1 Ayer se había quedado en el aire un grito de injusticia y de horror. ¡Crucifícale! Los soldados obedecieron y mataron al señalado. La gente había preferido a Barrabás que al buen de Jesús Señor, perdón por esa cruz
2 Los oídos se hicieron los sordos. El látigo castigó con mayor fuerza. La espina rompió la cabeza y la cruz clavó al redentor. Señor, perdón por esa cruz
3 Allá quedaron las huellas. Allá se dejaron ver las pisadas de aquel hombre justo que por vergüenza se agachó para no condenar a la mujer adultera. A la que querían apedrear No en ella, sino él, clavaron la piedra de la traición. De aquel amargo viernes. Viernes de dolor. Señor, perdón por esa cruz
4 Quisiera recoger aquellos pasos. Pasos de tanto dolor. Corrían para hacer daño. Corrían para ofender A un Dios que vino a traernos su amor. Fueron ligeros para condenar. Lentos para perdonar. Hoy, con mirada triste, Espero. Espero … Señor, perdón por esa cruz
5 Y en el camino empinado de la vida Vino Dios a sonreír. Para regalarnos la mejor prenda de su vida La Resurrección de la vida eterna. Regalo. Dicha. Inmensa paz De un Dios que perdona y olvida. Las travesuras del mal vivir. Vayan. Vayan a Galilea. Allí les veré. Y con la gracia de mi perdón. Ámense. Ámense de corazón. Para que con alegría. Vivan la nueva vida en el amor.
6 Gracias, Señor por la Resurrección