La conciencia moral.

1 La conciencia moral ...
Author: Bernardo Maestre Muñoz
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1 La conciencia moral

2 Definición Juicio acerca de la bondad o malicia moral de una acción singular que nos proponemos realizar o que hemos realizado ya, considerando todas sus circunstancias concretas.

3 La conciencia forma parte junto con la virtud de la prudencia de lo que se puede llamar conocimiento moral particular. Este conocimiento se caracteriza por su singularidad y por su dependencia respecto a las disposiciones de ánimo de la persona agente. La conciencia no es un operación ni un razonamiento filosófico, sino un juicio personal.

4 La conciencia es la norma próxima de la moralidad personal, contra la cual nunca es moralmente posible obrar. La conciencia moral es para la persona una norma ineludible, no porque sea la norma suprema o más alta, sino porque es la compresión última y más próxima al sujeto de la moralidad de la acción.

5 Comprensión última: porque en el momento del obrar la conciencia juzga que lo que se piensa hacer es conforme a la virtud o contrario a ella, poniendo en juego todos sus recursos para llegar a formular este juicio, y no dispone de un juicio ulterior para juzgar sobre la verdad del ese juicio.

6 La conciencia es un acto y no es un hábitoLa conciencia es un acto y no es un hábito. Este acto se realiza en diversos momentos, en el cual influyen diversos hábitos. El juicio de conciencia se formula en diversos momentos: antes de obrar, después de haber realizado la acción, antes del acto de intención o consentimiento, porque la razón capta la bondad o malicia de cualquier acto de la voluntad, sea éste deseo, intención, consentimiento o elección.

7 Los problemas del juicio moral1. Conciencia y saber moral El juicio de conciencia se realiza sobre el fundamento de un saber moral poseído previamente por la persona. Este saber normalmente se adquiere a través de la reflexión, de la educación, por influjo de las costumbres sociales, etc. La comprensión y la aplicación de las normas éticas presupone la comprensión de las acciones a las que las normas éticas se refieren (el objeto de la acción).

8 Por ejemplo: la acción moral eutanasia es diversa de la decisión de renunciar a la aplicación a un enfermo terminal de una terapia muy costosa o dolorosa de la que no cabe esperar ningún efecto positivo relevante. La acción homicidio voluntario es distinta de la acción legítima defensa. Si no se conocen bien estas distinciones, no se podrán aplicar rectamente las normas morales en los distintos casos.

9 2. Conciencia moral , normas éticas, excepcionesDistinción entre normas legales y normas morales Normas legales: reglas de comportamiento que son constitutivas de la licitud o ilicitud moral – o al menos jurídica- de las acciones, en orden a la promoción o tutela de un bien o de una situación deseable. Las normas legales obligan en conciencia. Ejemplo: las normas de circulación del tráfico. En este tipo de normas, en algunos casos caben excepciones.

10 Normas morales: son enunciados normativos cuyo fundamento ontológico es la bondad o malicia intrínseca de la acción que se manda o se prohíbe. Ejemplo: la norma moral que prohíbe el adulterio, el aborto La malicia intrínseca de esas acciones es el fundamento de la norma que las prohíbe. La validez de esas normas depende de que expresen con verdad la conformidad o la oposición de las acciones con las virtudes morales. No caben excepciones.

11 Cabe distinguir entre normas morales positivas (honrar a los padres) y las normas morales negativas (no matar). Las normas morales negativas obligan siempre. Las normas morales positivas conservan siempre obligatoriedad, pero no siempre es posible ponerlas en práctica.

12 3. Conciencia moral y situaciónEl juicio de conciencia requiere también la recta comprensión y valoración de la situación. ¿La situación de cada persona relativiza la validez absoluto a de las normas morales negativas y la existencia de acciones intrínsecamente malas, dando lugar a una ética de situación?

13 No cabe duda que el estado civil, la profesión, y otras características de la persona singular son fuentes de particulares derechos y deberes. Los deberes éticos derivados del estado civil o de la profesión presuponen las exigencias éticas comunes de la condición humana. Ejemplo: el deber de denunciar un comportamiento no tiene la misma fuerza y urgencia para un común ciudadano que para un inspector fiscal.

14 Sin embargo, los deberes derivados de la condición humana no se pueden relativizar o anular en su sustancia a causa del estado civil, de la profesión, o de otras circunstancias. Así pues, la profesión que exigiese realizar comportamientos inmorales sería un profesión deshonesta, que no puede ser adoptada por nadie.

15 4. La epiqueya La epiqueya es una virtud moral que perfecciona la capacidad de juicio, haciéndola idónea para alcanzar la verdad moral incluso en situaciones muy excepcionales. Cayetano define la epiqueya como “dirección de la ley cuando ésta es defectuosa a causa de universalidad”.

16 La epiqueya es la virtud propia del hombre virtuoso que no sólo sabe qué está mandado o qué está prohibido, sino que entiende también la razón del mandato o de la prohibición. Por eso puede advertir que, en una determinada situación excepcional, el cumplimiento de la ley causaría un daño a la justicia o al bien común.

17 Esto puede suceder cuando el legislador humano tiene que dictar una disposición general adecuada a lo que normalmente ocurre, pero no puede prever todas las posibles situaciones excepcionales. Cuando la persona virtuosa se encuentra en esta situación se considera obligado a corregir la aplicación de la ley, haciendo lo que el legislador haría si estuviese presente o si hubiese podido prever esta situación. Obra así no porque sea tolerable, sino porque se debe obrar así para promover la justicia o el bien común. Ejemplo: una ordenanza municipal prohíbe pisar el césped de un parque, es claro que esa disposición no contempla el caso de que la gente deba pasar por allí huyendo de un incendio. LA EPIQUEYA NO ES UNA INTERPRETACIÓN BENIGNA DE LA LEY

18 Las normas propiamente morales, en cuanto formulan las exigencias de las virtudes, no pueden ser corregidas por la epiqueya. La ley moral natural queda fuera del campo de aplicación de la epiqueya.

19 Puede suceder, sin embargo, que la formulación lingüística humana de un deber de justicia resulte inadecuada en una situación particular, y entonces el comportamiento virtuoso se apartará de la letra de esa norma, pero no de su sustancia. Ejemplo: Hay obligación de restituir lo que se tiene en depósito, pero si eso es un arma que va hacer usada para un crimen, la justicia misma obliga a no restituir.

20 5. Cooperación al mal Por cooperación al mal se entiende una acción u omisión que de algún modo hace posible o facilita que otra persona cometa una acción moralmente mala. A. Primero conviene distinguir entre cooperación al mal y escándalo. El escándalo se da cuando mi acción, o mi consejo es de algún modo la causa de que otra persona decida comportarse mal. El escándalo se puede realizar de diversas formas: mal ejemplo, seducción, incitación, etc. CONSTITUYE SIEMPRE UNA CULPA MORAL.

21 b. Tipos de cooperación al malCooperación formal al mal: cuando la cooperación al comportamiento inmoral ajeno es querida directamente y por libre iniciativa nuestra, y como tal implica aprobación de nuestra parte. Cooperación material al mal: cuando ni aprobamos ni queremos cooperar al comportamiento inmoral ajeno; toleramos o soportamos la cooperación porque se desprende inevitablemente de una acción que bajo algún aspecto tenemos necesidad de poner.

22 b1. Tipos de cooperación materialA. Cooperación material inmediata o directa: cuando se ayuda a otro a realizar una acción mala; por ejemplo ayudar a robar a una persona. B. Cooperación material mediata o indirecta: cuando se proporciona un instrumento que otro empleará para hacer el mal; por ejemplo, el que vende el arma con la que el otro matará a una persona.

23 C. Cooperación material próxima y remota: depende de la proximidad física o moral entre mi acción y la acción mala de otra persona. Ej. El director de un banco que concede un préstamo a una persona que va a editar una revista pornográfica coopera de modo próximamente; quien ahorra en ese banco coopera remotamente. La cooperación material inmediata o directa es siempre próxima; mientras que la cooperación mediata o indirecta puede ser próxima o remota.

24 Valoración moral de la cooperación al mal1. La cooperación formal al mal es siempre moralmente ilícita, ya que implica aprobación y participación plenamente voluntaria en un comportamiento inmoral. 2. La cooperación material al mal es, por lo general, ilícita y debe evitarse.

25 En estas circunstancias para que haya licitud:Circunstancias que pueden hacer lícitas algunas acciones con las que se coopera materialmente al mal Recordemos que la cooperación material al mal no responde a una libre iniciativa de cooperar, sino a cierta necesidad de conseguir un bien o evitar un mal mediante la acción de la que otro se sirve para realizar sus propósitos inmorales. En estas circunstancias para que haya licitud:

26 Debe existir verdadera necesidad de realizarla, es decir, que no exista otra posibilidad de conseguir el bien necesario o de evitar el mal que es preciso evitar. Si existe alguna posibilidad de actuar sin cooperar al mal, aunque ello comporte cierto esfuerzo o alguna incomodidad personal, no será moralmente admisible la cooperación al mal.

27 Si no existe otra posibilidad, entonces el problema puede resolverse con los mismos criterios estudiados a propósito de las acciones con efectos indirectos negativos. Su licitud requiere que se cumplan las siguientes condiciones:

28 La acción que realiza quien coopera no puede suponer en sí misma la lesión de una virtud.Su intención debe ser recta. La acción mala de la otra persona no puede ser la causa (en el plano intencional, el medio) por la que se obtiene el bien necesario. Debe existir proporción entre la importancia y necesidad del efecto bueno que necesito lograr y la negatividad representada por la cooperación.

29 Hay que tener cuidado en la valoración moral de la cooperación material inmediata, ya que si no hay una razón clara y grave que explique la decisión de cooperar, la cooperación material inmediata se convierte en cooperación formal implícita. Una modo de distinguir claramente la cooperación material inmediata de la cooperación formal implícita es la constricción o la violencia. En todo caso, nunca es moralmente lícito cooperar de modo inmediato con acciones que representen un atentado muy grave o irremediable contra la justicia, como son, por ejemplo, el homicidio, el aborto Siempre se debe evitar el escándalo.

30 Existe siempre una obligación ética de cooperar al bien, de contribuir al bien de los demás y al recto ordenamiento de las actividades humanas

31 Modalidades de la conciencia moralCabe clasificar las diversas modalidades que puede presentar el juicio de conciencia atendiendo a tres criterios: A. Por su relación con el acto A1. Conciencia antecedente: es la que juzga sobre un acto que se va a realizar, mandándolo, permitiéndolo, aconsejándolo o prohibiéndolo. A2. Conciencia consecuente: es la que aprueba o desaprueba la acción realizada, produciendo tranquilidad después de la acción buena y remordimiento después de la mala.

32 B. En razón de su conformidad con el bien de la persona.B1. Conciencia recta: es la que juzga con verdad la moralidad de un acto B2. Conciencia errónea: es la que no alcanza la verdad sobre la moralidad de una acción, estimando como buena una acción que en realidad es mala, o viceversa.

33 C. Según el tipo de asentimiento, es decir según el grado de seguridad con el que se emite el juicio. C1. Conciencia cierta es la que juzga con seguridad que un acto es bueno o malo. C2 Conciencia probable es la que dictamina sobre la moralidad de un acto sólo con probabilidad, admitiendo la posibilidad opuesta. C3. Conciencia dudosa es propiamente la suspensión del juicio de conciencia. La inteligencia, ante una acción que debe juzgar, hace un razonamiento a partir de la ciencia moral, pero no consigue obtener una conclusión.

34 Principios para seguir la conciencia1. Sólo la conciencia cierta es regla moral. 2. Además de cierta debe ser verdadera o invenciblemente errónea para ser regla de moralidad. Cuando la conciencia es invenciblemente sólo obliga mientras dura el error, obliga de modo accidental y no por sí misma.

35 3. La conciencia venciblemente errónea no es expresión de la recta razón. No es lícito seguirla, pero tampoco se puede obrar contra ella, pues se haría aquí y ahora lo que se ve como malo. En este caso hay obligación de salir del error antes de obrar. 4. No es lícito obrar con conciencia dudosa. El que obra con una duda positiva (fundada en razones o sospechas serias) sobre si el acto es malo, se expone voluntariamente a obrar mal, y por ello debe resolver la duda antes de actuar.

36 Formación de la conciencia moralLa posibilidad de un error inculpable de conciencia no debe llevar a quitar importancia a la rectitud objetiva del comportamiento. La acción humana tiene con frecuencia repercusiones interpersonales y sociales, que serán negativas si la acción es moralmente negativa, aunque hubiese sido realizada con un error inculpable.

37 A través de las acciones morales se realiza la vida buena, y las acciones libre, por otra parte, siempre dejan una huella en el sujeto: los hábitos (virtudes o vicios). Por esto es importante formar la propia conciencia. Esta tarea requiere, en primer lugar un esfuerzo positivo de discernimiento, de reflexión, de estudio, para asegurarse que se conocen bien los aspectos morales de las actividades que se realizan.

38 La conciencia depende también de las disposiciones morales de la persona (virtudes y vicios); por eso, la práctica de las virtudes es necesaria para llegar a tener una conciencia bien formada. Entre las virtudes morales son particularmente importantes la humildad y la sinceridad para reconocer los propios errores y pedir consejo, la templanza porque ayuda a no confundir el placer con el bien y el dolor con el mal.

39 Conciencia deformada En buena parte se debe al descuido habitual de los medios para la formación moral, de modo que la persona queda indefensa antes las ideologías, el ambiente, las pasiones. 1. Conciencia laxa: quita gravedad a las acciones que realmente la tienen. 2. Conciencia cauterizada: la laxitud lleva, con el tiempo, a no advertir la gravedad de un determinado tipo de acciones. 3. Conciencia farisaica: da importancia a cosas externas y no le importa actuar mal en otras de gran importancia. 4. Conciencia escrupulosa: es la que sin motivos fundados teme siempre haber cometido alguna falta. Tiene un componente patológico.