1 Hay un precioso manantial
2 Hay un precioso manantial Que purifica a cada cualde sangre de Emanuel, Que purifica a cada cual que se sumerge en él.
3 Que purifica a cada cualQue se sumerge en él, que se sumerge en él. Que purifica a cada cual
4 2. El malhechor se convirtió pendiente de una cruz;El vio la fuene y se lavó, creyendo en Jesús.
5 El vio la fuente y se lavó, creyendo en Jesús.
6 3. Y yo también mi pobre ser allí logré lavar;La gloria de su gran poder me gozo en ensalzar.
7 La gloria de su gran poderMe gozo en ensalzar, me gozo en ensalzar. La gloria de su gran poder
8 4. ¡Eterna fuente carmesí! Se lavará por siempre en ti¡Raudal de puro amor! Se lavará por siempre en ti el pueblo del Señor.
9 Se lavará por siempre en tiEl pueblo del Señor, el pueblo del Señor. Se lavará por siempre en ti