CONSTRUCCIÓN DEL PSIQUISMO EN EL NIÑO CON CEGUERA CONGÉNITA. Licenciada en Psicología Alejandra Longo Uruguay Encuentro de Psicólogos Panamá Noviembre.

1 CONSTRUCCIÓN DEL PSIQUISMO EN EL NIÑO CON CEGUERA CONGÉ...
Author: María Rosario Rico Montero
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1 CONSTRUCCIÓN DEL PSIQUISMO EN EL NIÑO CON CEGUERA CONGÉNITA. Licenciada en Psicología Alejandra Longo Uruguay Encuentro de Psicólogos Panamá Noviembre 2012.-

2 SALUD "un completo estado de bienestar físico, mental y social y no meramente la ausencia de enfermedad o incapacidad". OMS (1946) ” un estado de bienestar físico, mental, social y la capacidad para funcionar y no meramente la ausencia de enfermedad o incapacidad". Milton Terris (1975)

3 ¿cómo se construye el psiquismo sin imágenes visuales? ¿Cómo se producen los procesos de subjetivación? ¿Qué debemos hacer para promover un psiquismo organizado que pueda desarrollar todas sus potencialidades?

4 “La representación simbólica, el lenguaje y el pensamiento no han surgido en ninguna especie y no se han desarrollado en ningún individuo sin un tipo especial de concordancia entre el comportamiento adulto y el comportamiento infantil” Kayes (1986)

5 El desarrollo de cada persona va a depender de cómo la conducta de apego llega a organizarse, dependiendo de cómo las figuras de apego traten al individuo a lo largo de la infancia y la adolescencia para que vaya construyendo su propia percepción del mundo que la rodea,

6 A partir de los primeros contactos se comienza a establecer un feed back de comunicación pre-verbal Poco a poco va a ir discriminando el mundo interno del mundo externo y real. (Yo- no Yo) Podría afirmarse, entonces, que ya en los primeros momentos, el bebé comienza a construir su mundo subjetivo formado por representaciones. Proceso que parte de una IDISCRIMANACIÓN y poco a poco comenzará a diferenciarse, sintiéndose separado de su madre, con Identidad propia.

7 La construcción de la estructura personal, de la realidad interna, de la realidad mental, va a estar en concordancia con lo vivido en estas primeras relaciones sociales, sobre esta base pueden comenzar a gestarse luego procesos más complejos en las diversas áreas ya sea comunicativas, cognitiva, motriz, social. El bebé sin visión, está en mayor situación de dependencia de las iniciativas del adulto, por ese motivo, es muy importante que el niño pueda comprobar que hay alguien que está ahí para gratificarlo, acariciarlo, alimentarlo.

8 Anzieu,(1987) introduce la noción de Yo-Piel, a través de la cual el infante a través del contacto de piel adquiere sus primeras percepciones a través de las experiencias de contacto con el cuerpo de su madre y dentro de una relación aseguradora de apego, consiguiendo así la primera noción de un límite entre el exterior y el interior, siendo la piel la sede de las sensaciones propioceptivas.

9 El déficit visual es un factor de vulnerabilidad, ya que un individuo sano nace dotado de un programa biológico adecuado para adaptarse al mundo exterior y poder asimilarlo y los adultos próximos al niño están capacitados de forma natural para relacionarse con ellos. Cualquier discapacidad rompe con este desenvolvimiento natural y obliga al entorno a realizar un proceso de adaptación y suplir con recursos alternativos las carencias que el niño presente. Lidia Coriat (1974)

10 Ante la ausencia de la visión, el mundo externo puede llegar a resultar tan hostil que lleve a un “encerramiento en sí mismo” con cierto riesgo de que se perpetúe un psiquismo precario, con un Yo indiferenciado, aislado, que luego involucre trastornos en el desarrollo, comprometiendo otras áreas. Si el ambiente es rico en experiencias y situaciones a explorar va contribuir favorablemente. La riqueza de estímulos debe darse en su justa medida.

11 La Intervención Temprana afecta positivamente el desarrollo del niño, incidiendo significativamente en el impacto de la ceguera. La privación de los estímulos visuales, puede involucrar diferencias en la adquisición o regulación de otras áreas, como el ciclo de sueño-vigilia, el movimiento, el tono muscular, el control postural, en la motricidad fina, pobreza en las conductas exploratorias, dificultades para representar objetos a través de símbolos.

12 Junto a la familia, deben pensarse nuevas formas de adaptación a través de un acompañamiento en el que se propicie el descubrimiento conjunto de su hijo real, su observación, la interpretación de sus demandas y la búsqueda de la respuesta adecuada para satisfacer las necesidades del bebé que ante la falta de visión, debe compensarse a través de otros estímulos y otros códigos de comunicación.

13 La regularidad de los rituales maternos proporciona nociones de tiempo y genera confianza, siendo estos aspectos básicos y necesarios para la organización del pensamiento. Siendo las actividades anticipatorias de vital importancia. La voz, primero de su madre y luego de las otras personas de su entorno, cumple una señal anticipatoria de la presencia de un otro y lo que ello implica, en el proceso de individuación, también contribuirá al desarrollo de su propio lenguaje, estimulando la aparición de vocalizaciones espontáneas que se podrán promover a través de imitaciones sonoras. Dentro de este espacio de encuentro surge la imitación que será luego la base para el aprendizaje, compensando la imitación desde lo gestual.

14 La exploración y las actividades lúdicas a través de sus manos de las partes de su cuerpo, del cuerpo del otro, de los objetos enriquecerá su mundo de sensaciones y experiencias, y promoverá la aparición de conductas exploratorias. Éstas conductas de exploración tienen más posibilidades de desarrollarse en un contexto donde el niño sienta seguridad y confianza, con el despliegue exploratorio, se asegura en gran medida la capacidad del niño de “aprender” y apropiarse del entorno e investigar, lo que le permitirá recibir mayor información para desarrollar sus potencialidades.

15 El hecho de que una persona no vea no significa que no tenga imágenes. El tacto, el oído, el olfato, el gusto y el sentido cinestésico le proporcionarán sensaciones y, por tanto, «imágenes» sensoriales. Evidentemente, no serán imágenes visuales, sino que serán imágenes mentales y sensoriales (auditivas, táctiles, olfativas, gustativas o cinestésicas), que pueden ser evocadas en ausencia del objeto.

16 Todas estas sensaciones se dan en un proceso de integración sensorial en el cual el cerebro organiza e integra las percepciones, permitiendo convertir y dar significado a una percepción; la atención y la memoria juegan un importante papel en este proceso.

17 La adquisición de conceptos sobre el mundo, los objetos y la capacidad de simbolizar van a ser pilares esenciales para el desarrollo del lenguaje y del pensamiento necesarios en el proceso de construcción del mundo intra, inter y trans subjetivo.

18 ABORDAJE  TRABAJO EN EQUIPO INER DISCIPLINARIO.  TRABAJO CON LA FAMILIA

19 MODELO ECOLOGICO. Bronfenbrenner (1979) “el desarrollo humano, supone la progresiva acomodación mutua entre un ser humano activo, que está en proceso de desarrollo, por un lado y por el otro las propiedades cambiantes de los entornos inmediatos en los que esa persona en desarrollo vive.”

20 Cuatro sistemas que operarían en concierto para afectar directa o indirectamente sobre el desarrollo del niño.

21 Transaccional  Por otro lado, el modelo transaccional del desarrollo (Sameroff 1983, 1987y Sameroff y Chandler, 1975, Sameroff y Fiese, 1997.) se sustenta en un sistema de explicaciones sobre el desarrollo y la discapacidad según el cual existe una relación recíproca entre lo biológico y lo adquirido, entre la naturaleza y el ambiente.

22 NOSOTROS PENSAMOS CON LA AYUDA DE LAS COSAS Y TAMBIÉN CON LA AYUDA DE OTROS PENSADORES. WILLIAM

23 BIBLIOGRAFÍA Anzieu Didier, El yo-piel, Madrid, 1987. Bronfenbrenner, Modelo ecológico, 1987. Candel, Ma. Rosa, Cristina García, Ana Iglesias Vázquez, Mercé Leonhardt, Estimulación temprana, Dpto. de atención educativa de ONCE Cantavella. Francesc, La primera relación. De la Calle Ysern, Mercedes, Revista Integración, N° 58, 2010. García Sanchez, Francisco, Modelo Ecológico Transaccional, 2001. J. Keeler. En Fraiberg S., Niños ciegos, Madrid, Instituto Nacional de Servicios Sociales, 1982. Kayes, La vida mental y social del bebe, Barcelona, Paidós, 1986. Leonhardt, Primera atención. Un enfoque psicopedagógico. El bebé ciego, 1992.

24 López y Tudesco, Las condiciones de educabilidad de los niños y adolescentes en América Latina,- IIEP UNESCO, 1986. Lucerga Rosa y Gastón Elena, En los zapatos de los niños ciegos, 2004. Lucerga, Rosa Ma. Sanz, María, Rodríguez, Cristina y Escudero Margarita, Juego simbólico y deficiencia visual, ONCE, 1992. Manual de Psicología y Ceguera, ONCE, Madrid, 2003. Spitz, R., El primer año de la vida de un niño, Madrid, 1984. Visually Handicapped International Council for Educaction. N°49 Miradme. Córdoba, 1986. Ulriksen de Viñar, Maren, Construcción de la subjetividad en el niño.