1
2 El justo espera en el Señor Automático
3 Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito:
4 me levantó de la fosa fatal, de la charca fangosa;
5 afianzó mis pies sobre roca, y aseguró mis pasos;
6 me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios.
7 Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos y confiaron en el Señor.
8 Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor,
9 y no acude a los idólatras, que se extravían con engaños.
10 Cuántas maravillas has hecho, Señor, Dios mío,
11 cuántos planes en favor nuestro; nadie se te puede comparar.
12 Intento proclamarlas, decirlas, pero superan todo número.
13 Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído;
14 no pides sacrificio expiatorio, entonces yo digo: "Aquí estoy
15 He proclamado tu salvación ante la gran asamblea;
16 -como está escrito en mi libro- para hacer tu voluntad".
17 Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas.
18 no he cerrado los labios: Señor, tú lo sabes.
19 No me he guardado en el pecho tu defensa, he contado tu fidelidad y tu salvación,
20 no he negado tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea. Tú, Señor, no me cierres tus entrañas,
21 que tu misericordia y tu lealtad me guarden siempre,
22 porque me cercan desgracias sin cuento.
23 Señor, dígnate librarme; Señor, date prisa en socorrerme.
24 Alégrense y gocen contigo todos los que te buscan;
25 digan siempre: "Grande es el Señor" los que desean tu salvación.
26 Yo soy pobre y desgraciado, pero el Señor se cuida de mí;
27 tú eres mi auxilio y mi liberación: Dios mío, no tardes.
28 Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo