Crónica de una muerte anunciada

1 Crónica de una muerte anunciada1. El autor. 2. La trama...
Author: Camilo Jara
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1 Crónica de una muerte anunciada1. El autor. 2. La trama y el punto de partida. 3. Los personajes. 4. Los temas. 5. El punto de vista: narrador y perspectivismo. 6. El tiempo y el espacio. 7. La estructura.

2 1. El autor Principal exponente y difusor del llamado “boom” latinoamericano, junto a autores como Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar o Juan Rulfo. Creador de un estilo literario conocido como el realismo mágico. Nació en Aracataca (Colombia), en Trabajó como periodista y, paralelamente, desde los años 50 desarrolló su obra narrativa, hasta que la revelación de Cien años de soledad, en 1967, lo situó en un puesto de excepción en la novela mundial. En 1982 recibe el Premio Nobel. OBRAS La hojarasca  Cien años de soledad El coronel no tiene quien le escriba El general en su laberinto

3 Obras En su primera novela, La hojarasca (1955), se configura Macondo como espacio narrativo arquetípico del novelista. .El coronel no tiene quien le escriba (1961): escrita en París pero inspirada en la violenta realidad de Colombia. Cien años de soledad (1967) desarrolla el espacio mítico de Macondo y supone la explosión del realismo mágico. El general en su laberinto (1989) gira en torno a la figura de Simón Bolívar, el Libertador.

4 2. La trama y el punto de partidaTrama (literaria): Santiago Nasar es asesinado por los hermanos de Ángela Vicario después de que su marido la rechace la misma noche de bodas por no ser virgen. Todo el pueblo sabe que el crimen se producirá, pero nadie hace nada para evitarlo. Punto de partida (real): el 22 de enero de 1951 se casaban dos jóvenes en el pueblo de Sucre. En su primera noche de bodas el esposo descubre que su mujer no es virgen y la rechaza. A las pocas horas, el hermano de la esposa repudiada da muerte a un joven, al parecer causante de la deshonra de su hermana.

5 Nadie hubiera pensado, ni lo dijo nadie, que Ángela Vicario no fuera virgen. No se le había conocido ningún novio anterior y había crecido junto con sus hermanas bajo el rigor de una madre de hierro. Aun cuando le faltaban menos de dos meses para casarse, Pura Vicario no permitió que fuera sola con Bayardo San Román a conocer la casa en que iban a vivir, sino que ella y el padre ciego la acompañaron para custodiarle la honra. « Lo único que le rogaba a Dios es que me diera valor para matarme -me dijo Ángela Vicario-. Pero no me lo dio.»

6 3. Personajes Principales: Santiago Nasar, Ángela Vicario, Pedro y Pablo Vicario, Bayardo San Román. Secundarios: Plácida Linero, Ibrahim Nasar, Victoria Guzmán, Divina Flor, Luisa Santiaga, Margot, Luis Enrique, Jaime, obispo, padre Carmen Amador, Cristo Bedoya, Lázaro Aponte, Pura Vicario… -Más de cuarenta personajes. -Muchos personajes ausentes. -Novela polifónica: voces múltiples unidas mediante el discurso del narrador.

7 “Había cumplido 21 años la última semana de enero, y era esbelto y pálido, y tenía los párpados árabes y los cabellos rizados de su padre. Era el hijo único de un matrimonio de conveniencia que no tuvo un solo instante de felicidad, pero él parecía feliz con su padre hasta que éste murió de repente, tres años antes, y siguió pareciéndolo con la madre solitaria hasta el lunes de su muerte. De ella heredó el instinto. De su padre aprendió desde muy niño el dominio de las armas de fuego, el amor por los caballos y la maestranza de las aves de presas altas, pero de él aprendió también las buenas artes del valor y la prudencia. Hablaban en árabe entre ellos, pero no delante de Plácida Linero para que no se sintiera excluida. Nunca se les vio armados en el pueblo, y la única vez que trajeron sus halcones amaestrados fue para hacer una demostración de altanería en un bazar de caridad. La muerte de su padre lo había forzado a abandonar los estudios al término de la escuela secundaria, para hacerse cargo de la hacienda familiar. Por sus méritos propios, Santiago Nasar era alegre y pacífico, y de corazón fácil.”

8 “Victoria Guzmán, la cocinera, estaba segura de que no había llovido aquel día, ni entodo el mes de febrero. «Al contrario», me dijo cuando vine a verla, poco antes de su muerte. «El sol calentó más temprano que en agosto.» Estaba descuartizando tres conejos para el almuerzo, rodeada de perros acezantes, cuando Santiago Nasar entró en la cocina. «Siempre se levantaba con cara de mala noche», recordaba sin amor Victoria Guzmán. Divina Flor, su hija, que apenas empezaba a florecer, le sirvió a Santiago Nasar un tazón de café cerrero con un chorro de alcohol de caña, como todos los lunes, para ayudarlo a sobrellevar la carga de la noche anterior. La cocina enorme, con el cuchicheo de la lumbre y las gallinas dormidas en las perchas, tenía una respiración sigilosa. Santiago Nasar masticó otra aspirina y se sentó a beber a sorbos lentos el tazón de café, pensando despacio, sin apartar la vista de las dos mujeres que destripaban los conejos en la hornilla. A pesar de la edad, Victoria Guzmán se conservaba entera. La niña, todavía un poco montaraz, parecía sofocada por el ímpetu de sus glándulas. Santiago Nasar la agarró por la muñeca cuando ella iba a recibirle el tazón vacío. -Ya estás en tiempo de desbravar -le dijo. Victoria Guzmán le mostró el cuchillo ensangrentado. -Suéltala, blanco -le ordenó en serio-. De esa agua no beberás mientras yo esté viva.”

9 “Eran gemelos: Pedro y Pablo Vicario“Eran gemelos: Pedro y Pablo Vicario. Tenían 24 años, y se parecían tanto que costaba trabajo distinguirlos. «Eran de catadura espesa pero de buena índole», decía el sumario. Yo, que los conocía desde la escuela primaria, hubiera escrito lo mismo. Esa mañana llevaban todavía los vestidos de paño oscuro de la boda, demasiado gruesos y formales para el Caribe, y tenían el aspecto devastado por tantas horas de mala vida, pero habían cumplido con el deber de afeitarse. Aunque no habían dejado de beber desde la víspera de la parranda, ya no estaban borrachos al cabo de tres días, sino que parecían sonámbulos desvelados. Se habían dormido con las primeras auras del amanecer, después de casi tres horas de espera en la tienda de Clotilde Armenta, y aquél era su primer sueño desde el viernes. Apenas si habían despertado con el primer bramido del buque, pero el instinto los despertó por completo cuando Santiago Nasar salió de su casa. Ambos agarraron entonces el rollo de periódicos, y Pedro Vicario empezó a levantarse.”

10 “En realidad, mi hermana Margot era una de las pocas personas que todavía ignorabanque lo iban a matar. «De haberlo sabido, me lo hubiera llevado para la casa aunque fuera amarrado», declaró al instructor. Era extraño que no lo supiera, pero lo era mucho más que tampoco lo supiera mi madre, pues se enteraba de todo antes que nadie en la casa, a pesar de que hacía años que no salía a la calle, ni siquiera para ir a misa. Yo apreciaba esa virtud suya desde que empecé a levantarme temprano para ir a la escuela. La encontraba como era en aquellos tiempos, lívida y sigilosa, barriendo el patio con una escoba de ramas en el resplandor ceniciento del amanecer, y entre cada sorbo de café me iba contando lo que había ocurrido en el mundo mientras nosotros dormíamos. Parecía tener hilos de comunicación secreta con la otra gente del pueblo, sobre todo con la de su edad, y a veces nos sorprendía con noticias anticipadas que no hubiera podido conocer sino por artes de adivinación. Aquella mañana, sin embargo, no sintió el pálpito de la tragedia que se estaba gestando desde las tres de la madrugada.”

11 “Ángela Vicario era la hija menor de una familia de recursos escasos“Ángela Vicario era la hija menor de una familia de recursos escasos. Su padre, PoncioVicario, era orfebre de pobres, y la vista se le acabó de tanto hacer primores de oro para mantener el honor de la casa. Purísima del Carmen, su madre, había sido maestra de escuela hasta que se casó para siempre. Su aspecto manso y un tanto afligido disimulaba muy bien el rigor de su carácter. «Parecía una monja», recuerda Mercedes. Se consagró con tal espíritu de sacrificio a la atención del esposo y a la crianza de los hijos, que a uno se le olvidaba a veces que seguía existiendo. Las dos hijas mayores se habían .casado muy tarde. Además de los gemelos, tuvieron una hija intermedia que había muerto de fiebres crepusculares, y dos años después seguían guardándole un luto aliviado dentro de la casa, pero riguroso en la calle. Los hermanos fueron criados para ser hombres. Ellas habían sido educadas para casarse.”

12 “Bayardo San Román, el hombre que devolvió a la esposa, había venido por primera vez en agosto del año anterior: seis meses antes de la boda. Llegó en el buque semanal con unas alforjas guarnecidas de plata que hacían juego con las hebillas de la correa y las argollas de los botines. Andaba por los treinta años, pero muy bien escondidos, pues tenía una cintura angosta de novillero, los ojos dorados, y la piel cocinada a fuego lento por el salitre. Llegó con una chaqueta corta y un pantalón muy estrecho, ambos de becerro natural, y unos guantes de cabritilla del mismo color. Magdalena Oliver había venido con él en el buque y no pudo quitarle la vista de encima durante el viaje. «Parecía marica -me dijo-. Y era una lástima, porque estaba como para embadurnarlo de mantequilla y comérselo vivo.» No fue la única que lo pensó, ni tampoco la última en darse cuenta de que Bayardo San Román no era un hombre de conocer a primera vista.”

13 4. Temas Violencia y crimen. Honor, honra y sexualidad.El poder: político, social, religioso. La responsabilidad social. La justicia. El destino. Superstición y creencias populares. Relativismo de la verdad.

14 “Tenía una reputación muy bien ganada de interprete certera de los sueños ajenos, siempre que se los contaran en ayunas, pero no había advertido ningún augurio aciago en esos dos sueños de su hijo, ni en los otros sueños con árboles que él le había contado en las mañanas que precedieron a su muerte. Tampoco Santiago Nasar reconoció el presagio.”

15 Superstición/destino/muerte“Tenía una reputación muy bien ganada de interprete certera de los sueños ajenos, siempre que se los contaran en ayunas, pero no había advertido ningún augurio aciago en esos dos sueños de su hijo, ni en los otros sueños con árboles que él le había contado en las mañanas que precedieron a su muerte. Tampoco Santiago Nasar reconoció el presagio.”

16 “Muchos coincidían en el recuerdo de que era una mañana radiante con una brisa de mar que llegaba a través de los platanales, como era de pensar que lo fuera en un buen febrero de aquella época. Pero la mayoría estaba de acuerdo en que era un tiempo fúnebre, con un cielo turbio y bajo y un denso olor de aguas dormidas, y que en el instante de la desgracia estaba cayendo una llovizna menuda como la que había visto Santiago Nasar en el bosque del sueño.”

17 Relativismo/verdad/veracidad“Muchos coincidían en el recuerdo de que era una mañana radiante con una brisa de mar que llegaba a través de los platanales, como era de pensar que lo fuera en un buen febrero de aquella época. Pero la mayoría estaba de acuerdo en que era un tiempo fúnebre, con un cielo turbio y bajo y un denso olor de aguas dormidas, y que en el instante de la desgracia estaba cayendo una llovizna menuda como la que había visto Santiago Nasar en el bosque del sueño.”

18 “El abogado sustentó la tesis del homicidio en legítima defensa del honor, que fue admitida por el tribunal de conciencia, y los gemelos declararon al final del juicio que hubieran vuelto a hacerlo mil veces por los mismos motivos. Fueron ellos quienes vislumbraron el recurso de la defensa desde que se rindieron ante su iglesia pocos minutos después del crimen. Irrumpieron jadeando en la Casa Cural, perseguidos de cerca por un grupo de árabes enardecidos, y pusieron los cuchillos con el acero limpio en la mesa del padre Amador. Ambos estaban exhaustos por el trabajo bárbaro de la muerte, y tenían la ropa y los brazos empapados y la cara embadurnada de sudor y de sangre todavía viva, pero él párroco recordaba la rendición como un acto de una gran dignidad. -Lo matamos a conciencia -dijo Pedro Vicario-, pero somos inocentes. -Tal vez ante Dios -dijo el padre Amador. -Ante Dios y ante los hombres -dijo Pablo Vicario-. Fue un asunto de honor.”

19 El honor y la honra “El abogado sustentó la tesis del homicidio en legítima defensa del honor, que fue admitida por el tribunal de conciencia, y los gemelos declararon al final del juicio que hubieran vuelto a hacerlo mil veces por los mismos motivos. Fueron ellos quienes vislumbraron el recurso de la defensa desde que se rindieron ante su iglesia pocos minutos después del crimen. Irrumpieron jadeando en la Casa Cural, perseguidos de cerca por un grupo de árabes enardecidos, y pusieron los cuchillos con el acero limpio en la mesa del padre Amador. Ambos estaban exhaustos por el trabajo bárbaro de la muerte, y tenían la ropa y los brazos empapados y la cara embadurnada de sudor y de sangre todavía viva, pero él párroco recordaba la rendición como un acto de una gran dignidad. -Lo matamos a conciencia -dijo Pedro Vicario-, pero somos inocentes. -Tal vez ante Dios -dijo el padre Amador. -Ante Dios y ante los hombres -dijo Pablo Vicario-. Fue un asunto de honor.”

20 Don Lázaro Aponte, coronel de academia en uso de buen retiro y alcalde municipal desde hacía once años, le hizo un saludo con los dedos. «Yo tenía mis razones muy reales para creer que ya no corría ningún peligro», me dijo. El padre Carmen Amador tampoco se preocupó. «Cuando lo vi sano y salvo pensé que todo había sido un infundio», me dijo. Nadie se preguntó siquiera si Santiago Nasar estaba prevenido, porque a todos les pareció imposible que no lo estuviera.

21 Responsabilidad social/colectivaDon Lázaro Aponte, coronel de academia en uso de buen retiro y alcalde municipal desde hacía once años, le hizo un saludo con los dedos. «Yo tenía mis razones muy reales para creer que ya no corría ningún peligro», me dijo. El padre Carmen Amador tampoco se preocupó. «Cuando lo vi sano y salvo pensé que todo había sido un infundio», me dijo. Nadie se preguntó siquiera si Santiago Nasar estaba prevenido, porque a todos les pareció imposible que no lo estuviera.

22 “Nunca hubo una muerte más anunciada“Nunca hubo una muerte más anunciada. Después de que la hermana les reveló el nombre, los gemelos Vicario pasaron por el depósito de la pocilga, donde guardaban los útiles de sacrificio, y escogieron los dos cuchillos mejores: uno de descuartizar, de diez pulgadas de largo por dos y media de ancho, y otro de limpiar, de siete pulgadas de largo por una y media de ancho. Los envolvieron en un trapo, y se fueron a afilarlos en el mercado de carnes.” “Los hermanos Vicario les habían contado sus propósitos a más de doce personas que fueron a comprar leche, y éstas los habían divulgado por todas partes antes de las seis.”

23 Responsabilidad social“Nunca hubo una muerte más anunciada. Después de que la hermana les reveló el nombre, los gemelos Vicario pasaron por el depósito de la pocilga, donde guardaban los útiles de sacrificio, y escogieron los dos cuchillos mejores: uno de descuartizar, de diez pulgadas de largo por dos y media de ancho, y otro de limpiar, de siete pulgadas de largo por una y media de ancho. Los envolvieron en un trapo, y se fueron a afilarlos en el mercado de carnes.”

24 No había acabado de escuchar la noticia cuando ya se había puesto los zapatos de tacones y la mantilla de iglesia que sólo usaba entonces para las visitas de pésame. Mi padre, que había oído todo desde la cama, apareció en piyama en el comedor y le preguntó alarmado para dónde iba. -A prevenir a mi comadre Plácida -contestó ella-. No es justo que todo el mundo sepa que le van a matar el hijo, y que ella sea la única que no lo sabe. -Tenernos tantos vínculos con ella como con los Vicario -dijo mi padre. -Hay que estar siempre de parte del muerto -dijo ella.

25 Responsabilidad social/colectivaNo había acabado de escuchar la noticia cuando ya se había puesto los zapatos de tacones y la mantilla de iglesia que sólo usaba entonces para las visitas de pésame. Mi padre, que había oído todo desde la cama, apareció en piyama en el comedor y le preguntó alarmado para dónde iba. -A prevenir a mi comadre Plácida -contestó ella-. No es justo que todo el mundo sepa que le van a matar el hijo, y que ella sea la única que no lo sabe. -Tenernos tantos vínculos con ella como con los Vicario -dijo mi padre. -Hay que estar siempre de parte del muerto -dijo ella.

26 Era Ángela Vicario quien no quería casarse con élEra Ángela Vicario quien no quería casarse con él. «Me parecía demasiado hombre para mí», me dijo. Además, Bayardo San Román no había intentado siquiera seducirla a ella, sino que hechizó a la familia con sus encantos. Ángela Vicario no olvidó nunca el horror de la noche en que sus padres y sus hermanas mayores con sus maridos, reunidos en la sala de la casa, le impusieron la obligación de casarse con un hombre que apenas había visto. Los gemelos se mantuvieron al margen. «Nos pareció que eran vainas de mujeres», me dijo Pablo Vicario. El argumento decisivo de los padres fue que una familia dignifica da por la modestia no tenía derecho a despreciar aquel premio del destino. Angela Vicario se atrevió apenas a insinuar el inconveniente de la falta de amor, pero su madre lo demolió con una sola frase: -También el amor se aprende.

27 La condición de la mujerEra Ángela Vicario quien no quería casarse con él. «Me parecía demasiado hombre para mí», me dijo. Además, Bayardo San Román no había intentado siquiera seducirla a ella, sino que hechizó a la familia con sus encantos. Ángela Vicario no olvidó nunca el horror de la noche en que sus padres y sus hermanas mayores con sus maridos, reunidos en la sala de la casa, le impusieron la obligación de casarse con un hombre que apenas había visto. Los gemelos se mantuvieron al margen. «Nos pareció que eran vainas de mujeres», me dijo Pablo Vicario. El argumento decisivo de los padres fue que una familia dignifica da por la modestia no tenía derecho a despreciar aquel premio del destino. Angela Vicario se atrevió apenas a insinuar el inconveniente de la falta de amor, pero su madre lo demolió con una sola frase: -También el amor se aprende.

28 5. El punto de vista La novela se construye como una crónica ficticia: el narrador reúne información sobre los hechos que rodearon el asesinato, formando un discurso polifónico con múltiples puntos de vista. Perspectivismo. Se alternan el estilo directo de las declaraciones de los testigos con el estilo indirecto de la reconstrucción realizada por el narrador.

29 El narrador también es testigo de los hechos y elabora su relato en primera persona.Identificable con el autor, García Márquez, por los datos biográficos que se entrelazan en la historia. Mercedes Barcha, Cristo Bedoya, Luis Enrique, Margot y Santiaga son personajes reales.

30 “Yo conservaba un recuerdo muy confuso de la fiesta antes de que hubiera decididorescatarla a pedazos de la memoria ajena. Durante años se siguió hablando en mi casa de que mi padre había vuelto a tocar el violín de su juventud en honor de los recién casados, que mi hermana la monja bailó un merengue con su hábito de tornera, y que el doctor Dionisio Iguarán, que era primo hermano de mi madre, consiguió que se lo llevaran en el buque oficial para no estar aquí al día siguiente cuando viniera el obispo. En el curso de las indagaciones para esta crónica recobré numerosas vivencias marginales, y entre ellas el recuerdo de gracia de las hermanas de Bayardo San Román, cuyos vestidos de terciopelo con grandes alas de mariposas, prendidas con pinzas de oro en la espalda, llamaron más la atención que el penacho de plumas y la coraza de medallas de guerra de su padre. Muchos sabían que en la inconsciencia de la parranda le propuse a Mercedes Barcha que se casara conmigo, cuando apenas había terminado la escuela primaria, tal como ella misma me lo recordó cuando nos casamos catorce años después.”

31 Ruptura de la linealidad temporal6. El tiempo y el espacio Espacio: único espacio común, el pueblo, identificable con la localidad de Sucre, en Colombia. Lugares: casas de los Nasar y de los Vicario, puerto, plaza, mercado. Tiempo: el tiempo interno abarca desde la mañana del domingo de la boda hasta el alba del lunes en que los Vicario matan a Nasar. Condensación temporal. Pero la historia tiene otras ramificaciones temporales: la autopsia se realiza en la tarde del lunes, el sumario judicial se empieza a redactar 12 días después y el narrador tarda en cinco años en recuperar los pliegos del mismo, el reencuentro y conversación del narrador con Plácida Linero se aleja aún más en el tiempo, ya que ella evoca a su hijo 27 años después de la muerte. Ruptura de la linealidad temporal

32 7. La estructura Primera parte: presentación de los hechos principales, de los protagonistas y del origen del conflicto. Segunda parte: caracterización de Bayardo San Román y de la familia Vicario; descripción de la boda. Tercera parte: circunstancias previas al crimen. Cuarta parte: autopsia, entierro y condena de los culpables. Quinta parte: descripción del crimen; esta parte es cronológicamente anterior a la cuarta parte.