1 EN TIEMPOS DE COMUNICACIÓN DIGITAL EL LIBRO Jaime Alejandro Rodríguez
2 El libro sufre hoy la arremetida de potentes formas de crear, contener y distribuir información como los multimedia interactivos, los e-books, los hipertextos y en general la información digital que fluye por la Red.
3 La “resistencia” del libro sugiere: La idea de que el libro se defiende (resiste) ante el embate de otras formas comunicativas como la información electrónica, el multimedia o el hipertexto. La idea de que el libro aunque debilitado hoy como forma comunicativa, sobrelleva (se resiste a) un “inevitable” destino.
4 Los tiempos de la comunicación digital se pueden entender como: La convergencia y potenciación del tiempo "real" de la comunicación oral y la interactividad de la escritura. La posibilidad de visualizar y relacionar la totalidad del conocimiento gracias a ese gran contenedor que es la red de redes, y a las tecnologías de la conectividad.
5 Lo digital es El resultado de una acción técnica sobre diversos tipos de información que transforma lo material de esa información en imágenes numéricas, haciendo que sean las operaciones simbólicas las que creen algo visible y no los fenómenos físicos. La condición técnica necesaria para las nuevas formas de entrega de la información.
6 La formas digitales de la información han hecho ver que los libros impresos y encuadernados son apenas una forma, entre muchas, de entender el libro. Resulta por eso útil redefinir el libro como cualquier contenedor de texto (incluido el digital). Y al texto como unidad de información flexible que incluye no sólo palabras, sino imágenes, sonidos y otros materiales informativos.
7 Las ventajas del “libro” digital (virtualidad, conectividad, interactividad, multimedialidad, amorfismo) afectarán la funcionalidad cultural de los libros impresos. O tal vez sus ventajas remanentes (fácil transporte, independencia de dispositivos de decodificación, materialidad familiar) lo mantengan como protagonista.
8 El libro frente a la información electrónica Las nuevas formas de comunicación digital promueven condiciones de flexibilidad y juego como parámetros de la interacción comunicativa, en lugar de la monumentalidad y la seriedad, propias del sistema de la escritura ligada al libro.
9 Cada vez más los lectores están abandonando las necesidades psicológicas de estabilidad y de autoridad que ofrecen los libros y empiezan a valorar la plasticidad, la interactividad y la velocidad de distribución que proporcionan los nuevos soportes.
10 La palabra impresa ha perdido centralidad y el ambiente socio-cultural que la ha acompañado tradicionalmente (editoriales, bibliotecas, librerías, escuela) siente los efectos.
11 Los textos electrónicos nos ofrecen información rápida, amplia, interactiva y flexible; entretanto, los libros son el espacio más propicio, la manera más práctica, para el ejercicio de la reflexión, la interpretación, la argumentación y en general para la hermenéutica.
12 La perspectiva puramente optimista y determinista de una sustitución del libro puede esconder asuntos tan preocupantes como la verdadera capacidad social para garantizar la “alfabetización” en las nuevas mediaciones y para evitar nuevas fragmentaciones
13 Podemos estar ante una situación en la que tendríamos un libro que no requiere soporte, pero destruye la obra pero destruye el orden del discurso un libro que exige nuevas mediaciones a riesgo de generar un nuevo analfabetismo; un libro que flexibiliza, agiliza y conecta el texto un libro que fragmenta el texto pero puede fragmentar la sociedad
14 Estamos ante la puesta en escena de toda una, es decir, de toda una variedad textual que incluye, en forma simultánea, información verbal, visual, oral, sonora, numérica; disponible desde presentaciones epigráficas hasta soportes tecnológicos avanzados. politextualidad
15 Una politextualidad que demanda la necesidad de (diferente o al menos alterno al establecido por el orden del libro), construir un nuevo orden del conocimiento acorde con esa expansión del texto y de sus modos de lectura.
16 Hoy ya no estamos limitados por la extensión espacio- temporal del texto, al contrario: el texto ha “estallado” en múltiples formas ni por el límite funcional entre escritor y lector, al contrario, la textualidad se ha hecho dinámica, interactiva, participativa. así como tampoco por el coto que impone la distinción entre palabra e imagen, al contrario estamos frente a una auténtica neoescritura que sabe fundir palabra e imagen.
17 Pero no hemos encontrado aún metodologías y pedagogías eficaces para potenciar estas nuevas realidades comunicativas Requerimos por eso una “alfabetización múltiple”, esto es, estrategias de formación de lectores preparados para una lectura abierta a diversos formatos (imágenes, texto electrónico, multimedia): debemos prepararnos para una metalectura.
18 Una metalectura que al menos requiere tres nuevas competencias: 1) La iconicidad, es decir, la competencia para codificar (escribir) y decodificar (leer) en imágenes. 2) La navegabilidad, es decir, la competencia para hacer eficaz el movimiento por las redes de información. 3) la editabilidad o competencia para modificar y sustituir textos.
19 Pero la alfabetización múltiple es apenas una de las estrategias requeridas. En realidad el asunto es mucho más complejo.
20 De entre los riesgos que contiene una extensión de las nuevas formas de leer y escribir el más importante es el de la ampliación de la brecha “norte-sur” (infopobres vs inforicos).
21 El problema debe ser abordado en conjunto por las instituciones educativas y por los estados, pues de otro modo ésta será una limitante importante para la extensión de las nuevas prácticas.
22 La atención crítica debe también afinarse para evitar el peligro de una sustitución total: se debe evitar un totalitarismo tecnológico y para ello lo mejor es preparar valores concomitantes, esto es, valores que acompañen los procesos y muy especialmente el planteamiento de una renovada visión humanista de la llamada cibercultura.
23 El auge de los nuevos medios está ocasionando una suerte de repliegue de la palabra: los nuevos medios de comunicación están facilitando una imposición de la imagen sobre el texto, configurándose así un escenario de lucha ideológica, en el que pareciera no haber espacio para la convergencia.
24 Cada vez se hace más difícil subordinar las imágenes a las palabras, y más bien pareciera que las formas visuales y sensuales tendieran a brindar la explicación que deberían ofrecer las palabras.
25 Se configura así una pugna entre sistemas de representación simbólica (escritura) y sistemas de presentación perceptual (imágenes). Lo que quizás han puesto en evidencia las tecnologías de lo visual es la posibilidad de una imposición del signo natural fuera del campo de la expresión verbal: deseo al fin cumplido de la inmediatez y de la destrucción de la representación simbólica.
26 De un lado las condiciones mentales que exige la lectura (decodificación, interiorización, síntesis, es decir, hermenéutica), parecen mantener una funcionalidad importante, especialmente en el ámbito de la escuela y en el académico en general Mientras que la aprehensión más inmediata y flexible de la realidad a través de imágenes resulta hoy más eficiente para algunos contextos y necesidades.
27 La cultura de la imagen, con toda su parafernalia (simultaneidad, velocidad, repetición) bloquea procesos naturales como la síntesis de transición, es decir el paso que garantiza la conexión de la imagen con la realidad, y degrada entonces el único mecanismo que posee el hombre para elaborar la diferencia entre la realidad y la ficción: la intencionalidad.
28 Sin embargo, quienes celebran el regreso de la imagen afirman que el texto verbal ha perdido la capacidad para contener lo sensual y que al ponerlo al lado de medios como la imagen (ilustrada, animada o cinematográfica), pierde todo poder de motivación y su funcionalidad se reduce notablemente.
29 Según Gumbrecht, se ha efectuado en nuestros tiempos una reordenación cultural que ha implicado pasar de una cultura de producción de sentido (cultura de la re-presentación) a una cultura de producción de presencia.
30 Así, la cultura contemporánea, en su afán por producir presencia, ha hecho de la estabilidad y de la permanencia de los textos (condición para el ejercicio hermenéutico) algo poco funcional.
31 Las facilidades tecnológicas de hoy han generado el despertar de un deseo reprimido por la cultura y el orden del libro: el deseo por el signo natural, por pasar directamente del signo a la cosa sin mediaciones simbólicas, lo que implica, en su extremo, la disolución de los sistemas de representación que no son capaces de competir con sistemas de inmediatez y transparencia como la realidad virtual.
32 La gente ahora se puede comunicar directamente sin la intermediación de la editoriales. Muchas personas no quieren publicar, sólo comunicarse. Umberto Eco
33 La escritura digital sustituye el tipo de pensamiento propio de la cultura del libro (basado en la confrontación física) por otro tipo de pensamiento: el pensamiento rápido e interactivo que da poca posibilidad al funcionamiento de la concentración contemplativa y de las sugerencias simbólicas.
34 En tanto actividad, la información es sobre todo algo que, independientemente del objeto o forma que la contenga o la distribuya, ocurre entre mentes y exige por eso procesos de participación de emisores y receptores. Resulta evidente que la facilidad que dan los medios electrónicos interactivos para que esos procesos ocurran de manera más veloz y directa supera con creces los lentos y casi siempre tediosos procesos de producción de libros.
35 En cuanto relación, lo que parece que se está convirtiendo en valor no es tanto la originalidad o posesión de la información estratégica, sino el carácter interactivo que ella ofrezca y promueva. En lugar de posesión, relación; en lugar de franquicia, interactividad.
36 La información es vital, en el sentido de cumplir ciclos “vitales”. Se concibe, busca expresarse, pero quiere ser libre, se transforma, se relaciona y finalmente se degrada y perece. A veces renace y vuelve a circular. Si somos concientes de todo esto, deberíamos ser consecuentes y facilitar esa vitalidad. Evidentemente los formatos físicos no lo hacen, de modo que en cuanto forma de vida, los escenarios interactivos son los más convenientes.
37 Si hay algo de novedoso y cualitativamente distinto en la era digital es la puesta en escena y la facilidad para una expresión hipertextual, entendida ésta como un sistema con base en estructuras “red”, esto es, estructuras constituidas por nodos y enlaces.
38 El hipertexto proporciona un laboratorio para una alternativa nómada al espacio discursivo, pero también contribuirá a un fomento del popularismo y a la diseminación del conocimiento especializado por redes no convencionales o no oficiales Stuart Moultroph
39 El hipertexto resulta ser la culminación de un proceso en el que la tecnología alcanza el ideal democrático de una comunicación altamente participativa Los hipermedios, dada la tendencia de la mente humana a operar topográficamente, son las herramientas más adecuadas para modelar los procesos cognoscitivos presentes en la red nerviosa del cerebro. La escritura electrónica supera las formas jerárquicas y lineales de expresión propias de la cultura de la imprenta, que aliena y limita los poderes asociativos del discurso
40 En todo hipertexto nos encontramos con una sinécdoque “creciente”, en la que la parte (el fragmento, el recorrido) se toma por el todo (el hipertexto en su totalidad). Lo que caracteriza al hipertexto es la preeminencia de lo local sobre lo global.
41 La deconstrucción del discurso que provoca el hipertexto tiene como primera consecuencia una baja utilización de palabras de conexión (conjunciones, adverbios, etc.) y de figuras oratorias que encadenan las partes del discurso tradicional. Cada fragmento del hipertexto "flota" en la pantalla.
42 Aplicado al hipertexto, el concepto de metáfora permite evidenciar que un determinado fragmento se presta a varias lecturas en función de los recorridos en los que se inscribe. Esa es una de las características básicas del hipertexto en comparación con el texto impreso.
43 En particular creo que lo que se dará es una especie de convivencia (no necesariamente pacífica) entre el libro y las nuevas formas de comunicación digital. Creo igualmente que la aparición de “competencias” para el libro, le están exigiendo y permitiendo a los escritores y a los lectores claridad sobre el alcance real de su funcionalidad.
44 El libro será sustituido en aquellas funciones específicas en las que otros soportes obtengan mejores resultados. Pero los libros seguirán siendo indispensables para cualquier circunstancia en la que uno deba leer con atención y no sólo recibir información, sino especular y reflexionar sobre ella.
45 ¿Sustituir o fusionar? Podemos seguir hablando de libros pero debemos ser conscientes de que sus nuevas formas ya no seguirán imponiendo la distancia física y temporal entre autor y lector. Los textos electrónicos, entre tanto, deberán encontrar la forma de adaptar y estandarizar sus propiedades y modos de acceso. Solo cuando nuevos modos de lectura y nuevas formas de intercambio cultural e intelectual se consoliden, se podrá hablar de un "más allá del libro".