ( 4 )

43 21. - Hoy domingo, aproveché para ir a la Lagunilla21.- Hoy domingo, aproveché para ir a la Lagunilla. Encontré el Chac Mool en la tienducha que me señaló Pepe. Es una pieza preciosa, de tamaño natural, y aunque el marchante asegura su originalidad, lo dudo. La piedra es corriente, pero ello no aminora la elegancia de la postura. El desleal vendedor le ha embarrado salsa de tomate en la barriga al ídolo para convencer a los turistas de la sangrienta autenticidad de la escultura.

44 22. - Secaron el sotano, y el Chac Mool esta cubierto de lama22.- Secaron el sotano, y el Chac Mool esta cubierto de lama. Le da un aspecto grotesco, porque toda la masa de la escultura parece padecer de una masa verde, menos los ojos, que han permanecido de piedra. Voy a aprovechar el domingo para raspar el musgo. Pepe me ha recomendado cambiarme a una casa de apartamentos, y tomar el piso mas alto, para evitar estas tragedias acuaticas. Pero yo no puedo dejar este caseron, ciertamente es muy grande para mi solo, un poco lugubre en su arquitectura porfiriana. ( 7 )

45 22. - Secaron el sótano, y el Chac Mool está cubierto de lama22.- Secaron el sótano, y el Chac Mool está cubierto de lama. Le da un aspecto grotesco, porque toda la masa de la escultura parece padecer de una masa verde, menos los ojos, que han permanecido de piedra. Voy a aprovechar el domingo para raspar el musgo. Pepe me ha recomendado cambiarme a una casa de apartamentos, y tomar el piso más alto, para evitar estas tragedias acuáticas. Pero yo no puedo dejar este caserón, ciertamente es muy grande para mí solo, un poco lúgubre en su arquitectura porfiriana.

46 23.- Alli estaba Chac Mool, erguido, sonriente, ocre, con su barriga encarnada. Me paralizaron los dos ojillos casi bizcos, muy pegados al caballete de la nariz triangular. Los dientes inferiores mordian el labio superior, inmoviles; solo el brillo del casuelon cuadrado sobre la cabeza anormalmente voluminosa, delataba vida. Chac Mool avanzo hacia mi cama; entonces empezo a llover. ( 7 )

47 23.- Allí estaba Chac Mool, erguido, sonriente, ocre, con su barriga encarnada. Me paralizaron los dos ojillos casi bizcos, muy pegados al caball. ete de la nariz triangular. Los dientes inferiores mordían el labio superior, inmóviles; sólo el brillo del casuelón cuadrado sobre la cabeza anormalmente voluminosa, delataba vida. Chac Mool avanzó hacia mi cama; entonces empezó a llover

48 24. - Hoy empezo la temporada seca24.- Hoy empezo la temporada seca. Ayer, desde la sala donde ahora duermo, comence a oir los mismos lamentos roncos del principio, seguidos de ruidos terribles. Subi; entreabri la puerta de la recamara: Chac Mool estaba rompiendo las lamparas, los muebles; al verme, salto hacia la puerta con las manos arañadas, y apenas pude cerrar e irme a esconder al baño. Luego bajo, jadeante, y pidio agua; todo el dia tiene corriendo los grifos, no queda un centimetro seco en la casa. ( 12 )

49 24. - Hoy empezó la temporada seca24.- Hoy empezó la temporada seca. Ayer, desde la sala donde ahora duermo, comencé a oír los mismos lamentos roncos del principio, seguidos de ruidos terribles. Subí; entreabrí la puerta de la recámara: Chac Mool estaba rompiendo las lámparas, los muebles; al verme, saltó hacia la puerta con las manos arañadas, y apenas pude cerrar e irme a esconder al baño. Luego bajó, jadeante, y pidió agua; todo el día tiene corriendo los grifos, no queda un centímetro seco en la casa.

50 25.- Hoy decidi que en las noches Chac Mool sale de la casa. Siempre, al oscurecer, canta una tonada chirriona y antigua, mas vieja que el canto mismo. Luego cesa. Toque varias veces a su puerta, y como no me contesto, me atrevi a entrar. No habia vuelto a ver la recamara desde el dia en que la estatua trato de atacarme: esta en ruinas, y alli se concentra ese olor a incienso y sangre que ha permeado la casa. Pero detras de la puerta, hay huesos: huesos de perros, de ratones y gatos. ( 12 )

51 25. - Hoy decidí que en las noches Chac Mool sale de la casa25.- Hoy decidí que en las noches Chac Mool sale de la casa. Siempre, al oscurecer, canta una tonada chirriona y antigua, más vieja que el canto mismo. Luego cesa. Toqué varias veces a su puerta, y como no me contestó, me atreví a entrar. No había vuelto a ver la recámara desde el día en que la estatua trató de atacarme: está en ruinas, y allí se concentra ese olor a incienso y sangre que ha permeado la casa. Pero detrás de la puerta, hay huesos: huesos de perros, de ratones y gatos.

52 26.- Si no llueve pronto, el Chac Mool va a convertirse otra vez en piedra. He notado sus dificultades recientes para moverse; a veces se reclina durante horas, paralizado, contra la pared y parece ser, de nuevo, un idolo inerme, por mas dios de la tempestad y el trueno que se le considere. Pero estos reposos solo le dan nuevas fuerzas para vejarme, arañarme como si pudiese arrancar algun liquido de mi carne. ( 5 )

53 26.- Si no llueve pronto, el Chac Mool va a convertirse otra vez en piedra. He notado sus dificultades recientes para moverse; a veces se reclina durante horas, paralizado, contra la pared y parece ser, de nuevo, un ídolo inerme, por más dios de la tempestad y el trueno que se le considere. Pero estos reposos sólo le dan nuevas fuerzas para vejarme, arañarme como si pudiese arrancar algún líquido de mi carne.

54 27. - Hoy aprovechare la excursion nocturna de Chac para huir27.- Hoy aprovechare la excursion nocturna de Chac para huir. Me ire a Acapulco; veremos qué puede hacerse para conseguir trabajo y esperar la muerte de Chac Mool; si, se avecina; esta canoso, abotagado. Yo necesito asolearme, nadar y recuperar fuerzas. Me quedan cuatrocientos pesos. Ire a la Pension Müller, que es barata y comoda. Que se adueñe de todo Chac Mool: a ver cuanto dura sin mis baldes de agua. ( 8 )

55 27.- Hoy aprovecharé la excursión nocturna de Chac para huir. Me iré a Acapulco; veremos que puede hacerse para conseguir trabajo y esperar la muerte de Chac Mool; sí, se avecina; está canoso, abotagado. Yo necesito asolearme, nadar y recuperar fuerzas. Me quedan cuatrocientos pesos. Iré a la Pensión Müller, que es barata y cómoda. Que se adueñe de todo Chac Mool: a ver cuanto dura sin mis baldes de agua.

56 28.- Aqui termina el diario de Filiberto. No quise pensar mas en su relato; dormi hasta Cuernavaca. De ahi a Mexico pretendi dar coherencia al escrito, relacionarlo con exceso de trabajo, con algun motivo sicologico. Cuando, a las nueve de la noche, llegamos a la terminal, aun no podia explicarme la locura de mi amigo. Contrate una camioneta para llevar el feretro a casa de Filiberto, y despues de alli ordenar el entierro. ( 14 )

57 28. - Aquí termina el diario de Filiberto28.- Aquí termina el diario de Filiberto. No quise pensar más en su relato; dormí hasta Cuernavaca. De ahí a México pretendí dar coherencia al escrito, relacionarlo con exceso de trabajo, con algún motivo sicológico. Cuando, a las nueve de la noche, llegamos a la terminal, aún no podía explicarme la locura de mi amigo. Contraté una camioneta para llevar el féretro a casa de Filiberto, y después de allí ordenar el entierro.

58 29.- Antes de que pudiera introducir la llave en la cerradura, la puerta se abrio. Aparecio un indio amarillo, en bata de casa, con bufanda. Su aspecto no podia ser mas repulsivo; despedia un olor a locion barata, queria cubrir las arrugas con la cara polveada; tenia la boca embarrada de lapiz labial mal aplicado, y el pelo daba la impresion de estar teñido.

59 29.- Antes de que pudiera introducir la llave en la cerradura, la puerta se abrió. Apareció un indio amarillo, en bata de casa, con bufanda. Su aspecto no podía ser más repulsivo; despedía un olor a loción barata, quería cubrir las arrugas con la cara polveada; tenía la boca embarrada de lápiz labial mal aplicado, y el pelo daba la impresión de estar teñido.

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