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2 Actividades conmemorativas del cincuentenario de la concesión del Premio Nobel a JUAN RAMÓN JIMÉNEZ Departamento de lengua Castellana y Literatura
3 Arias tristes Poema 15 Juan Ramón Jiménez Bartolomé Delgado Cerrillo
4 Después de mirar la luna he cerrado mi ventana; fuera se queda la noche con su lumbre verde y blanca.
5 La noche está clara y triste; en la campiña lejana se dibujan dulcemente las misteriosas montañas;
6 en el jardín melancólico las veredas son de plata, y en el fondo de la fuente duerme la luna encantada.
7 ¿Quién no sueña entre la noche? He vuelto a abrir mi ventana. Apago mi luz: el cielo súbitamente se aclara.
8 Y por mi cuarto, en la sombra vagamente plateada, mi cuerpo negro pasea la claridad de mi alma.
9 Y pienso: mientras yo duermo, la noche suspira y ama, la luna besa las flores, surgen las visiones blancas,
10 hay fugas de estrellas, dice la brisa dulces palabras, y la virgen de la fuente sale riendo del agua;
11 lo azul parece que mira; todo asusta; las fragancias son más frescas, los suspiros más amantes, la nostalgia
12 más divina; siente el cuerpo toda la bruma del alma, y el hilo de nieve y luna de la fuente tiembla y canta.
13 Y miro la noche: y digo a todos tristes palabras, y en la penumbra fragante ruedan y ruedan mis lágrimas.
14 Después de mirar la luna he cerrado mi ventana; fuera se queda la noche con su lumbre verde y blanca. La noche está clara y triste; en la campiña lejana se dibujan dulcemente las misteriosas montañas; en el jardín melancólico las veredas son de plata, y en el fondo de la fuente duerme la luna encantada. ¿Quién no sueña entre la noche? He vuelto a abrir mi ventana. Apago mi luz: el cielo súbitamente se aclara. Y por mi cuarto, en la sombra vagamente plateada, mi cuerpo negro pasea la claridad de mi alma. Y pienso: mientras yo duermo, la noche suspira y ama, la luna besa las flores, surgen las visiones blancas, hay fugas de estrellas, dice la brisa dulces palabras, y la virgen de la fuente sale riendo del agua; lo azul parece que mira; todo asusta; las fragancias son más frescas, los suspiros más amantes, la nostalgia más divina; siente el cuerpo toda la bruma del alma, y el hilo de nieve y luna de la fuente tiembla y canta. Y miro la noche: y digo a todos tristes palabras, y en la penumbra fragante ruedan y ruedan mis lágrimas.