Bienaventuranzas del Sermón del Monte

1 Bienaventuranzas del Sermón del MonteTexto: Miguel Ánge...
Author: Felipe Sosa Bustos
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1 Bienaventuranzas del Sermón del MonteTexto: Miguel Ángel Mesa. Presentación: Asun Gutiérrez. Fotografía: Montaña de las Bienaventuranzas. Música: Barber. Adagio para cuerda.

2 Felices quienes no pretenden ser más que una pizca de sal, un destello de luz, para ser la levadura de un mundo nuevo, dejando un regusto en el paladar y una brizna de esperanza a cada persona que encuentren en su camino. 

3 Felices quienes se entregan generosamente en cada actividad que emprenden, y no exigen nada a cambio. Quienes saben perdonar las debilidades y pedir perdón por sus incoherencias.

4 Felices quienes hablan siempre con sinceridad, cuyas palabras no van más allá del sí o del no; quienes ante una ofensa o un engaño, ofrecen siempre una amable espera y una nueva oportunidad.

5 Felices quienes tienen el amor, el servicio y la ternura como el ideal en su vivencia cotidiana. Y se esfuerzan por no odiar y dialogar, incluso con los que les hacen daño.     

6 Felices quienes no desean llegar a la perfección, sino únicamente experimentar y vivir la misericordia con los demás, aprendiendo de nuestro buen Dios, que hace salir cada día el sol sobre todos los seres humanos sin excepción.

7  Felices quienes de sus buenas acciones nadie se entera, quienes oran al Padre en el silencio de su corazón y en el corazón de su existencia, quienes comparten buena parte de lo que tienen y son sin dar a conocer el remitente.

8 Felices quienes tienen como su mayor tesoro no el dominar a nadie, ni el consumir cosas inútilmente, sino que su gran riqueza son los demás: su familia, sus amigos, su comunidad y los más débiles y marginados del mundo del que se sienten parte.

9 Felices quienes no se angustian ante las dificultades de la vida, sino que las afrontan con serenidad y buen ánimo, sacando fuerzas para seguir adelante de su hondón personal y de los buenos consejos que les ofrecen quienes les quieren de verdad.

10 Felices quienes no critican, ni murmuran, ni condenan, sino que analizan antes sus debilidades y disculpan las de los otros, mostrando en cada caso su indulgencia y consuelo.

11 Felices quienes construyen sobre la roca firme de la amistad, del cariño, de la compasión y de la solidaridad. Aquí radica la esencia de la fraternidad universal y la regla fundamental para la convivencia: “Todo lo queráis que hagan por vosotros, hacedlo también vosotros por ellos”. Ahí se encuentra también la voluntad de Dios: buscar sencilla, humana y esforzadamente la felicidad y la plenitud de los demás. En ese camino de donación encontrarán también la suya. Miguel Ángel Mesa Mundaka