1 Fernando Romero LoaizaEL PENSAMIENTO DEL INDÍGENA MANUEL QUINTIN LAME CHANTRE EN TORNO DE LA EDUCACIÓN Fernando Romero Loaiza
2 Biografía
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4 El padre de Quintín, Mariano Lame, descendiente de indígenas del pueblo paez, y su madre Dolores Chantre, de ascendencia conservadora y católica, eran en consecuencia terrazgueros en la Hacienda La Polindara. La religiosidad de su familia, fue una influencia temprana en la vida de Quintín pues en las áreas de residencia de grupos indígenas, especialmente Tierradentro había diversas organizaciones religiosas como los Redentoristas (1989), San Vicente de Paul o Lazaristas (1905). En Tierradentro y estas áreas de hacendados y terrazgueros, la catequización estuvo en manos de sacerdotes seculares ( ), curas doctrineros y regulares. (Jimeno y Triana, 1985) En las escuelas públicas era obligatoria la enseñanza de la religión católica y la catequización, la cual estaba en manos de los curas párrocos. (Memorias de Instrucción Pública, 1915,1916, 1917, 1920)
5 Cuando nace Manuel Quintín, es bautizado en la parroquia de San Miguel Arcángel de Puracé el 12 de diciembre de (Castrillón, 1973; Tello, 1982; Castillo, 1985; Herrera, 2002) Su nombre refleja los conflictos, las concurrencias interculturales del contexto de los indígenas de ese momento, y señala su sistema de precedencia familiar: el apellido Lame es un toponímico de un lugar de Tierradentro; el apellido Chantre es de ascendencia española y significa cantor; el apelativo de Quintín que el padre le confiere, significa que es el quinto hijo
6 En el contexto de luchas sociales por parte de los indígenas del Cauca y Tolima, Manuel Quintín Lame desarrolla su obra ““Los Pensamiento del Indio que se Educó dentro de las Selvas Colombianas” (Quintín,1939), la cual finaliza de escribir en el año 1939 cuando tenía 56 años. Esta obra de 118 páginas, en la cual había empleado diez años, se escribe en el marco de influencias filosóficas provenientes del neotomismo, el socialismo, influencias religiosas de la iglesia católica, y concepciones indígenas de la época.
7 Además de los aspectos políticos que se han resaltado de este libro, éste tiene el merito de llamar la atención sobre las relaciones entre la naturaleza, el saber y el tipo de educación que se derivaría de esta relación. Manuel Quintín hace sistemáticas referencias a la naturaleza como el origen del conocimiento y a la experiencia como el vehículo de la formación. “No es verdad que sólo los hombres que han estudiado quince o veinte años, los que han aprendido a pensar para pensar, son los que tiene vocación, etc, porque han subido del Valle al Monte. Pues yo nací y me crié en el monte, y del monte baje hoy al valle a escribir la presente obra” (Quintín, 1971:6).
8 Su discurso sobre al naturaleza
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10 Manuel Quintín Lame: el educador.Castrillón, (1987), Docuara (1987) y Tello (1983), comentan que hacia 1924, cerca de la población de Ortega, en San José de Indias, Quintín fundó dos escuelas y un pequeño centro administrativo donde atendía los reclamos de los indígenas. El alcalde de Coyaima se refería así a estas instituciones en 1928: “(…) tienen los lamistas escuelas privadas en Santa marta, Chenche, Guaguarco y otras partes…(…) (…) En esas escuelas enseñan religión pero muy poco, Castrillón (1973) comenta la fundación de estas escuelas así: “…fundó dos escuelas para niños indígenas con la asesorìa de una maestra mestiza de la región, a quién poco después hizo su compañera”.
11 su preocupación sobre la educación, ya la había manifestado hacia el año de en su escrito “Luz indígena de Colombia”. Tenia en esa apoca preocupación por el estado de la educación oficial, así como por el acceso de las comunidades indígenas a dichas instituciones. Durante los acontecimientos de Inzà decía el periódico “Opiniones” que Quintin había dado conferencias en Paniquita, Totoro, entere otros pueblos, en los cuales ”… versaba entre otras cosas sobre la necesidad que había de que sus compañeros enviaran a sus hijos a las escuelas, esto es sobre la importancia de la instrucción.”
12 En estas escuelas se realizaban concursos de música indígena en los cuales Quintín hacia de jurado, se presentaban danzas, pues estaba preocupado por la educación de los niños. En estas construcciones se realizaban las “concentraciones indígenas”, en las cuales Quintín arengaba en un estilo muy evangelizador y explicaba los aspectos legales de la ley 89 que los favorecían. Y en ocasiones dio clases a los niños. La escuela así se convirtió en un espacio de formación ideopolítica y de gestión administrativa de las comunidades
13 En este momento, las nociones que expone Quintín sobre la educación antes de escribir su Obra “Los pensamientos…”son una mezcla de religiosidad, instrucionismo e iluminismo En una comunicación dice el líder: “porque saber leer es saber andar. Saber escribir es saber ascender, Porque una escuela es fragua que forma espíritus para Dios y para la sociedad…..Sí mis padres….me hubieran mandado a la escuela siquiera un mes, mis pensamientos no estarían eclipsados…..” (Quintín, 1928)[1] [1] Memorial de Manuel Quintín Lame al señor presidente de la Republica. Panóptico de Ibagué, agosto 6 de AHN, PR, DSP, caja 54, carpeta 7, f 1.
14 Son muy pocos los fragmentos en los cuales expone su posición a este respecto, pero en el año de en su escrito “Luz indígena en Colombia” había dicho: “En mi concepto, la educación cristiana debe unificarse en el corazón de niños, allí debe ser antorcha y no tea, manantial y no tósigo; por ser ella el alma madre de la civilización del mundo. Mensajera de la verdad, no de error, ni calumnia como lo han hecho con mi persona los grandes funcionarios de elaborar justicia, que se cree son los hombres de bien, porque han prestado el juramento delante de Dios y de los hombres, ha sido para cumplir la orden de la ley y mandar a sus subalternos a que se cumpla. Para nosotros los indios no hay ninguna garantía en Colombia, porque somos víctimas de los atropellos de la raza blanca aun de las mismas autoridades.”
15 El saber de la escritura
16 La escritura
17 La historia de la caligrafía y la escuela nos permite tanto analizar el tipo de letra de Quintín, sus secretarios como su relación con los saberes caligráficos desarrollados en las escuelas públicas en los años veinte del siglo XX. Cuando se elabora el manuscrito de su obra “Los pensamientos..” como se puede observar en las imágenes anteriores la caligrafía que emplea el escriba no es una Palmer, aunque muy híbrida la letra, posee características muy clásicas: el titulo del libro y los capítulos es una variante de la gótica, vertical y separada; los textos interiores es una letra cursiva inclinada suavemente hacia la derecha originada en una bastarda pues guarda rasgos de ésta como el trazo grueso en las curvas.
18 Ahora bien, si se comparan, el saber histórico, filosófico, educativo que Quintín movilizo para sus manifiestos, memoriales y el libro, los procedimientos de elaboración y composición, se puede asegurar sin lugar a dudas que en cuanto a su desenvolvimiento como escritor y lector, se halla en un nivel Omega. Cuando se analizan sus cartas y se compara con las de otras personalidades, se puede considerar respecto a su saber caligráfico, que se halla en un nivel dos inicial, formación muy propia de los primeros niveles escolares urbanos de primaria para El manejo de la tecnología caligráfica indica que no es un escribiente diestro, ni tuvo un entrenamiento largo, que no tiene buena ortografía, es decir que su escolaridad no es alta. Se podría esperar dada la formación en el sistema legal que tuviera mayor influencia de la caligrafía procesal, pero su letra denota la influencia de un saber caligráfico más conexo a la escuela. Veamos dos cartas de Manuel Quintín Lame, la primera de 1915, y la segunda de 1962.
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21 Firma de Quintín
22 Firma escriba real
23 El saber pedagógico y social
24 El saber El saber en sí mismo es un conjunto de conocimientos desarrollados y acumulados en torno a un objeto de interés. Pero también el saber ayuda a explicar un proceso o un conjunto de situaciones que comparten elementos comunes; que se determinan o se complementan entre sí. El saber también es información existente en torno a un interés u objeto de estudio; referido a procesos y situaciones donde interactúan los sujetos. El saber es conocimiento lógicamente ordenado por los sujetos que lo producen; y reutilizado por los usuarios de conocimientos.
25 El saber pedagógico Tezanos (1982:59) concibe el "saber pedagógico" como los diferentes modos que adopta la mediación de la apropiación social y se concreta en la práctica pedagógica institucional. Estos modos de apropiación expresan las visiones del mundo que se constituyen en una determinada totalidad social, concretadas en el saber social hegemónico. Según la autora, este saber social es considerado en términos cotidianos, como el saber enseñar, es decir, las formas de transmisión institucional del saber social.
26 El saber social El "saber social" se entiende como la acumulación de saberes científicos y filosóficos entendidos como "la posibilidad de generar y criticar la propia concepción del mundo, a través de la elaboración crítica de lo que realmente se es, es decir, es un conócete a ti mismo como producto del proceso histórico". (Ibíd. Pág. ,8) El saber social está constituido tanto por los saberes comunes entendidos como concepción del mundo no crítica, no coherente, incluyendo el folclore, entendido éste como una concepción del mundo y de la vida implícita, como por los científicos.
27 El saber social que con más fuerza preconizan hoy las comunidades indígenas en América Latina, además de sus mitos y tradiciones, es el conocimiento que poseen sobre la naturaleza, saber pragmático y unificador muy diferente al de las ciencias naturales. Según la documentación analizada, las culturas indígenas consideran que han tenido y en parte conservan, un gran conocimiento sistematizado de los componentes de la naturaleza. Este saber sirve para organizar las actividades agrícolas, ganaderas, de cacería, pesca, etc.
28 El saber corporizado No se está hablando de un “saber teorético” sino situacional, ni de un saber tan especifico que excluya o subordine las otras cualidades del saber, o la perspectiva de la totalidad, de un “saber trasmitido”, sino de un “saber corporizado” en agentes “portadores de sabiduría”[1], experienciado, evidenciado. El “hacer” aquí se vuelve entonces no ejercicio de habilidad, sino vivencia que como tal, implica una relación de inmediatez emocional de las personas con su entorno. [1] El shaman, el Thë Wala, el curandero, el maestro indígena.
29 El saber de la naturalezaQuintín Lame expone la idea de que “el saber” proveniente de la naturaleza es el eje del proceso de formación. Aunque el concepto empleado por el autor no es el de conocimiento, ni de enseñanza, sino el de sabiduría una de las acepciones del saber. La naturaleza es el lugar donde se encuentra la cuna de la sabiduría, dónde se encuentran todos los teoremas de la ciencia del mundo material y también la ciencia del mundo espiritual. (Quintín, 1971:13).
30 Castillo concluye que para Quintín, el verdadero conocimiento y sabiduría, sólo pueden adquirirse en el contacto prolongado con la naturaleza, a diferencia de aquella educación llevada a cabo, en universidades y escuelas. Para él, “la educación natural” no es tanto una acumulación de saber, es una disposiciòn a percibir el mundo, una intuicion, un estado de conciencia
31 La sabiduría La sabiduría aquí no es sólo una superposición de capas, también es recreación, no es explicación, pues este saber se explica por si solo, no se enseña pues él se “muestra” así mismo en la escucha, en el silencio del aprender[1],. Al respecto, dice Rengifo (1999: 174): “Por eso un campesino no está interesado en enseñar como se hace una cosa. Lo que hace es mostrar el modo como lo hace. El que dialoga y el que ve la muestra no va a repetirlo en al chagra. Lo que hace es recrearlo, sintonizarlo con las circunstancias particulares de su chagra...” [1] Es común decir en Nasa Yute, “siéntese aquí y calle para que escuche”. En otras palabras diríamos que el silencio es esencial en este acto educativo.
32 La sabiduría contiene entonces tanto el saber específico como la habilidad de disponer de él, de formar a otros. Es un saber seguro, inmutable en el tiempo, transmisible, reproducible por “aprendizaje generacional”, un saber vivenciable, con el cual se puede establecer compromisos afectivos y disposicionales. Tiene que ver con “saber criar u dejarse criar[1]”, con “ayudar a que se aprenda”. [2] [1] Rengifo (1999: 174) [2] Entrevista Ramos (2002)
33 El saber escolar y natural de Quintín
34 El saber del plan Hacia 1903 en el plan de estudios para escuelas de primaria rurales se dice: Las escuelas de primaria son alternadas y de un solo sexo. En ambas la enseñanza será de seis horas diarias, distribuidas así : de siete a diez para los varones, de doce a tres para las niñas. (Ley 39 de Art. 64) En las escuelas alternadas habrá solo cinco materias para los varones, y serón: lectura, escritura, religión y aritmética. Lo mismo para las niñas, y además costura. (Art. 66) Se considera que en la instrucción primaria se deben enseñar de manera práctica las nociones elementales que habilitan para el ejercicio de la ciudadanía y preparan para el de la agricultura, la industria fabril y el comercio..
35 Hacia 1920 y 1921 en aquellas escuelas a las cuales asisten campesinos y algunos indígenas del Cauca, además de la educación religiosa, se hacia énfasis en asignaturas como formación cívica, la educación física, la horticultura, incluidas en el Decreto 491 de 1904 y otras como la economía doméstica, el Ahorro, las Labores Manuales. En algunos centros figuraba la enseñanza agrícola, la de tejidos de algodón y sombreros. (Memorias, 1920, 1921)
36 El ideario de formaciónCuando el indígena Quintín Lame presenta sus credenciales académicas al final de su libro, lo aclara. El autor señala los 15 libros de la naturaleza que lo han educado. En primer lugar, señala las actividades formativas que serían propias de la naturaleza: por ejemplo, el primer libro sería ver cruzar los cuatros vientos de la tierra; el segundo, contemplar la mansión de los cuatro vientos del cielo; el sexto libro, ese bello jardín de la zoología montés; el séptimo libro, oír atentamente esa charla que forman los arroyos de agua en el bosque; el décimo libro, estudiar el libro del reglamento armónico que tiene la naturaleza. (Quintín, 1971: )
37 En segundo lugar, señala aquellos saberes que la actividad agrícola requiere y que son importantes para las comunidades y lo fueron en su formación: El undécimo libro, la agricultura y los consumidores; el decimotercero libro, la ganadería montés; El decimotercero, el libro de la higiene; el decimocuarto, el libro de la metafísica; el decimoquinto, la Ontología, por último hace referencia a lo lógica.
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39 Del anterior cuadro se puede deducir que Quintín entonces establece dos órdenes educativos en la formación[1] y diversos procedimientos de acceder a él.. De una parte, el saber escolar y el estudio como actividad, por la cual se puede acceder al saber escolar organizado en el plan escolar; por otra parte, la sabiduría y la contemplación por medio de los sentidos y la experiencia los medios más propicios para acceder este saber en la naturaleza. El estudio significa actividad reflexiva e intencional de develaciòn y apropiación del saber; la contemplación “un estar ahí” para obtener un conocimiento que no afecta la dinámica, las regularidades, los equilibrios de la naturaleza pues no hay intromisión experimental, sino experiencia pura, pensar integrador. [1] La bibliografía moderna habla de interculturalidad, es decir, de formación en el marco de la diversidad cultural y cognitiva.
40 Ahora bien, este análisis de la formación de Quintín reseñada en el año de 1939 en su obra, si bien no introduce temáticas escolares innovadoras diversas a la escuela de 1880 a 1906, si constituye una manera renovada e innovadora muy actual, de pensar su formación como indígena en torno de dos referentes: los saberes escolares de la sociedad blanca y aquellos saberes naturales que devienen en sabiduría
41 El mayor aporte de Quintín, a nuestro modo de ver, esta en la manera como piensa la educación y la producción del saber Como se ha señalado para Quintín Lame el acto educativo se resume en la experiencia y la interpretación, como los diferentes modos que adopta la apropiación del saber social.
42 “Porque la Naturaleza me ha educado, como educó las aves del bosque solitario, que allí entonan sus melodiosos cantos y se preparan para construir sabiamente sus casuchitas, sin maestro.”(Quintín, 1987:16) “Encuentra el hombre el nido del cóndor tan bien preparado; encuentra la casuchita de varias aves tan bien construidas; encuentra una colmena de abejas, con un centinela en la puerta, y así, armónicamente, se ve arreglado todo. Pues la Naturaleza tiene sus armoniosos cantos enseñados a los que vienen educados por generaciones, y no por maestros, como ha aprendido a leer y escribir el blanco, enemigo del indio.” (Quintín, 1987: 33)
43 La experiencia En una primera acepción del término en la obra de Quintín, la experiencia se obtiene en la vida, es lo más cercano a ella; es un proceso cognitivo en el cual se ha hecho un ahorro de mediaciones cognitivas, es decir de traducciones y transposiciones. La experiencia en ese sentido, reduce las distancias entre el sujeto y el objeto, al ser lo vivido una síntesis del cuerpo y el mundo, pues en ésta se produce un entrelazamiento de estos dos elementos. Se toma conciencia de la naturaleza no en una praxis productiva, racional, sino en el acto de vivir, en un saber que ésta le ofrece y el indígena debe desentrañar o interpretar, para hacerlo memoria del grupo humano a través de la transmisión oral de generación en generación
44 En una segunda acepción del término, bastante sugerente para la perspectiva de Foutcault, Quintín dice que la experiencia tiene dos grandes muros: El primero, es dónde está depositada todas las acciones que ha tenido desde que tuvo uso de razón, es decir, la historia. El segundo muro, hace referencia al hombre que sabe y saber decirlo cuando es tiempo y sazón, porque es mas seguro callar que hablar. (Quintín, 1971:29-30). Aquí la experiencia es el saber decir, no solo el saber hacer o el cúmulo de saber, es el espacio de lo visible, de lo que se dice no solo de las cosas, de los materiales, sino de las palabras que hacen visible ese mundo
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