1 Existieron diversos “nombres” empleados a lo largo de la historia para designar al conjunto de los libros sagrados en las comunidades judeocristianas.
2 Se suele emplear el término “Biblia” para designar a los escritos considerados sagrados en el mundo judeo-cristiano.
3 Pero, con sólo recordar las “tapas” de algunas “Biblias”, podremos constatar inmediatamente que muchas de ellas se presentan con otros “nombres”: Libro del Pueblo de Dios
4 Dios habla hoy
5 Libro de la Nueva Alianza
6 En otros idiomas: The New Revised Standard Version God’s Word for all nations
7 Incluso utilizando el nombre de “Biblia”, también existen diferencias: Biblia Latinoamericana
8 La Biblia de Jerusalén
9 Latinoamericana
10 Biblia del Peregrino Biblia de América
11 Biblia de estudio
12 La llamada “Biblia del Oso “ Editada por Casiodoro de Reina en 1569. Revisada por Cipriano de Valera en 1602.
13 Conocida como “La Biblia del Oso” porque, en su edición original tenía un oso en su portada. También se la llama la “Reina-Valera”
14 La Biblia de Lutero
15 ¿Por qué tantas variantes en la designación? Es que se trata de una “colección” de obras que pertenecen a géneros muy diversos (leyes, relatos, épica, salmos, oráculos, poemas, proverbios, cartas, etc.), escritos en circunstancias muy variadas, traducidos infinidad de veces, copiados y copiados por siglos y más siglos. Si se quisiera poner un título que expresara todos los contenidos y todo el complejo proceso de transmisión, difícilmente se encontraría una palabra completamente adecuada. Si se quisiera poner un título que expresara todos los contenidos y todo el complejo proceso de transmisión, difícilmente se encontraría una palabra completamente adecuada.
16 Ni la misma Escritura y ni la tradición posterior imponen un “nombre” en el sentido propio del término para designar a los Escritos Sagrados. Ni la misma Escritura y ni la tradición posterior imponen un “nombre” en el sentido propio del término para designar a los Escritos Sagrados. Más bien se suelen encontrar denominaciones muy variables y amplias, que aluden a su carácter sagrado y/o normativo de los textos, pero, en general, sin definir o precisar el contenido de las obras que la componen. Más bien se suelen encontrar denominaciones muy variables y amplias, que aluden a su carácter sagrado y/o normativo de los textos, pero, en general, sin definir o precisar el contenido de las obras que la componen.
17 La palabra “Biblia”, en las lenguas modernas, es un nombre propio singular femenino. Pero en realidad, en griego, es un neutro plural y significa “los libros”. [ La palabra “Biblia”, en las lenguas modernas, es un nombre propio singular femenino. Pero en realidad, en griego, es un neutro plural (τ ὰ Βιβλ ί α) y significa “los libros”. [Singular: ov βi,βλος ]
18 I Mac 12,9 (s. II a. C.) “Nosotros, aunque no tenemos necesidad de esto por tener como consolación los libros santos (o sagrados) (ta. bibli,a ta. a[gia) que están en nuestras manos”. “Nosotros, aunque no tenemos necesidad de esto por tener como consolación los libros santos (o sagrados) (ta. bibli,a ta. a[gia) que están en nuestras manos”.
19 Filón, de Alejandría (s. II a. C.) Designa a los libros del Antiguo Testamento con el término “los libros sagrados” (α ἱ ἱ ερα ὶ β ί βλοι). Designa a los libros del Antiguo Testamento con el término “los libros sagrados” (α ἱ ἱ ερα ὶ β ί βλοι). (Cf. Vida de Moisés, III, 23)
20 Eclo 24,23 (s. II a. C.) “Todo esto es el libro de la alianza del Dios Altísimo, (bi,bloj diaqh,khj qeou/ u`yi,stou), la Ley que nos prescribió Moisés como herencia para las asambleas de Jacob” “Todo esto es el libro de la alianza del Dios Altísimo, (bi,bloj diaqh,khj qeou/ u`yi,stou), la Ley que nos prescribió Moisés como herencia para las asambleas de Jacob”
21 Clemente de Roma (s. II d. C.) ¿Y qué hay de admirable si aquellos a los que de parte de Dios les fue confiada esta tarea establecieron a los mencionados anteriormente cuando también el bienaventurado Moisés, siervo fiel en toda su casa, señaló todo lo que le fue ordenado en los libros sagrados (αἱ ἱεραὶ βίβλοι), al cual también siguieron los restantes profetas apoyando con su testimonio lo que fue legislado por él? (I Cor. 43,1).¿Y qué hay de admirable si aquellos a los que de parte de Dios les fue confiada esta tarea establecieron a los mencionados anteriormente cuando también el bienaventurado Moisés, siervo fiel en toda su casa, señaló todo lo que le fue ordenado en los libros sagrados (αἱ ἱεραὶ βίβλοι), al cual también siguieron los restantes profetas apoyando con su testimonio lo que fue legislado por él? (I Cor. 43,1).
22 Clemente de Roma (s. II d. C.) (II Cor 14,2) No creo, por lo demás, que ignoréis cómo la Iglesia viviente es el cuerpo de Cristo, pues dice la Escritura: Creó Dios al hombre varón y hembra. El varón es Cristo; la hembra, la Iglesia. Como tampoco que los Libros y los Apóstoles (τὰ βιβλία καὶ οἱ ἀπόστολοι) nos enseñan cómo la Iglesia no es de ahora, sino de antes. Era, en efecto, la Iglesia espiritual, como también nuestro Jesús, pero se manifestó en los últimos días para salvarnos. (II Cor 14,2).
23 Hasta finales del siglo II d. C. se designaba con las expresión Los Libros ( τ ὰ βιβλ ί α ) a los textos sagrados de los judíos, pero a partir de ese momento, los escritos del llamado más adelante Nuevo Testamento - particularmente los evangelios- comienzan a ser incluidos en esta categoría.
24 Actas de los mártires escilitanos (norte de África) Speratus, es interrogado por el procónsul Saturnino en estos términos: “¿Qué tienes en tu cofre?” Respondió: “Los Libros y las cartas de Pablo, hombre justo”.
25 Orígenes (s. II d. C.) Los libros sagrados (τά ἱερὰ βιβλία). Los libros sagrados (τά ἱερὰ βιβλία). Los libros divinos (τά θεῑα βιβλία).Los libros divinos (τά θεῑα βιβλία). Los libros (τά βιβλία).Los libros (τά βιβλία). (cf. Contra Celso, IV,21,34; V,54.60).
26 Juan Crisóstomo (s. IV d. C.) ( τ ά βιβλ ί α ) (καιν ή ν κτ ή σασθε) “a adquirir los Libros ( τ ά βιβλ ί α ) que son la medicina del alma, o al menos, el Nuevo Testamento (καιν ή ν κτ ή σασθε) ”. (Homilía IX)
27 A partir de la Edad Media, el nombre griego neutro plural τ ά βιβλ ί α se adopta en la lengua latina pero como un femenino singular: Biblia-Bibliae.
28 Esta locución pasa a las lenguas modernas: La Biblia (castellano). La Bible (francés). La Bibbia (italiano). The Bible (inglés). Die Bibel (alemán).
29 Otra denominación tradicional “Escritura/s Sagrada/s”
30 I Cro 15,15 (LXX) “Y los levitas trasladaron el arca de Dios sobre sus hombros, como lo había ordenado Moisés, según la Escritura (κατ ὰ τ ὴ ν γραφ ή ν).” “Y los levitas trasladaron el arca de Dios sobre sus hombros, como lo había ordenado Moisés, según la Escritura (κατ ὰ τ ὴ ν γραφ ή ν).”
31 Mt 22,42 “Jesús les respondió: “Estáis en un error, por no entender las Escrituras ( ta.j grafa,j ) ni el poder de Dios”.
32 Mc 14,49 “Todos los días estaba junto a vosotros enseñando en el Templo, y no me detuvisteis. Pero es para que se cumplan las Escrituras ( ai` grafai, )”.
33 Lc 24,27 “Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras ( evn pa,saij tai/j grafai/j )”.
34 Jn 5,39 “Vosotros investigáis las Escrituras ( ta.j grafa,j ), ya que creéis tener en ellas vida eterna; ellas son las que dan testimonio de mí”.
35 Hch 17,2 “Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos basándose en las Escrituras ( tw/n grafw/n )”
36 Rm 15,4 “En efecto todo cuanto fue escrito en el pasado, se escribió para enseñanza nuestra, para que con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras ( tw/n grafw/n ) mantengamos la esperanza.”
37 Mc 12,10 (cf. Sal 118,22) “¿No habéis leído esta Escritura (th.n grafh.n tau,thn): La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido?”
38 Sant 2,23 (cf. Gn 14,6) “Y alcanzó pleno cumplimiento la Escritura (h` grafh.) que dice: Creyó Abrahán en Dios y se le consideró como justicia y se le llamó amigo de Dios”.
39 Jn 2,22 Cuando fue levantado, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura (th/| grafh/|) y en las palabras que había dicho Jesús.
40 Jn 10,35 Si llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la palabra de Dios - y no puede fallar la Escritura (h` grafh,) -…
41 I Tim 5,18 “La Escritura (h` grafh,), en efecto, dice: No pondrás bozal al buey que trilla, y también: El obrero tiene derecho a su salario.”
42 Clemente de Roma (s. II d. C.) Pues dice la Escritura ( h` grafh, ) : Diez mil miríadas le asistían y mil millares le servían y gritaban: Santo, Santo, Santo, el Señor Sabaot, toda la creación está llena de su gloria. (I Cor 34,6)
43 Carta de Bernabé (s. II d. C.) “Dice, en efecto, la Escritura ( h` grafh, ) : Y estaba Moisés en el monte, ayunando por espacio de cuarenta días y de cuarenta noches, y recibió la Alianza de parte del Señor, las tablas de piedra, escritas por el dedo de la mano del Señor.”
44 San Ireneo (s. II d. C.) ( h` grafh, ) ( aiv grafai. ) Por consiguiente, si por los motivos que acabamos de exponer dejamos a la ciencia de Dios ciertas cuestiones, mientras conservamos la fe, podemos vivir seguros y sin peligros. De este modo toda la Escritura ( h` grafh, ) que Dios nos ha dado nos parecerá congruente, concordarán las interpretaciones de las parábolas con expresiones claras, y escucharemos las diversas voces como una sola melodía que eleva himnos al Dios que hizo todas las cosas. Por ejemplo, si alguno pregunta: [807] ¿Qué hacía Dios antes de crear el mundo? Le diremos que ése es un problema de Dios. En cambio, cómo hizo él este mundo de modo perfecto y con un comienzo temporal, nos lo enseñan las Escrituras ( aiv grafai. ) ; en cambio nada nos dicen acerca de lo que hacía antes de esta obra. (Contra los herejes, II,28,3)
45 Al término “Escritura/s”, los Padres de la Iglesia le unen habitualmente diferentes epítetos o calificaciones para designar su origen o su diginidad.
46 Teófilo de Antioquía, A Autólico II, 10,18,19. Orígenes, Contra Celso I,6; IV, 17. Juan Crisóstomo, Homilía 58,3. Divina Escritura ( ἡ θε ί α γραφ ή )
47 Clemente de Alejandría, Stromata II, 2. Orígenes, Contra Celso II,20; IV, 17. Divinas Escrituras (α ἱ θε ῖ α γραφα ί )
48 Clemente de Alejandría, Stromata, VII,16. Orígenes, Contra Celso II,20; IV, 17. Escritura del Señor ( ἡ κυριακ ὴ γραφ ή )
49 Orígenes, Comentario al Evangelio de San Juan X,23. Cirilo de Jerusalén, Catequesis IV,33. Escritura inspirada ( ἡ θε ό πνευστος γραφ ή )
50 Orígenes, Exhortación, 2. Orígenes, Acerca de la Oratoria, 15. Santas Escrituras (α ἱ ἅ γιαι γραφα ί )
51 Clemente de Roma, I carta a los Corintios, 45,2. Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica, IV, 25,1. Sagradas Escrituras (α ἱ ἱ εραι γραφα ί )
52 Scriptura – Scripturae - Divinae Scripturae Tertuliano, Sobre el testimonio del alma, 5. Tertuliano, Sobre el testimonio del alma, 5. San Agustín, Doctrina cristiana, II, 14,21. San Agustín, Doctrina cristiana, II, 14,21.
53 Scriptura Sancta San Cipriano de Cartago, Acerca de las obras y la misericordia II,8. San Cipriano de Cartago, Acerca de las obras y la misericordia II,8. San Agustín, Doctrina cristiana, II, 14,21. San Agustín, Doctrina cristiana, II, 14,21. Scripturae Sanctae
54 De la lengua latina, estos términos pasaron a las lenguas modernas: Sagrada Escritura (castellano). Sainte Écriture (francés). Sacra Scrittura (italiano). Holy Scripture (inglés). Heilige Scrhift (alemán).
55 Después de la primera mitad del siglo II aparece la denominación: libros del Antiguo y del Nuevo Testamento.
56 Antecedentes en la Escritura
57 II Cor 3,14 Pero se embotaron sus inteligencias. En efecto, hasta el día de hoy permanece ese mismo velo en la lectura de la Antigua Alianza (th/| avnagnw,sei th/j palaia/j diaqh,khj), y no se levanta, pues sólo en Cristo desaparece.
58 I Cor 11,25 Asimismo también la copa después de cenar diciendo: "Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre (kainh. diaqh,kh evn tw/| evmw/| ai[mati). Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío.”
59 Heb 9,15 Por eso es mediador de una nueva alianza (diaqh,khj kainh/j); para que, interviniendo una muerte que libera de las transgresiones de la primera alianza (th/| prw,th| diaqh,kh|), reciban, los llamados, la herencia eterna prometida.
60 Los Padres de la Iglesia “Los libros de la Antigua Alianza (o Testamento)” (Melitón de Sardes, “Carta a Onésimo” en Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica IV,26.16). “Nueva alianza” aplicada a los libros de los apóstoles (Clemente de Alejandría, Stromata VI,41,5). “Los escritos de la Antigua Alianza” (Orígenes, Comentario al Evangelio de San Juan X,28). “Nueva y Antigua Alianza” (Orígenes, Comentario al libro de Jeremías I,7). “Antigua y Nueva Alianza” (Tertuliano, Sobre la Resurrección 39).
61 La división en capítulos y versículos
62 Estas divisiones no son originales del texto bíblico. Surgieron en la Edad Media con un fin meramente práctico.
63 La división de la Biblia en capítulos la introduce en torno al 1214 el cardenal inglés Stephan Langton para una edición de la Biblia Vulgata (latín) publicada en París. Había estudiado y enseñado Teología en París y fue nombrado en 1207 arzobispo de Canterbury.
64 La división en versículos se hizo en dos momentos: *En 1528 para el Antiguo Testamento: El fraile dominico de Florencia Sanctes Paginus. * En 1551 para el Nuevo Testamento: El humanista e impresor francés Robert Étienne, que los insertó en su cuarta edición del NT griego.