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3 LA NUTRIAEL KELP EL ERIZO
4 El kelp es la planta marina de mayor crecimiento registrado ya que crece un promedio de 50 centímetros diarios y su gran frondosidad se mezcla y entrecruza formando bosques que llegan desde profundidades marinas hasta la superficie.
5 Los erizos depredan el kelp al punto de hacerlo desaparecer por completo, cosa que no conseguían hacer gracias a las nutrias marinas que se alimentan de gran cantidad de erizos regulando su número.
6 Estos tres seres convivían en una equilibrada armonía hasta mediados del siglo XIX donde los hombres comenzaron a cazar las nutrias marinas por el valor de su piel.
7 A principios del siglo XX, las nutrias se encontraban al borde de la extinción. Los erizos, librados de su natural depredador se multiplicaron diezmando los bosques de kelp hasta casi hacerlos desaparecer.
8 Entonces la naturaleza volvió a autorregularse dándole una nueva oportunidad a este fantástico ecosistema.
9 Al disminuir los bosques de kelp, los erizos comenzaron a morir por la falta de alimento. Y al reducirse los erizos, los bosques de kelp volvieron a multiplicarse otra vez.
10 Las nutrias, ahora protegidas, no lograban aumentar su cantidad después de la matanza, y lo que era una trilogía se convirtió en dos seres vivos regulándose mutuamente: al crecer el kelp volvían los erizos y al casi desaparecer el kelp los erizos morían en gran número y el fantástico ecosistema en el que viven muchos otros animales lograba subsistir.
11 Y el hombre volvió a aparecer en escena. A mediados del siglo XX la zona comenzó a ser seriamente contaminada por la presencia de los seres humanos concentrados en las ciudades costeras. Muchos animales fueron víctimas de esta contaminación y los erizos, carroñeros al fin, se alimentaban de ellos. Este exceso de alimento volvió a beneficiar a los erizos que aumentaron su número en forma progresiva y alarmante.
12 La gran cantidad de erizos no tardó mucho en depredar masivamente los bosques de kelp, pero aún cuando el kelp desaparecía, la contaminación impedía que los erizos murieran de hambre masivamente.
13 Los "amigos de los animales" decidieron convencer a los buzos deportivos de bajar a los fondos marinos armados con martillos para destrozar a los erizos, seguros de que esta medida ayudaría a su regulación definitiva. Obviamente no resultó así.
14 La destrucción causada por los buzos aumentó la catástrofe sufrida por la contaminación y no logró detener el avance de los erizos.
15 El hombre tratando de arreglar lo que descompuso suele ser el principio del desastre ya que solemos creer que, como seres pensantes, podremos encontrar la solución y promover el equilibrio.
16 Cuando la verdadera solución es que el hombre deje de hacer lo malo que hace, en este caso, regular la contaminación que provoca para luego sentarse a ver cómo la naturaleza nos da una nueva lección de equilibrio.
17 Definitivamente Dios es sabio. Él es el creador de todo y lo ha hecho todo de tal manera que él hombre no puede cambiar su curso.
18 Así como la naturaleza nos enseña como ella misma se regenera... Dios es el único que nos puede trasformar.
19 He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Isaías 43:19
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