1 “Caminar” sin compañía, es pesado“Caminar” sin compañía, es pesado. “Crecer” sin un sentido, resulta frío para la vida. “Construir” sin un proyecto, es insensato.
2 El sentido de la vida sólo lo podemos encontrar a través de otra persona. Deseamos crecer, realizarnos como personas, desarrollar nuestras capacidades. Pero esto tiene sentido cuando nos proponemos hacerlo para alguien.
3 La persona por quien queremos vivir, es la persona a quien amamosLa persona por quien queremos vivir, es la persona a quien amamos. “Amar” da luz y calor al camino de la vida. La vida sin amor queda vacía.
4 DIOS mismo, que es “AMOR”, así se mueve.Juan de la Cruz pone en boca suya esta frase: “Yo soy tuyo y para ti, y gusto de ser tal cual soy por ser tuyo y para darme a ti” (L 3,6). Tú eres el gusto y la alegría del Señor (Mc 1,9), y a semejanza de él, nuestro corazón ha sido creado para amar, y para ser para los demás.
5 D I O S Creó al hombre para pasearse con él en el paraíso.Lo hizo niño para levantarle en sus brazos de Padre, aguardándolo a que crezca y se convierta en adulto.
6 D I O S le enseña a esperar, a ser paciente en el sufrimiento, para que aprenda a valorar la vida, la tierra, el alimento, los bienes. Esperando, el hombre recibe; recibiendo, descubre que es amado; sintiéndose amado, aprende a amar; amando, corresponde al Amor primero, que está necesitado de amor.
7 La historia del hombre es como la historia de la niña de Ezequiel;compadecida por Dios, alimentada, formada, embellecida por él, para ser desposada. La humanidad, la Iglesia, son su prometida. La historia es un escenario de amor donde Dios se da a su amada, en la Noche. La Noche es tiempo de entrega, pero también de búsqueda, de duda, de ser sorprendida… y poseída. La Historia es testigo del “niño” y de su necesidad; de la “novia” y sus ansias del Amado. Las “bodas” son anuncio del Reino (Jn 2, 1-11).