1 Escrito por: Lourdes E. Morales-Gudmundsson Adaptación para la Unión Adventista Española Marian Sánchez Magro
2 “Ya sea que coman o beban, o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios” (1 ra Cor. 10:31).
3 EL PRINCIPIO “¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo” (1 ra Cor. 3:16-17). “¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo” (1 ra Cor. 3:16-17).
4 morar, lugar sagrado La palabra griega que se traduce “templo” viene de la raíz que significa morar, y está relacionada con la palabra griega que significa “lugar sagrado”.
5 “Fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios” “Fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios” (1 ra Cor. 6:19-20). (1 ra Cor. 6:19-20).
6 LA REALIDAD Los cuerpos de algunas se intercambian por dinero. Los cuerpos de algunas se intercambian por dinero. Otras, cuyos cuerpos no están todavía preparados para tener hijos, son forzadas a dar a luz, y muchas veces mueren en el proceso. Otras, cuyos cuerpos no están todavía preparados para tener hijos, son forzadas a dar a luz, y muchas veces mueren en el proceso. Muchas de las que sobreviven soportan una muerte en vida sufriendo enfermedades que las convierten en marginadas por la sociedad. Muchas de las que sobreviven soportan una muerte en vida sufriendo enfermedades que las convierten en marginadas por la sociedad.
7 Jesús vino a esta tierra para liberar a las mujeres y las niñas del cautiverio de las costumbres sociales a un lugar de honor en el reino de los cielos.
8 Él levantó de los muertos a la hija del centurión, aún sin ser miembro del grupo social de Jesús; Él levantó de los muertos a la hija del centurión, aún sin ser miembro del grupo social de Jesús; Él sanó a la suegra de Pedro, y con ello honró para siempre a las madres, por casamiento o nacimiento; Él sanó a la suegra de Pedro, y con ello honró para siempre a las madres, por casamiento o nacimiento; Él tomó tiempo para hablar con una prostituta de una tribu enemiga—una odiada samaritana—y se reveló a ella como el Mesías. Él tomó tiempo para hablar con una prostituta de una tribu enemiga—una odiada samaritana—y se reveló a ella como el Mesías.
9 fortalecer al débil y dar honor a los ridiculizados por las restricciones sociales, políticas, económicas, y religiosas. Jesús se esforzó por fortalecer al débil y dar honor a los ridiculizados por las restricciones sociales, políticas, económicas, y religiosas.
10 Debemos examinar nuestras propias actitudes y también los problemas que hay en nuestras comunidades. Debemos preguntarnos: “¿Qué voy a hacer para ayudar a proteger a las adolescentes de mi iglesia?” “¿Qué estoy permitiendo con mi indiferencia en mi propia ciudad, en mi entorno?” “¿Estoy actuando como Cristo lo haría?”.
11 También es importante considerar las raíces de nuestras actitudes. Las costumbres y actitudes negativas hacia las mujeres se han codificado en las leyes de muchas culturas.
12 LA RESPUESTA Muy a menudo los cristianos adoptan actitudes sociales y políticas de su sociedad en lugar de establecer fuertes fundamentos bíblicos que reconocen cuánto Dios valora a cada persona.
13 Esta organización ha declarado el 6 de febrero como el día internacional contra la mutilación genital femenina. Se estima que entre “120 a 140 millones de mujeres han sido sometidas a esta práctica y 3 millones de niñas continúan corriendo peligro cada año”. Las Naciones Unidas como entidad, habla en contra de las injusticias o las prácticas que ponen en peligro a los grupos en el mundo.
14 La iglesia cristiana tiene la responsabilidad moral de hacer un llamado a los gobiernos, las comunidades, y los individuos, para levantarse y alcanzar las normas bíblicas del alto valor que Dios pone sobre el cuerpo humano, templo del espíritu Santo, y pertenencia de Cristo Jesús.
15 LA EVIDENCIA ¿Qué evidencia tenemos de que Dios desea que levantemos y restauremos a la mujer a la condición para la cual Dios la creó?
16 Dios elevó para siempre el cuerpo de la mujer de la vergüenza al honor y de la humillación al respeto.
17 El canto de María alabó a Dios precisamente porque al elegirla para llevar al Hijo de Dios, cambió para siempre el orden de la sociedad donde la mujer era menospreciada, y el orgulloso honrado.
18 “Mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador…porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva…Hizo proezas con su brazo; desbarató las intrigas de los soberbios. De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes” “Mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador…porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva…Hizo proezas con su brazo; desbarató las intrigas de los soberbios. De sus tronos derrocó a los poderosos, mientras que ha exaltado a los humildes” (Lucas 1:47,48, 51-52).
19 La Biblia nos presenta otra historia de restauración—la mujer que tenía una enfermedad que la había convertido en una marginada. Era una mujer que había gastado su último centavo en doctores que no podían curar su misterioso flujo de sangre.
20 Jesús se dirigió directamente a la mujer y ¡lo hizo en público! Ahora que todos sabían lo que había ocurrido, ella llegó ante Jesús temblando, con temor de que Él también la rechazara.
21 “¡Animo, hija! Tu fe te ha sanado; ve en paz y se sana de tu enfermedad”. Lo hizo sin ninguna humillación, reprimenda, sin ninguna mirada de disgusto, pero con una afirmación de su fe y de su personalidad como “hija” del Dios Todopoderoso. Ella era una persona de valor. “¡Animo, hija! Tu fe te ha sanado; ve en paz y se sana de tu enfermedad”. Lo hizo sin ninguna humillación, reprimenda, sin ninguna mirada de disgusto, pero con una afirmación de su fe y de su personalidad como “hija” del Dios Todopoderoso. Ella era una persona de valor.
22 Aprendemos más de la historia de María, la hermana de Lázaro, quien poco antes de la crucifixión, había lavado los pies de Jesús con el más fino y caro perfume, y después los había secado con su cabello Aprendemos más de la historia de María, la hermana de Lázaro, quien poco antes de la crucifixión, había lavado los pies de Jesús con el más fino y caro perfume, y después los había secado con su cabello (Juan 12:3).
23 “Sintieron el reproche agudamente cuando quitaron de la cruz el cuerpo magullado de su Señor” (El Deseado de Todas las Gentes, Pág. 565).
24 Jesús no solamente eleva la mujer a nuevas alturas, sino que honra y respeta su capacidad de usar sus poderes mentales.
25 Una vez más Jesús rompe el dominio total que la sociedad ha asignado como “el lugar de la mujer” y la eleva al lugar que Dios le ha asignado.
26 Esto es lo que Jesús demostró en todas sus relaciones. Reconociendo esto, uno puede entender la declaración de Pablo que en Cristo no hay hombre ni mujer (Gálatas 3:28), ya que su bautismo en Cristo los hace a todos iguales en Cristo.
27 los que reciben a Cristo Jesús deben honrar y respetar a las mujeres. La lección que aprendemos acerca de las relaciones de Jesús con las mujeres cuyos cuerpos y mentes habían sido menospreciados y maltratados es que los que reciben a Cristo Jesús deben honrar y respetar a las mujeres.
28 “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo” Aún así, el Señor está a la puerta y llama: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3: 20).
29 Esto es una promesa de perdón. La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado cuando Él extiende su manto de perdón sobre nosotros. Esto es una promesa de perdón. La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado cuando Él extiende su manto de perdón sobre nosotros. Una vez perdonados, Él nos invita a dedicar cada parte de nuestra mente y cuerpo a su servicio como un acto diario de gratitud por el sacrificio que hizo el Hijo de Dios por nosotros.
30 Que la “renovación de nuestras mentes” cree nuevas e íntegras maneras de relacionarnos con los demás en Cristo, honrando el cuerpo, la mente, y el espíritu como un regalo que nos damos los unos a los otros porque reconocemos el valor que Dios da a cada persona.
31 Les invito hoy a encontrar su lugar y responder al Señor esta mañana y hacer la parte que nos toca de acuerdo a lo que Dios desea que hagamos.
32 ADRA/Ministerio de la Mujer www.enditnow.org www.mmujer.com www.adventistwomensministries.org