1 DISCAPACIDAD Y SEXUALIDAD ¿ES PARTE DE LA VIDA?
2 SEXUALIDAD ES PARTE DE LA VIDA Material de apoyo sobre educación sexual y discapacidad para compartir en familia
3 ¿A qué llamamos sexualidad? Según la Organización Mundial de la Salud, la sexualidad “es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de toda su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual” (OMS, 2006).
4 hablar de sexualidad no es solo hablar de relaciones sexuales
5 Puede decirse que la sexualidad humana, más que de “órganos sexuales” está “hecha de palabras”. La sexualidad humana no puede simplificarse. Cuando hablamos en familia de estos temas, estamos haciendo educación sexual. Pero cuando no hablamos también estamos emitiendo mensajes sobre la sexualidad. La educación sexual debe contribuir a la comprensión de nuestros sentimientos.
6 La vida cotidiana de la familia es un referente fundamental en la formación sexual de los niños y niñas. La manera de relacionarse de la familia le da a los niños y niñas las claves para encontrar la seguridad necesaria, La educación sexual es necesaria para todos y también para los niños y niñas con discapacidad
7 La vida cotidiana y las diferencias de género Los roles de género son transmitidos por la sociedad y forman parte de la vida diaria desde que el niño nace. Cuando los roles de género son rígidos o estereotipados, limitan mucho las posibilidades de desarrollo de las personas y coartan su libertad. Los adultos debemos tratar de romper esos estereotipos y promover que el niño acceda al más amplio espectro posible de oportunidades, aprendizajes, actividades y proyectos personales.
8 ¿Qué enseña la escuela? La escuela no solo brinda conocimientos pertinentes y científicos vinculados al cuerpo, a la reproducción y a la afectividad. La escuela debe colaborar para que los niños y niñas reciban educación sexual integral La escuela debe enseñar y promever la equidad entre niños y niñas, hombres y mujeres.
9 Por eso cuando hablamos de la igualdad entre hombres y mujeres nos estamos refiriendo a no discriminar a las personas por su sexo y a valorar siempre la igualdad de oportunidades. En la escuela se busca promover y generar climas de respeto y confianza La escuela busca también desarrollar estrategias de trabajo con las familias y la comunidad También es importante que en la escuela se enseñe acerca del uso de las nuevas herramientas tecnológicas como internet, los video juegos, etcétera.
10 La sexualidad de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad Los niños, las niñas y los adolescentes con discapacidad son personas sexuadas como todas y tienen como todos necesidades de amor, ternura y placer. En términos generales, la discapacidad no afecta el deseo sexual de una persona y solo condiciona parcialmente su nivel de funcionamiento. El cuerpo es la primera imagen que uno da a los demás y se modifica a partir de los vínculos que establecemos.
11 La realidad nos muestra que muchas veces los niños y niñas con discapacidad enfrentan desde su infancia una serie de barreras que condicionan sus posibilidades de desarrollarse en el terreno de la vida amorosa. La ignorancia y algunas actitudes sociales hacia la discapacidad (basadas en tabúes milenarios) construyen y sostienen la mayoría de las barreras y limitaciones:
12 Estigmatizan a las personas con discapacidad, negando y reprimiendo su sexualidad. Disminuyen sus oportunidades protegiéndolos en exceso y aislándolos en el ámbito familiar Fomentan una baja auto-estima. Impiden la participación de los niños y niñas con discapacidad en los espacios, conversaciones y oportunidades de intercambio, juego y relacionamiento (socialización) con otros niños. Hacen que las propias familias tengan dificultades a la hora de tomar en cuenta sus necesidades de educación sexual y brindarles acceso a información preventiva.
13 Muchas veces el temor, la falta de experiencia y los propios estereotipos acerca de la discapacidad, hacen que no seamos tan buenos consejeros o tan afectuosos como desearíamos. Es importante asegurarles la posibilidad de preguntar y pedir información y educación sexual. No se trata de manejarnos con reglas fijas. ¡Qué diferentes somos todos! Lo realmente importante pasa por considerar las necesidades, posibilidades, maneras de ser y de comunicarse de cada persona y ser sensibles a ellas.
14 ¿Por dónde empezamos? Los puntos para comenzar a hablar de la sexualidad con un niño o niña con discapacidad pueden variar mucho, pero no difieren demasiado de lo que sucede con otros niños. Podemos tomar en cuenta algunas cosas que necesitan entender y también tomar como punto de partida sus propias inquietudes y preguntas: Lo que es público y lo que es privado: partes del cuerpo, lugares, actividades. El cuerpo y sus funciones: información básica necesaria para el cuidado y la higiene.
15 Los sentimientos, los límites y las relaciones interpersonales: los contactos, la conversación y el nivel de confianza que resultan aceptables en cada tipo de relación. Interacción social: cómo dirigirse a los demás y cómo los demás han de dirigirse a él. Seguridad: qué hacer cuando se le toca de forma incorrecta. A quién recurrir si alguien los/las toca o le habla de modo incorrecto.
16 Algunos mitos, tabúes y temores frecuentes sobre las personas con discapacidad. A veces se cree que... Sin embargo... “Los niños con discapacidad se sienten deprimidos, frustrados, son agresivos y muchas veces manipuladores” Muchos niños con discapacidad son vitales, alegres y tienen un especial sentido del humor. No es correcto generalizar o atribuirles un comportamiento estándar. “Necesitan siempre que se les proteja y cuide” El paternalismo y la sobreprotección no son una buena manera de cuidar. Cuanto más sepan, mejor. Y sobre todo: cuanto más consigan valerse por sí mismos mejor.
17 “Es un poco ‘tonto´, no conoce los límites o no entiende” No trate a su hijo con discapacidad como si fuera eternamente un niño o no comprendiera. A medida que su hijo vaya creciendo, procure que comprenda las cosas por sí solo siempre que sea posible. No subestime ni ponga límites a sus posibilidades de aprendizaje y superación. “Las personas con discapacidad no son deseadas” Todas las sociedades promueven determinadas ideas acerca de la belleza y la perfección exterior de hombres y mujeres. Promueven así valores e ideales de belleza física y nos convencen de que hay que ser “súper modelos” o contar con determinadas características físicas para poder atraer a las demás personas. Se olvida así el valor principal de cada persona: sus sentimientos, su personalidad, sus deseos, sus acciones.
18 ”Las personas con discapacidad no pueden tener sexo” Los hombres y mujeres con discapacidad pueden disfrutar del amor, expresar su sexualidad y también tener relaciones sexuales si lo desean. No hay limitaciones pre-establecidas y en la mayoría de los casos, cada uno encuentra su propio límite a través de experiencias sucesivas que solo puede vivir y procesar por sí mismo. “Las personas con discapacidad no son sexualmente muy aventureras” Las personas con discapacidad tendrán sus preferencias para realizar un acto íntimo. Pueden tener deseos e ideas para transmitir y vivir su sexualidad.
19 “La gente que se encuentra institucionalizada no debería tener sexo” En la mayoría de las instituciones se pierde el derecho a la intimidad, no existen cerraduras en las habitaciones ni se facilitan habitaciones para las parejas de estas personas, irrespetándose sus derechos. Sin embargo, cuando las instituciones facilitan condiciones apropiadas, las personas con discapacidad que están institucionalizadas pueden encontrar también su forma de acceder al placer de una manera digna. “Las personas con discapacidad nunca serán agredidos sexualmente” Muchas veces se cree que las personas con discapacidad no corren riesgo de ser agredidas sexualmente. Sin embargo, la realidad es la contraria: las personas con discapacidad se encuentran más propensas a sufrir abusos sexuales y tienen menos posibilidades de conseguir ayuda y protección.
20 Actitudes que ayudan: Exprese buenas expectativas acerca de su desempeño y su desarrollo. Hable con ella o él acerca del futuro y ayúdela a proponerse metas, encontrar los caminos hacia ellas y ganar confianza en si misma. Los objetivos y sueños a futuro sirven para ir caminando. Aproveche las oportunidades para estimularlo a tomar sus propias decisiones. Siempre que sea posible, dele la oportunidad de movilizarse libremente y desempeñarse en forma autónoma. Para cualquier persona, hacer sus elecciones y tomar sus propias decisiones de la forma más independientemente que sea posible, es una posibilidad de aprender, crecer y ganar confianza en sí mismo.
21 Demuéstrele que usted conoce sus habilidades y posibilidades. La interacción con otros niños es muy importante: a los niños les llama mucho la atención las discapacidades de otros niños o adultos. En un primer encuentro con su hijo o hija, seguramente van a mirarlo fijamente y con curiosidad. No se sienta avergonzado ni reprima su curiosidad. Deje que interactúen, hábleles sobre las discapacidades y ayúdelos a entender que la gente es diferente. Es importante ser uno mismo y hablar con naturalidad, dirigiéndose siempre directamente al niño o a la niña. No piense que él o ella no lo entienden. No mentir. Dar explicaciones que se puedan entender de forma simple, concreta, oportuna y respondiendo lo que están preguntando..
22 Esto no solo aplica para la sexualidad sino para la vida cotidiana en general. Se debe hablar integralmente de estos temas, deteniéndose en las cuestiones vinculadas a la privacidad del cuerpo y de las zonas íntimas. No hable de las dificultades de su hijo ni de aspectos de atañen a su intimidad, con otros adultos cuando está adelante de ellos. De esta manera se les avergüenza y falta el respeto. Es útil apoyarse en láminas, muñecas, cuentos, etcétera, pues ayudan a la comprensión y a la explicación. Hoy también podemos encontrar interesantes videos en internet sobre la fecundación y el desarrollo del bebé en el útero y el parto, que son un recurso valioso para familias y educadores.
23 ¿De qué podemos hablar con ellos? 2 - 9 años De las diferencias entre niños y niñas. De las partes del cuerpo. De cómo nacen los niños. De los lugares y conductas públicas y privadas. De los modos de reconocer y decir no ante contactos incorrectos. De la masturbación. 10 - 14 años De la menstruación y otras transformaciones típicas de la pubertad. De los sentimientos y emociones relacionadas con el deseo. De la orientación sexual. De qué significa crear y mantener una relación afectiva. De los juegos pre-sexuales y sexuales. De las relaciones interpersonales. 15 años en adelante De las diferencias entre sexo y amor. De las infecciones de transmisión sexual y de las formas de prevenirlas. De la responsabilidad que implica una relación sexual. De las responsabilidades que implica ser madre o padre.
24 Aprendiendo a respetar la privacidad Aprender a respetar su propia privacidad y la de otros, es muy importante en el proceso de crecimiento y maduración. Se trata de comprender la necesidad de reservar algunas palabras, situaciones y comportamientos, a momentos y lugares íntimos y privados, para evitar ofender o ser ofendido por otros. La importancia de respetar la privacidad se transmite de muchas maneras en la relación entre un niño y su familia. No se trata solo de decirlo sino de trasmitirlo en hechos concretos para que el niño tenga la posibilidad de encontrar sus espacios y momentos privados, por ejemplo: ir al baño sola, ver que los demás se dan vuelta cuando alguien se cambia, encontrar que hay lugares y momentos que toda la familia trata y respeta como íntimos.
25 La privacidad se aprende a respetar a través del vínculo que los padres tienen con el niño o niña. Es importante por ejemplo: Fomentar que su hijo/a vaya al baño solo/a o que se quede solo/a cuando está allí (siempre que sea posible), Enseñarle con el ejemplo que es importante darse vuelta cuando alguien se está cambiando, Hablar en forma privada o íntima de algunos temas, demostrando que algunos temas no se conversan en público.
26 Aprendiendo a reconocer los riesgos, a decir que NO y a pedir ayuda Todos los niños y niñas con discapacidad necesitan informarse acerca de las relacione sexuales, las formas de prevenir un embarazo y las infecciones de transmisión sexual. Es muy importante brindarles información sobre las infecciones de trasmisión sexual y las formas de prevenirlas Sin embargo, no solo la información cuenta a la hora de decidir sobre la sexualidad.
27 Los padres deben trasmitir claramente que las relaciones sexuales no son para los niños sino para los adultos y que solo deben ocurrir cuando éstos lo desean y aceptan, sin que exista coherción o presión de ningún tipo. Tener relaciones es un acto muy íntimo e importante en la vida y que no debe hacerse con cualquier persona que conozcan, sino cuando realmente se sientan bien con esa persona y los dos estén de acuerdo.
28 Los niños y niñas con discapacidad también son vulnerables al abuso sexual Pero los niños también pueden ser muy fuertes para defenderse y salir de situaciones adversas. Es fundamental que puedan conversar con adultos de confianza sin temor
29 Acerca de la “sobreprotección” La sobreprotección impide que los niños y niñas vivan experiencias habituales e ineludibles para su socialización y para adecuarse al entorno y los años de vida que tienen. La sobreprotección solamente protege a los niños de una cosa: De experimentar la vida. A vivir se aprende viviendo... El adulto es adulto porque es autónomo... es decir que ha adquirido en su infancia (y emplea plenamente) las habilidades sociales que los niños deben aprender para integrarse a la sociedad. Adaptado de Javier Bellina de los Heros (memoriasdeorfeo.blogspot.com
30 Los niños y niñas con discapacidad intelectual No se requiere ser un profesional o un especialista para comprender y comunicarse con un niño con discapacidad intelectual sobre su sexualidad. Basta con respetar sus tiempos, comprender sus necesidades y enseñarle algunas pautas básicas acerca del lugar y momento mas adecuado para conversar sobre ésto. Puede llevar un tiempo encontrar la forma de comunicarnos, pero el resultado será muy valioso para él y gratificante para nosotros (Aznar y G. Castañon, 2006). Los niños y niñas con discapacidad intelectual a veces necesitan algo más de tiempo que los demás para comprender las cuestiones referidas a su sexualidad. Las reiteraciones, el lenguaje llano y sencillo, las indicaciones claras y por pasos, los mensajes breves (dosificando la información) suelen ser buenos recursos para hacernos entender y saber qué necesitan.
31 Los niños que tienen menos posibilidades de comunicación a través del lenguaje suelen usar gestos para hacerse entender. Las fotos, los dibujos simples y sobre todo las situaciones cotidianas y no artificiales (algo que pasa en la TV o que surge durante un paseo en la calle) son la mejor manera de comunicarnos con ellos y enseñarles. Los acuerdos entre los distintos miembros de una familia (madre, padre hermanos, abuelos u otras personas que convivan en el hogar) son muy importantes para que haya coherencia en el mensaje, las reglas y la información que se da.
32 La Pubertad En general, los niños con discapacidad intelectual comienzan la pubertad a la misma edad que todos y experimentan los mismos cambios físicos y hormonales. Pero un niño con discapacidad intelectual necesitará de más educación y más apoyo para comprender los cambios que implica la pubertad y para adaptarse a ellos. Probablemente, emergerán impulsos y experiencias del cuerpo sin que el niño logre tener una clara representación o comprensión de lo que siente. Aún así, comprenderá que a través de algunas zonas del cuerpo, puede experimentar sensaciones placenteras. Sin saber qué es exactamente lo que ocurre con su cuerpo, si es bueno o malo o cuándo y dónde debe ser “acomodado”, lo disfrutará y no podrá evitar desearlo.
33 Los niños que necesitan mayores cuidados y apoyo, requerirán una atención muy personalizada y paciente hasta lograr expresar su sexualidad de una manera adecuada y positiva. Por ejemplo, es probable que les cueste comprender los conceptos de lo que es público y lo que es privado, y cuáles son las conductas más apropiadas en cada caso. Sin embargo, los padres encontrarán muchas ocasiones en las que reforzar un mensaje útil y tranquilizador sobre este asunto. La masturbación suele originar constantemente conflictos entre el niño y su familia, sobre todo cuando se realiza frente a otras personas y con relativa frecuencia. Debemos tomar con calma esta situación a la que no estamos acostumbrados. Es conveniente no dramatizar ni castigar al adolescente con prohibiciones y castigos cuyo motivo no puede comprender y que contribuyen a aumentar su inseguridad. Es necesario hacerle comprender que se le trata de ayudar para no comportarse de un modo que será socialmente rechazado.
34 Para finalizar La educación sexual no comienza “algún día”, sino que está presente desde el nacimiento. Los niños irán absorbiendo su idea de sí mismos como ser deseado y deseante a través de las actitudes de sus padres y hermanos. La responsabilidad por la educación sexual no puede ser transferida a las instituciones educativas. Todas las personas que están cerca del niño deben ser sensibles a sus necesidades y deseos, procurando influir de manera positiva.
35 La educación sexual es más un medio que un fin: lo más importante está en el reconocimiento de que la formación de un niño, sus sueños, proyectos y vínculos con sus semejantes, van a incluir también esta parte de la vida. A través del diálogo y la reflexión sobre los conocimientos y sentimientos que moviliza la educación sexual, los padres y madres pueden ser un instrumento de inclusión y solidaridad con sus hijos e hijas con discapacidad, contribuyendo así a una vida digna, justa y con salud y placer para todos y todas.
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37 Gracias! Laura T. Peña Zaborof