1 Interés privado y acción públicaAlbert 0. Hirschman Albert 0. Hirschman
2 Introducción ¿Por qué en mayo de 1968 estaban todos interesados en los asuntos públicos y en los años ochenta volvimos a los intereses privados? ¿Existe un ciclo interés y felicidad públicos –interés privado y bienestar particular? Albert 0. Hirschman
3 Introducción Albert 0. Hirschman
4 El fuego divino En el Protágoras leemos que “Así que Prometeo, apurado por la carencia de recursos, tratando de encontrar una protección para el hombre, roba a Hefesto y a Atenea su sabiduría profesional junto con el fuego – ya que era imposible que sin el fuego áquella pudiera adquirirse o ser de utilidad a alguien-y, así, luego la ofrece como regalo al hombre. De este modo, pues, el hombre consiguió tal saber para su vida; pero carecía del saber político, pues éste dependía de Zeus. Ahora bien, a Prometeo no le daba tiempo de penetrar en la acrópolis en la que mora Zeus; además, los centinelas de Zeus eran terribles” (Protágoras, 321 d). Albert 0. Hirschman
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6 El fuego divino Estos centinelas eran Bía y Cratos. El primero es la personificación de la violencia y el segundo de la fuerza. Ambos eran hijos del titán Palante y de la oceánide Estige. Junto con sus hermanos Zelo (afán de gloria), y con su hermana Nice (victoria) era compañeros inseparables de Zeus. Protágoras relata a Sócrates que el astuto de Prometeo entró finalmente a la casa común de Atenea y Hefesto y robó ahí la técnica del segundo y el saber de la primera. Albert 0. Hirschman
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8 El fuego divino Ello le costó, según la tragedia de Esquilo Prometeo encadenado, que Bias y Cratos aconsejaran a Hefesto a encadenar a una roca al ladrón, castigo impuesto en definitiva por Zeus. Según Protágoras los hombres adquirieron así la capacidad de unirse en ciudades para trabajar y defenderse de las fieras. Mas al no poseer el arte de la política, se atacaban unos a otros, se dispersaban y perecían. Eso hizo que Zeus enviara a Hermes para que le entregara a los hombres el sentido moral y la justicia, “para que hubieran orden en las ciudades y ligaduras acordes de amistad” (Protágoras, 322 c) Albert 0. Hirschman
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10 Plan de trabajo El papel de la decepción en la vida humanaLas frustraciones públicas La decepción ante la política Las decepciones del consumidor La hostilidad a la riqueza nueva La búsqueda de lo público Conclusiones Albert 0. Hirschman
11 Texto Información general Hirschman explica que tanto en la vida pública con en la privada encontramos las semillas de su propia destrucción. Por ende, una vida armónica debiera saber compatibilizar ambas. Texto Texto Texto Texto Texto Texto Texto Texto Albert 0. Hirschman
12 Vocabulario Por acción pública entederemos a la búsqueda de la felicidad pública, del bienestar general mediante la participación cívica o comunitaria Por vida privada asumiremos aquella que busca el bienestar propio y de la familia, entendiéndose lo “mejor” como bienestar material. Albert 0. Hirschman
13 I.- La decepción humana Los seres humanos, contra la visión dominante en la economía, no somos constantes en gustos y preferencias. Una razón es que actuamos para obtener determinadas satisfacciones, que de frustrarse generan decepción y ella nos lleva a buscar nuevos caminos, estilos de vida y tipos de felicidad. Albert 0. Hirschman
14 I.- La decepción y condición humanas“Demos a un hombre todo lo que desee y en ese mismo momento sentirá que este todo no es todo” Kant La decepción es des-engaño y des-ilusión pues todo proyecto humano supone expectativas que siempre diferirán de la realidad. Albert 0. Hirschman
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16 I.- La decepción y felicidad humanas“¡Dios te perdone por daño que has causado en todas partes al tratar de volver a la cordura a este loco divino! ¿No ves, Señor, que el beneficio que podría seguirse de la cordura de Don Quijote jamás se igualará al placer que produce con sus locuras?” Miguel de Cervantes, Don Quijote, Libro II, capítulo 65 Albert 0. Hirschman
17 II.- Las frustraciones en la vida pública1.- Los sueños utópicos, por irrealizables, generan mucho dolor; La revolución devora a sus hijos. Albert 0. Hirschman
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19 II.- Las frustraciones en la vida pública2.- Los costos y el tiempo de la labor corporal y del trabajo temporal son altos, y los esfuerzos políticos enormes para resultados públicos más bien modestos. Oscar Wilde dijo que el socialismo fracasaría pues requería de demasiadas noches para su realización. Albert 0. Hirschman
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21 III.- Las frustraciones en la vida pública3.- Los enfrentamientos de intereses, ideas y pasiones son tan fuertes que sorprenden al “desinteresado” servidor público que siente que se está “sacrificando” en aras del “bien común” y se encuentran con la indeferencia de la mayoría y la activa oposición de otros candidatos a líderes. Albert 0. Hirschman
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23 II.- Las frustraciones en la vida pública4.- El voto es una actividad muy frustrante pues no mide la intensidad de nuestras preferencias; no canaliza nuestros deseos de participación activa; entrega todo a representantes que se vuelven lejanos, etc. Albert 0. Hirschman
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25 III.- El cinismo democráticoLa virtud pública es rebajada a cortina de humo que oculta el amor a sí mismo y la autopromoción. Mejor es que cada uno se dedique a sus negocios particulares, y el bienestar general surgirá de ese bregar. Mandeville y la fábula de las abejas Albert 0. Hirschman
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27 III.- La corrupción y la traición al ideal públicoAparece la corrupción cuando se confunde descaradamente la tarea del gobierno con la promoción de la fortuna privada. “La república deja de ser una mística por la cual morir, y pasa a ser una política de la que vivir” Charles Peguy Albert 0. Hirschman
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29 III.-La gran decepción Todo ello es especialmente probable dada la magnitud de los ideales, intereses y valores en juego. Albert 0. Hirschman
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31 IV.- Las decepciones del consumidorEl placer del consumidor se produce cuando experimenta el paso de la incomodidad a la comodidad, mientras que la comodidad se alcanza en el punto de llegada. Albert 0. Hirschman
32 IV.- Bienes de consumo y placerLos bienes verdaderamente no durables son aquellos que eternamente son renovados y que se consumen literalmente, se desvanecen en el acto del consumo. El mito del rey Midas nos recuerda esto. Por ello los emperadores romanos ofrecían “Pan y circo”. Albert 0. Hirschman
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34 IV.- Bienes de uso y comodidadCon la calefacción central o el automóvil experimentamos placer al pasar de la incomodidad a la comodidad durable, pero luego este se acabará. Esto lo expresamos cuando el niño ya “da por sentado” que es suyo el juguete de Navidad. Albert 0. Hirschman
35 IV.- Servicios y decepciónCon los servicios como salud y educación nunca sabremos bien qué desempeño ellos efectivamente tendrán, menos cuando estos se masifican y cuestan caro. Albert 0. Hirschman
36 V.- La hostilidad hacia la riqueza nuevaAdam Smith en su Investigación de la naturaleza y las causas de la riquezas de las naciones y en su Teoría de los sentimientos morales habla de la riqueza como “chucherías y cachivaches” cosas“deleznables”, “insignificantes” “frívolas”. Albert 0. Hirschman
37 V.- La hostilidad hacia la riqueza nueva¿Por qué? 1.-Pues nada pueden contra la ansiedad, el temor, la pena, las enfermedades, el peligro y la muerte. (Adam Smith) Albert 0. Hirschman
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39 V.- La hostilidad hacia la riqueza nueva¿Por qué? 2.- El lujo de uno es la pobreza del otro. (J.J.Rousseau) Albert 0. Hirschman
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41 V.- La hostilidad hacia la riqueza nueva¿Por qué? 3.- Producen efectos perversos (daño ecológico) Albert 0. Hirschman
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43 V.- La hostilidad hacia la riqueza nueva¿Por qué? 4.- Los bienes son escasos (pintura de Monet) o se deprecian cuando todos pueden tener acceso a ellos (autos sin estacionamientos, cosa absurda). Albert 0. Hirschman
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45 Adela Cortina, en su libro “Por una ética del consumo” se hace la pregunta central: ¿No será que estamos entrando en una nueva era en que todos hemos adorado un nuevo ídolo cuyo credo es que el consumo sin límites garantiza la felicidad? ¿Chile será mejor si tenemos más autos, refrigeradores, televisores, computadores per cápita? ¿Es mejor hablar con alguien ausente a través del celular o comunicarnos cara a cara con el que está al lado? ¿Aprenderán más nuestros hijos si cuentan con más computadores por metro cuadrado? ¿El último modelo de computador personal es mejor porque es más nuevo? ¿Todo lo antiguo es anticuado y malo? ¿Los regalos de navidad garantizan una mejor relación con nuestros hijos? ¿Nuestras fronteras son más seguras si contamos con más buques, tanques y aviones? Albert 0. Hirschman
46 Son preguntas polémicas que nos deben llevar a reflexionar como personas, familia y comunidad. Pues la felicidad depende mucho más de tener un cuerpo sano, un alma alegre y vivir rodeado de afecto que de objetos. Vivir para trabajar y generar mayores ingresos para consumir bienes suntuarios más bien nos garantiza enfermedades psicosomáticas y cardiacas que otra cosa. No podemos consumir sin ton ni son bajo la consigna, “si puedo ¿por qué no?”. Albert 0. Hirschman
47 ¿Por qué no? Pues hay algo de indecente que hagamos esto cuando hay cientos de millones de humanos que no tienen para comer. Y no podemos seguir pretendiendo que todos consuman como lo hacen las clases adineradas del mundo pues el planeta no resistirá. Los últimos cincuenta años el consumo se ha multiplicado por seis; por cinco el uso de combustibles fósiles; por cuatro las capturas marinas; por dos el consumo de agua dulce y madera y tres veces ha aumentado la emisión de desechos en los países industrializados. Para vivir mejor, ser más justos con los demás, más responsables con nuestra hogar terrestre y solidarios con las futuras generaciones debemos detenernos un segundo a pensar antes de entrar a la tienda esa que nos ofrece la felicidad envasada en un bello producto. Albert 0. Hirschman
48 V.- Riqueza nueva y decepción“Hay dos tragedias en la vida. Una es la de no obtener lo que desea su corazón. La otra es obtenerlo” B.Shaw Por ello Adela Cortina nos propone una ética del consumo felicitante, justa, responsable y solidaria. Albert 0. Hirschman
49 VI.- La salida de la agitada vida modernaCuando el bienestar material experimenta la decepción, retorna la búsqueda de la felicidad en la espiritualidad, la autonomía, la autoestima, la familia, el ocio libre de tensiones,la amistad, el amor. Se trata de la salida de la vida moderna, sus tribulaciones, lamentos y ocasos. Albert 0. Hirschman
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51 VI.- La voz o del retorno de lo público.“La alegría ahora sí que viene”, pues el consumidor decepcionado puede alzar su voz, negar su lealtad al sistema y actuar públicamente en aras del interés general. Albert 0. Hirschman
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53 VI.- La voz o del retorno de lo público.Cuidado con “el efecto repercusión” que se produce como exageración de los beneficios y subestimnación de los costos de la nueva opción existencial Albert 0. Hirschman
54 VI.- Lo importante, lo público y lo privadoLe preguntan a una dueña de casa de los años cincuenta quien toma las decisiones en la familia y ella responde: “Por supuesto, mi esposo toma las decisiones importantes y yo las carentes de importancia”. Albert 0. Hirschman
55 VI.- ¿Qué es lo carente de importancia?“Bien, yo decido el sitio de nuestras próximas vacaciones, a qué colegio irán los niños o si nos compraremos un auto nuevo o no” Albert 0. Hirschman
56 VI.- ¿Qué es lo de importante?“Mi marido decide lo importante: qué hacer en Irak, como debemos manejar el conflicto en Oriente Medio, si damos salida al mar a Bolivia, enfin ” Albert 0. Hirschman
57 VI.- ¿Qué es lo de importante?Mientras que la satisfacción de los placeres privados está claramente separada de la generación de ingresos mediante el trabajo, la búsqueda del bienestar general produce desde ya esa felicidad pública. Esfuerzo y posesión se funden Albert 0. Hirschman
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59 VI.- ¿Qué es lo de importante?La peregrinación nos demuestra que el salir, el caminar e ir a un lejano lugar concebido como sagrado es ya el sentido y beneficio, y no sólo la llegada, el descanso y las plegarias. Las distancias y las dificultades actúan como estímulos y no como frenos. Albert 0. Hirschman
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61 VI.- ¿Qué es lo de importante?El sentir que puedo irrumpir en el espacio público, dar a conocer mi opinión, cambiar yo intentando cambiar a mi sociedad y hacerlo eso en conjunto con mis camaradas, compañeros y amigos es un fin en sí mismo Es praxis y no poiesis Albert 0. Hirschman
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63 seguida de estallidos espasmódicos de espíritu público?VII.- Conclusiones ¿Estamos condenados a vivir entre “la atrofia de los signficados públicos”, seguida de estallidos espasmódicos de espíritu público? ¿Cómo podemos tener en nuestras vidas diarias genuinas celebraciones públicas, sin el frenesí y las expectativas desmedidas que garantizan la decepción masiva? Albert 0. Hirschman
64 VII.- Conclusiones ¿Es posible no perder el fuego divino; no traicionar a Prometeo y, a la vez, no renunciar a la búsqueda de la felicidad en el mundo de lo privado? Albert 0. Hirschman
65 VII.- Conclusiones La tarea es poder conciliar distintos tipos de vida y estados de felicidad, en la vida personal y en la vida de los pueblos. Que eso es difícil, ¿qué duda cabe? ¿Pero no consiste en eso ser humano, en tener la esperanza a pesar de todo? Albert 0. Hirschman
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67 Fuentes de información adicionalesArendt, Hannah; La condición humana; Paidós; Barcelona; España Hirschman, Albert; Interés privado y acción pública; FCE; México DF; México; 1986 Dahl, Robert; Democracia. Una guía para los ciudadanos; Albert 0. Hirschman