1 El mundo como voluntad y representación (1818)Schopenhauer ( ) El mundo como voluntad y representación (1818)
2 El mundo como voluntad y representación. Diagrama:El Ser, todo lo que existe, tiene dos aspectos que son dos manifestaciones diferentes de lo mismo: Por un lado es -La representación: Que se presenta en los hombres de dos maneras: Entendimiento Razón Y por otro -La voluntad Sobre cuya reflexión se elabora: La ética
3 La representación
4 §1“El mundo es mi representación”Verdad a priori que vale para todo ser viviente y cognoscente. Aunque sólo el hombre puede llevar esta verdad a la conciencia reflexiva abstracta: filosofía.
5 §2. “Aquello que todo lo conoce y de nada es conocido es el sujeto.”El sujeto somos cada uno de nosotros: siempre se trata del mismo sujeto. Se da en cada uno entero e indiviso. No es conocido, sino supuesto: toda representación es para el sujeto, pero el sujeto no es fenómeno, no se presenta como objeto. Lo que hace de nosotros individuos es el cuerpo, el cuerpo no es el sujeto, sino el objeto inmediato del conocimiento.
6 Representaciones 1) R. Intuitivas: son las del mundo sensible.Fenómenos : Entendimiento Condiciones a priori 2) R. Abstractas: Son representaciones de representaciones. Conceptos : Razón suponen Causalidad ´Espacio y tiempo sobre Sujeto fuera de
7 El entendimiento
8 1) El entendimiento Entender es conocer la causalidadLa materia es la causalidad. Su intuición es intelectual. Conocemos la materia a partir del efecto que ésta tiene sobre nuestro cuerpo Los cambios del propio cuerpo animal son conocidos inmediatamente, son sentidos. De la referencia de ese sentir inmediato a su causa externa nace el objeto: El entendimiento, con su simple y única función, transforma de un golpe la oscura e insignificante sensación en intuición. Y aparece el mundo. Esa referencia causal no es un razonamiento abstracto o conceptual, sino intuición causal que se extiende en el espacio.
9 causalidad Objetos mediatos: Causas de la sensación, Percibidos en elespacio y el tiempo causalidad Cuerpo: Objeto inmediato Sensación
10 2) La razón §8
11 Los conceptos §9 Son diferentes “toto genere” de las representaciones intuitivas. Representaciones no individualizadas en el tiempo y el espacio. Los conceptos solo se pueden pensar, no intuir. únicamente los efectos que a través de ellos produce el hombre son objetos de verdadera experiencia: el lenguaje, el obrar reflexivo y planificado, y la ciencia. Surgen por reflexión de la intuición, son representaciones de representaciones, y tienen su esencia y sentido en la intuición.
12 El saber §10 “Saber en general significa que el espíritu tiene el poder de reproducir a voluntad los juicios El saber es, pues, la conciencia abstracta, el fijar en conceptos de la razón lo conocido de otro modo.”
13 Entendimiento Razón Causalidad del devenir (experiencia) ParticularPresente Conoce la realidad Capta un objeto a la vez Evidente Es seguro Inmediato No es comunicable Animal Apto para la construcción de máquinas simples Fundamentos del juicio Universal Válido en todo tiempo (ley) Conoce la verdad Abarca una multiplicidad Demostrativa Es vacilante Mediada por el concepto Es comunicable Humano Necesaria para la coordinación del trabajo conjunto, la planificación etc.
14 La voluntad
15 El entendimiento del mundo es particular, y por tanto siempre relativo e incompleto.Conocemos unas cosas en relación a otras. Nunca conocemos en sí ningún principio o fundamento. El espacio-tiempo en que se nos dan todas las intuiciones no existe en la realidad sino que son parámetros, escenarios puestos por el entendimiento para relacionar las sensaciones con las cosas y unas cosas con otras. La causalidad no nos dice nada de la realidad en sí, sino sólo que a un fenómeno le sigue otro.
16 Tránsito de la representación a la voluntad §18-19 El cuerpo propio es algo más que representación... “No podríamos hallar el tránsito hacia algo fuera de la representación si fuéramos mera razón: cabeza de ángel alado sin cuerpo. Pero tenemos las raíces en el mundo, con el cuerpo, objeto inmediato de nuestro conocimiento. Ya que las afecciones del cuerpo condicionan al mundo como representación Para el puro sujeto cognoscente ese cuerpo es en cuanto tal una representación como cualquier otra sus movimientos y las acciones de su cuerpo no le son conocidos de forma distinta a como lo son los cambios de todos los demás objetos intuitivos, y le resultarían igual de ajenos e incomprensibles si su significado no le fuera descifrado de otra manera totalmente distinta.”
17 El cuerpo propio El sujeto de conocimiento por su identificación con el cuerpo es un individuo. Este cuerpo es conocido de dos formas completamente distintas: Voluntad: Sentimientos y deseos: le muestra al individuo el mecanismo interno de su ser, de su obrar, de sus movimientos. Representación: Intuición del entendimiento: Un objeto como cualquier otro
18 El cuerpo es la voluntad objetivada, es decir, convertida en representación
20 La voluntad y las accionesEl acto de voluntad y la acción del cuerpo no son dos estados distintos. No se hallan en la relación de causa y efecto. Son una y la misma cosa. (sólo que dada de dos formas totalmente diferentes: -una totalmente inmediata -otra como intuición para el entendimiento.)
21 Placer y dolor “Todo acto de voluntad es también movimiento del cuerpo. y viceversa toda acción sobre el cuerpo es enseguida e inmediatamente una acción sobre la voluntad: la acción sobre la voluntad se manifiesta como afección: Dolor, cuando es contraria a la voluntad. Placer, cuando es acorde a ella. No son representaciones sino afecciones inmediatas de la voluntad en su fenómeno, el cuerpo: son un forzado y momentáneo querer o no querer la impresión que este sufre.”
22 No conocemos a la voluntad en sí“Yo no conozco mi voluntad en su conjunto, como una unidad, no la conozco completamente en su esencia, sino exclusivamente en sus actos individuales, o sea, en el tiempo, que es la forma del fenómeno de mi cuerpo como de cualquier objeto: por eso el cuerpo es condición del conocimiento de mi voluntad. De ahí que no pueda representarme esa voluntad sin mi cuerpo.”
23 Cosa en sí y fenómeno No podemos determinar la existencia, el ser, racionalmente. Una vez que la existencia nos es conocida, esto conocido es ya fenómeno, representación. y como fenómeno se determina, según Schopenhauer, necesaria e indefectiblemente por el principio de razón.
24 Pero eso no implica negar el ser en síNosotros mismos somos ser en sí en cuanto somos voluntad. Aunque no podamos representarnos a la voluntad, sí la podemos sentir, se manifiesta como querer.
25 El ser en sí no es representación § 21Es aquello de lo que toda representación, todo objeto, es fenómeno, visibilidad, objetividad. Es lo más íntimo, el núcleo de todo lo individual y también de la totalidad: Se manifiesta en toda fuerza natural que actúa ciegamente, como también en el obrar reflexivo del hombre. la ausencia de fines y límites pertenece al ser de la voluntad en sí, que es una aspiración infinita.
27 lo que no hay que hacer con la ética §53 :“No hay que esperar preceptos ni una doctrina de los deberes; y aún menos se ha de formular un principio moral general, algo así como una receta universal para crear todas las virtudes. Tampoco hablaremos de ningún deber incondicionado porque contiene una contradicción, ni de una “ley para la libertad" que se encuentra en el mismo caso. Es una contradicción manifiesta llamar libre a la voluntad y prescribirle leyes según las cuales debe querer: ≪debe querer≫ !Hierro de madera!”
28 la voluntad no es sólo libre sino incluso omnipotenteNada la limita a priori, sino que ella es lo que determina todo lo demás. El “ser en sí” no es racional. No tiene condicionamientos previos. de ella nace el obrar el mundo Obrar y mundo son su autoconocimiento, y nada más Ella se determina y con eso determina a ambos Los dos (obrar y mundo) son ella misma Solamente así es la voluntad verdaderamente autónoma. En todos los demás respectos es heterónoma.
29 El carácter es fenómeno originario: No dominamos nuestro carácter. § 23De ahí procede el asombroso hecho de que cada uno se considere a priori totalmente libre incluso en sus acciones individuales, y piense que a cada instante podría comenzar una nueva vida, lo cual significaría convertirse en otro. Solo a posteriori, a través de la experiencia, descubre para asombro suyo que no es libre sino que está sometido a la necesidad; que, pese a todos sus propósitos y reflexiones, su obrar no cambia y desde el comienzo al fin de su vida ha de mantener el carácter que él mismo desaprueba y, por así decirlo, tiene que representar hasta el final el papel que ha asumido.
30 El destino §55 Así como los acontecimientos resultan conformes al destino, es decir, al infinito encadenamiento de las causas, nuestros actos resultarán conformes a nuestro carácter inteligible: pero igual que no conocemos aquel de antemano, tampoco nos es dada una visión a priori de éste, sino que solamente a posteriori, por experiencia, llegamos a conocernos a nosotros mismos como a los otros.
31 El conocimiento esta subordinado a la voluntad §55“La voluntad es lo primero y originario, el conocimiento es algo meramente añadido que pertenece al fenómeno de la voluntad en calidad de instrumento suyo. Por consiguiente, cada hombre es lo que es por su voluntad, y su carácter es originario, ya que el querer es la base de su ser. A través del conocimiento añadido y en el curso de la experiencia se entera de lo que es, es decir, llega a conocer su carácter. Así pues, él se conoce a sí mismo como resultado y en conformidad con la índole de su voluntad, en lugar de querer como resultado y en conformidad con su conocimiento, como suponía la antigua opinión.”
32 Crítica del racionalismo“Lo que el hombre quiere verdaderamente y en general, la aspiración de su ser más íntimo y el fin que conforme a ella persigue, no lo podemos modificar con una influencia externa, con la instrucción: en otro caso, podríamos crearlo de nuevo. ≪El querer no se aprende≫ Seneca. Epist., 81, 14.] Antiguas teorías (Kant) Schopenhauer El hombre se hace a sí mismo voluntariamente a través del conocimiento El conocimiento sólo puede iluminar lo que él ya es como voluntad Puede decidir cómo quiere ser y cambiar No puede decidir su ser ni hacerse otro Él quiere lo que conoce Conoce lo que quiere
33 ¿Qué puede hacer la ética? La influencia de los motivos“Desde fuera sólo se puede actuar en la voluntad a través de motivos. Pero estos nunca pueden cambiar la voluntad misma: pues no tienen poder sobre ella más que bajo el supuesto de que ella es precisamente como es. Todo lo que pueden lograr es cambiar la dirección de su afán, es decir, hacer que aquello que busca invariablemente lo busque por otro camino distinto que hasta ahora. La instrucción puede enseñarle que se equivocó en los medios, y que persiga su fin por otra vía o incluso en un objeto totalmente distinto al de antes: pero nunca puede hacer que quiera algo realmente distinto de lo que hasta entonces ha querido sino que eso permanece inalterable, pues ella no es de hecho más que ese querer mismo, que si no tendría que ser suprimido.”
34 Los motivos deben ser conocidos empíricamente“Para que los motivos sean eficaces no sólo se requiere que existan, sino que sean conocidos: [349] no basta con que alguien tenga riquezas y vea la miseria ajena, sino que ha de saber lo que se puede hacer con la riqueza, tanto en su propio favor como en el de los demás; y no solamente ha de representarse el sufrimiento ajeno sino que ha de saber también lo que es el sufrimiento y lo que es el placer.”
35 El arrepentimiento El arrepentimiento no se debe en modo alguno a que la voluntad se haya modificado (lo cual es imposible), sino a que se ha modificado el conocimiento. Lo esencial y propio de lo que una vez quise lo tengo que seguir queriendo: pues yo mismo soy esa voluntad que se encuentra fuera del tiempo y del cambio. Por eso no puedo lamentar lo que he querido, pero si lo que he hecho; porque, guiado por falsos conceptos, hice algo distinto de lo que estaba de acuerdo con mi voluntad. Comprender esto al haber corregido el conocimiento es el arrepentimiento. Este no se extiende únicamente a la prudencia en la vida, a la elección de los medios y el enjuiciamiento de la adecuación del fin a mi verdadera voluntad, sino también a lo propiamente ético.
36 El autoengaño “No obstante, hay que observar que, a fin de engañarnos a nosotros mismos, fingimos acciones aparentemente precipitadas que en realidad son ocultamente premeditadas. Pues a nadie engañamos y adulamos con trucos tan sutiles como a nosotros mismos.”
37 La ingenuidad abstracta- “También puede producirse el caso inverso al citado: la excesiva confianza en los demás, el desconocimiento del valor relativo de los bienes de la vida o cualquier dogma abstracto en el que después he perdido la fe, pueden inducirme a actuar de forma menos egoísta de la que es acorde a mi carácter, y crear así un arrepentimiento de otra clase.”
38 El hombre en cuanto fenómeno está sometido al principio de razón:En tanto fenómeno el hombre es el individuo corporal. Y sus acciones están determinadas por la afirmación de sus deseo individual egoísta Esto implica que su comportamiento se opone de manera egoísta a todos los otros individuos. Sin reflexión el hombre está sometido a perseguir sus deseos como un ciego afán.
40 la negación de la voluntad ocurre cuandoA partir del conocimiento del propio ser como representación, la voluntad encuentra su fin, dado que entonces los fenómenos individuales conocidos no actúan ya como motivos del querer, sino que todo el conocimiento de la esencia del mundo, que refleja la voluntad y resulta de la captación de las ideas, se convierte en aquietador de la voluntad, y así ésta se suprime libremente. § 54, 55, 67, 68
41 la conciliación de la libertad con la necesidad“La voluntad en sí misma es absolutamente libre, se determina exclusivamente por sí sola y no existe para ella ninguna ley El fenómeno por su parte está sometido en todos sus aspectos al principio de razón. § 55 de acuerdo con la libertad de la voluntad, la necesidad podría no existir [339] o ser el fenómeno originaria y esencialmente distinto; y entonces toda la cadena de la que es miembro y que es ella misma fenómeno de la misma voluntad, sería totalmente distinta: pero una vez que existe y ha entrado en la serie de las razones y consecuencias, se halla siempre necesariamente determinada dentro de ella y no puede, por consiguiente, ni hacerse otra, es decir, cambiar, ni salir de la serie, esto es, desaparecer. El hombre es, como todas las demás partes de la naturaleza, objetividad de la voluntad: por eso todo lo dicho vale también de él.”
42 El velo de maya § 5, 54, 65, 66, 68 “Quien vive sumido en el modo de conocimiento fenoménico considera la distinción entre su propio individuo y los demás como algo plenamente real y establece un abismo infranqueable entre su propio ser y los otros. En el otro ser humano ve un mero "no-yo"; de hecho, los demás ni siquiera tienen una existencia propia: solo existen en su representación. Y así, cada cual afirma su voluntad sin límites, aunque ello suponga negar la voluntad de los otros o incluso destruirlos. Porque cada uno es el centro del mundo o, mas bien, la totalidad del mundo.” Pilar lopez de Santa María
45 Cuestionario 1-¿Qué significa que el mundo es mi representación?2-¿Qué diferencias señala Schopenhauer entre entendimiento y razón? Elabore un ejemplo de cada tipo de representación 3-¿Qué es la voluntad y qué relación tiene con el conocimiento? 4-¿Qué efectos puede tener el conocimiento ético sobre el carácter? Ponga un ejemplo. 5-¿Qué son la afirmación y la negación de la voluntad? 6-¿Qué es el velo de maya para Schopenhauer? 7-¿Qué críticas hace Schopenhauer a la ética de Kant?