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2 El agua es uno de los bienes más preciados para la vida en nuestro planeta. Es fundamental para satisfacer las necesidades humanas básicas, la salud, la producción de alimentos, el desarrollo industrial, la energía y el mantenimiento de los ecosistemas regionales y mundiales. Alrededor del 97% del agua en el planeta se encuentra en los océanos. Del 3% restante, el 2,3% está solidificada en los casquetes polares
3 un 0,3% se encuentra tan profundamente confinada que su extracción resulta antieconómica y el resto se distribuye en ríos, lagos, riachuelos y subsuelo. Considerando que sólo hay dos fuentes de agua utilizables por el hombre: las superficiales y las subterráneas y que éstas sólo constituyen el 0,4% del total disponible, es fácil deducir que es un recurso escaso.
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5 Pero más escaso resulta si se piensa en términos cualitativos, ya que los procesos de contaminación de las mismas reducen aún más su disponibilidad. Si bien el agua es necesaria para la supervivencia humana, es portadora de microorganismos y parásitos causantes de enfermedad y muerte
6 La disponibilidad inmediata de agua hace posible crear un medio ambiente higiénico que evita o limita la propagación de muchas enfermedades del hombre y de los animales. Estas enfermedades son el resultado de la pobreza, ignorancia, desnutrición y un saneamiento ambiental deficiente. A lo largo del mundo, más de mil millones de personas no tienen acceso al agua potable.
7 Como consecuencia de esto, hay una significativa morbilidad debida a enfermedades transmitidas por el agua. Se calcula que en el mundo en desarrollo el 80% de las enfermedades se debe al consumo de agua no potable y a las malas condiciones sanitarias. Se estima que una tercera parte de las defunciones en los países en desarrollo se deben al agua contaminada.
8 En promedio, hasta una décima parte del tiempo productivo de cada persona se ve sacrificado a raíz de las enfermedades relacionadas con el agua (ausentismo laboral). Para preservar la salud de la población es indispensable proteger las fuentes de suministro de agua potable con el fin de eliminar o reducir al mínimo el riesgo que significa su contaminación.
9 La contaminación hídrica puede definirse como el resultado de la adición de cualquier tipo de sustancia o forma biológica que lleva a alterar su calidad a tal punto que restringe e impide su utilización. Las aguas superficiales y subterráneas pueden contaminarse en la misma fuente, en la red de distribución o en los receptáculos de almacenamiento. Tanto las aguas superficiales como las subterráneas deben ser protegidas.
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11 las aguas subterráneas, dada su buena calidad y su movimiento relativamente lento suelen ser más fáciles de controlar que las aguas superficiales. La protección de la salud exige que las fuentes de suministro de agua estén situadas lo más lejos posible de las fuentes de contaminación, para eliminar o reducir al mínimo, el riesgo que éstas representan
12 En relación con los abastecimientos a las comunidades, las fuentes de contaminación más corrientes son las instalaciones in situ de saneamiento y de tratamiento de las aguas servidas, los pozos abiertos y otras fuentes de superficie abierta y la ganadería concentrada.
13 Cuando se debe seleccionar una fuente para abastecer de agua a una comunidad, siempre es preferible utilizar aguas subterráneas antes que tratar las aguas superficiales. Sin embargo, en muchos casos las aguas superficiales son las únicas a las que cabe recurrir, y hay que prever su tratamiento y desinfección con los medios disponibles.
14 La disponibilidad de un buen sistema de abastecimiento de agua potable no basta por sí solo para garantizar la salud. Un adecuado manejo de alimentos y una correcta eliminación de excretas evitan que el agua de bebida pueda contaminarse e impiden que la comunidad se vea expuesta a gérmenes patógenos presentes en la materia fecal.
15 Como consecuencia de la contaminación, las enfermedades transmitidas por el agua pueden agruparse en: - Enfermedades originadas por sustancias químicas. - Enfermedades originadas por agentes biológicos (enfermedades virales, bacterianas y parasitarias)
16 El riesgo que representan para la salud las sustancias químicas tóxicas que se encuentran en el agua de bebida es distinto del que suponen los contaminantes microbiológicos. Son pocas las sustancias químicas presentes en el agua que pueden causar cuadros agudos de enfermedad, salvo por la contaminación accidental masiva del abastecimiento
17 La experiencia demuestra que, cuando se producen accidentes de ese tipo, por lo común es imposible beber el agua debido a su sabor, su olor y su apariencia inaceptables. Los problemas relacionados con sustancias químicas presentes en el agua de bebida se deben sobre todo a que éstas pueden afectar negativamente la salud tras períodos de exposición prolongados.
18 Son motivo de especial inquietud los contaminantes con propiedades tóxicas acumulativas, como los metales pesados y las sustancias carcinógenas. Ha de señalarse que la utilización de desinfectantes químicos para tratar el agua da lugar, por lo común, a la formación de productos químicos secundarios, algunos potencialmente peligrosos
19 No obstante, los riesgos que esos productos representan para la salud son extremadamente pequeños en comparación con los que supone una desinfección insuficiente. Por no tener habitualmente efectos agudos, los contaminantes químicos representan un problema diferente que los microbianos, cuyos efectos son, por lo general, agudos y generalizados
20 Se puede incluso afirmar que las normas químicas para el agua potable tienen una importancia secundaria cuando el agua está gravemente contaminada por bacterias y/o parásitos. La contaminación microbiológica puede ser directa o indirecta debido a excretas humanas o animales.
21 Los patógenos pueden ser transmitidos directamente de humano a humano o de animal a humano, o indirectamente a través de alimentos, agua u otros objetos, los cuales estuvieron en contacto con heces. La transmisión indirecta por el agua es posible porque los patógenos son resistentes a la acción de condiciones ambientales desfavorables.
22 En el agua o en el medio ambiente los patógenos pueden sobrevivir por días o semanas. Si la contaminación es reciente y los responsables de la misma son organismos patógenos causantes de enfermedades estos pueden producir enfermedad en la población que la utilice ya sea como agua de bebida o para la preparación de alimentos.
23 Dentro de las enfermedades transmitidas por el agua, las afecciones intestinales son las más importantes. El cuadro clínico de la infección entérica puede ser muy variado dependiendo del agente implicado y del estado inmunitario del huésped. La infección muchas veces puede ser asintomática o con trastornos leves o bien manifestarse con cuadros más severos acompañadas de deshidratación y muerte.
24 A nivel mundial han sido documentados diversos brotes de enfermedades origen hídrico. Ejemplos bien conocidos de tales brotes son los producidos en Canadá por Toxoplasma gondii en 1994 y 1995. En Suiza se atribuyó al virus Norwalk un brote producido el año 1998. Estados Unidos por: Escherichia coli O157:H7, Campylobacter jejuni en 1999 y Legionella spp en los años 2001-2002.
25 Sin embargo, el principal brote de origen hídrico fue producido por Cryptosporidium parvum en Milwakee en 1993, afectando a 403.000 personas, entre los cuales se encontraron personas inmunocomprometidas que desencadenaron formas graves de la Infección.
26 Algunas enfermedades pueden ser asociadas a un género o especie de microorganismo o parásito en particular, otras han sido agrupadas en una nueva categoría denominada “enfermedades transmitidas por el agua de etiología no conocida” (AGI)
27 Agentes etiológicos asociados con enfermedades transmitidas por el agua. - AGI 43% - Virus 15% - Bacterias 20% - Cryptosporidium spp 10% - Giardia spp 11% - Otros 01%
28 Existen otros patógenos que pueden proliferar en el sistema de distribución de agua potable y producir enfermedad en el hombre, tales como: Pseudomonas aeruginosa, Aeromonas spp Mycobacterias atípicas, Acinetobacter spp, Moraxella spp, Xanthomonas spp, Helicobacter pylori, Vibrio cholerae O139, y amebas de vida libre (Acantamoeba spp, Balamuthia spp y Sappingia spp.
29 Enfermedades de origen hídrico
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31 Cuando se trata de valorar la probabilidad de contraer una enfermedad transmitida por el agua, no basta saber si está presente o no un patógeno dado. El riesgo de contraer una infección aumenta con el grado de contaminación de la misma con agentes patógenos.
32 La posibilidad de contraer una infección depende de diversos factores tales como: Persistencia del patógeno en el agua. Viabilidad del agente patógeno. Dosis infectiva, y Susceptibilidad del huésped.
33 La importancia del agua en la propagación de agentes etiológicos causantes de enfermedades es muy variable, dependiendo tanto del tipo de enfermedad, como de las circunstancias locales. Las medidas dirigidas a eliminar el riesgo de transmisión a través del agua han sido aplicadas luego del descubrimiento de los patógenos y sus posibles vías de transmisión.
34 Arsénico en agua. Nicaragua punto rojo mayor 10 ug/l
35 GRACIAS POR SU ATENCION