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2 “La fe es un conocimiento para el cual es necesario despertar, es Dios reconociéndose a Sí mismo en nosotros” Jean-Yves Leloup
3 La ráfaga del viento arranca las hojas de las plantas.
4 Me entrego a una causa que es la esperanza.
5 Una añoranza. Honda, plena, fuerte, fértil.
6 Seis años, cuatro meses, nueve días.
7 A la noche le sigue el día. No hay tribulación sin consuelo.
8 El reencuentro.
9 El abrazo y la sonrisa, la celebración.
10 Un cariño, una palabra, una mirada.
11 La madre y la hija.
12 El tan esperado beso, después de la más larga y penosa espera.
13 “Esos hijos son mi luz, mi luna, mi estrella.”
14 “Por ellos encontré coraje para enfrentar la selva, para volver a verlos.”
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16 Las lágrimas. Hechos de barro y soplo, somos un manojo de sorprendentes emociones.
17 El amor de los hijos. El amor de los padres.
18 Ingrid Betancourt nació en navidad, en diciembre de 1961. Como todos los padres, su mamá y su papá desean para su hija recién nacida todo el bien del mundo.
19 “Que encuentres en la felicidad una constante compañera, hija amada. Sabe que si te lastimas, nosotros también estaremos heridos...”
20 toca a los padres conducir los pasos de los hijos por el mejor de los senderos. Ante el océano de posibilidades de la vida,
21 Ingrid tuvo en sus padres un vivo ejemplo de generosidad, de integridad y de amoroso servicio al prójimo necesitado.
22 La mamá de Ingrid, doña Yolanda Pulecio, siempre estuvo envuelta en causas sociales. Todavía en el año de 1958, creó el Albergue Infantil de Bogotá, institución destinada a acoger menores necesitados en situación de riesgo social.
23 Yolanda Pulecio, en 1958.
24 A lo largo de más de cinco décadas de existencia, aproximadamente 12,000 niños encontraron abrigo en la institución.
25 Hoy, al caminar por la capital colombiana, doña Yolanda no pocas veces se detiene ante algún ex-alumno de la institución, ya adulto, que la abraza y le agradece todo el cariño y cuidados recibidos, llamándola cariñosamente: “Máma Yolanda”.
26 Y, en el ejemplo de su querida madre, encontró Ingrid la lección del cuidado y de la compasión.
27 La mirada de la madre y la mirada de la hija. Misión, deber, destino. ¿Qué es lo que torna una vida plena?
28 La Caridad, la Compasión y la Justicia. Los movimientos del alma. La satisfacción proporcionada por la conciencia del deber cumplido, – la promoción de la dignidad humana.
29 “La vida, para ser bella, debe estar rodeada de verdad, de bondad, de libertad. Esas son las cosas por las cuales vale la pena morir.” Rubem Alves
30 El papá de Ingrid, Gabriel Betancourt, dedicó su vida a otra causa igualmente noble, – la promoción de la educación y de la cultura.
31 Actuó, inicialmente, como ministro de Educación en Colombia, siendo posteriormente designado Embajador colombiano en la UNESCO, lo que motivó el traslado de la familia hacia Francia, cuando Ingrid aún era pequeña.
32 La residencia de la familia era un lugar de encuentro para renombrados pensadores y artistas latinoamericanos, como Pablo Neruda, Fernando Botero y Gabriel García Márquez.
33 Dentro de los recuerdos de Ingrid de esa época figuran las tardes en que ella, adolescente, pasaba leyendo poesía al lado de Pablo Neruda.
34 Cierta vez, preguntaron al poeta cuál es la cosa más importante del mundo, a lo que él respondió: “Tratar de que el mundo sea digno para todas las vidas humanas, no sólo para algunas.”
35 Ingrid crece escuchando los consejos de su papá: “Fue gracias a Colombia que tú conociste Europa, frecuentaste las mejores escuelas y viviste un esplendor cultural que colombiano alguno difícilmente conocerá...”
36 “Todas esas posibilidades con que te beneficiaste hacen que hoy tengas una deuda con el país. No te olvides de eso.”
37 Y con tales palabras en mente, Ingrid se forma en Ciencias Sociales, por el Instituto de Estudios Políticos de París. E 1983, se casa con el diplomático francés Fabrice Delloye, con quien tuvo dos hijos, Mélanie, nacida en 1985, y Lorenzo, nacido en 1988.
38 A los 29 años de edad, después de conocer las ventajas de una vida confortable y privilegiada en la capital francesa, Ingrid Betancourt decide hacer lo inimaginable.
39 Se lanza en cuerpo y alma, dispuesta a contribuir de lleno, con todas sus fuerzas, en el rescate de su país de origen, Colombia.
40 Un país sumergido en un escenario violento, caracterizado por el poder de los narcotraficantes, la corrupción de autoridades, y el terrorismo paramilitar de extrema derecha.
41 Una joven mujer, con sus sueños y sus esperanzas. ¿Qué sería de nosotros si no soñáramos?...
42 En 1994, a los 33 años, es electa Diputada, con la mayor votación registrada en el país. Incansable militante, se torna una árdua promotora de la justicia social y de la educación, eligiéndose posteriormente Senadora, otra vez con la mayor votación jamás registrada para el cargo en el país.
43 Una vez que la causa que abraza, – el combate a la banda de políticos corruptos y el narcotráfico –, encara muchos intereses ocultos, no tarda en comenzar a recibir amenazas de muerte.
44 Tales amenazas, sin embargo, apenas refuerzan su convicción de la necesidad de sus esfuerzos y de la validez de la causa por la cual lucha. Ingrid mantiene su agenda, siendo el único cambio, en su rutina, el chaleco a prueba de balas, que empieza a usar constantemente.
45 Una joven mujer, com su fe y su coraje.
46 Coraje significa arriesgar lo conocido por lo desconocido, lo familiar por lo extraño, lo confortable por la peregrinación incómoda y árdua rumbo a otro destino.
47 No es posible saber si conseguirá hacer la travesía o no. Es una apuesta. Pero sólo los que apuestan saben lo que es la vida.
48 Es en 2002, a los 40 años de edad, que Ingrid Betancourt resuelve postularse candidata a la presidencia de Colombia.
49 23 de febrero de 2002 Foto tomada minutos antes de su secuestro.
50 En plena campaña presidencial, vistiendo una camiseta que lleva el slogan da su campaña – “Colombia Nueva”.
51 Durante el traslado hacia el pueblo de San Vicente, la emboscada, el secuestro, la violencia.
52 Ingrid es arrancada del vehículo, y llevada prisionera a un lugar desconocido. Una guerrilla tan sangrienta, como imprevisible. El cruel cautiverio en las densas selvas colombianas.
53 La fragilidad femenina delante del cruel encarcelamiento. Su fragilidad y su fuerza...
54 Un cautiverio localizado en medio de la densa vegetación, bajo varias camadas de sombras formadas por la copa de los árboles, tornando prácticamente imposible su localización por aeronaves que por ventura sobrevolasen el área.
55 Sombras sobre sombras, Haciendo que, a veces, los rehenes permanezcan varios días sin ver la luz del sol.
56 Apenas un mes después del secuestro, el papá de Ingrid, en medio de la desesperación, fallece a causa de problemas cardio respiratorios.
57 La familia lanza un llamado humanitario, para que Ingrid sea liberada, de modo que pueda participar del entierro de su padre. La petición es ignorada.
58 La dura rutina de los campamentos, las largas marchas mata adentro, todas las privaciones, humillaciones, torturas. Los constantes traslados, intentando dificultar posibles operaciones de localización y rescate.
59 En un video grabado como prueba de vida, Ingrid afirma: “Estoy bien, estoy viva. Sólo pido a Dios que me ayude a colocar un pie delante del otro para poder andar día tras día.”
60 En una entrevista concedida después de su liberación, Ingrid recuerda: “Nosotros (los secuestrados) llevábamos el dolor del mundo en todas sus dimensiones. En todas sus expresiones”.
61 “La selva es un lugar hostil. Todo duele en ella. La piel no es un espacio de protección, sino de dolor. Comer duele, ir al baño duele, bañarse duele, vivir duele, respirar duele. No ver el cielo duele. No ver a las personas que uno ama duele”.
62 “Los incesantes sonidos macabros de los animales, y, en la noche, el sonido de los compañeros que lloraban durmiendo y gritaban sus pesadillas”. “Un desierto de apego, de solidariedad, de afecto.”
63 “Como rehenes, pasábamos por una humilhación constante. Éramos víctimas de total arbitrariedad. Llegas a conocer lo peor que puede existir en el alma humana.”
64 “Lo que me permitió soportar tamaño sufrimiento fue el sentimiento de que Dios estaba a nuestro lado. Si no fuera por este sentimiento, difícilmente conseguiría soportar las penas impuestas en el cautiverio.”
65 Desciende la tarde. En el cielo, la tenue luz, casi invisible, es la primera señal de la luna.
66 Y por cinco veces, Ingrid intenta huir del cruel cautiverio. En una de esas ocasiones, pasa tres días perdida en la selva antes de ser recapturada.
67 Ella cuenta que durante los días que pasó perdida en la selva, era motivo de alivio y tranquilidad sentirse libre, a salvo de la mirada de los vigilantes, de los guardias, de las armas y de los grilletes. a pesar de todos los riesgos y de la incertidumbre a que estaba expuesta,
68 Añade que ya tarde, en la noche, buscaba un claro en medio de la densa vegetación, y al recostarse contemplaba, en libertad, la luna y las estrellas antes de dormir.
69 Y, en medio de lo desconocido, no sabía para qué lado ir, si encontraría algo con qué pudiera alimentarse, o si saldría viva de aquella situación. No obstante sabía que estaba libre y esto le bastaba.
70 “Durante los años de cautiverio, descubrí que la libertad es tan vital como el oxígeno. Ingrid Betancourt Ella es la principal llave para la dignidad humana.”
71 “Libertad, esa palabra que el sueño humano alimenta, Cecília Meireles que no hay nadie que explique y ninguno que no entienda...”
72 El alborear de un día más, recibido en la frágil libertad que la fuga concediera.
73 El incesante caminar, hasta el límite de sus fuerzas al caer la noche.
74 La serena belleza del horizonte sólo encuentra sentido cuando se está libre. La concavidad del cielo, y la interrogación de las estrellas.
75 Y después de cada captura, el castigo redoblado. La fragilidad de un cuerpo, delante de las garras del agresor. Las cadenas cada vez más pesadas, las privaciones y las humillaciones cada vez más severas.
76 No es raro que los carceleros ejecuten a los fugitivos que son capturados, para que sirva de lección y se desanime a los demás rehenes. Ingrid Betancourt, no obstante es considerada como una moneda de troca de alto valor, lo que hace que su vida sea conservada.
77 Pero, aunque le perdonen la vida, no le alivian los castigos, cada vez más severos después de cada tentativa de fuga.
78 En una ocasión, ella es amarrada por el cuello a un árbol. Por tres días fue forzada a permanecer de pie, bajo el yugo del cruel castigo, hasta que deciden disminuirle la pena.
79 En otra ocasión, Ingrid tiene las botas confiscadas.
80 Otra pena para los fugitivos capturados es atormentarlos durante el sueño con tarántulas y cobras. Recordándoles que la selva que los rodea está infestada de esos y otros peligros.
81 La fragilidad de una mujer y su fortaleza. Su fe y su calvario...
82 Cierta vez, determinaron que Ingrid debería reparar y coser los uniformes desgastados y rasgados. Además de la pila de viejos uniformes, también le entregaron material de costura.
83 Fue en esa ocasión que ella confeccionó, con hilos, botones y astillas de madera, el rosario que iría a acompañarla durante las duras penas del cautiverio.
84 Un símbolo de fe. Un símbolo de resistencia.
85 Un símbolo de fe. Un símbolo de resistencia.
86 “En la selva perdí la infancia de mis hijos... y gané a Dios, gané humildad y mucho amor por el mundo.”
87 Las tribulaciones pueden ser joyas para el alma, Una ocasión para la elevación del espíritu.
88 ¿Cuántas lágrimas no regaron el suelo del cautiverio en medio de la selva cerrada?
89 La ilimitada resignación necesaria cuando la fe es probada hasta el extremo.
90 En nuestro caminar por la vida terrena, hay momentos en que somos obligados a peregrinar por tierras candentes y áridas.
91 Hay momentos en que constatamos que, salvo nuestra fe y nuestra esperanza, todo lo demás nos fue robado, todo lo perdimos.
92 Y, es en ese instante que descubrimos, que aún poseemos todo...
93 Salva la Fe, el Amor y la Esperanza, todo lo demás perece.
94 Son los sueños de los hombres los que sostienen al mundo en su órbita.
95 ¿Que sería de nosotros, si no soñáramos?...
96 Un antiguo proverbio enseña: “Cuánto más intenso el invierno, más bella la primavera florece...”
97 Un antiguo proverbio enseña: “Cuánto más intenso el invierno, más bella la primavera florece...”
98 02 de jullio, 2008. El milagro del rescate.
99 02 de jullio, 2008. El milagro del rescate.
100 El tan esperado abrazo.
101 ¿Quién algún día sondeará lo que pasó en el corazón de esta madre y en el corazón de su hija?...
102
103 Hechos de barro y soplo, somos un manojo de sorprendentes emociones.
104 No hay tribulación sin consolación, decían los pueblos antiguos.
105 La supresión del tiempo en la expansión amorosa del espíritu. Hay momentos en que el Amor se derrama abundante, gratuito, hondo y fuerte.
106 En los días de cautiverio, la constante remembranza de los hijos – Mélanie y Lorenzo, de quien fuera apartada siendo aún pequeños.
107 Mélanie contaba, entonces, con dieciséis años de edad, y Lorenzo apenas trece.
108 El tiempo corre sin cesar. Transformando niños y adolescentes en jóvenes adultos.
109 Ausencias a ser llenadas.
110 Recuerdos e historias a ser compartidas...
111 Frente a la pregunta de si el día más feliz de su vida fue el de su liberación, Ingrid, sin titubear ni un segundo, responde que...
112 ¡No! Añadiendo que los días más felices de su vida fueron las fechas en que nacieron sus hijos.
113 Y al ser cuestionada sobre la carrera política interrumpida, ella responde que su experiencia político-partidista la hizo perder las esperanzas de que los cambios necesarios puedan surgir en la arena política.
114 Añade que abandona la política partidaria, mas no la Política. La Política con “p” mayúscula, que mueve, que activa, que impulsa, rumbo al Amor, la Justicia y la Solidaridad.
115 La Política del Amor. La Política de la Compasión. La Política de la Fraternidad.
116 Pocas semanas después de su liberación, Ingrid inicia una serie de visitas a presidentes y autoridades, con el objeto de agradecer el apoyo que concluyó con su emancipación,...
117 ...y, principalmente, de dirigir los movimientos para la urgente necesidad de buscar salidas para la difícil situación de muchos que todavía se encuentran secuestrados y que continúan cautivos en las selvas colombianas.
118 La incansable caminata – agendas, encuentros, reuniones. La utopía de otro mundo posible.
119 Brasil
120 Chile Bolivia
121 Ecuador Venezuela
122 España México
123 Argentina
124 Perú Colombia
125 Francia
126 Título de “Ciudadana de Honor”, conferido por la Prefectura de París.
127 “Ayer lloraba lágrimas de tristeza, hoy, lágrimas de alegría...”
128 En la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Nueva York, EUA
129 Trofeo “Pellegrino di Pace” (“Peregrino de la Paz”) Roma, Italia.
130 En la ceremonia privada de la conferencia: “La Civilización de la Paz: Diálogo entre Culturas y Religiones”, Ingrid se dirigió a los participantes:
131 “Es preciso creer en un mundo mejor, que el bien siempre vence al mal, y que en los próximos días habremos de ser testigos del inicio del tiempo del espíritu, tan esperado por nosotros.”
132 “Los valores de nuestra civilización deben cambiar, la sed de poder y la ganancia dando lugar al servicio y la donación.”
133 “El verdadero cambio debe comenzar en cada uno de nosotros. Y a partir de la suma de los cambios individuales es que podremos construir un mundo mejor.”
134 “Nosotros somos los constructores de un tiempo nuevo, aquellos que inauguran un tiempo nuevo del espíritu, un tiempo oportuno para que los sueños se tornen realidad.”
135 “Con la fe todo es posible.”
136 Evento promovido por la comisión organizadora del Premio Nobel de la Paz.
137 Al lado de Bono Vox, activista con trabajos humanitarios en África.
138 El emocionante reencuentro con el policía colombiano Pinchao, ex-compañero de cautiverio.
139 Después de ocho años en cautiverio, Pinchao consiguió huir, en 2007, del campamento donde era mantenido rehén; se dejó llevar durante una tempestad, hacia la libertad, por la corriente del río y, luego, dieciocho días de caminata por la selva.
140 Recordando los tiempos difíciles de cautiverio, y el apoyo recibido en tales horas, él afirma: “Ingrid fue mi luz, mi camino, mi guía en los momentos en que me encontraba en la oscuridad”.
141 Premio “Mujer del Año 2008” Viena, Austria
142 Encuentro “Como construir un mundo mejor”
143 Al lado de Luis Eladio Pérez, ex-congresista colombiano, que aborda en su libro, intitulado “Infierno Verde”, los siete años en que permaneció confinado en la cárcel de las Farc.
144 Durante el lanzamiento del libro de su ex- colega de cautiverio, Ingrid, con la voz embargada y llorando en algunos momentos, recordó a los rehenes que todavía permenecen prisioneros en la selva en espera del rescate:
145 “Soy muy feliz... mas mi corazón aún está preso en los árboles de la selva...”
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147 La importancia de los vínculos afectivos.
148 “Mi terapia es el amor de mi familia, con ellos vuelvo a ser feliz”,...
149 ...afirma Ingrid, rodeada de sus hijos, de su mamá, de su hermana Astrid y de su sobrino.
150 Una familia feliz es nada menos que el paraíso anticipado.
151 Entrega del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2008. Ciudad de Oviedo, España.
152 Un reconocimiento “de la dignidad y del coraje” de Ingrid delante del cautiverio.
153 Según el tribunal, ella personifica a todos aquellos en el mundo que están privados de la libertad debido a la “defensa de los derechos humanos y la lucha contra la violencia, la corrupción, y el narcotráfico”.
154 Ingrid, después de afirmar que no merece “semejante distinción”, acepta reciber el premio, con “inmensa emoción, mucho respeto y humildad” en nombre de sus antiguos colegas de cautiverio, vivos y muertos.
155 Dedica el premio a su “amada Patria, Colombia, sedienta de concordia y paz”. Y, agradeciendo a Dios, pide para que Él la guíe para “poder responder con altura y sabiduría las oportunidades que se abren para servir a los que sufren, y ser la voz de los que no pueden expresarse”.
156 “Me atrevo a recibir el premio en nombre de mis compañeros secuestrados, aquellos que están esperando por su libertad, y, con mucho amor, en nombre de mis compañeros que no volverán, aquellos que murieron en la selva”.
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158 Ceremonia de entrega de la medalla de la “Legión de la Honra”, la más alta condecoración de Francia.
159 El mundo, y las vueltas que da.
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161 La fragilidad y la fuerza, la fe y el coraje de una mujer. La fragilidad y la fuerza, la fe y el coraje de todas las mujeres.
162 La fragilidad y la fuerza, la fe y el coraje de una mujer. La fragilidad y la fuerza, la fe y el coraje de todas las mujeres. Tema musical: La Vie Continue (Andre Rieu) Formatação: [email protected]
163 Traducción del portugués: [email protected]
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