1 La Competencia Espiritual. Un proyecto para el futuro. Isabel Gómez Villalba IX JORNADAS DE REFLEXIÓN SOBRE LA RELIGIÓN EN LA ESCUELA Parte 2
2 Faculta para tener aspiraciones profundas e íntimas, para anhelar una visión de la vida y de la realidad que integre, conecte, trascienda y dé sentido a la existencia. Capacidad Buscar y valorar la soledad como fuente del desarrollo de la vida espiritual y motor que activa la inteligencia social. Experimentar el silencio como ámbito especialemnte idóneo para la irrupción de preguntas trascendemtales. Practicar la contemplación para captar el latido de la realidad exterior. Fomentar la capacidad de preguntarse por la realidad exterior e interior. Descubrir en las obras de arte su esencia espiritual nos ayuda a experimentar la belleza y desarrollar el sentido de comunión con el Todo. Abrirse al otro a través del diálogo, para aprender a modificar los comportamientos y a enriquecer las opiniones desde una nueva visión. Dos palabras clave: escuchar y acoger. Practicar ejercicio físico tanto para fortalecer el cuerpo, como para despertar el sentido del orden, educar en el examen y en el dominio de uno mismo. Es una fuente de experiencia ética y activa valores nobles. Detenerse, parar el activismo que permanentemente nos acompaña y romper con las rutinas habituales para indagar el sentido que tiene la vida. Experimentar la fragilidad huamana suscita la pregunta por el sentido, activa la inteligencia espiritual. Practicar la meditación de textos sagrados para integrarlos y asumirlos en el propio ser. Cultivar la solidaridad como experiencia espiritual de profunda unión con el ser del otro. Actividades O Procesos COMPETENCIA ESPIRITUAL Es la habilidad para: Interrogarse por el sentido de la existencia y buscar las respuestas. Tomar distancia de la realidad circundante, pero también de sí mismo. Este acto es la condición de posibilidad de la libertad, de la crítica y del humor. Trascender, para moverse hacia lo que no conoce, para penetrar en el territorio de lo desconocido. El ser humano es transición, camino, itinerario hacia lo que todavía no es. La autotrascendencia es el motor de la vida humana, el impulso vital que le mueve a ir más allá, a superar cualquier límite, a entrar en nuevos mundos, para vivir más plenamente, más intensamente, para gozar en lo más íntimo de la realidad. Darse cuenta de que uno existe, pudiendo no haber existido. Experimentar esta sorpresa le conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, a convertir su estar en el mundo en un proyecto. Conocerse a sí mismo, darse cuenta de que no sólo soy y no sólo vivo, sé de mi ser y de mi vida. Convertir la vida en objeto de saber. El saber de sí mismo es apertura hacia dentro, mientras que el saber de las cosas es apertura hacia fuera. Valorar éticamente sus acciones, sus omisiones, sus palabras, sus silencios y tener, además, la capacidad de modificar, si cabe, la trayectoria de su andadura. Ser capaz de construir una escala de valores y vivir conforme a ella. Vivir la experiencia estética: deleitarse con la belleza e la realidad, captar lo sublime de las cosas y embelesarse con ello. La belleza no es un objeto, tampoco una cosa. Es una experiencia que acontece en el interior del ser humano y que está directamente relacionada con la inteligencia espiritual. Conmoverse frente al misterio de las cosas y habilita para desarrollar el pensar meditativo, la divagación sobre el sentido de la vida y el propio proyecto existencial. No sólo permite pensar la realidad, sino sentirla tan profundamente que uno llega a percibir el fascinante misterio que l habita. Despertar la sensibilidad hacia el misterio: sentirse conmovido por lo que jamás puede ser dominado. El misterio es luz y la luz no está para ser vista, sino para dejarse ver. Sintetizar una visión global de la existencia y orientarse en ella. Para articular tal visión, debe integrar las aportaciones de la ciencia y de la propia experiencia. La inteligencia espiritual opera en este sentido, sobre las otras modalidades de inteligencia. Tomar consciencia cósmica o relacional, que consiste en sentirse parte de una unidad con los todos los demás, con todos los seres, humanos y no humanos. Tomar consciencia de la fraternidad de todo cuanto existe. Esto significa que el cultivo de esta inteligencia libera de la cárcel del ego, rompe las fronteras entre lo que soy y lo que me separa del mundo en un movimiento de perdón, de generosidad, de entrega, de desasimiento y amor. Comunicar sus más hondos sentimientos y pensamientos a través de símbolos. Ser receptivo a la llamada interior, a la vocación personal. Cuando uno vive identificándose con su misión, experimenta el entusiasmo de vivir. Plantear ideales de vida. Los ideales son la expresión concreta de lo que uno desea llegar a ser, de lo que uno se propone lograr y tiene intención de conseguir con esfuerzo y sacrificio. Son eslabones en la construcción del sentido. Vincularse, religarse a un ser que reconoce como distinto de sí y con el que establece alguna forma de comunicación. Religación es vínculo. Comunicación, reconocimiento de la alteridad. La vida espiritual puede desembocar en la religación, pero no necesariamente. Competencia
3 Faculta para tener aspiraciones profundas e íntimas, para anhelar una visión de la vida y de la realidad que integre, conecte, trascienda y dé sentido a la existencia. Capacidad
4 ¡La inteligencia espiritual no debe confundirse con la consciencia religiosa!
5 La primera es la condición de posibilidad de la segunda. Sólo porque el ser humano tiene esta forma de inteligencia puede vivir la experiencia religiosa, pero la inteligencia espiritual es un dato antropológico, no una cuestión de fe.
6 Inteligencia espiritual Consciencia religiosa
7 Inteligencia espiritual Consciencia religiosa
8 1.Buscar y valorar la soledad como fuente del desarrollo de la vida espiritual y motor que activa la inteligencia social. 2.Experimentar el silencio como ámbito especialmente idóneo para la irrupción de preguntas trascendentales. 3.Practicar la contemplación para captar el latido de la realidad exterior. 4.Fomentar la capacidad de preguntarse por la realidad exterior e interior. 5.Descubrir en las obras de arte su esencia espiritual nos ayuda a experimentar la belleza y desarrollar el sentido de comunión con el Todo. 6.Abrirse al otro a través del diálogo, para aprender a modificar los comportamientos y a enriquecer las opiniones desde una nueva visión. Dos palabras clave: escuchar y acoger. 7.Practicar ejercicio físico tanto para fortalecer el cuerpo, como para despertar el sentido del orden, educar en el examen y en el dominio de uno mismo. Es una fuente de experiencia ética y activa valores nobles. 8.Detenerse, parar el activismo que permanentemente nos acompaña y romper con las rutinas habituales para indagar el sentido que tiene la vida. 9.Experimentar la fragilidad humana suscita la pregunta por el sentido, activa la inteligencia espiritual. 10.Practicar la meditación de textos sagrados para integrarlos y asumirlos en el propio ser. 11.Cultivar la solidaridad como experiencia espiritual de profunda unión con el ser del otro. Actividades O Procesos
9 1.Buscar y valorar la soledad como fuente del desarrollo de la vida espiritual y motor que activa la inteligencia social
10 2.Experimentar el silencio como ámbito especialmente idóneo para la irrupción de preguntas trascendentales..
11 3.Practicar la contemplación para captar el latido de la realidad exterior.
12 4.Fomentar la capacidad de preguntarse por la realidad exterior e interior.
13 ARTISTA OBRA ESPECTADOR 5.Descubrir en las obras de arte su esencia espiritual nos ayuda a experimentar la belleza y desarrollar el sentido de comunión con el Todo. Silencio estético Silencio creativo
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16 6.Abrirse al otro a través del diálogo, para aprender a modificar los comportamientos y a enriquecer las opiniones desde una nueva visión. Dos palabras clave: escuchar y acoger.
17 7.Practicar ejercicio físico tanto para fortalecer el cuerpo, como para despertar el sentido del orden, educar en el examen y en el dominio de uno mismo. Es una fuente de experiencia ética y activa valores nobles.
18 8.Detenerse, parar el activismo que permanentemente nos acompaña y romper con las rutinas habituales para indagar el sentido que tiene la vida.
19 9.Experimentar la fragilidad humana suscita la pregunta por el sentido, activa la inteligencia espiritual.
20 10.Practicar la meditación de textos sagrados para integrarlos y asumirlos en el propio ser.
21 11.Cultivar la solidaridad como experiencia espiritual de profunda unión con el ser del otro.
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24 Competencia COMPETENCIA ESPIRITUAL Es la habilidad para: 1.Interrogarse por el sentido de la existencia y buscar las respuestas. 2.Tomar distancia de la realidad circundante, pero también de sí mismo. Este acto es la condición de posibilidad de la libertad, de la crítica y del humor. 3.Trascender, para moverse hacia lo que no conoce, para penetrar en el territorio de lo desconocido. El ser humano es transición, camino, itinerario hacia lo que todavía no es. La autotrascendencia es el motor de la vida humana, el impulso vital que le mueve a ir más allá, a superar cualquier límite, a entrar en nuevos mundos, para vivir más plenamente, más intensamente, para gozar en lo más íntimo de la realidad. 4.Darse cuenta de que uno existe, pudiendo no haber existido. Experimentar esta sorpresa le conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, a convertir su estar en el mundo en un proyecto. 5.Conocerse a sí mismo, darse cuenta de que no sólo soy y no sólo vivo, sé de mi ser y de mi vida. Convertir la vida en objeto de saber. El saber de sí mismo es apertura hacia dentro, mientras que el saber de las cosas es apertura hacia fuera. 6.Valorar éticamente sus acciones, sus omisiones, sus palabras, sus silencios y tener, además, la capacidad de modificar, si cabe, la trayectoria de su andadura. Ser capaz de construir una escala de valores y vivir conforme a ella. 7.Vivir la experiencia estética: deleitarse con la belleza e la realidad, captar lo sublime de las cosas y embelesarse con ello. La belleza no es un objeto, tampoco una cosa. Es una experiencia que acontece en el interior del ser humano y que está directamente relacionada con la inteligencia espiritual. 8.Conmoverse frente al misterio de las cosas y habilita para desarrollar el pensar meditativo, la divagación sobre el sentido de la vida y el propio proyecto existencial. No sólo permite pensar la realidad, sino sentirla tan profundamente que uno llega a percibir el fascinante misterio que l habita. Despertar la sensibilidad hacia el misterio: sentirse conmovido por lo que jamás puede ser dominado. El misterio es luz y la luz no está para ser vista, sino para dejarse ver. 9.Sintetizar una visión global de la existencia y orientarse en ella. Para articular tal visión, debe integrar las aportaciones de la ciencia y de la propia experiencia. La inteligencia espiritual opera en este sentido, sobre las otras modalidades de inteligencia. 10.Tomar consciencia cósmica o relacional, que consiste en sentirse parte de una unidad con los todos los demás, con todos los seres, humanos y no humanos. Tomar consciencia de la fraternidad de todo cuanto existe. Esto significa que el cultivo de esta inteligencia libera de la cárcel del ego, rompe las fronteras entre lo que soy y lo que me separa del mundo en un movimiento de perdón, de generosidad, de entrega, de desasimiento y amor. 11.Comunicar sus más hondos sentimientos y pensamientos a través de símbolos. 12.Ser receptivo a la llamada interior, a la vocación personal. Cuando uno vive identificándose con su misión, experimenta el entusiasmo de vivir. 13.Plantear ideales de vida. Los ideales son la expresión concreta de lo que uno desea llegar a ser, de lo que uno se propone lograr y tiene intención de conseguir con esfuerzo y sacrificio. Son eslabones en la construcción del sentido. 14.Vincularse, religarse a un ser que reconoce como distinto de sí y con el que establece alguna forma de comunicación. Religación es vínculo. Comunicación, reconocimiento de la alteridad. La vida espiritual puede desembocar en la religación, pero no necesariamente.
25 1.Interrogarse por el sentido de la existencia y buscar las respuestas.
26 2.Tomar distancia de la realidad circundante, pero también de sí mismo. Este acto es la condición de posibilidad de la libertad, de la crítica y del humor.
27 3.Trascender, para moverse hacia lo que no conoce, para penetrar en el territorio de lo desconocido. El ser humano es transición, camino, itinerario hacia lo que todavía no es. La autotrascendencia es el motor de la vida humana, el impulso vital que le mueve a ir más allá, a superar cualquier límite, a entrar en nuevos mundos, para vivir más plenamente, más intensamente, para gozar en lo más íntimo de la realidad.
28 4.Darse cuenta de que uno existe, pudiendo no haber existido. Experimentar esta sorpresa le conduce a amar la vida y a gozar intensamente de ella, a convertir su estar en el mundo en un proyecto.
29 5.Conocerse a sí mismo, darse cuenta de que no sólo soy y no sólo vivo, sé de mi ser y de mi vida. Convertir la vida en objeto de saber. El saber de sí mismo es apertura hacia dentro, mientras que el saber de las cosas es apertura hacia fuera.
30 6.Valorar éticamente sus acciones, sus omisiones, sus palabras, sus silencios y tener, además, la capacidad de modificar, si cabe, la trayectoria de su andadura. Ser capaz de construir una escala de valores y vivir conforme a ella.
31 7.Vivir la experiencia estética: deleitarse con la belleza de la realidad, captar lo sublime de las cosas y embelesarse con ello. La belleza no es un objeto, tampoco una cosa. Es una experiencia que acontece en el interior del ser humano y que está directamente relacionada con la inteligencia espiritual.
32 8.Conmoverse frente al misterio de las cosas y desarrollar el pensar meditativo, la divagación sobre el sentido de la vida y el propio proyecto existencial. No sólo permite pensar la realidad, sino sentirla tan profundamente que uno llega a percibir el fascinante misterio que la habita. Despertar la sensibilidad hacia el misterio: sentirse conmovido por lo que jamás puede ser dominado. El misterio es luz y la luz no está para ser vista, sino para dejar ver.
33 9.Sintetizar una visión global de la existencia y orientarse en ella. Para articular tal visión, debe integrar las aportaciones de la ciencia y de la propia experiencia. La inteligencia espiritual opera en este sentido, sobre las otras modalidades de inteligencia.
34 10.Tomar consciencia cósmica o relacional, que consiste en sentirse parte de una unidad con los todos los demás, con todos los seres, humanos y no humanos. Tomar consciencia de la fraternidad de todo cuanto existe. Esto significa que el cultivo de esta inteligencia libera de la cárcel del ego, rompe las fronteras entre lo que soy y lo que me separa del mundo en un movimiento de perdón, de generosidad, de entrega, de desasimiento y amor.
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36 12.Ser receptivo a la llamada interior, a la vocación personal. Cuando uno vive identificándose con su misión, experimenta el entusiasmo de vivir.
37 13.Plantear ideales de vida. Los ideales son la expresión concreta de lo que uno desea llegar a ser, de lo que uno se propone lograr y tiene intención de conseguir con esfuerzo y sacrificio. Son eslabones en la construcción del sentido.
38 14.Vincularse, religarse a un ser que reconoce como distinto de sí y con el que establece alguna forma de comunicación. Religación es vínculo. Comunicación, reconocimiento de la alteridad. La vida espiritual puede desembocar en la religación, pero no necesariamente.
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44 Pregunta Búsqueda Escucha Silencio Encuentro Diálogo Encuentro personal con Jesucristo Competencia Espiritual Trascendente
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47 Tipo 1: Competencia Espiritual Básica Competencia Espiritual Básica: Valores y sentido RasgosProcesosPalabra clave
48 Tipo 1: Competencia Espiritual Básica: Valores y sentido Rasgos: 1. Experimentar y saber identificar y desarrollar experiencias de asombro, misterio y pregunta. 2. Cuestionar y explorar preguntas sobre significado y sentido. 3. Desarrollar un autoconocimiento positivo y dinámico, así como aprender a utilizar los sentimientos y emociones como una vía para el crecimiento personal. 4. Promover el desarrollo personal y el de la comunidad. 5. Practicar y explorar sentimientos de admiración, corresponsabilidad y cuidado de la naturaleza y el mundo en el que vivimos, así como de contemplación y silencio. 6. Desarrollar y canalizar vínculos empáticos con las otras personas, en situaciones de injusticia, vulnerabilidad, superación, cooperación... 7. Expresar sensaciones, pensamientos y reflexiones a través de la creatividad en el arte, la música, la literatura... 8. Capacitarse para identificar, explorar y elegir los valores propios y comprender los de los demás. 9. Conocerse y valorar respuestas, interpretaciones y experiencias sobre las anteriores cuestiones de las diferentes religiones y filosofías en la historia de la humanidad, especialmente de las actuales. 10. Tomar autónoma y conscientemente una opción vital radical, aprendiendo de sus errores y aprovechando sus aciertos, en diálogo con su entorno cercano y lejano. Procesos: Análisis de la historia personal.Proyecto personal de vida. Autoconocimiento.Inteligencia Emocional. Prosocialidad.Desarrollo Artístico. Contemplación.Lectura de la vida cotidiana. Diálogo y escucha, asertividad yEcologismo: armonía e interdependencia... comunicación no violenta. Palabra clave: La pregunta-Búsqueda
49 Tipo 2: Competencia Espiritual Trascendente Competencia Espiritual Trascendente: Trascendencia y experiencia religiosa RasgosProcesosPalabra clave
50 Rasgos: Todas las anteriores y además: 1. Identificar y conocer qué supone una experiencia de trascendencia. 2. Conocer, diferenciar y valorar experiencias de personas y movimientos religiosos respecto al Misterio, la trascendencia o términos equivalentes. 3. Tener experiencia en prácticas de meditación y/u oración. 4. Tener recursos y hábitos para integrar de una manera positiva la experiencia de la trascendencia en diferentes aspectos vitales: desarrollo personal, ética, antropología, cosmovisiones, opción vital radical... 5. Saber equilibrar las tensiones entre nuestras dimensiones trascendente e inmanente, para el desarrollo personal y comunitario. 6. Saber expresar de una manera racional y por medios artísticos la experiencia 7. Ser capaz de hacer una lectura de la realidad cotidiana con esa experiencia, diferenciarla de la emotividad y analizar cómo potenciar las fortalezas y preparar para nuestras debilidades. 8. Situar de una manera racional y experiencial cómo afecta a las preguntas 9. Diferenciar entre propuestas materialistas y no materialistas sobre el ser humano. 10. Ser capaz de comprender la relación entre la experiencia trascendente y el hecho religioso en todas sus dimensiones y elementos. Procesos: Todos los anteriores y además: Discernimiento, búsqueda.Creatividad, apertura a lo diferente. Espíritu crítico y constructivo.Procesos de silencio y teología negativa. Solidaridad afectiva y efectiva.Localización de referencias basadas en lo absoluto... Palabra clave: Escucha-silencio Tipo 2: Competencia Espiritual Trascendente: Trascendencia y experiencia religiosa
51 Tipo 3: Competencia Espiritual Religiosa Competencia Espiritual Religiosa: Religiones y sociedad RasgosProcesosPalabra clave
52 Rasgos: Todas las anteriores y además: 1. Conocer la estructura del Hecho Religioso, al menos, en perspectivas fenomenológicas e históricas. 2. Identificar los símbolos, procesos y propuestas de las diferentes religiones, saber expresar sus ideas y experiencias clave, los tópicos en torno a ellas y las diferentes sensibilidades que contienen. 3. Conocer, valorar y situar las aportaciones positivas y negativas de las religiones en la historia de la humanidad, siendo capaz de estudiarlas en su contexto histórico y relato vital. 4. Entender, dialogar y desarrollar las respuestas e interrogantes adicionales que sobre cuestiones de sentido, misterio, asombro, trascendencia tienen las diferentes religiones. 5. Dialogar, conocer y estudiar los elementos de la crítica a la religión y las religiones, diferenciando los aspectos que han hecho avanzar la reflexión sobre el hecho religioso, de los demasiado contextualizados o injustamente atribuidos. 6. Ser capaz de entender, comprender y situar las manifestaciones y la influencia del hecho religioso en el arte, la música, la literatura... 7. Conocer y tener experiencias en prácticas de meditación y/u oración de las diferentes religiones, así como de contemplación e integración con el medio natural. 8. Conocer y valorar la opción agnóstica y atea, situar sus razonamientos y experiencias, así como sus aportaciones. 9. Practicar, situar y desarrollar el valor de las religiones como mediadoras para la paz, la justicia y el encuentro diverso y multicultural, así como la reflexión ética sobre el ser humano y su relación con el mundo, el tiempo en el que vivimos y su compromiso con las generaciones venideras. 10. Ser capaz de encontrar una relación entre la religión propia y otras opciones religiosas que ayuden a fortalecer la de cada uno, a darle madurez y a mejorar continuamente la opción personal espiritual y religiosa. Procesos: Todos los anteriores y además: Depuración de ídolos y fetiches Comprender procesos y tradiciones Empatizar y localizar puntos de encuentro entre miembros de otras religiones y cualquier ser humano. Por ejemplo, contemplación, amor, justicia … Comunicación de experiencias, encuentros interreligiosos … Diferenciación procesos religiosos y sectarios. Palabra clave: Encuentro-diálogo Tipo 3: Competencia Espiritual Religiosa: Religiones y sociedad
53 Tipo 4: Competencia Espiritual Religiosa Cristiana Competencia Espiritual Religiosa Cristiana: Pedagogía del Umbral Pedagogía del Umbral: clima y ambiente colegial, organización … Diálogo-fe-cultura Diálogo-fe-cultura: dentro del aula y en especial en la ERE… Propuestas explícitas Propuestas explícitas: pastoral de crecimiento en la fe, catecumenados… Centros Católicos Centros Públicos Enseñanza Religiosa Escolar