1 En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria
2 Viernes 30 de diciembre de 2005Fiesta de la Sagrada Familia Jornada de Familia y Vida Nos preparamos para el V Encuentro Mundial de las Familias Valencia, 1 al 9 de Julio de 2006
3 1.El V Encuentro Mundial de las Familias«La transmisión de la fe en la familia requiere la atención de la comunidad eclesial en modo relevante y urgente. En efecto, la Iglesia se confronta con sociedades cada vez más secularizadas y complejas, ya no estructuradas sobre los valores religiosos sino, más bien, marcadas, es-pecialmente en algunas naciones, por un notable indiferentismo» (JUAN PABLO II, 29-Septiembre-2005)
4 2.La luz de Cristo brilla sobre la familia y la vidaEl nacimiento de Jesús en Belén es la gran noticia. Su Luz brilla en la Noche Santa de Navidad, y llena de luz y esperanza nuestros hogares y familias. Signos de esperanza en nuestra sociedad: Los avances médicos que permiten una atención cada vez más eficaz a toda vida humana. Esta ciencia bien entendida confirma que desde el momento de la concepción tenemos un nuevo ser humano, que la aplicación de las células madre procedentes de adulto es eficaz y no suponen la destrucción de una vida embrionaria. La renovación de la Pastoral Familiar: aplicación del Directorio de Pastoral Familiar, la formación de los agentes de pastoral familiar, la vitalidad creciente de los movimientos y asociaciones familiares.
5 2.La luz de Cristo brilla sobre la familia y la vidaEl nacimiento de Jesús en Belén es la gran noticia. Su Luz brilla en la Noche Santa de Navidad, y llena de luz y esperanza nuestros hogares y familias. Signos de esperanza en nuestra sociedad: La presencia de las familias cristianas en nuestra sociedad, ya con su testimonio personal, ya mediante asociaciones y plataformas a través de las cuales promueven los valores del matrimonio y de la familia. Con esta presencia en la sociedad la familia muestra su vitalidad, y con la alegría propia de la vida familiar recuerda a la sociedad que la familia sí importa. Los Obispos apoyamos esta inicia- tiva de las familias cristianas y nos unimos a ellas en la defensa de su identidad.
6 3. Sombras sobre la familia y la vida«En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron» (Jn 1,4-5). La luz de Cristo se encuentra con la oposición de las tinieblas. En efecto, vivimos un momento en que se extiende, una cultura que oscurece datos antropológicos fundamentales, disuelve la identidad de la familia y desprecia cada vez más la vida humana más débil. Se extienden prácticas contra-rias a la vida, como la experimentación con embriones o la destrucción de estas vidas embrionarias para obtener células madre.
7 3. Sombras sobre la familia y la vida«En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron» (Jn 1,4-5). También constituyen una siniestra sombra la extensión de “la píldora del día después”, la Ley de Reproducción Asistida que prepara el Gobierno, la creciente presencia del tema de la eutanasia en los medios de comunicación o la perspectiva de una ampliación de la despenalización del aborto. Es una culpable omisión el no desarrollar políticas que ayuden eficazmente a la familia en necesidades como la vivienda, la conciliación entre trabajo y familia o la educación.
8 3. Sombras sobre la familia y la vida«En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron» (Jn 1,4-5). Más aún, no sólo falta el justo apoyo a la familia, sino que se la ataca con medidas antifamiliares como la reforma del Código Civil, que elimina las referencias al padre y a la madre, al esposo y la esposa para equiparar las uniones de personas del mismo sexo con el matrimonio, o el llamado “divorcio express”, que introduce la figura del repudio en nuestra legislación. Por otro lado, se está preparando una Ley de Género con la que se quiere anular el significado antropológico de la diferencia sexual e imponer la “teoría del género”, contraria a la verdadera naturaleza del hombre.
9 4.Cristo y la verdad del hombreEsta situación que hemos descrito con sus luces y sombras influye fuertemente en el proceso de la transmisión de la fe. Cuando la verdad del hombre se oscurece, la fe aparece como un enemigo. Cuando la verdad del hombre brilla –como ocurre en los santos– la fe se muestra como la luz definitiva sobre el hombre.
10 4.Cristo y la verdad del hombreEn estos días de Navidad, contemplando a Jesús en Belén, recordamos que el misterio del hombre sólo se esclarece a la luz del Verbo encarnado (GS 24). Esa luz tiene que ayudarnos a descubrir el corazón del hombre, su deseo de amor y felicidad, que sólo en Dios tienen su cumplimiento definitivo. Por eso Jesucristo es la puerta por la que podemos llegar al corazón del hombre, a sus gozos y sus alegrías, a sus deseos y también al núcleo de su sufrimiento íntimo.
11 4.Cristo y la verdad del hombreLa transmisión de la fe es el anuncio de Jesucristo, desde su nacimiento en Belén a su misterio pascual. Es un anuncio que no se agota en la propuesta de unas verdades y unas normas morales: es la invitación a una amistad personal con Jesucristo. Acoger a Cristo como nuestro Salvador, como la luz que ilumina la oscuridad de nuestros corazones.
12 5.El don de la verdad Uno de los desafíos con los que nos enfrentamos a la hora de transmitir la fe es la extensión del relativismo. «A quien tiene una fe clara, según el Credo de la Iglesia, a menudo se le aplica la etiqueta de fundamentalismo. Mientras que el relativismo, es decir, dejarse “llevar a la deriva por cualquier viento de doctrina”, parece ser la única actitud adecuada en los tiempos actuales. Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus antojos» (Card. JOSEPH RATZINGER, 18-abril-2005).
13 5.El don de la verdad Junto a este relativismo se extiende también la tentación de elaborarse una “religión a la carta”. «Se escoge aquello que agrada, y algunos saben también sacarle provecho. Pero la religión buscada a la “medida de cada uno” a la postre no nos ayuda. Es cómoda, pero en el momento de crisis nos abandona a nuestra suerte. Ayudad a los hombres a descubrir la verdadera estrella que nos indica el camino: Jesucristo» (BENEDICTO XVI, Jornada Mundial de la Juventud, 21-agosto-2005 ).
14 5.El don de la verdad Reconocer a Cristo como Salvador supone acoger la verdad como un don, como una luz que ilumina nuestra vida, y no como algo de “libre configuración”, que podemos adaptar a nuestra medida. Desgraciadamente nos encontramos con personas que en nombre del Evangelio rechazan a la Iglesia, al Papa, a los pastores, la moral de la Iglesia… a veces sembrando la confusión entre los fieles.
15 5.El don de la verdad Este año, en la víspera del día de San Pedro y San Pablo, Benedicto XVI entregó a la Iglesia el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica como instrumento para “confirmarnos en la verdad”. Animamos a todas las familias a tener este Compendio en sus hogares y acudir a él como norma segura de la fe y valiosa ayuda para su misión de transmitir la fe a los hijos y anunciar el evangelio a todas las gentes.
16 6.Hablemos a nuestros hijos de JesucristoLos padres son los primeros educadores y evangelizadores de los hijos. Por ello, en virtud del sacramento del matrimonio están llamados a ser los primeros responsables de la transmisión de la fe a sus hijos.
17 6.Hablemos a nuestros hijos de Jesucristo«En virtud del ministerio de la educación los padres, mediante el testimonio de su vida, son los primeros mensajeros del Evangelio ante los hijos. Es más, rezando con los hijos, dedicándose con ellos a la lectura de la Palabra de Dios e introdu-ciéndolos en la intimidad del Cuerpo eucarístico y eclesial- de Cristo mediante la iniciación cristiana, llegan a ser plenamente padres, es decir, engendradores no sólo de vida corporal, sino también de aquella que, mediante la renovación del Espíritu brota de la Cruz y Resurrección de Cristo» (JUAN PABLO II, Familiaris consortio 39)
18 6.Hablemos a nuestros hijos de JesucristoEl punto central de la vida de la Iglesia y de la familia cristiana es la Eucaristía. Que estos días en que tantas familias se reúnen para celebrar juntos los Misterios de la Navidad sean días de intensa vivencia de la fe, de profundizar en el conocimiento de Jesucristo y de que la gran familia de la Iglesia se reúna en torno al altar para dar gracias a Dios. HABLAD A VUESTROS HIJOS DE JESUCRISTO. Ningún anuncio es más importante para su vida. Introducid a vuestros hijos en su misterio a través de la celebración litúrgica y la oración familiar.
19 7.Conclusión En estos días navideños os bendecimos con afecto a todos, en especial a los enfermos, los niños y los ancianos, y pedimos a Jesús, Dios hecho hombre, que conceda la paz al mundo, la unidad a las familias y el amor a los matrimonios. Encomendamos muy especialmente a la Sagrada Familia este tiempo de preparación para la celebración del V Encuentro Mundial de las Familias, donde esperamos recibir la visita del Papa Benedicto XVI. Que este tiempo de preparación sea un tiempo fecundo de vida cristiana y santidad familiar.
20 Los Obispos de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida + Mons. Julián Barrio Barrio Presidente de la CEAS + Mons. Juan Antonio Reig Plá Presidente de la Subcomisión + Mons. Francisco Gil Hellín + Mons. Javier Martínez Fernández + Mons. Vicente Juan Segura
21 Santa y Feliz Navidad Texto íntegro de la Nota de los Obispos para el día de la Sagrada Familia:
22 ¡¡¡¡ Nos vemos en Valencia !!!!