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3 ¡Cuán bien cuidado está el que se fía de Dios!
4 No marchas ni combates solo No marchas ni combates solo
5 Sólo Dios nos basta Sólo Dios nos basta
6 Aprende a refugiarte en Él. Nunca serás mejor recibido que cuando vayas cargado de penas
7 Jesús es la causa de tu esperanza
8 Confía y espera en la bondad del Padre
9 Dejemos que Dios nos cuide, que nos gobierne
10 Terrible y espantosa es la situación en que nos hallamos. No nos queda ya otra cosa sino levantar las manos y los ojos al cielo, y pedir a voz en grito el auxilio que de allí sólo nos puede venir
11 No está en nuestra mano el ordenar nuestros pasos. Dios los ha contado todos y estamos ligados a su voluntad
12 Dios, no nos dejará nunca sin luz y dirección
13 En cuanto a tu enfermedad, no confíes demasiado en remedios de la tierra En cuanto a tu enfermedad, no confíes demasiado en remedios de la tierra
14 La oración alcanza todo lo que cree y espera La oración alcanza todo lo que cree y espera
15 Fiemos de Dios... y no seremos burlados en nuestras esperanzas
16 Dios no dejará jamás a los que de corazón desean su gloria y se ofrecen en sacrificio para bien de su Iglesia Dios no dejará jamás a los que de corazón desean su gloria y se ofrecen en sacrificio para bien de su Iglesia
17 Dios da el frío, conforme la ropa
18 Te espero en la cima, en el corazón de este monte
19 No espero nada de mi mismo, pero lo espero todo de su gracia
20 La fe y la confianza es la que obra y alcanza en la oración
21 Tu poca fe te infunde temor
22 El amor todo lo cree posible El amor todo lo cree posible
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