1 El hallazgo de las pinturas de AltamiraCorría el año 1879. Marcelino Sanz de Sautuola llegó a las cuevas de Altamira, cargado con su pala y sus pinceles. Era un aficionado a la arqueología y le habían comentado que allí podría encontrar interesantes objetos del pasado. SIGUIENTE
2 El hallazgo de las pinturas de AltamiraLe acompañaba su hija Marta, que solo tenía nueve años de edad. Marcelino se puso manos a la obra, pero la niña, aburrida mientras veía a su padre investigar, comenzó a dar vueltas por la gruta. De pronto, su padre la oyó gritar desde las profundidades de la cueva: !Mira, papá, he encontrado unos toros dibujados! SIGUIENTE
3 El hallazgo de las pinturas de AltamiraExtrañado, su padre corrió junto a la niña. En el techo se agolpaban figuras de animales, unas de pie y otras a la carrera, pintadas con colores intensos, y de una belleza y delicadeza que le dejaron boquiabierto. SIGUIENTE
4 El hallazgo de las pinturas de AltamiraParecían ser bisontes, una especie extinguida en España hacía miles de años. SIGUIENTE
5 El hallazgo de las pinturas de AltamiraPero cuando contó su descubrimiento, nadie lo creyó. Lo tomaron por un farsante, que había pagado a alguien para que realizara las pinturas. Eran las primeras pinturas prehistóricas de las que se tenía noticia, y nadie podía creer que algo tan bello hubiera podido salir de las manos de personas que entonces se consideraban rudas y primitivas. SIGUIENTE
6 El hallazgo de las pinturas de AltamiraPero fueron apareciendo pinturas en otros lugares y, finalmente, la comunidad científica pidió perdón a Sautuola por su error. SIGUIENTE