Florentino Ulibarri Escucho. No lo entiendo. Fuera suena el mundo, sus mercados, sus proyectos, que dan a unos su fiesta y a otros su lamento.

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Author: Tecla Villalovos
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2 Florentino Ulibarri

3 Escucho. No lo entiendo. Fuera suena el mundo, sus mercados, sus proyectos, que dan a unos su fiesta y a otros su lamento.

4 Las cuento. No lo entiendo. La bolsa, los bancos, los partidos, las empresas... largas filas de personas cayendo en tierra. cayendo en tierra.

5 Es claro. No protesto. El hambre, el paro, las clases, la xenofobia... condenan siempre a ser reverso de la historia.

6 Me asombro. No protesto. Y aparecen las miserias del mundo civilizado: pateras, desplazados, campos de refugiados...

7 Lo veo. No reacciono. Son muchos y muy diversos los escenarios: Lampedusa, el Congo, Afganistán, o este barrio...

8 Lo juzgo. No reacciono. En los nuevos calvarios sigue habiendo cruces, son tantas que nos resultan ya indiferentes.

9 Lo oigo. No respondo. Por el poder, por el dinero, por la fe, por el coltán se roba, crucifica y mata sin piedad.

10 Lo oigo. No respondo. Los negocios y el mercado imponen sus leyes, las personas son moneda de cambio siempre.

11 Observo. No lo creo. Los líderes, los políticos, los ricos y esbirros se creen dioses y dueños, imponen silencio.

12 Lo veo. No lo creo. Levantan sus banderas, sus sonrisas, sus dientes, sus tanques, su avaricia, sus bancos, sus vientres.

13 Lo pienso. No lo digo. Viven seguros, construyen su mundo aparte, sólo ofrecen las migajas de su banquete. Si Bill Gates gastara un millón al día necesitaría 218 años para acabar con su fortuna

14 Lo pienso. No lo digo. Farsantes de feria, se ríen de la justicia, imponen sus leyes con engaños y consignas.

15 Yo tengo un agujero oscuro y calentito en el que vivo, como, sueño y estoy tranquilo. Te rezo muy piadoso. Te rezo muy piadoso.

16 Me sorprendo. Pero vienes y me miras y, con tu fuerza viva, me lanzas fuera para que entienda, crea y diga. crea y diga. Te miro.

17 Y antes de llevarme a tu reino de gracia y vida me invitas a comulgar contigo en esta tierra.

18 Me sorprendo. Me abrazas.

19 Que la contemplación de Dios encarnado nos ayude a entender qué significa mirar el mundo con los ojos de un niño pobre Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros (Jn 1,14)