El cuerpo del Sermón de la Montaña Mateo 5,17—7,12.

1 El cuerpo del Sermón de la Montaña Mateo 5,17—7,12 ...
Author: María Soledad Núñez San Martín
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1 El cuerpo del Sermón de la Montaña Mateo 5,17—7,12

2 Mateo 5,17-20 «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. 18 Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. 19 Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos. 20 «Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.

3 Jesús frente a la ley y los profetas Abolir katalysai (=demoler) Cumplirpleróo Jesús en su persona, su enseñanza y su actividad, da cumplimiento a cuanto estaba prefigurado de diversas formas en la Escritura Frente a la Ley y los Profetas Jesús se sitúa en continuidad, pero confiriéndoles una plenitud definitiva El cielo y la tierra pasarán = validez perenne de la Ley Hasta que todo suceda = plenitud escatológica

4 La justicia mayor (5,20) Como Jesús vino a dar plenitud a la Ley y los Profetas, es necesario que la justicia de sus discípulos supere ampliamente la practicada por escribas y fariseos Justicia = cumplimiento de la voluntad del Padre “Escribas y fariseos”: aparentemente justos pero alejados en su corazón de esta justicia. Hipócritas ὑ ποκρίτης (hypokrites) (cf Mt 15,7-9; 23,27-28) Quien se conforma a la aparente justicia de escribas y fariseos no puede entrar en el Reino de los cielos

5 La justicia mayor con el prójimo (5,21-48) Unidad literaria caracterizada por seis “antitesis” agrupadas en dos grupos de tres: Fórmula de introducción (“oísteis que se dijo a los antiguos” (1ª y 4ª) Las 3 primeras hacen relación al Decálogo (homicidio y adulterio); las 3 últimas se centran en otros mandamientos de la Torah Las 3 primeras comienzan con una afirmación general: “todo el que” (vv.22.28.32); en las 3 últimas hay exhortación directa (prohibición: vv.34.39; mandato: v.44) La 2ª y 3ª: adulterio; 5ª y 6ª: relación con el enemigo (v.39: no oponerse al malvado y v.44: amar a los enemigos)

6 Oísteis que…Se dijo…Pero yo os digo… Escucha litúrgica de la palabra de Dios, mediada por la instrucción de escribas y fariseos Palabra de Dios tal como ha sido explicada al pueblo Fue dicho Dios dijo (pasivo divino) Jesús manifiesta su autoridad para interpretar lo que “fue dicho” por Dios Su autoridad tiene origen en su relación única con el Padre Estructura general

7 “No matarás” : respeto absoluto a la vida humana inocente que ha de ser preservada de todo ataque mortal Juicio (krísis) ante la comunidad (synedrion) y escatológico (géena tou pyrós): subraya la trascendencia comunitaria, personal y escatológica de la acción prohibida. La palabra colérica manifiesta la interioridad y contamina al que la pronuncia (cf 15,11.19). Cólera injusta que contradice mansedumbre. Homicidio e ira vs. Perdón (5,21-26)

8 Consecuencia: no es posible agradar a Dios, mientras un hermano tenga un motivo justificado de queja El 5º mandamiento exige desterrar la ira y el odio que la genera de las relaciones con los hermanos. Quien no lo haga se expone a consecuencias penosas y duraderas

9 Adulterio y pureza de corazón (5,27-30) El Matrimonio es en Israel una realidad sagrada (Gn 1,27; 2,24) El adulterio provoca la “muerte anímica” de quien lo comete (Pr 6,32) El libro de la Sabiduría lo presenta en paralelo con el homicidio, como consecuencia de la idolatría (Sab 14,23-24) El adulterio origina con facilidad otros pecados (2Sam 11; Dn 13) El pueblo infiel a la alianza es calificado metafóricamente por los profetas como ‘adúltero’ (Is 57,3; Jr 3,8-9; 5,7; 9,1; Ez 16,32.38; 23,37.45; Os 7,4)

10 Adulterio y pureza de corazón (5,27-30) No sólo se quebranta por la infidelidad matrimonial consumada: la mirada que desea poseer es ya un adulterio Jesús combina 6º y 9º mandamientos, y señala el corazón como fuente de ese deseo. El corazón es el núcleo moral de la persona (cf. 6ª bienaventuranza; Mt 15,19)

11 Adulterio y pureza de corazón (5,27-30) Aplicaciones: si tu ojo (percepción), si tu mano (acción) escandalizan (llevan al pecado) Toda intención o acción pecaminosa, por imprescindible que parezca, hay que desterrarla con decisión (cf. Rom 6,12-13) Jesús advierte al discípulo que, por su propio bien, ha de estar dispuesto a la máxima renuncia con tal de no caer en semejante falta. Ha de purificar el corazón y cuidar sus acciones

12 Divorcio y adulterio (5,31-32) Adulterio que constituye el divorcio seguido de segundas nupcias En Mt 19,9 Jesús completa la enseñanza La unidad inviolable del matrimonio procede de la voluntad creadora de Dios (Gn 1,27) y de la naturaleza misma de la unión matrimonial que corresponde a esa voluntad (Gn 2,24) Moisés permitió el divorcio “ante vuestra dureza de corazón”, pero no responde al plan creador de Dios.

13 Juramento y veracidad (5,33-37) Mandamiento hace referencia a Lv 19,12. La sentencia que añade Jesús (“y cumplirás al Señor tus juramentos”) refleja la enseñanza del AT sobre el juramento falso y la obligación grave de cumplir los juramentos Sab 14,25-31: perjurio es consecuencia de la idolatría.

14 Juramento y veracidad (5,33-37) Jesús aboga por una sinceridad sin fisuras que haga innecesario recurrir al juramento (v.37); así se evitará la posibilidad de recurrir a Dios para dar solidez a una palabra carente de solvencia. El discípulo no necesita poner a Dios por testigo de sus afirmaciones, su limpieza de corazón lo hace innecesario

15 Venganza y magnanimidad (5,38-42) Ojo por ojo, diente por diente. Caso de Lámec, padre de Noé (Gn 4,23-24) La Ley del Sinaí contiene el mandato de ser siempre proporcionados en la respuesta ante una agresión, evitando los excesos que perpetúan la violencia (Ex 21,23-25). Código de Hammurabi (1800 a.C.) y en la tradición jurídica romana (Lex talionis, 450 a.C.) Jesús pide al discípulo que en las situaciones concretas de injusticia elija libremente los comportamientos ensalzados en las Bienaventuranzas Cf. Mt 26,51-53; Rom 12,19-21; 1Cor 13,7

16 Amor al prójimo y al enemigo (5,43-48) 5ª y 6ª antítesis tienen trasfondo común en el AT (Lv 19,1-18): Ley de santidad. Jesús cita de nuevo Lv 19,18 en Mt 19,19 (joven rico), en 22,39 (unido al amor a Dios) En el NT es el versículo más citado del Pentateuco y es visto siempre como norma suprema

17 Amor al prójimo y al enemigo (5,43-48) La sentencia de Jesús (5,44) corrige interpretación reductiva de Lv 19,18: confirma y profundiza el mandamiento La misma grandeza de alma de la antítesis anterior la pide el Señor a la relación del discípulo con su enemigo: no sólo no ha de odiarlo ni limitarse a resistencia pasiva, sino debe amarlo y orar por él. El perseguidor está llamado a convertirse, en virtud del amor y de la oración del discípulo por él, en hermano

18 Amor al prójimo y al enemigo (5,43-48) El fundamento del mandato de Jesús es el proceder del Padre del cielo (v.45). Publicanos y pecadores son paradigmas de personas ajenas a la comunidad: ellos aman a los que los aman La justicia del discípulo ha de superar la de estas 2 categorías de personas: es el amor el que “crea” al prójimo, y no al revés (Lc 10,29-37)

19 Sed perfectos como vuestro Padre (5,48) Jesús reformula Lv 19,2 a la luz de Dt 18,13 interpretando la santidad de YHWH como perfección Esta perfección implica la práctica de todos los mandamientos (5,19), pero su alcance va más allá: el punto de comparación es la perfección del Padre, caracterizada por su intensidad y totalidad. La justicia mayor está llamada a imitar la perfección divina que, a la luz del contexto, se identifica con la perfección en el amor.

20 Sed perfectos como vuestro Padre (5,48) Lo que capacita al discípulo para obrar según las Bienaventuranzas, para brillar con sus obras ante los hombres, para amar a sus enemigos y orar por ellos es su condición de hijo del Padre celestial. La fuerza transformante de esta relación filial es tal, que capacita al discípulo para un obrar perfecto.

21 Sed perfectos como vuestro Padre (5,48) Jesús no pide al discípulo algo imposible, sino sólo que desarrolle la potencialidad que, como hijo del Padre, tiene en sí mismo Mt 5,48 es clave de interpretación de toda la sección, indicando el fundamento de la ética predicada por Jesús La última antítesis es “patrocéntrica” y anticipa la sección siguiente (6,1-18) que describe la relación que el Padre desea establecer con sus hijos.