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2 Con Cristo, en la frontera Por favor no toques el ratón
3 Injusticia, violencia y explotación, han llenado de empobrecidos los caminos del mundo.
4 El egoísmo, la arrogancia, la crueldad, han transformado nuestras fronteras en vallas con cuchillas, en barreras que se pretenden infranqueables para los empobrecidos de la tierra.
5 A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas. A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas.
6 A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas. A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas.
7 A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas. A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas.
8 A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas. A los creyentes, esa perversión deshumanizada de la frontera nos obliga a situarnos en ella para estar al lado de sus víctimas.
9 La evidencia del daño injustamente causado, de la violencia gratuita ejercida, del trato humillante dispensado, exige que exprese, como obispo, la solidaridad de esta Iglesia con ese hombre.
10 –con todos los emigrantes-
11 La violencia de la realidad hace que la palabra de Dios proclamada en la liturgia…
12 … Resuene casi como un sarcasmo en los oídos de los oprimidos y como una blasfemia en los oídos de Dios. La violencia de la realidad hace que la palabra de Dios proclamada en la liturgia…
13 En ese fragmento de realidad de la frontera que hemos podido conocer, hay un aspecto que considero necesario señalar por significativo e inquietante.
14 Un hombre bajaba por la valla de la frontera, y cayó en manos de unos vigilantes, que lo molieron a palos, hasta dejarlo medio muerto.
15 Mientras se lo llevaban, a su lado pasó un vehículo médico… Que no se detuvo
16 Lo mismo hizo una ambulancia… Mientras se lo llevaban, a su lado pasó un vehículo médico… Que no se detuvo Que tampoco se detuvo
17 Ellos, los vigilantes de la frontera, fueron los primeros en verlo desvanecido, pero no lo atendieron, simplemente se desentendieron de él y lo echaron al otro lado de la frontera.
18 … que hacían su caminata de siempre contra el colesterol y los kilos. Pasaron también unos ciudadanos…
19 Es como si en ese jirón de realidad fronteriza, la parábola del buen samaritano se hubiese quedado sin el personaje principal, sin el samaritano compasivo.
20 Se nos ha permitido ver una parábola de la indiferencia globalizada. ¿Será una parábola de la realidad en que vivimos?
21 Texto: D. Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger http://www.granosdemaiz.com Música: Ernesto Cortazar
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