1 Del latín vulgar al castellano Historia de la Lengua Española Año 2016 Lic. Verónica Dudzicz
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3 Concordancias en el plano morfosintáctico. El léxico y la fonética son más susceptibles a la diversificación y, por lo tanto, poco útiles para esta clasificación. Fuente: Renzi, Lorenzo. Introducción a la filología románica. Madrid, Gredos.
4 1. Reducción radical de los casos. 2. Formación del artículo. 3. El orden preponderante ubica al sustantivo antes del adjetivo. 4. Pérdida del género neutro. 5. Aparición del condicional. 6. Pérdida del futuro latino (forma compuesta por el verbo haber: cantar+á (
5 ELEMENTOS GERMÁNICOS – VISIGÓTICOS (Años 414- 711) En el léxico, comunes a las lenguas romances, es decir, incorporadas ya al latín vulgar. La mayoría, traídos por los romanos de contacto anteriores, y no incorporados durante las invasiones germánicas a la Península. Otros, tardíos, vinieron por contacto con el provenzal y el francés. Ramiro, Gonzalo, Burgos, burgués (>germ. burgs y gr. purgos), falda, albergue, espuela, yelmo, guerra, heraldo, robar, ganar, guiar, guarecer, tregua, guardia, espía, estribo, ropa, guante; VIDA DOMÉSTICA: orgullo, escarnio, galardón, guisar, arpa, rueca, rico, blanco, fresco.
6 ELEMENTOS ÁRABES (718-1492) Ocho siglos de convivencia entre moros y cristianos. (Pág. 22 de Manual de gramática histórica, de R. Menéndez Pidal).
7 ELEMENTOS DE OTRAS LENGUAS ROMANCES: FRANCÉS: (admiración por la vida cortesana (s. XV) y la literatura (s. XIII y XIV); paje, jardín, cofre, trinchar, manjar, reproche, coqueta, bufete, ficha, corsé, hotel, silueta. ITALIANO: Influencia de la cultura del Renacimiento; fachada, carroza, piano, escopeta, centinela, alerta, banca, fragata, piloto, estropear, charlar. GALLEGO-PORTUGUÉS: poesía lírica gallega cultivada por poetas castellanos en s. XIII a XV; macho, chubasco, arisco, payo (contracción de Pelayo, tomado como nombre rústico). CATALÁN O VALENCIANO: paella, capicúa. ANDALUZ: jamelgo, jopo, jolgorio, juerga.
8 Reino visigótico (debilitado en el s. VII, ambición de la realeza y bandidaje rural impulsado por la pobreza + desastres naturales). Invasión y ocupación musulmana (a partir de un pedido de ayuda por parte de una facción de la nobleza en el año 711).
9 En el sur: La vida de los cristianos (que no fueron obligados a convertirse al Islam) continuó muy parecida a la que llevaban bajo el dominio visigótico. En el norte: Zona marginal con respecto a la cultura romana. Es probable que las lenguas indígenas se continuaran hablando hasta el principio de la Edad Media. El territorio que luego sería Castiella no era importante bajo el período imperial ni bajo el reinado visigodo; ni siquiera había constituido un área unificada ni organizada. Presencia de cántabros, caristios, várdulos, berones, autrigones y turmogos (estos tres últimos, probablemente celtas).
10 Para los musulmanes, era zona de razias, pero no para asentarse. Como consecuencia, los locales se refugiaban en las montañas y se fue formando una “tierra de nadie” entre sus territorios y el sur (s. VIII, reinado en Oviedo –más tarde llamado Asturias-, Alfonso I). Allí comenzó la Reconquista. Castilla: fortificaciones para defensa, fuera de las montañas. Principios de s. IX, la zona era conocida como CASTELLA (lugar de los castillos); a mediados del siglo, era nombre propio. Pasó de ser parte del reino de Asturias, a ser condado.
11 Zona fronteriza, despoblada y yerma, alejada de León y popular. Para poblarla, había que tentar a los nobles con quita de impuestos. Comparada con un “oeste salvaje”, sociedad más abierta, atractiva para aventureros. Si se enriquecían, sus hijos podían acceder a la dignidad de fijos dalgo>hidalgo. Mayor movilidad social > mayor unidad de lengua, alto grado de homogeneidad. Muchos pobladores vascos.
12 Luego, reino. 1085: fundación de Toledo. Pierde su carácter igualitario y se vuelve señorial y latifundista. Es al principio un conjunto de condados dependientes de León, pero frecuentemente rebeldes. Lucha por conseguir su autonomía, más tarde su independencia y por último la supremacía en la España cristiana, con Fernán González, Sancho II y el Cid como principales representantes de su antagonía contra León. Castilla tiene por leyes sus costumbres ("albedríos").
13 La poesía épica castellana, las gestas de los condes de Castilla, la trágica leyenda de los siete Infantes de Lara y la muerte de Sancho II. El dialecto castellano evoluciona con más rapidez que los otros y se muestra distinto, con poderosa individualidad. Castilla: ambiciosa en su política, revolucionaria en el derecho, heroica en su epopeya, innovadora en el lenguaje. Su dialecto habría de erigirse como lengua de toda la comunidad hispánica (Lapesa, cap. VII).
14 La posición central de su territorio dentro de la península, fue el lugar de confluencia de distintas tendencias vecinas: ◦ con el Este: asimilación /ai/ > /e/, /au/ > /o/, /mb/ > /m/ (carrera, oro, paloma, lomo); ◦ con el Noroeste: palatalización de la /l/ de los grupos iniciales /pl-/, /cl-/, /fl-/ ([planu], [klave], [flama]), aunque después siguió una evolución distinta, suprimiendo la primera consonante (llano, llave, llama); ◦ con el resto del Centro: diptongó /e/ y /o/ tónicas en /ié) y /ué/ (cielo, siete, fuego, puerta), pero según normas diferentes que en León y Aragón.
15 El elemento gallego tuvo escasa influencia para el dialecto, al igual que el factor mozárabe, ya que el rudo territorio castellano “ofrecía condiciones poco tentadoras para que los mozárabes pacíficos trasladasen allá sus casas ni fundaran monasterios”, aunque sí está presente en nombres personales. La poderosa acción del elemento vasco aparece en la toponimia (Vizcaínos, Báscones). Se sabe que núcleos de pobladores vascos todavía hablaban su lengua hasta muy avanzado el siglo XIII. Los vascos contribuyeron al reemplazo de /f/ por [h] aspirada o su omisión.
16 Dialecto original e independiente. Las principales diferencias con los demás romances residían en el especial tratamiento de fonemas y grupos consonánticos latinos: ◦ paso de /f-/ inicial a [h] aspirada, o pérdida del fonema (f o r m a c e a u > Ormaza); ◦ supresión de /g-/ y de /j-/ iniciales ante /e/, /i/ átonas (enero, hermano);
17 El castellano poseía un dinamismo que le hacía superar los grados en que se detenía la evolución de otros dialectos: ◦ el leonés y el aragonés se estancaban en las formas castiello, siella, aviespa, ariesta, y el castellano reducía /ie/ a /i/ ante /l/ y ciertas alveolares: castillo, silla, avispa, arista; ◦ en época muy temprana la /l/ nacida de /c’l/, /g’l/ y /l + yod/ pasó a /g/ > / ž / (viejo, mujer); ◦ el grupo /it/ originado por la transformación de /ct/, /ult/, daba /c/ (hecho, mucho, leche), mientras los otros romances decían feito/fet, leite/llet, muito.
18 Fuentes: Lapesa, R. Historia de la lengua española. Menéndez Pidal, R. Manual de gramática histórica española. Lloyd, P. Del latín al español.