Las Relaciones lo cambian todo

1 Las Relaciones lo cambian todoSerie anual 2014 ...
Author: Guadalupe Mena
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1 Las Relaciones lo cambian todoSerie anual 2014

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3 La experiencia de la Cuerda floja¿Cómo seguir a Dios y circular por el mundo secular al mismo tiempo? Esta es uno de los desafíos más importantes que experimentan los cristianos y es el punto central de los primeros seis capítulos del libro de Daniel. Existen dos opciones extremas: Relacionarme mínimamente con la sociedad. No soy del mundo y me exilio para conservar la pureza. La fe es algo privado, personal, soy un cristiano dentro del armario. Seamos prácticos, hay que estar ahí y estas son las reglas del juego. Soy un cristiano dual. Jekyll & Hide Sin embargo, la Biblia enseña otra alternativa. Hasta Jesús tuvo que tomar partido en este debate en el momento en que se hizo ser humano. Os propongo que lo que Daniel vivió y lo que Jesús enseñó podría llamarse: Identificación sin confusión

4 Daniel – la historia Daniel cuenta la historia de cuatro jóvenes de familia noble que son llevados prisioneros a Babilonia, cuando el reino de Judá cae en manos de Nabucodonosor. La situación no puede ser más crítica. Judá se ha convertido en una perversión de lo que debía ser. En lugar de ser el vehículo que Dios utiliza para alcanzar las naciones se ha convertido en un descrédito de Dios que hay que eliminar. Babilonia ha arrasado completamente Jerusalén. Dios aparece como un Dios vencido, con el templo destruido, con los utensilios para el culto robados y llevados como trofeo al templo de los dioses vencedores. Muchos judíos han muerto en el asedio a manos de un poder tremendamente violento. Babilonia no sólo ha vencido a los judíos, sino que se ha encargado de hacer gestos para que se sientan humillados.

5 Daniel – la historia Entendiendo el significado de la historiaEntendamos el conflicto que significa para Daniel ser educado en la Universidad de Babilonia, servir a un poder que representa lo que Babilonia y Nab representan. Pero a la vez, Babilonia es una tentación. Babilonia quiere asimilarte, puede darte todo lo que pudieras llegar a desear. Conocimiento, riqueza, poder, influencia, todas cosas muy difíciles de manejar para un joven.

6 Daniel – Desafío y oportunidadLo que Daniel sí aceptó. Los riesgos de ser asimilado por ese entorno eran tremendos. Daniel tuvo que estudiar cosas odiosas para un joven judío, astrología, interpretación de entrañas, magia, adivinación, etc. Cosas tan contrarias como las que tienen que estudiar muchos de nuestros jóvenes en las universidades de occidente. Daniel y sus compañeros tuvieron que aceptar cambios en sus nombres. Mientras antes contenían los sufijos –el y –ías que hablaban de Yahvé, ahora tenían nombres relacionados con los dioses de Babilonia. Curiosamente fue Dios el que les dijo que buscaran el bien de la ciudad en la que estaban. Jer. 29: 4 – 7. Dios les ordenaba buscar el bien de Babilonia, con toda la carga espiritual, con la carga emocional, …

7 Daniel – Desafío y OportunidadLo que Daniel no aceptó No aceptó contaminarse (1: 8). El símbolo de esa contaminación fue la dieta del rey. El papel de la dieta en el contexto de Israel. No era principalmente una ley sanitaria, sino una ley de santidad, una barrera contra la contaminación. Más que nada era un recordatorio/símbolo de la santidad, de la separación de propósito, de moral, de fidelidades. Un recordatorio de que Dios era fiel y poderoso para guardarle en aquel entorno. Un recordatorio de no contaminarse con el estilo de vida de Babilonia. Otro aspecto no desdeñable es que rechazar el lujo de la corte, le hizo mucho más independiente para tomar decisiones en el futuro.

8 Nuestro desafío Uno de los mayores desafíos para los cristianos hoy es vernos engullidos por la cultura del consumo. La cultura del consumo, aunque no se ve como una religión, tiene muchos aspectos de un sistema de creencias. El consumismo, va un paso más allá del materialismo, nos dice que la plenitud y la felicidad no se hallan en aquello que somos o en aquello que tenemos, sino en adquirir nuevas cosas. El riesgo de la cultura del consumo es que no se detiene en nuestras posesiones, sino que se extiende a toda nuestra existencia: consumismo de las ideas, consumismo de las relaciones, consumismo de la religión, etc. “Compro, luego existo” o “Tengo mis marcas, luego existo”. Lo que adquiero es lo que me da identidad y me conecta con otros.

9 Nuestro desafío La mentalidad consumista es lo más contrario a las relaciones a largo plazo. Nos sugiere que la capacidad de elegir es la verdadera libertad. Nos dice que cuando las cosas, las personas, etc. dejan de satisfacernos tenemos la libertad de tirarlas y elegir otras nuevas. Nos lleva a la inestabilidad, al cambio constante. Por supuesto, eso exige que abandonemos conceptos como el compromiso, el sacrificio por otros, la entrega,… Todo porque está centrado en mí, yo soy lo más importante. Los demás son sólo útiles mientras satisfacen mi necesidad. Cuando no, lo cambio por algo mejor, algo que me llene. Encierra una mentalidad auto-destructiva. Nunca estamos satisfechos con lo que tenemos, lo mejor siempre es lo que el mercado te ofrece y contiene la promesa de darte lo que te falta y que nunca llega.

10 Nuestra oportunidad Hemos sido llamados, como Daniel, a influenciar y a cambiar el mundo a nuestro alrededor. A no someternos a los ídolos que destruyen a la gente y a la sociedad. Para cambiarlo todo, debemos cambiar primero nosotros, de la cultura del consumo a la cultura de las relaciones. Las relaciones en perspectiva bíblica lo cambian todo. La respuesta de Dios, el cambio de cultura, el cambio interior, viene en un pasaje conocido: Mateo 22: Este pasaje contiene la respuesta a la pregunta más importante de la vida. Si tuviéramos que dar una respuesta a la pregunta: ¿Cuál es la clave de una vida que vale la pena?. La respuesta sería la de Jesús en El Gran Mandamiento..

11 Nuestra oportunidad Sé que es difícil de creer, en la era de la publicidad, que la respuesta a esta pregunta exista. Todo el mundo nos lo prometió todo y nos engañó y no nos dio nada y hemos llegado a la conclusión de que no hay respuesta. Pero la respuesta existe. Esto es lo significaba la pregunta sobre el mandamiento más importante. Y no era fácil de responder. Los rabinos identificaron 613 mandamientos en la ley. Es más difícil que buscar una aguja en un pajar. Por lo menos la aguja es distinta que la paja, pero los mandamientos reflejan por igual la voluntad de Dios. La respuesta del maestro pudo parecerles simplista y poco original. Dos veces al día ellos recitaban ese versículo. Deut. 6: 5. El shemà Israel.

12 Nuestra oportunidad La respuesta de Jesús es totalmente contracultural: A una cultura que quiere llevar a Dios a los márgenes, le dice “Pon a Dios en el centro” A una cultura obsesionada con los derechos de la trinidad del yo, mi, conmigo, le dice: “Enfócate en los otros”. A una cultura que sufre una epidemia de soledad, depresión y aislamiento le dice: “Enfócate en la comunidad”. A una cultura obsesionada con adquirir objetos le dice: “Enfócate en construir relaciones de calidad y duraderas”. Se trata de cambiar el centro y cambiar el foco.

13 Nuestra oportunidad Podríamos cambiar el mundo.El foco y el centro para la vida que vale la pena es Dios y el otro. Al principio puede sonar como poco concreto, como una cuestión de buenas intenciones. Sin embargo, nuestro llamamiento es a bajar al terreno de la realidad. El amor romántico puede comenzar con un paseo por el parque, pero se concreta en quien va a buscar los niños a la escuela esta tarde. El amor es más que beber los vientos por el amado, tiene que ver con tomar decisiones que tienen en cuenta al amado y que le dan la prioridad, precisamente porque es amado. ¿Qué pasaría si comenzáramos a pensar las consecuencias de cada decisión que tomamos en la vida en términos de relaciones? Podríamos cambiar el mundo.

14 ¿Estás dispuesto a cambiar el mundo?