1 DESCARTES ( ) "Mucha gente ignora lo que cree. El acto del pensamiento con que se cree una cosa, no es el mismo que aquel con el que se conoce la creencia"
2 Índice del TEMA 1. Contexto histórico cultural y filosófico.2. Duda universal y duda metódica 3. Tipos de ideas. 4. Las 4 Reglas del Método 5. Tipos de Sustancia 6. El Mecanicismo
3 1. Contexto histórico cultural y filosófico.En la Edad Moderna (s. xvi-xvii) surge un profundo cambio en la mentalidad y en la configuración política europea. Desde el punto de vista filosófico y cultural, se produce una intensa búsqueda de nuevos caminos, predominando la visión escéptica. Todo esto ocurre a partir de que se deshace el único núcleo encargado de regular todo conocimiento; iglesia-universidad-imperio. En la modernidad los aspectos que más van a destacar son el control del conocimiento, y conocer la naturaleza para controlarla. Así pues, la división del cristianismo es una mera consecuencia de todo este proceso de descentralización del poder del conocimiento. Todo este proceso de descentralización culmina en la Reforma protestante y el inicio de un largo ciclo de guerras de religión (Guerra de los Treinta años). Se establece una fuerte separación entre los países de mayoría protestante y católica. Paulatinamente se van a ir fracturando la unidad de los dogmas religiosos dejando un vacío en la regulación del conocimiento y de la ciencia, que quedarán más libres del yugo religioso, hecho que posibilitará mayor innovación y descubrimiento. Las vertientes filosóficas más influyentes en este período histórico serán el racionalismo y el empirismo.
4 El desarrollo de las ciencias empíricas y de la técnica con los nuevos inventos en la navegación y en el campo militar, abren nuevas vías al comercio tanto con Extremo Oriente, como con América. Por lo que debemos de tener en cuenta la influencia que tuvo el descubrimiento de América y de las sociedades indígenas, donde se acentúan el humanismo y el antropocentrismo renacentista como vías prácticas de preocupación ética y política. Así surge la antinomia entre la naturaleza y la sociedad civilizada, entre la vida natural propia de los aborígenes, y la vida social característica de los estados europeos. Por esto mismo podemos establecer que los problemas e injusticias sociales, no pertenecen a la condición o estado natural, sino a una deficiente organización social, causa de las desigualdades sociales, y contraria a la inocencia del estado de naturaleza. El Estado moderno surge así como una nueva organización social con un poder absoluto en la figura del monarca, una concepción patrimonialista que deja claras las fronteras, la generación de una burocracia (tramites, convenios, acuerdos, internacionales), y el crecimiento de los instrumentos de coacción (presión hostil) a través de la importancia del ejército, etc. La culminación de esta política manifiesta en la historia se expresa en la frase de Luis XIV, "L'état c'est moi" (Yo soy el Estado), y en el despotismo ilustrado del siglo XVIII.
5 Históricamente el absolutismo del estado moderno (las monarquías), puede entenderse como un modelo político que regula el exceso de libertad de conciencia exaltada por la reforma protestante. Reacción en este sentido comprensible con lo que hasta ahora se ha dicho. El absolutismo poco a poco va dando paso a una concepción de estado más democrático, pasando por el desarrollo de modelos de gobierno alternativos, como las formas parlamentarias inglesas y el posterior liberalismo político. Por otro lado, la organización socioeconómica evoluciona hacia una implantación de formas capitalistas vinculadas al desarrollo urbano y preindustrial, que van perfilando los rasgos de la sociedad capitalista. Estas transformaciones económicas corren paralelas al proceso de expansión de la actividad económica y de colonización. Los nuevos grupos sociales (burgueses o capitalistas) tienen una tendencia muy dinámica en su comportamiento, ya que van recurriendo a estrategias reformistas o revolucionarias para salvaguardar sus intereses y poco a poco ir obteniendo mayor poder político.
6 Finalmente podemos destacar que la filosofía de Descartes entre otros problemas trata de sacar adelante los problemas planteados por el voluntarismo de Duns Escoto y la navaja de Guillermo de Ockham. Los problemas que se generan a partir de ellos son: i) la pérdida de la potencialidad humana (ruptura con la teoría aristotélica) y en este sentido pérdida de la esencia humana (el ser humano no se perfecciona, sólo puede demostrar su existencia y su papel en el universo) y, ii) la incapacidad humana para determinar el fundamento del conocimiento, o lo que es lo mismo, cómo sabemos que las cosas que sabemos son ciertas (el problema tras la navaja de Ockham es la relación que existe entre el conocimiento y el ser, encontrar un fundamento llevará a pensar que la verdad no sea mera convención). En las obras más importantes de René Descartes –El discurso del Método y Las meditaciones metafísicas– es donde el filósofo francés trata de dar respuestas sólidas a estas dos problemáticas históricas.
7 2. Duda universal y duda metódicaUn método es un sistema conceptual que permite progresar y acumular más conocimiento en el sentido propuesto de los conceptos básicos del sistema. Para Descartes se hace necesario un método porque, el saber acumulado por la cultura se encuentra en una situación delicada. Podemos sospechar acerca de la solidez del comienzo mismo del saber humano, el cual es inseguro en sí mismo. La incomunicabilidad a la que está sometido el propio pensamiento a raíz de la navaja de Ockham impide que el saber mismo pueda fundarse; ¡si no podemos pensar no podemos saber! Por tanto, el método de Descartes responde al afán humano de conseguir un saber sólido y sin fisuras. Para conseguir una saber de tan alta estima Descartes propone primero comenzar el saber desde el principio, poniendo en tela de juicio todo el saber acumulado por la cultura hasta entonces. En este primer momento del método Descartes considera necesario dudar de todo, es decir, que su método propone una duda universal, ya que todo el saber acumulado por la cultura está infectado de ignorar el problema ockhamista. Por ello es necesario cribar todo el saber bajo un método consciente del límite de incomunicabilidad nominalista. Que el saber tenga fundamento quiere decir que el saber tenga un punto de apoyo sólido, es decir, indudable y, por tanto, absolutamente verdadero, a partir del cual podamos refundar todo el saber humano sin lugar a errores. El nominalismo es la filosofía que va a imperar en casi toda la época moderna, su lema es básicamente “nuda nomina tenemos” (sólo tenemos nombres).
8 3. Tipos de ideas (claridad y distinción)El segundo paso del método cartesiano será estructurar una duda metódica que diferencie la diversa calidad de las ideas humanas, colmando esta estructura: Ideas adventicias: propias de la información que nos proporcionan los sentidos. Ideas facticias: propias del producto de la imaginación que componen formas fantasmagóricas. Ideas innatas: que poseemos desde que nacemos. De entre todos los tipos de ideas que alberga el pensamiento del hombre las únicas que pueden ser admitidas de modo indudable son aquellas que presentándose a una mente atenta posean claridad y distinción: Claridad es aquella cualidad mental de una idea evidente a la luz natural de la razón. Distinción son aquellas cualidades que una idea tiene cuando no se confunde con ninguna otra, es decir, cuando es simple y no compuesta y a su vez es indivisible.
9 4. Las 4 Reglas del Método Como se viene diciendo, no todo lo que está ante el pensamiento es claro y distinto. Caben conjuntos eidéticos (unión de ideas) que, dándose de una vez, son oscuros. En este caso se trata de una presencia en bruto, el simple encontrarse en la mente, con que se corresponde un pensamiento no extendido, sino comprimido y en suspenso: la idea compleja es la idea impensada pero pensable. Ej: cuando pienso un camión no tengo presente ni su motor, ni su funcionamiento, ni la bielas, ni los manguitos, ni tornillos, ni tuercas, ni bujías, ni cigüeñal, etc., que lo componen. Según Descartes dos cosas son necesarias para la intuición intelectual, primero que aquella que es intuida debe ser clara y distinta, y en segundo lugar debe ser aprehendida como un todo a la misma vez y no sucesivamente, es decir, cuando detectamos que la cosa que aprendemos no es parte a parte, sino todo simultáneamente.
10 Lo complejo es, como lo no-simple y lo no-claro (lo claro es lo distinto). Es menester distinguir entre la conexión de las naturalezas simples entre sí y el conjunto en cuanto tal de varias naturalezas simples, que no pasa de ser una idea compleja. Descartes diferencia entre intuición y deducción. Una vez cumplida la exigencia de «claridad y distinción», sobreviene la intuición, que es el tipo de conocimiento que claro y distinto. De hecho, la misma exigencia constituye una intuición; no ser engañado y evitar un conocimiento confuso. La intuición según Descartes es el acto primario para acceder a la certeza. Una vez que los nuevos conocimientos cumplen los requisitos intuitivos, puede decirse que son fiables, y a partir de lo fiable cabe deducir nuevas certezas La deducción simple no es exactamente una intuición de ideas, sino sólo de conexión entre ideas. Las naturalezas compuestas no son evidentes. Las conocemos por experiencia o por haberlas compuesto nosotros. Esta composición puede hacerse de tres maneras: por compulsión, por conjeturas, o por deducción. Para Descartes sólo la deducción tiene validez ya que consiste en conectar varias ideas claras, y será válida si sólo unimos aquellas cosas cuya conexión hemos conocido por intuición que es conocimiento necesario e innato. En suma, el conjunto de ideas claras no es nunca una idea clara, sino: Una idea confusa y compuesta. idea de conexión clara de ideas claras. conexión mediata –con ayuda de la memoria- como última hipótesis el que algunas ideas claras tomadas aisladamente, no lo sean en sus relaciones. Es interesante la relación que guarda la intuición con la inmediatez. Lo mediato, para Descartes, es lo que fuerza, arrastra o sustituye a la voluntad libre.
11 El método explica cómo hay que servirse de la intuición para no volver a caer en error. El método no es la intuición ni la deducción, sino un conjunto de reglas que señalan cómo hay que servirse de ambas, de manera que no se malogre la actualidad del conocimiento. Debe por lo tanto entenderse en relación con la extensión del cogito, a su servicio. Una vez propuesto el método mediante la duda nos servimos de la intuición y la deducción. Descartes cree encontrar un principio indudable, ya que cumple los requisitos propios del método. Tal principio lo formula como “cogito ergo sum” (pienso luego existo). La claridad de dicha proposición resulta evidente al mismo sujeto que la piensa, es inmediata, simple e indivisible, el sujeto se contiene a sí mismo, de tal forma que la misma acción de pensar le lleva a experimentar su propia existencia.
12 5. Tipos de Sustancia Para Descartes el descubrimiento del principio indudable del cogito le permite a su vez desarrollar el conocimiento sin el miedo del acechante error al que nos someten los sentidos. Justamente porque el cogito ergo sum es una idea innata no está contaminada de la complejidad de los sentidos. A su vez cabe destacar: la diferencia; 1) de la substancia que es principio primero deducida a partir de otra finita, 2) las dos partes de la substancia finita son: Res cogitans o substancia pensante se corresponde con la parte mental del ser, ahí residen las ideas innatas como el yo pensante y la única posibilidad del hombre de saber con certeza. Res extensa o substancia material se corresponde con la parte corporal del ser, en ella sólo reside movimiento y reposo. Una vez diferenciadas los dos tipos de substancias finitas podemos decir que para descartes el hombre está compuesto por una naturaleza dual separadas e incomunicadas absolutamente; cuerpo y mente. No obstante seguir profundizando en las ideas innatas reporta desarrollo para el método y éxito para el saber humano. Por contraposición a lo finito debemos de suponer una substancia infinita la cual sea de tal grado que no dude como las substancias finitas, sino que su naturaleza sea saber en propiedad. Pero para descartes suponer no es demostrar, y por ello recurre a un argumento medieval enunciado por San Anselmo de Canterbury conocido como el máximo pensable que dice así: “Id quod maius cogitare non potest esse in solo intellecto” (El máximo pensable no sólo puede existir en el intelecto, porque si no, siempre puede pensarse uno mayor y que además exista). Descartes reformula el argumento ontológico del siguiente modo: el yo no puede tener la idea de un ser infinito si éste ser infinito no existe, por tanto si tengo la idea innata de un ser infinito es porque ese ser infinito existe realmente.
13 5. La física cartesiana: el mecanicismo.Según Descartes la materia está separada de la substancia pensante, por ello al atender a ésta primera puede explicarse matemáticamente según el cambio y movimiento. La física queda geometrizada al tratar de cuantificar el movimiento según la medición del tiempo transcurrido en el cambio espacial del cuerpo. Para Descartes la materia sólo puede estar en un estado de movimiento o reposo, lo cual no queda lugar para el vacío que interrumpiese estos estados absolutos de los cuerpos. Para conocer por tanto el universo, el método será el mismo que el aplicado a las verdades innatas. El mecanicismo consiste en tratar de entender el universo según las partes indivisibles de los cuerpos, de este modo quien conoce las partes de un cuerpo conoce su funcionamiento. El conocimiento verdadero de las partes indivisibles queda a merced de la garantía de la existencia de un ser infinito. Este ser infinito es considerado como un gran relojero que ajusta la sincronización de las substancias pensantes con las substancias materiales. De este modo parece que existiese una relación directa entre las substancias, pero que en realidad forma parte de la misma estructura que Dios ha impreso a ambas substancias desde el principio del tiempo.