CON OCASIÓN DE LAS PROXIMAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE NICARAGUA

1 CON OCASIÓN DE LAS PROXIMAS ELECCIONES PRESIDENCIALES D...
Author: Rocío Silva Torres
0 downloads 2 Views

1 CON OCASIÓN DE LAS PROXIMAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE NICARAGUAMANIFIESTO CRISTIANO CON OCASIÓN DE LAS PROXIMAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE NICARAGUA

2 Estimados Hermanos en Cristo Jesús: Varias Iglesias, Católica y Evangélica, invocando el mandato bíblico de 2ª de Crónica 7.14, han llamado al Pueblo de Nicaragua a hacer oración y ayuno en rogativa para que las próximas elecciones presidenciales de Nicaragua se desarrollen en paz y con transparencia. Esa es una buena causa y ocasión propicia para suplicarle a Nuestro Señor, el Dios de los Ejércitos, que nos libere, a través de nuestro voto, de las fuerzas malignas que, desde hace mucho tiempo, se han apoderado del País. De seguro que nuestra oración será escuchada desde los Cielos y nuestra tierra será sanada porque el Pueblo de Dios en Nicaragua es numeroso, no es como en Sodoma y Gomorra, donde Abraham no pudo encontrar a 10 justos para que, por amor a esos 10 cristianos, Dios no destruyera a dichas ciudades (Génesis 18.32).

3 Reitero, aquí en Nicaragua, dichosamente el Pueblo de Dios está compuesto por millones de cristianos y por amor a su Pueblo numeroso, Dios no va a permitir que perezcamos y va a liberarnos de esas fuerzas malignas que nos oprimen. Nuestra oración debe ser clara, no confusa, ni mediática, para que sea escuchada desde los Cielos. Os hago esta aclaración porque es sabido que algunos líderes religiosos han pretendido manipular el mandato bíblico de Timoteo 2.2 que nos ordena que oremos por todos los que están en eminencia, en los que se incluye a los gobernantes, para que vivamos quieta y reposadamente. Ese mandato de Dios y como todas sus ordenanzas, debe cumplirse, por tanto, de cierto, debemos orar por nuestros gobernantes, pero con corazón sincero no mediático, con súplicas y rogativas para que nuestro Dios Todopoderoso los ilumine y los use para hacer su voluntad y para que sean su instrumento a fin de hacer realidad los planes del Reino de Dios para Nicaragua,

4 los que son grandes y preciosos en atención a su numeroso Pueblo Cristiano.Del mismo modo algunos líderes religiosos pretenden manipular el mandato bíblico de Romanos 13.1 donde Dios nos manda a someternos a las autoridades superiores, porque toda autoridad es establecida por Él. Ese es otro mandato de Dios que debe cumplirse, como todos sus mandatos, pero lo malo es que esos maliciosos líderes religiosos se limitan a citar a secas ese texto, sacándolo de contexto, pretendiendo adormecer al pueblo, convirtiendo a algunos en cómplices por omisión. Ellos no dicen que ese pasaje bíblico se complementa con Romanos 13: 3. 4, donde Dios nos habla diciendo que los Gobernantes no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo; y que debemos someternos a la autoridad porque es un instrumento de Dios para bien del pueblo y que está al servicio de Dios para hacer justicia y para castigar al que obra mal.

5 Hermanos, lejos de juzgar sino de denunciar el pecado y llamando a las cosas por su nombre, es sabido por todos, porque se ha convertido en escándalo público nacional e internacional, que Nicaragua, desde hace algún tiempo, está gobernada por pandillas de la peor ralea, de inescrupulosos ladrones y criminales, fraudulentos, mafiosos violadores de toda ley, que han destruido y corrompido todas las instituciones del Estado, para usarlas y manipularlas a conveniencia de sus intereses mezquinos. Y en el mundo sobrenatural, son profanadores y apostatas, practicantes de brujería, que se burlan irreverentemente de lo divino llamándose cristianos, a sabiendas que sus hechos y sus acciones, como personas y como gobernantes, ofenden gravemente a Dios. En otras palabras no hacen el bien al pueblo, ni están al servicio de Dios para hacer justicia y para castigar al que obra mal, tal como Dios lo manda en Ro 13: 3.4. En este punto y con la sinceridad que debe revestir a todo cristiano es justo reconocer que estas estructuras de maldad que gobiernan a Nicaragua no solo imperan

6 con los actuales gobernantes, sino que también con pasados que, llamándose cristianos, en verdad, no han tenido temor a Dios. Esta es la realidad histórica por la que estamos atravesando y sobre esto es que debemos clamar a Dios para que nos libere de estos malos gobernantes en atención o por amor a los millones de hombres y mujeres que formamos su Pueblo en Nicaragua. Al respecto, observad que el Señor nos advierte en Santiago 4.3 que pedimos y no recibimos porque pedimos mal. Por eso nuestra oración debe ser bien dirigida, como lo manda en 1ª de Juan 5.14 cuando nos dice: Y esta es la confianza que tenemos en Él que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. En consecuencia nuestra oración, para que sea escuchada desde los Cielos, debe estar dentro de la voluntad de Dios y La voluntad de Dios es que vivamos en paz, en justicia, en libertad y en verdad. Asimismo nuestra oración no debe ser una oración imprudente, tal es que no debemos pedir la muerte de los gobernantes, por muy

7 malos que sean, sino perdonarlos y pedir por su conversión para que su alma no se pierda. Ese es el plan de Dios, y nuestro Señor Jesucristo murió atrozmente, como un corderito al sacrificio, para que ninguna alma se pierda. En ese sentido no debemos orar imprudentemente como Moisés cuando, estando sometido a terribles pruebas y sufrimientos porque no tenía con qué alimentar al Pueblo de Israel en el Desierto, en números 11.15, oró diciéndole al Señor: Si me vas a seguir tratando de ese modo, mátame de una vez, así me veré libre de mis males. Ni como oró Elías en 1ª de Reyes 19.4 cuando, lleno de miedos porque Jezabel lo buscaba para matarlo, le dijo al Señor: ¡Basta ya Señor! ¡Quítame la vida, porque yo no valgo más que mis padres! O como oró Jonás en 4.3 cuando le dijo al Señor: Ahora, Señor, quítame la vida, porque prefiero morir que seguir viviendo. En ese mismo orden de cosas, recordad, hermanos, que la palabra tiene poder cuando es pronunciada en el Nombre de Jesús por eso nuestra oración, además de suplica, de alabanza y de agradecimiento a

8 Dios, debe ser de renuncia, de no aceptación y rechazo a las diferentes formas de opresión que estamos viviendo y debemos declararnos libres de toda opresión maligna y declararnos pueblo propiedad de nuestro Señor Jesucristo.   CONCLUSIÓN  Hermanos, debemos estar conscientes que, como está dicho por el Señor en Efesios 6.12, nuestro lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio. Dicho en otras palabras en el mundo sobrenatural se está librando una cruenta guerra entre el bien y el mal, donde ángeles del diablo están combatiendo sin tregua para llevarse las almas al infierno y Ángeles de Dios están combatiendo, día y noche sin tregua, para salvar las almas. En este mundo natural solamente vemos, con nuestros ojos físicos, los resultados de esa guerra que son los pecados de todo género

9 en que se encuentra sumergida la humanidad, como son el robo, la corrupción, la destrucción, la muerte, el fraude etc. Si pudiéramos ver con nuestros ojos físicos nos daríamos cuenta que, en el mundo sobrenatural, Satanás se ha enseñoreado y posesionado de nuestros gobernantes, presentes y pasados, y los usa como instrumento para destruir, matar y robar a toda nuestra nación. Esto está previsto por el Señor en Juan cuando nos dice que Satanás ha venido a la tierra solamente a matar, destruir y robar; en cambio nuestro Señor Jesucristo vino a la tierra a darnos vida, no solo vida ordinaria, sino vida en abundancia. Hermanos, nuestra participación en esa guerra espiritual debe ser activa con oración y ayuno. Y como lo manda el Señor en Efesios , tomando la armadura de Dios, permaneciendo en pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza; calzando nuestros pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la Paz; teniendo siempre en nuestras manos el escudo

10 de la fe y tomando el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.Por todo lo antes expuesto, Pueblo de Dios en Nicaragua, os exhorto, en el Nombre de Jesús, en ocasión de las elecciones presidenciales de Noviembre de este año, a cumplir las siguientes tareas: Hacer oración y ayuno, desde hoy hasta que culminen las elecciones en Noviembre de este año, individual y colectivamente, tal como lo han exhortado nuestros líderes Católicos y Evangélicos. Votar masivamente. Este derecho debemos saberlo ejercer, con la sabiduría que Dios nos ha dado y haciendo uso del don de la libertad para escoger al mejor y así tengamos el gobierno que nos merecemos. Que nadie se quede sin votar y todo  

11 Cristiano está en la obligación de votar en contra de quienes, de manera manifiesta y evidente, promueven y son instrumentos de las obras de Satanás que son el robo, la destrucción, la muerte, el fraude, la mentira, la corrupción y la apostasía. Con nuestro voto ejercido de esta forma estaremos rechazando y renunciando a las obras de Satanás y le estaremos diciendo al maligno que no estamos de su lado, sino del lado de Cristo, nuestro Señor. Si bien es cierto que no existen candidatos que reúnan, a cabalidad, los requisitos para hacer la voluntad de Dios para con Nicaragua, también es cierto que, en este proceso de perfeccionamiento de nuestra Nación, y sin juzgar ni canonizar a nadie, existen candidatos menos malos que otros, que no tienen antecedentes de tanta maldad y que manifiestan reverente temor a Dios y que no promueven deliberadamente la maldad, ni son instrumentos cooperantes de las obras de Satanás. A favor de estos debemos de votar.  

12 Divulgar masivamente este Manifiesto Cristiano por todos los medios posible, nacional e internacionalmente, por las redes sociales: correo electrónico, Facebook, Twitter; por radio, periódicos y televisoras.  Sin que esta sea la oración oficial, me permito escribirles una para que la tomen como modelo: Padre Celestial, este Pueblo tuyo que habita en Nicaragua, que es llamado con tu Nombre, se humilla y te suplica que tengas misericordia de nosotros, que nos perdones nuestros pecados, que perdones los pecados de nuestros gobernantes y de todos los habitantes de Nicaragua. Padre Santísimo tú lo sabes bien, desde hace mucho tiempo, Satanás a estado metiendo sus sucias garras en esta nación, con robo, destrucción, muerte, corrupción, fraude y todo tipo de maldad. Te suplicamos Señor, por amor a tu numeroso Pueblo en Nicaragua, que no permitas a Satanás que nos siga destruyendo y queremos que trates a Nicaragua como

13 trataste a Nínive donde tú, Señor, no ejecutaste tu sentencia aún siendo una nación pagana, en cambio aquí tu pueblo es grande y numeroso, por ello, en atención a ese pueblo tuyo, libéranos Señor. Te alabamos Señor, te bendecimos, te adoramos y te Glorificamos, te reconocemos como el Único y Verdadero Dios. Te damos gracias Señor porque eres bueno con nosotros y con toda la humanidad. Te damos gracias Señor porque no permites que paguemos lo que merecen nuestros pecados y nuestras culpas. Renunciamos a las obras de Satanás, especialmente renunciamos al robo, a la muerte, a la corrupción, al fraude y a la mentira. Y en el Nombre de Jesús y con el poder de la palabra, la que se materializa cuando se pronuncia en el Nombre de Jesús, declaramos que Nicaragua es libre de toda influencia maligna, libre de robo, de muerte, de mentiras y de fraude. Declaramos que los nicaragüenses somos pueblo escogido de Dios y propiedad personal de Nuestro Señor Jesucristo y le decimos a Satanás que nada tiene que hacer en Nicaragua. Y Ángeles de Dios, en auxilio

14 Emanuel Salvatore Nicaraguanuestro, en las regiones celestes, ponen frente a tus asquerosos ojos Satanás la Cruz que te venció en el Monte del Calvario, para que huyas de Nicaragua y nos dejes en paz y te vayas a las profundidades del abismo de donde nunca debiste haber salido. Declaramos que en Nicaragua reina la paz, la libertad, la justicia y la verdad. Cubrimos y sellamos a Nicaragua, de norte a sur y de este a oeste, con la Sangre de Cristo y consagramos a Cristo Jesús a toda la Nación Nicaragüense. Todo te lo pedimos Padre Santísimo en el Nombre de Jesús. Y todo lo declaramos en el Nombre de Jesús. Amén. Dado en la ciudad de Managua, a los ocho días del mes de Junio del año dos mil once. Emanuel Salvatore Nicaragua