En 1973 en la ciudad de Estocolmo, en un asalto bancario, los ladrones retuvieron a los empleados del banco durante varios.

1 2 ...
Author: Sandra Martín Ortiz de Zárate
0 downloads 2 Views

1

2 [email protected]

3 En 1973 en la ciudad de Estocolmo, en un asalto bancario, los ladrones retuvieron a los empleados del banco durante varios días. Al momento de la liberación un periodista fotografió el instante en que una de las rehenes y uno de los captores se besaban. Este hecho sirvió para bautizar como "Síndrome de Estocolmo" ciertas conductas "extrañas" que demuestran afecto entre los captores y sus rehenes.

4 [email protected] Uno de los casos más famosos y actuales del Síndrome de Estocolmo es el de Natascha Kampush, una joven austriaca que fue raptada en marzo de 1998 a la edad de 10 años por Wolfgang Priklopil, un electrotécnico de 44 años. Durante 8 años estuvo retenida en el sótano de la casa de Wolfgang, a las afueras de Viena, y finalmente logró escapar por un descuido de su raptor en agosto de 2006, a la edad de 18 años. Cuando Wolfgang se enteró de que Natascha había escapado, se suicidó arrojándose a las vías al paso de un tren.

5 [email protected] Este fenómeno ha sido tan tergiversado, que se piensa que es una "enfermedad" que le pasa a "todas" las personas que atraviesan por una situación de cautiverio. Con frecuencia se convierte en una de las mayores preocupaciones expresadas por los familiares y los secuestrados después de la liberación.

6 [email protected] A pesar de que en la actualidad las cifras de incidencia en lo relativo a la violencia contra la mujer ejercida por esposos o compañeros sentimentales, o en el marco de relaciones afectivas de otro tipo, están ganando en publicidad progresivamente con respecto a épocas anteriores, lo cierto es que aún queda mucha realidad oculta por conocer.

7 [email protected] Sin embargo, quienes trabajan buscando explicaciones y líneas de actuación para sofocar el fenómeno de la violencia y atajar sus consecuencias, conocen que en no pocas ocasiones mujeres a las que se supone una independencia personal o económica y una posibilidad de acceso a recursos alternativos continúan en relaciones donde sufren violencia.

8 [email protected] Estas mujeres, que desarrollan actividades que hacen pensar que no están sometidas a una parálisis o retracción por miedo y que incluso llegan a emprender con éxito iniciativas en varios ámbitos de sus vidas, parecen sin embargo incapaces de denunciar a sus agresores, con quienes siguen conviviendo, y mucho menos de abandonar la relación.

9 [email protected] Hay muchos factores para mantenerse dentro de una relación de violencia. Algunas de ellas son: Reconocerse como víctima puede hacer sentir a la mujer que “traiciona” al que ha sido su compañero. También asumir el juicio social, sentirse responsable de las agresiones, la falta de perspectivas personales y económicas, la idea de que los hijos necesitan un padre a su lado, aunque este sea el peor de los padres, suelen ser los factores psicológicos y sociales más repetidos para que la mujer perpetúe la lacra de la violencia doméstica.

10 [email protected] Al modo en que todo esto se articula en la mente de la mujer violentada, su lado psíquico, se le llama Síndrome de Estocolmo Doméstico. Según el modelo desarrollado por el psicólogo Andrés Montero Gómez, de la Universidad Autónoma de Madrid, una mujer con este síndrome, suspende todo juicio crítico hacia el agresor y hacia ella misma para adaptarse al trauma que le provoca la violencia y defender así su propia identidad sicológica.

11 [email protected] DENÚNCIALO YA!!! Texto recopilado en Internet