1 ¡Cuidado con criticar!
2 Cuentan que una mujer muy chismosa, que se pasaba comiéndole el coco a los demás, acudió un día a confesarse con San Felipe Neri
3 Después de escuchar con mucha atención a la mujer y averiguar que solía reincidir en dicha falta aunque habitualmente se confesaba de ello, el sabio confesor le dijo al ponerle la penitencia:
4 -Ve a tu casa, mata una gallina y me la traes desplumándola por el camino. La mujer obedeció y, al rato, se presentó ante el sacerdote con la gallina desplumada.
5 -Ahora, regresa por el camino que viniste, recoge una por una las plumas de la gallina y las vuelves a colocar en su lugar. -¡Eso es imposible, padre! –repuso la mujer desconcertada-
6 ¡Nadie podría hacer eso, y mucho menos hoy, que hace tanto viento¡Nadie podría hacer eso, y mucho menos hoy, que hace tanto viento! -Lo sé –le dijo el sacerdote con dulzura-,
7 pero he querido hacerte comprender que si no puedes recoger las plumas de una gallina desparramadas por el viento, ¿cómo vas a poder reparar las cosas negativas que vas diciendo por allí de tu prójimo?