El ministro contemporáneo tiene muchas oportunidades para involucrarse en actividades de consejería en su pastorado. Personas de todas las edades, angustiadas.

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Author: Gerardo Sepulveda
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3 El ministro contemporáneo tiene muchas oportunidades para involucrarse en actividades de consejería en su pastorado. Personas de todas las edades, angustiadas con muchos y variados problemas buscan su consejo. No hay ministro que pueda negarse a aconsejar a menos que se encierre en su cuarto de estudio El pastor no es un psicólogo, se le busca para dar consejo como si lo fuera. No es un consejero por vocación, y se supone que ayude en este campo. No es un consejero en asuntos educativos, pero los jóvenes vienen a él con problemas de sus estudios. Tampoco es un psiquiatra; pero a veces confronta problemas de personas que necesitan atención de un psiquiatra, y por esto, debe conocer las manifestaciones de estos problemas para que pueda aconsejarlos inteligentemente.

4 LA NECESIDAD DE UN PASTOR CONSEJERO Esta es una edad compleja, El hombre moderno no puede vivir aislado, sus acciones y reacciones, afectan las acciones y reacciones de sus prójimos. Un gran número de personas ante el impacto de “la vida” y de sus problemas; sienten la necesidad de ayuda y consejo, no todos ellos buscarán el consejo del ministro, pero muchos sí lo harán. Es por esto que el pastor debe esforzarse en ser un consejero competente. Sobre todas las cosas, tendrá que saber aconsejar a personas con problemas religiosos, y por lo tanto debe ser un perito en este campo hasta donde le sea posible. Siempre ha sido la labor del pastor funcionar como mediador entre el hombre y sus problemas, no es cuestión de si el ministro ha de acon­sejar o no, sino qué tan bien lo hará. El 87 por ciento de los laicos creen que la técnica en aconsejar ha de ser parte de la preparación del ministro.

5 ¿QUE ES EL ACONSEJAMIENTO PASTORAL? El consejero pastoral es muy diferente de otros tipos de dirección terapéutica, pues incluye una dimensión reli­giosa. “El propósito del aconsejamiento espiritual es traer a las personas a sana relación con Dios, y dirigirlos dentro de una vida abundante. El pastor consejero que sirve como líder social, tiene que estar equipado para servir a las familias de su iglesia como un consejero sabio bajo las complicadas condiciones causadas por los cambios tan rápidos de la actualidad. La función del consejero es doble: 1.“Fortalecer el ego, o las funciones cons­cientes de la persona a través de las cuales se obtienen la integración y madurez” (la dimensión huma­na) 2.“Usar los recursos espirituales que Dios da” (la dimensión divina)

6 El pastor consejero tiene que recordar que las heri­das emocionales que el individuo ha sufrido han venido a través de relaciones incorrectas con personas emocionalmente significativas. Con frecuencia las personas que consultan un ministro han perdido la fe en ellos mismos, tanto como en Dios, y en sus semejantes. El ministro tendrá que ayudar a reconstruir esa confianza para obtener una más clara perspectiva. Una verdadera situación de consejería no es necesariamente cuando el pastor y un feligrés se ponen a conversar. Una verdadera consejería es cuando el feligrés reconoce que algo anda mal, y siente que esto tiene que ver con él y está convencido de que alguna persona profesional pueda tal vez ayudarle, no dándole la respuesta sino ayudándole a encontrarla por él mismo.

7 REQUISITOS PERSONALES La personalidad del pastor es lo mas importante en su trabajo. Para un buen servicio pastoral, la madurez y una perspectiva saludable de la vida son esenciales Ningún pastor puede ministrar a las nece­sidades del corazón si no ha aprendido a tratar efectivamente con las suyas. Las personas acudirán al pastor sólo si confían en él y si ven en él la madurez que desearían ellos. De primera importancia al evaluar las cualidades per­sonales del pastor es una consideración de su capacidad de entenderse él mismo — sus actitudes, sus móviles, y su carácter.

8 FILOSOFIA Y VALORES DEL ACONSEJAMIENTO 1.Aconsejar se basa en reconocer la dig­nidad y valor del individuo y su derecho a una ayuda per­sonal en tiempos de necesidad. 2.La consejería se centra en el paciente. 3.El aconsejar es un proceso continuo. 4.Aconsejar tiene una responsabilidad ante la socie­dad. 5.El consejero debe respetar el derecho de cada per­sona para aceptar o rechazar la ayuda y los servicios que ofrece. 6.La actividad está orientada a la cooperación, no a una orden.

9 7.La consejería incluye dar asistencia a personas pa­ra que hagan decisiones, planes e interpretaciones sabias y decisiones y ajustes en las situaciones críticas de la vida. 8.La consejería demanda un estudio compren­sivo del individuo en su cultura, con el uso de técnicas científicas. 9.El aconsejar debe confiarse sólo a los que están naturalmente dotados para la tarea y tienen la preparación y la experiencia necesarias. 10.El énfasis de la consejería es ayudar al individuo a darse cuenta y actualizar lo mejor de lo que él es para solucionar problemas, ya sean problemas de él mismo, o de la escuela o de otras instituciones. 11.El aconsejar debe evaluarse continuamente en for­ma científica para ver si está siendo efectiva.

10 ACONSEJAR PARA LOGRAR UN CAMBIO 1.Reducción de la ansiedad. 2.Lograr una mayor objetividad. 3.Un adelanto en motivación. 4.La capacidad de realizar pruebas del estado emocio­nal. 5.Una capacidad creciente para evaluar y confrontar la culpa. 6.Un creciente concepto de él mismo. 7.Una creciente destreza en sus relaciones interpersonales. 8.Una creciente capacidad para trabajar, para amar, y para ser. 9.Una creciente confianza al enfrentarse al futuro. 10.Un mejor concepto de Dios y un mayor entendi­miento de su amoroso carácter. 11.Una creciente semejanza a Cristo en actitud y comportamiento. 12.Una capacidad creciente para expresar la fe cris­tiana en el servicio.

11 LÍMITES DE LA CONSEJERÍA PASTORAL

12 INTRODUCCION Siempre ha habido perso­nas que han actuado como consejeros de personas que se enfrentan a problemas serios A veces estos consejeros se ofrecían ellos mismos, en ocasiones eran designados por otros, por su posi­ción o edad, como en el caso de videntes, sabios, reyes magos, o profetas. Históri­camente, el aconsejar ha sido visto más como una función que como una profesión. El aconsejar se veía más bien como un producto de otra profesión. Aconsejar es una función nueva como disciplina profesional separada, y comenzó a resaltar en este siglo. En la actualidad la meta de la consejería es que el individuo haga los ajustes necesarios en su vida. Es la persona quien necesita ayuda y no el problema el que nece­sita resolverse.

13 RECOMENDAR – ACONSEJAR – PSICOTERAPIA El consejo pastoral abarca dos extremos: el de reco­mendar y el de una psicoterapia a fondo. El consejo pastoral no es recomendar, porque recomendar intenta primordialmente resolver el problema en forma superfi­cial. Tampoco se puede decir que el consejo pastoral es una psicoterapia a fondo. Entre estos dos extremos está el trabajo de consejo pastoral. El consejo pastoral puede tener los siguientes elementos: 1.Es una interacción espiritual – psicológica entre el pastor y el feligrés. 2.Los receptores del consejo son consultantes o feli­greses. 3.El aconsejamiento se hace con personas normales o a quienes se cree normales.

14 4.El aconsejamiento se hace con personas normales que están frustradas con frecuencia. 5.Su propósito es lograr un auto – entendimiento a luz de la potencia de la persona y requiere la modificación de actitudes y conducta. 6.Le da más énfasis al presente y a lo consciente que al pasado y al inconsciente. 7.Se hace dentro de un contexto cristiano y sus metas son enteramente cristianas. Puesto que los límites del consejo pastoral se deter­minan por estas siete características, es muy importante que se examinen más de cerca.

15 1. El aconsejamiento pastoral es una interacción psi­cológica y espiritual entre el pastor y el feligrés con el pro­pósito de resolver las dificultades de éste. Este encuentro espiritual – psi­cológico puede ser formal o informal, lo esencial es que cada uno se dé cuenta de su papel en esta relación. Esta interacción espiritual y psicológica quizá requie­ra varias sesiones o quizás sólo requiera una sola conver­sación. El pastor sabe que los problemas serios no se resolverán en una sola sesión. Y ayudará a su feli­grés a ver la necesidad de continuar recibiendo consejo hasta que el problema esté adecuadamente resuelto.

16 2. Los receptores del consejo pastoral se conocen co­mo consultantes o feligreses. Los que buscan ayuda de un consejero profesional o psicólogo se llaman clientes. A las personas que van con un psiquiatra se les llama pacientes. Como el pastor no es ni un consejero profesional, ni un médico, no es pro­pio que llame a sus feligreses clientes o pacientes.

17 3. El consejo pastoral se hace con gentes normales. El término normal, cuando se relaciona a la personalidad, es muy difícil de definir. Una persona normal es aquella que tiene suficiente contacto con la realidad para enfrentarse, razonablemente, con los más grandes aspectos de su vida. Puede trabajar, jugar, comer, dormir, estudiar, manejar su automóvil y conversar de tal manera que mantenga su vida en orden. El pas­tor puede ayudar a personas “normales”. Pero, no puede ayudar inmediata o indirectamente a personas “anormales”. Estas son personas que han perdido o están perdiendo contacto con la realidad, se están com­portando en una forma extraña, o que son un peligro para ellos mismos y para otros.

18 4. El consejo pastoral se hace con personas normales que están frustradas. La frustración nace porque las necesidades básicas del hombre quedan insatisfechas y sus metas son bloqueadas. La frustración se presenta en varios grados en cada persona. No es cosa de si la frustración ocurrirá; sino cuán grande será. La frustración crea un gran dolor emocional y hace que se pierda su objetividad. La persona se pierde en sus pro­blemas. No ve con claridad el modo de salir de ellos, es por esto que busca ayuda. La frustración está presente en un grado intenso en la mayoría de las personas que bus­can consejo pastoral

19 5. El consejo pastoral busca un auto – entendimiento a la luz del potencial de la persona y requiere una modificación de actitudes y conducta. Las actitudes y la conducta son los dos campos en que el pastor trabaja. 6. En el consejo pastoral se le da más énfasis al presen­te y al consciente que al pasado y al inconsciente. El presen­te y el consciente son dos dimensiones con las que él pastor cuenta inmediatamente, y son las dos áreas en las que él está capacitado para trabajar. Este dominio está dentro del cuadro de la tradición y teología cristia­na.

20 7. El pastor consejero sabe que su aconsejamiento debe tener una dimensión divina. Sabe muy bien que el hombre es un ser espiritual cuyas necesidades espirituales sólo pueden ser atendidas por Dios. El pastor consejero consi­dera al hombre en su relación con Dios y ve al hombre en términos de valores eternos. Trata de traer al hombre den­tro de una verdadera relación con Dios. El pastor tiene una meta primordial y es que su feligrés, por sus consejos, llegue a un mejor entendimiento de la fe cristiana, y “a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13).

21 ACONSEJAMIENTO Y TEOLOGIA El pastor consejero necesita hacer un estudio com­pleto de teología, para que pueda trabajar dentro de un marco bíblicamente acertado. Su teología tiene que estar completamente apoyada por la Palabra de Dios. Una de las áreas en las que la teología bíblica tiene algo que decirle al pastor consejero es la naturaleza del hombre. Este es uno de los campos cruciales en el arte de aconsejar, ya que hay una gran divergencia en las teorías de la naturaleza del hombre. Los rogerianos creen que el hombre es sin pecado; Los freudianos afirman que el hombre carece de bien, y Los behavioristas (o conductistas) sugieren que el hombre carece de voluntad.

22 Otro campo crucial de la teología bíblica tiene que ver en la relación a la existencia, naturaleza y actividad de Dios. Si uno limita su lectura a libros de consejería y psicoterapia, encontrará que en ellos frecuentemente se niega a Dios. Algunas veces se le tolera pero usualmente se le hace a un lado. el pastor consejero no puede aceptar ninguna de estas perspectivas, porque sabe que el Dios de la Biblia está activo tanto en la historia como en la experiencia humana.

23 EL VALOR DE LAS PERSONAS Hay un concepto básico en las enseñanzas de Jesús que tiene una gran relación en el consejo pastoral: el valor de las personas. Este concepto afecta mucho lo que Jesús dijo e hizo, Jesús afirmó que el hombre era de más valor que todo el mundo. El hombre y no las cosas, son la meta de la vida social La regla de oro refleja este principio con claridad: “Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros” (Lucas 6:31) Jesús dedicó su vida a buscar la oveja per­dida. La oveja perdida era tan valiosa que era digna de que El viviera buscándola y de que muriera por ella.

24 Jesús estaba firmemente convencido de que el individuo era más importante que el grupo. Jesús notó el valor de Zaqueo, sin importarle lo que otros pensaran y se propuso ir a su casa y cenar con él. Lo hizo a expensas de su presti­gio. El vio una persona que necesitaba el impacto de su vida. Cristo no rechazó a los leprosos porque estaban en esa condición. Los recibió y los curó. Reconoció su valor. Uno de los primeros discípulos de Jesús fue Mateo, recaudador de impuestos, los recaudadores tra­bajaban para los romanos y por eso eran odiados por la gente. Jesús vio en Mateo lo que otros no vieron: — un hom­bre — y lo hizo uno de sus discípulos.

25 El amor era la llave. Toda la vida de Jesús estuvo saturada con amor. El demostró ese amor en su vida y en su muerte. ¿Qué le dice todo esto al pastor consejero? Le dice que el pastor debe darle un gran valor a las personalidades, como Jesús lo hizo; que el individuo viene a ser su motiva­ción y la esfera de todo su trabajo pastoral.