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2 Alabemos todos los pueblos de la tierra al Señor Resucitado.
3 Es la fiesta de la Vida, el gozo de vivir.
4 Con Él, las armas serán destruidas, se acabarán las guerras.
5 Él es la paz, la paz verdadera, la auténtica.
6 Alabemos al Resucitado, vivo en todas nuestras muertes, presente entre las personas.
7 Alabemos al Resucitado, que camina entre las calles de la ciudad y en las aldeas más pobres.
8 Él está aquí, tejiendo primaveras después del duro invierno.
9 Alabemos al Resucitado, buscador incansable de ovejas perdidas, Amigo de todos.
10 Alabemos al Resucitado, ¡está vivo!, y su vida no es indiferente ante el sufrimiento humano.
11 Alabemos al Resucitado, y a aquellas manos suyas que nos dieron la Vida con sabor a Pan.
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