LA MALDICIÓN DEL CHACA DIBUJO Y GUIÓN: GUATÓGLOTA 2006.

1 LA MALDICIÓN DEL CHACA DIBUJO Y GUIÓN: GUATÓGLOTA 2006 ...
Author: Eusbio Calleja
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1 LA MALDICIÓN DEL CHACA DIBUJO Y GUIÓN: GUATÓGLOTA 2006

2 ¡… un miserable e insignificante ……………..bicharrac o del valle!. Y eso que le habían recomendado a Marisol que prohibiera a sus hijos jugar en los cercados de piedras. ¡Esos diablillos no respetaban nada!. ¿Les asombra mi reacción? ¿La consideran excesiva? También en mi infancia solía jugar entre los cercos, ¡pero, desde aquel maldito día, la sola visión de los pedregales me repugna!... ¡me da miedo! Para escapar de ellos, durante gran parte del año lo pasaba en mis otras propiedades, Coquimbo, Concepción… desgraciadamente la edad y los reveces de la fortuna me obligan a terminar mis días aquí en lo que queda de nuestro patrimonio familiar.

3 Es ridículo que yo, Fedor Repullo, poseedor de una considerable colección de artrópodos e infatigable recolector de estos; yo, que no dudé en enfrentarme a todos los peligros para aumentar mi colección, le tenga miedo a esos cercados de piedras. Es la triste verdad y todo se remonta a mi expedición al Paraguay… ¡Que expedición, la última! De un artículo aparecido en el “National Geographic Magazine” de Marzo de 1971, me enteré por Don Santiago Rojo, del descubrimiento de un rastro misterioso en el valle del río Confuso, Paraguay… ¡rastro que atribuyó a un artrópodo extinto en el periodo silúrico, hace 350 millones de años! No perdieron tiempo los escépticos, burlándose, hablando de engaño de puro montaje, no existían las pruebas… ¡Yo conocía a Don Santiago y era un perfecto caballero!, nunca pondría en duda su palabra y por eso, no dudé en partir alistándome a mi vez, a la captura de lo que debería ser la coronación de mi colección!... ¡Sería el primero en volver con los restos de un monstruo así!

4 ¡Tras vencer muchas dificultades, terminé los preparativos y nuestro equipo compuesto por porteadores y un guía guaraní, nos lanzamos al asalto del valle aún impenetrable del Chaco boreal! ¡Fue catastrófico!, ¡el calor, la humedad, las enfermedades y la maraña espesa diezmaron la expedición!--- entonces, se argumentaron sórdidas y absurdas supersticiones de la venganza de los “espíritus del Chaco” por nuestra intrusión… ¡los supervivientes se negaron a proseguir! ¡Sin preocuparme de las recomendaciones de esos cobardes, decidí continuar solo!. Varias intentonas infructuosas terminaron por fatigarme y desalentar mi ímpetu de vanidad, ¡pero resistí y finalmente mi tenacidad y valor encontraron su recompensa!

5 ¡Declinaba el día cuando encontré el rastro! ¡eran monumentales! ¡la “cosa” a que pertenecían debía ser enorme y terriblemente peligrosa!... aún así, sintiendo próxima la victoria reuní las últimas fuerzas y me lancé en su persecución ¡Por fin divisé su silueta en la lejanía! Pero, ¡ay!, mi alegría duró muy poco. Estaba cansado, débil y solo, comprendí la vanidad de mis esfuerzos; ¡esta persecución agotadora no podía seguir!. ¡Sin pensar en la distancia en que nos encontrábamos, apunté con mi rifle e hice fuego!, ¡un intenso placer me recorrió al ver vacilar a mi presa!

6 Llegué al lugar donde debía encontrar el cadáver del monstruo, un rastro viscoso que se alejaba me dio a entender que solo estaba herido. ¡Reconociendo el peligro, seguí el rastro que me llevó hasta unos gigantescos cercados de piedras y una entrada, un antro, su lugar de reposo! Emanaba del interior una extraña claridad. Avancé con precaución y el dedo sobre el gatillo de mi arma… ¡y entonces lo vi! Estaba impasible, vestido discretamente con mugrientos harapos!, ¡su rostro se asemejaba a una naranja, fruto habitual de esos parajes, arrugada por la edad del mundo!

7 Tras un momento de contemplación y duda, le pregunté dónde se había metido el artrópodo… ¡el viejo sonrió y me explicó por qué los cercados de piedras se convertirían en el escenario de mis pesadillas! Ciertos adeptos de estos misteriosos parajes tienen el poder de purificarse, proyectando fuera de ellos, EL CHACA, el conjunto de pensamientos negativos que se funden para formar un espíritu malvado, …¡y yo acababa de disparar contra una de aquellas criaturas! Mi disparo había impedido que aquel adepto pudiera disipar su “creación” y, aquella personalidad disociada de la suya, llevaría a partir de entonces, una existencia objetiva separada, y nadie podría impedir su venganza contra el causante de su vagabundeo …¡ es decir yo !

8 Entonces, ante mis ojos incrédulos, tuvo lugar un hecho increíble; el viejo adepto se desplomó. ¡Comprendí que me había convertido en un asesino! ¡Enloquecido de horror, huí de aquel pedregal maldito, malpaís!. No sé como conseguí regresar a la civilización. Fui recogido y atendido por unos campesinos, y después me repatriaron a Chile donde, mi buena alimentación, me permitió volver a disfrutar rápidamente de la vida y, sobre todo, olvidar aquel ¡horrible episodio! No obstante, aunque mi espíritu racionalista niega la realidad de las amenazas del viejo adepto, a veces no puedo evitar preguntarme si decía la verdad, y si esa …“cosa” sigue buscándome para vengarse, y … disculpen, llaman a la puerta. Marisol me trae la correspondencia…

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