La novedad de la misericordia en Dios en los Padres de la Iglesia Semana Teológico Pastoral Arquidiócesis de Santiago Julio de 2016 Centro de Extensión.

1 La novedad de la misericordia en Dios en los Padres de ...
Author: Juan Carlos Nieto Sevilla
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1 La novedad de la misericordia en Dios en los Padres de la Iglesia Semana Teológico Pastoral Arquidiócesis de Santiago Julio de 2016 Centro de Extensión Pontificia Universidad Católica de Chile

2 La novedad de la misericordia en Dios en los Padres de la Iglesia 1. ¿Cómo acoger la novedad del Evangelio de la misericordia sin rechazar al Dios de la Ley, revelado por el AT? 2. ¿Cómo hablar del Dios misericordioso, revelado por Jesús, ante la cultura griega que afirmaba la impasibilidad de Dios?

3 1. Novedad de misericordia frente a la Ley La comunidad cristiana del siglo II debió enfrentar una severa crisis que la llevará a clarificar su propia identidad doctrinal. Por una parte, el ingreso masivo de creyentes provenientes del paganismo, que no se sentían ligados a la Ley de Moisés, y por otra, la falta de aprecio por la novedad del Evangelio en las comunidades judeocristianas, favoreció una cierta aversión a la Ley y, por lo tanto, al Dios de la Ley. La máxima expresión de esta actitud la alcanzó, en el año 144, Marción del Ponto, el cual transformó en «antítesis» la «tensión» entre el AT y el NT. Para él, la misericordia, manifestada en Jesús, es irreconciliable con la justicia, expresada por el Dios de la Ley de Moisés.

4 1. Novedad de misericordia frente a la Ley La objeción de Marción: La misericordia es incompatible con la justicia Marción se atormentaba acerca del problema del mal: ¿de dónde viene el mal? Y en el AT encontró al Creador que pronunciaba: «Yo soy el que crea el mal» (Is 45,7). Supuso que el Dios de la Ley era el autor del mal, y encontrando en Cristo una disposición de pura misericordia, como diversa a la del Creador, dedujo una divinidad nueva y extranjera. A uno de los Dioses, lo destruyó insultándolo como malo; al otro, al que debía inventar, se lo creó, mostrándolo como bueno (Tertuliano, Contra Marción, I,2). La separación de la Ley y el Evangelio es la tarea propia de Marción. Y sus discípulos son instruidos en esta herejía con las «Antítesis», es decir las oposiciones de afirmaciones contrarias, que intentan mostrar la discordia del Evangelio con la Ley, es decir, entre la misericordia y la justicia (Tertuliano, Contra Marción, I,19,4).

5 1. Novedad de misericordia frente a la Ley La objeción de Marción: La misericordia es incompatible con la justicia «Yo soy el Señor tu Dios, Dios celoso que castiga los pecados de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian y que practica la misericordia en miles con los que me aman y observan mis mandamientos» (Ex 20,5- 6). ¿A quién no turba esta palabra? Si pecó el padre, reciben el pecado el hijo, la tercera y la cuarta generación. Algunos acusan al Dios de la Ley. Otros, los literalistas, no acusan a Dios, pero suponen que sus pecados los pagan sus hijos. Los de Marción, que no aceptan que Dios pueda ser a la vez bueno y justo, dicen que uno es el Dios justo, el de la Ley es justo, pero otro es el Dios misericordioso. Por su parte, el que pertenece a la Iglesia, no comprende materialmente lo dicho, como el literalista; ni se inventa otro Dios, como el marcionita, sino que ruega para que le sea revelado cómo es misericordioso el Dios que castiga los pecados de los padres en los hijos (Orígenes, Sobre el Éxodo, XX,5-6).

6 1. Novedad de misericordia frente a la Ley A. La objeción de Marción: La misericordia es incompatible con la justicia «Yo soy el Señor tu Dios, Dios celoso que castiga los pecados de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian y que practica la misericordia en miles con los que me aman y observan mis mandamientos» (Ex 20,5- 6). Cuatro grupos: 1. Los gnósticos: acusan al Dios de la Ley. 2. Los literalistas: creen acerca de Dios cosas inaceptables. 3. Los marcionitas: la misericordia es incompatible con la justicia. 4. Los de la Iglesia: ruegan para que les sea revelado cómo es misericordioso el Dios que castiga.

7 1. Novedad de misericordia frente a la Ley B. La solución de los Padres: Dios ejerce su misericordia como padre, pedagogo y médico ¿Acaso son placenteros los tratamientos del médico?, pregunta Sócrates. No lo son –responde–, pero benefician al hombre (Platón, Gorgias, 478b). Y si un médico y un cocinero fueran sometidos a juicio ante un tribunal de hombres insensatos, el cocinero sería alabado y el médico condenado (Platón, Gorgias, 463-465). ¿Quién no conoce la diferencia que hay entre los cocineros y los médicos? Los médicos preparan con todo esmero sólo cosas saludables, aun cuando resulten desagradables; los cocineros, por el contrario, sólo preparan cosas agradables, sin preocuparse si son provechosas (Filón, Sobre José, 62-63).

8 1. Novedad de misericordia frente a la Ley B. La solución de los Padres: Dios ejerce su misericordia como padre, pedagogo y médico Dios es Padre y Señor. Padre por la clemencia, Señor por la disciplina; Padre por la bondad, Señor por la severidad; Padre para ser amado y Señor para ser temido; debe ser amado porque prefiere la misericordia al castigo y debe ser temido porque no quiere el pecado (Tertuliano, Contra Marción, II,13,5). Considera a un maestro, a un padre, o a un médico. Si un médico después, de haber visto las heridas gangrenadas, dijera ¿qué tengo yo que ver?, sabrías que es cruel. Pero si corta y cauteriza, se mostraría misericordioso, puesto que salva al hombre. También, de modo semejante, si el maestro es indulgente con el niño y no le exige disciplina, en realidad lo aborrece. En cambio, si le exige, lo que parece crueldad, en realidad es misericordia (Jerónimo, Homilías sobre los Salmos, 140,5).

9 1. Novedad de misericordia frente a la Ley B. La solución de los Padres: Dios ejerce su misericordia como padre, pedagogo y médico Diez personas, que tienen diez clases de enfermedades, van a un médico. El médico no cura a todos del mismo modo, sino que a uno, lo sana con un emplasto, a otro con un medicamento y a otro le aplica el cauterio; a uno le da un remedio amargo y a otro uno dulce. Así también la Palabra de Dios se expresa de acuerdo con las cualidades de los hombres y no esparce indistintamente los misterios de su sabiduría (Orígenes, Homilías sobre Ezequiel, III,8). El médico que se compadece ante el corte y la cauterización que son necesarios, y que se apiada de los que requieren los más grandes tormentos y dolores, en realidad, aplica una terapia insuficiente (Orígenes, Sobre Ezequiel, 7).

10 1. Novedad de misericordia frente a la Ley B. La solución de los Padres: Dios ejerce su misericordia como padre, pedagogo y médico Luego, el que es abandonado es abandonado de acuerdo al discernimiento divino. Dios tiene paciencia con algunos pecadores no sin razón, sino porque, dada la inmortalidad del alma y el tiempo infinito, les será provechoso no ser ayudados rápidamente, sino ser conducidos a la salvación más lentamente, después de haber soportado muchos males. Por ello, en algunos casos, el Dios eterno, que conoce lo secreto, que ve todo antes de que suceda, en su bondad, pospone para ellos una asistencia demasiado rápida y, por así decirlo, los asiste al no asistirlos, porque esto los beneficia (Orígenes, Sobre los principios, III,1,13.17). Entre todas las cosas, lo que mejor sirve a Dios es la misericordia, porque ninguna otra cosa es tan propia de Dios, a quien preceden la misericordia y la vedad, y a quien la misericordia debe preceder antes que el juicio (Gregorio Nacianceno, Discursos, XIV,5,4).

11 1. Novedad de misericordia frente a la Ley C. El buen Samaritano El Señor narra que el hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó, herido por los salteadores y dejado medio muerto en el camino, fue descuidado por el sacerdote y mirado con indiferencia por el levita, en cambio el samaritano, un despreciado y segregado, tuvo misericordia de él. El samaritano no pasó por casualidad, sino preparado con todo lo que necesitaba el herido: vino, aceite, vendas, jumento y dinero (Clemente, Quis dives salvetur?, 28,3) Jesús en persona es el que, sobre las heridas del alma, derrama el vino, la sangre de la viña de David, y aplicó el aceite, la piedad de las entrañas del Padre, que proporcionó de modo abundante (Clemente, Quis dives salvetur?, 28,3)

12 1. Novedad de misericordia frente a la Ley C. El buen Samaritano Orígenes distingue la situación de quienes bajaron de Jerusalén a Jericó por distintos motivos: 1. El herido descendió porque quiso: cayó por propia causa. 2. El Samaritano, el Salvador, descendió para sanar a los heridos. Para que sepas que, según la providencia de Dios, el Samaritano descendió para sanar al herido, ten en cuenta que consigo tenía vendas, aceite y vino. Yo creo que el Samaritano llevaba esto, no por este único moribundo, sino también por los otros que, por varios motivos, habían sido heridos y necesitaban vendas, aceite y vino (Orígenes, Homilías sobre Lucas, XXXIV,6). “Y vendó sus heridas con aceite y vino”. Este médico tiene infinidad de remedios, mediante los cuales ejerce su misericordia. El medicamento es su Palabra, es decir, el aceite y el vino. La Palabra actúa como aceite cuando suaviza perdonando, y actúa como vino cuando anuncia el juicio (Ambrosio, Sobre Lucas, XXXIV,6).

13 1. Novedad de misericordia + Tomar en serio la Escritura y la razón + Unidad misericordia, justicia y bondad + La misericordia busca el beneficio del otro: el beneficio auténtico, verdadero, duradero. + La misericordia es multiforme: emplastos, remedios amargos, tratamientos severos, remedios dulces. + Exige discernimiento: ¿qué severidad beneficia?, ¿qué la bondad beneficia? + La misericordia tiene modos y tiempos + La misericordia es proactiva: lleva vendas, aceite y vino para sanar.

14 1. Novedad de misericordia frente a la Ley D. El ejemplo de Agustín Los obispos Aurelio, Agustín, Florencio y Segundo 1. Ustedes corrigieron con oportunidad a nuestro hermano Leporio, a causa de su error. Al salir de la Galia, saludablemente turbado, vino hasta nosotros y le recibimos para que se corrigiese y sanase. Ustedes obedecieron al Apóstol Pablo al corregir a los revoltosos, y nosotros obedecimos a Pablo al consolar a los afligidos y recibir a los débiles. Leporio fue sorprendido en un grave delito, como es el mantener algunas opiniones falsas acerca del Hijo de Dios, que en el principio era la Palabra. […] Con la ayuda de Dios le hemos instruido con espíritu de mansedumbre, sobre todo teniendo en cuenta que Pablo al ver esto añadió: no sea que mirando por ti mismo también tú seas tentado, para que nadie se goce de haber llegado a un tal progreso espiritual, que se imagine que no puede caer. Además, añadió: que unos llevemos las cargas de los otros, pues así cumpliremos la ley de Cristo. El que piensa que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo, hermanos.

15 1. Novedad de misericordia frente a la Ley D. El ejemplo de Agustín 2. Quizá no hubiésemos podido lograr su conversión si ustedes no hubieseis condenado antes su error. El mismo Señor y Médico nuestro, que dijo: Yo castigaré y yo sanaré. Utilizando sus ministros, golpeó, por medio de ustedes, al orgulloso y sanó, por medio de nosotros, al arrepentido. El mismo administrador y provisor de su casa destruyó por ustedes lo mal edificado y edificó por nosotros lo que debía construirse. El mismo diligente agricultor erradicó por ustedes lo estéril y plantó por nosotros lo fecundo. Demos gloria, no a nosotros, sino a su misericordia, pues en sus manos están nuestras personas y nuestras palabras. Y así como en Leporio nosotros alabamos el servicio de ustedes, así ustedes deben alegrarse por el nuestro. Reciban, pues, con corazón paterno y fraterno al que se ha corregido por nuestra misericordia, como nosotros le acogimos tras la corrección recibida de tu severidad. Nosotros y ustedes hemos tenido papeles distintos, pero una misma caridad hizo ambas cosas necesarias para la salvación del hermano. Un solo Dios lo hizo, pues Dios es caridad.

16 1. Novedad de misericordia frente a la Ley D. El ejemplo de Agustín 3. Tras la oportuna amonestación no tuvo dificultad en comprender que Dios se había hecho hombre, pues La Palabra se hizo hombre y la Palabra era Dios. El Apóstol le enseñó que la encarnación no significó para ella perder lo que era, sino asumir lo que no era: que al vaciarse no perdió la forma de Dios, sino que recibió la de siervo. […] Llevado por la piedad, vio que la divinidad no podía sufrir cambio, pero fue un incauto al suponer que el hijo del hombre podía separase del Hijo de Dios, de modo que fueran dos personas distintas. No dudamos de que tú recibirás con gozo su enmienda y la darás a conocer a aquellos a quienes escandalizó. Los que con él vinieron se corrigieron y sanaron, como lo declaran de modo expreso con sus firmas, que fueron estampadas en nuestra presencia. Sólo queda que con tu respuesta, te dignes alegrarnos con tu alegría por la salvación del hermano. Les deseamos, queridísimos hermanos, que gocen de salud en el Señor y que se acuerden de nosotros.

17 1. Novedad de misericordia Balance: +La misericordia se sostiene en la solidaridad eclesial + La misericordia se sostiene en la conciencia de la propia miseria

18 La novedad de la misericordia en Dios en los Padres de la Iglesia 1. ¿Cómo acoger la novedad del Evangelio de la misericordia sin rechazar al Dios de la Ley, revelado por el AT? 2. ¿Cómo hablar del Dios misericordioso, revelado por Jesús, ante la cultura griega que afirmaba la impasibilidad de Dios?