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2 Ciclo C Domingo XXIII del Tiempo Ordinario«El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío»
3 En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén† En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén Espíritu Santo dame un corazón humilde para recibir la Palabra de Dios, y hazme dócil a sus divinas enseñanzas.
4 Primera Lectura - Sabiduría 9 13-1813 ¿Qué hombre puede conocer los designios de Dios o hacerse una idea de lo que quiere el Señor? 14 Los pensamientos de los mortales son indecisos y sus reflexiones, precarias, 15 porque un cuerpo corruptible pesa sobre el alma y esta morada de arcilla oprime a la mente con muchas preocupaciones. 16 Nos cuesta conjeturar lo que hay sobre la tierra, y lo que está a nuestro alcance lo descubrimos con el esfuerzo; pero ¿quién ha explorado lo que está en el cielo? 17 ¿Y quién habría conocido tu voluntad si tú mismo no hubieras dado la Sabiduría y enviado desde lo alto tu santo espíritu? 18 Así se enderezaron los caminos de los que están sobre la tierra, así aprendieron los hombres lo que te agrada y, por la Sabiduría, fueron salvados». Palabra de Dios Te alabamos Señor
5 «¿Quién comprende lo que Dios quiere?»La vida del hombre en este mundo se desarrolla dentro de los límites del tiempo y del espacio. Es un ser terrestre, no celeste. Su espíritu, con todo, tiene de celeste. En cierto sentido transciende el tiempo y el espacio. Pero su vida no escapa a la medida inexorable del tiempo. Y es ello lo que le obliga a verse insignificante y pequeño.
6 condicionan de forma implacable su existencia.El cuerpo que le acompaña lo retiene. Su conocimiento es parco e imperfecto. Los afectos, los instintos, las necesidades, las pasiones e intereses, que lo envuelven, condicionan de forma implacable su existencia. Él, que ve, no puede verse. Él, que juzga, no puede juzgarse rectamente. Ni siquiera puede conocerse en su ser profundo. Aun las cosas que le rodean llegan a él, a través de los sentidos, de forma muy imperfecta.
7 De Dios apenas si tiene un lejano conocimiento, una muy vaga idea. El Espíritu que lo creó puede venir en su ayuda. El que escucha, acepta y obedece alcanza la «sabiduría», alcanza a Dios: conoce. Cristo es la revelación del Padre. El Espíritu, su don más precioso. Él conduce al hombre a la verdad completa. En él vemos, sentimos y queremos como Dios ve, siente y quiere. Más aún, sólo en él podremos conocernos a nosotros mismos y el mundo en orden a Dios.
8 Salmo 90(89) 3-6.12-14.17 3 Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,con sólo decirles: «Vuelvan, seres humanos». 4 Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche. 5 Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: 6 por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita. 12 Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría. 13 ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...? Ten compasión de tus servidores. 14 Sácianos en seguida con tu amor, y cantaremos felices toda nuestra vida. 17 Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor; que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos.
9 «Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación»Salmo de súplica. Como base y fondo, una meditación sobre la brevedad de la vida humana. La vida es breve. Pasa como un soplo, como un suspiro. El hombre, que reconoce sus limitaciones, posee un corazón sensato. Sabe mantenerse en su debido puesto. No pondrá estridencias en su vida, ni en su corazón extravagantes pretensiones.
10 Conviene repasar nuestros años para adquirir sensatez y «sabiduría». Modestia y humildad. Y sobre todo oración y súplica a Dios, Señor de la vida. Conviene repasar nuestros años para adquirir sensatez y «sabiduría». Nos obligará a recurrir a Dios, fuente de bien y de paz.
11 Segunda Lectura - Filemón 9b-10. 12-179 Prefiero suplicarte en nombre del amor, Yo, Pablo, ya anciano y ahora prisionero a causa de Cristo Jesús, 10 te suplico en favor de mi hijo Onésimo, al que engendré en la prisión. 12 Te lo envío como si fuera yo mismo. 13 Con gusto lo hubiera retenido a mi lado, para que me sirviera en tu nombre mientras estoy prisionero a causa del Evangelio. 14 Pero no he querido realizar nada sin tu consentimiento, para que el beneficio que me haces no sea forzado, sino voluntario. 15 Tal vez, él se apartó de ti por un instante, a fin de que lo recuperes para siempre, 16 no ya como un esclavo, sino como algo mucho mejor, como un hermano querido. Si es tan querido para mí, cuánto más lo será para ti, que estás unido a él por lazos humanos y en el Señor. 17 Por eso, si me consideras un amigo, recíbelo como a mí mismo. Palabra de Dios Te alabamos Señor
12 «Recíbelo, no como esclavo, sino como hermano querido»Pablo, prisionero en Roma, se ha encontrado con un antiguo conocido, Onésimo. Onésimo era esclavo de Filemón pero huido de su señor, residente en Colosas. En la fuga se había apropiado, al parecer, de cierta cantidad de dinero perteneciente a su señor. Onésimo podía temer penas muy severas. La ley castigaba esos delitos severamente.
13 con cariño y advierte en él excepcionales cualidades. En tales condiciones Onésimo encuentra a Pablo que lo acoge cordialmente, con cariño y advierte en él excepcionales cualidades. A Pablo le sirve de gran ayuda pero Pablo no quiere retenerlo junto a sí sin contar con el beneplácito de su señor, Filemón. Por la amistad que los une y, sobre todo, por la fe cristiana que comparten, le invita y ruega a recibir al antiguo esclavo en su casa. Mas no como esclavo, sino como hermano.
14 no hay señor ni hay esclavo: son hermanos.Onésimo ha sido bautizado. La vuelta de aquel dañoso esclavo ha de ser recibida con alegría y gozo, como quien entrega algo perdido, como quien recupera a la vida algo que había muerto. Pablo restituye, con la fuerza del Espíritu, a los hombres a las genuinas relaciones con Dios. De esas relaciones, en Cristo, surgirán las auténticas relaciones humanas. En Cristo, Hijo, hallan los hombres un Dios Padre, un Cristo hermano una filiación divina que supera toda carne y raza. Para el cristiano, las relaciones humanas han cambiado profundamente. Filemón seguirá siendo el «señor»; Onésimo, el esclavo. Pero en las relaciones personales humanas no hay señor ni hay esclavo: son hermanos.
15 Lectura del Santo Evangelio - Lucas 14, 25-3325 Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: 26 «Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. 28 ¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? 29 No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo: 30 "Este comenzó a edificar y no pudo terminar". 31 ¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil? 32 Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. 33 De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
16 Palabra de Dios Gloria a Ti, Señor Jesús
17 «El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío»El Señor Jesús es acompañado por mucha gente: «grandes multitudes iban con Él», no dice que estas multitudes «lo seguían» este término San Lucas lo reserva exclusivamente para los discípulos, y establece una diferencia entre quienes solamente acompañan al Señor Jesús sin comprometerse radicalmente con Él y quienes “lo siguen” es decir, quienes lo toman como guía y maestro, quienes viven de acuerdo a sus enseñanzas y ejemplo. Si los primeros son multitud, los más comprometidos suelen ser tan sólo unos pocos.
18 a sacrificar incluso los vínculos más sagrados.¿A qué se debe que sean tan pocos los seguidores comprometidos del Señor? Ser discípulo de Cristo es sumamente exigente. El Señor habla con claridad de las exigencias de este seguimiento hacia su persona un amor supremo por el que el discípulo debe estar dispuesto a sacrificar incluso los vínculos más sagrados. Pero las exigencias para el discípulo no se detienen allí: el que quiera seguir al Señor Jesús debe estar dispuesto asimismo a posponerse «incluso a sí mismo», es decir, a renunciar a su propia vida antes que negar al Señor. En resumen, el discípulo debe estar dispuesto a renunciar a lo que uno más se apega por amor a Él.
19 Quien no lo entienda así no vale para discípulo.La dedicación al Reino, en el discípulo, ha de ser tan plena y absorbente que desentienda a uno de la ligazón de unos padres y de los cuidados de una familia. La vocación de discípulo es sublime y seria. Está por encima de todo otro compromiso. Quien no lo entienda así no vale para discípulo. Quien ama al Señor Jesús sobre todo, no hace otra cosa que amar a Dios sobre todo y sobre todos. Este amor supremo exigido por el Señor Jesús no se opone al recto amor debido a los padres, mujer, hijos, hermanos, o hacia sí mismo, sino que al contrario reordena esos amores y los lleva a su plenitud.
20 podrá ofrecerse como discípulo.La siguiente condición va dirigida a todos a tomar la cruz y seguir al Señor, mucho más al discípulo. El discípulo debe estar dispuesto, además de dar la vida, a aparecer como un criminal, a ser objeto de burla, de desprecio y de condenación del mundo entero por causa del Evangelio. No piense el discípulo en honores, por su cargo en la comunidad, en ganancias, en títulos y prebendas; piense en deshonras, en persecuciones, en condenaciones, en mofas e insultos. Sólo el que esté dispuesto a ello, a aparecer como un condenado con la cruz a los hombros, podrá ofrecerse como discípulo.
21 ese servicio total al Evangelio debe ser abandonado.La última condición toca a las riquezas. La dedicación a los bienes y riquezas es incompatible con la dedicación al Reino. Debe dejar a un lado todo aquello que ponga en peligro u obstaculice ese servicio total al Evangelio debe ser abandonado. Quien ama al Señor sobre todo, aprende a amar como Él y con sus mismos amores. Quien en cambio no ama a Dios sobre todo, sino que antepone cualquier amor humano o amor egoísta al amor a Dios, manifestado en Cristo Jesús, queda vaciado del amor verdadero, quedará finalmente solo, defraudado, vacío.
22 Gracias Señor por tu Palabra purificadora, que ilumina, alimenta, enriquece, alegra, consuela y compromete. Concédenos vivir conforme a ella. Señor, haznos discípulos tuyos para amarte con todo el corazón, con toda la mente y con toda nuestras fuerzas por encima de todo.
23 Fiesta de la Natividad de la Virgen MaríaDesde el albor de nuestra historia, suave, discreta y escondida, llega María a nuestra tierra, Virgen y Madre prometida. La luz del Hijo la rodea, por él es bella sin medida, y no hay bondad entre los hombres que pueda serle parecida. Suba al Señor cual blanca nube esta alabanza proferida; a Dios bendito bendecimos por la que fue la Bendecida.
24 Si deseas recibir el Evangelio del DomingoSiembra Sagrada Si deseas recibir el Evangelio del Domingo envía un correo a: Con el título: “Suscripción a Siembra Sagrada” Para cancelar esta suscripción sigue las mismas instrucciones: Los archivos del mes los puedes descargar en: Servicio Gratuito con Fines Educativos