1 En su último Viaje Hno. Santiago Ramírez Alonso
2 Santiago, hermano, mientras tu silencio escucha Déjame, en nombre de todos, alargar este gracias: “Somos hermanos y hablo contigo ahora A través de la muerte que nos une, Alargándote un ramo de esperanza”.
3 “La muerte se paga viviendo”…Hoy, al dejar tu último aliento encerrado en el junco moreno de tu cuerpo, vienen a mi memoria los elocuentes versos de Ungaretti: “La muerte se paga viviendo”…
4 Sí, Santiago, hermano, estos versos son hoy más tuyos que nunca, porque tú nos has enseñado con la pedagogía de tu propio cuerpo, encarnado en el dolor de Dios y del hombre, que la muerte se construye cada día con las acciones concretas de la vida.
5 Estos meses nos has dado la mejor enseñanza al decirnos: “ La muerte puede suceder en cualquier momento y debemos estar listos para vivir el instante en su completa plenitud”.
6 Tú has acogido amorosamente a esta incómoda hermana, porque sabes, más allá del miedo, que ante su inminente llegada lo mejor era abrazarla, porque apartarla significaba empobrecer la vida.
7 Así, tú has hecho grande tu propia vida y has enriquecido la nuestra, ya que al asumir con consciente paz y hasta el final, tu propia muerte no hiciste más que decirnos lo grandemente humana y espiritual que ha sido tu existencia.
8 Tu valiente opción humana y espiritual hacia el hombre excluido: los indígenas del Chimborazo, los negros del Chota, los niños de la calle, los mestizos de Amerindia y toda la marginación del mundo, encontraron un remanso de acogida amorosa en tu vida de hermano menor sabiamente sencilla.
9 Un día el amor de Dios te sembró a lomo de los andes y allí en esa pequeña parcela llamada Ecuador, floreciste dejando una huella profunda de amor humano y espiritual.
10 Tú sabes y Dios así lo quiso: ninguna persona que se encontró contigo fue ya la misma; desde entonces ningún ser quedó indiferente al conocer a Santiago el hermano, el téologo de la CER y de la CLAR, el animador de la iglesia Indígena, el formador, el Ministro Viceprovincial, el guardián, el Consejero admirable, el animador de los formandos capuchinos de Ecuador y de la Vida Religiosa...
11 ... el predicador de los Obispos de Ecuador, el hombre de la atenta escucha, el Acompañante Espiritual y el discípulo de Jesús, como tú te autodefinías con tu vida entera entregada al Evangelio.
12 Santiago, tú que acabas de emprender el último de tus viajes, llévanos a todos… ahora que sabemos, que volverás a decir estos versos prestados a tu amigo teólogo Pedro Casaldáliga:
13 “Al final del camino me dirán ¿Has vivido?¿Has amado?. Y yo, sin decir nada, Abriré mi corazón lleno de nombres.”
14 Gracias, Santiago, hermano del ayer y del mañana, por ser hoy, en el frágil abrazo de tu muerte un regalo de Dios en nuestras vidas.
15 VICEPROVINCIA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓNTexto: Hno. Adalberto Jiménez M. Imagenes y diseño: Carlos Tubay Pamplona, 17 de diciembre de 2013 HERMANOS CAPUCHINOS ECUADOR VICEPROVINCIA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN