1 Había una vez una ciudad enorme y a unos pocos kilómetros, un monte gigante. En ese monte vivía una familia pobre compuesta por dos abuelos, dos abuelas, un padre, una madre, un niño y una niña. La niña se llamaba Olga y el niño Andrei.
2 De madrugada Andrei y Olga se levantaron para ir al bosque a coger fruta porque sus abuelos estaban muertos de hambre. Cuando volvieron del monte empezó a llover. –“Os habéis librado por poco” dijo la madre. “¡Muchas gracias!, os merecéis un beso”.
3 , Josetxo prometió traerles algo de comida todos los días. Así lo hizo hasta que llegó aquel maldito día. Era un día muy lluvioso. Cuando Josetxo fue a llevar comida a la familia pobre vio a un señor con bata blanca llevándose a los abuelos y a los padres del los niños en una furgoneta. Intentó salvarlos pero ya era demasiado tarde. Los niños se quedaron llorando. Josetxo se dirigió a ellos y les dijo: “¿Quién era ese?” Olga, la niña mayor, le contestó: “Es Antonska, un científico loco y malvado. Tiene muy mala fama. Tiene planes para destruir la naturaleza y yo no quiero que los lleve a cabo porque…Bueno, es un secreto, pero como eres nuestro mejor amigo te lo diré”. Josetxo cortó la charla y le comentó: “Sí, Andrei y tú sois mis mejores amigos”. Olga continuó contándole su secreto. “Es que somos indios”. “¡Indios!” Gritó Josetxo sorprendido. “¡Ssshhh!” susurró Olga. “Es un secreto”.
4 Josetxo bajó la voz y comentó: “¡Me flipan los indios a saco! Son super-chulos, siempre les he estudiado…y, ahora resulta que vosotros sois indios ¡wow! “Sí, es verdad” respondió Olga. Se dirigió a una caja vieja de donde sacó los trajes de indio, tanto el de ella, como el de su hermano. A Josetxo le hicieron también uno similar al suyo y comenzaron la aventura.
5 “¿Qué tal si llevo mi tablet?” propuso Josetxo. Andrei preguntó: “¿Qué es una tablet? Olga y Josetxo respondieron: “Es un objeto táctil muy valioso”. “¡Mira! Continuó Josetxo enseñándole la tablet con mucha delicadeza. Olga estaba cabreadísima y dijo: “¡Estúpido inutil, asesino, tontolaba de científico…! Cogieron sus arcos y se fueron a rescatar a los miembros de la familia.
6 El científico loco Antonska tenía un laboratorio secreto en el bosque donde disponía de soldados que le protegían. Era tremendamente difícil encontrar la entrada al laboratorio. De repente apareció uno de los soldados. Olga se escondió entre los arbustos, levantó el arco y dijo para sí: “¡Mira y aprende!” Cogió un palo puntiagudo del suelo, apuntó y le dio en plena frente dejándole inconsciente.
7 Poco después los tres amigos se perdieron pero Josetxo usó su tablet y localizaron el laboratorio. Tuvieron que pasar mil y un obstáculos, pero con los arcos y los palos puntiagudos todo fue pan comido. Tras abatir a varios defensores del científico, llegaron a la puerta de su laboratorio. Un guardián fuerte y armado custodiaba la entrada. Josetxo apuntó con su arco y le dio donde menos se lo esperaba.
8 Cuando entraron al laboratorio, Antonska les cantó esta canción: “Ooooh yo soy Antonska el científico malvado y dentro de Poco acabaré con vuestra familiaaaa. Y también acabaré con la naturaleza, con la Tierra, con el Sistema Solar, con La Vía Láctea.. ooooooooooooooh con Virgo y seré el Reyyyy del universo ooooooooooooooooooooooooooh”
9 “¡Ahora soldados!” ordenó Antonska “¡atrapadlos!” Josetxo le dio una buena torta con la tablet a un soldado, “¡pump!” sonó, “en toda la cara. Por mucho que se esforzaron acabaron atrapados.
10 Antonska ordenó a sus soldados que le llevaran al sitio donde estaban los ácidos. El muy majara cogió el ácido sulfúrico. Cuando Olga vio lo que traía el perturbado en la mano se asustó y comentó: “¡Va a hacernos papilla!”
11 Por fortuna Josetxo llegó a alcanzar un palo puntiagudo cercano, cortó la cuerda con la que estaba atado y desató a Andrei y a Olga. Lo peor era que el resto de los miembros de la familia estaban en un sitio en el que sólo podía entrar el científico. Lucharon horas y horas, se deshicieron de la mayoría de soldados empleando pociones peligrosas.
12 Cuando ya no le quedaban más guardianes normales, al científico loco no le quedaba más remedio que emplear la última generación de un robots destructor con pistola lanzatorpedos que había creado recientemente. Uno de los tiros iba directo hacia Olga, consiguió esquivarlo, pero el torpedo teledirigido se volvió hacia ella. Olga se dio cuenta que Antonska estaba delante de ella dándole la espalda. Cuando se acercó el misil Olga saltó, el torpedo se metió entre las piernas del científico que quedó montado en él volando como una bruja en su escoba. Finalmente chocó contra una pared del laboratorio quedando Antonska inconsciente y con los pelos de punta.
13 Los tres amigos aprovecharon el momento para soltar a sus familiares. Todos regresaron felices a casa. Siguieron siendo pobres pero gracias a Josetxo, no les faltó comida nunca más.