LECTURA PREPARACION MEDITACION ORACIONCONTEMPLACIONACCION1 2 3 4 5.

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Author: José Olivera Morales
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2 LECTURA PREPARACION MEDITACION ORACIONCONTEMPLACIONACCION1 2 3 4 5

3 1° PREPARACIÓN INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

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5 Ven, Espíritu Santo, ilumina nuestra mente, nuestro corazón y nuestra voluntad, para que podamos comprender, aceptar y vivir la Palabra de Dios. Llena con tu santo poder a todos los que nos acercamos a escuchar la Palabra, para que sepamos orarla y vivirla y, guiados por ella, nos encontremos con Jesucristo vivo para gloria del Padre.

6 Que nos dejemos empapar por la Palabra de Dios para hacer más fecunda nuestra vida en relación con los demás y que nuestra vida produzca frutos de amor y de justicia. Amén.

7 2°LECTURA ¿ QUÉ DICE el texto?

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9 Jb. 38,8-11: «Aquí se romperá la arrogancia de tus olas»

10 Job pugna, discute con Dios sobre el sentido del sufrimiento. El primer discurso divino (Jb. 38,1-40,5) es una confesión de fe en forma de cuestiones (sobre los misterios de la creación). Con imágenes míticas se habla de la creación del peligroso mar: Dios habla desde la tormenta, un signo de la cercanía del Dios viviente; el origen del mar es descrito como un fenómeno de nacimiento: las nubes son como los pañales de un bebé.

11 Dios habla a Job de e medio de la tormenta, según la forma clásica de las manifestaciones divinas, o «teofanías» (cfr. Ex. 19, 16-20; 1Re. 19, 11-12; Sal. 50(49), 3). En Jb. 38 Dios se manbifiesta como Señor absoluto del universo, porque es su creador y lo dirige con sabiduría. El fragmento tomado para esta primera lectura trata solamente del mar. El tema del mar es tema pesado para los semitas (cfr. Jb. 7, 12; Ap. 21, 1c).

12 El Señor, creador del cielo y de la tierra, aplasta el poderío misterioso del mar, al que impone leyes y fronteras (cfr. Gn. 1, 9s; Pr. 22, 29). Dios es el Todopoderoso, pero se digna dirigir la palabra a su siervo Job y litiga con él (cfr. Jb. 38, 1-3). En el Nuevo Testamento se humaniza aún más: no habla ya desde la tormenta, sino en Jesucristo que domina el Mar y todos los elementos (cfr. Mc. 4, 39-40; Mt. 14, 25- 33).

13 Sal. 107 (106) «Den gracias al Señor, porque es eterna su misericordia»

14 Este salmo está organizado así: 1. Invitación hímnica (vv. 1-3) 2. Los extraviados en el desierto (vv. 4-9) 3. Liberación de los cautivos (vv. 10-16) 4. Ayuda a los enfermos (vv. 17-22) 5. Ayuda a los Marineros (vv. 23-32) 6. Conclusión hímnica (vv. 33-43) Los protagonistas de este salmo son los que han sido salvados del destierro y participan ahora, como grupo especial, en una fiesta de acción de gracias.

15 En este canto se describen cuatro situaciones típicas, que ponen de manifiesto una especial providencia de Dios: - la vuelta del exilio, presentada como un nuevo Éxodo; - la liberación de los cautivos; - la ayuda divina a los que sufren - y a los navegantes en peligro. El autor compone cuatro cuadros paralelos que repiten cuatro maneras similares y complementarias de males por parte de los exiliados.

16 Así se puede comulgar cuatro veces, según aspectos diversos, con los sentimientos y emociones de los cautivos liberados y actualizar a través de los siglos, aquella experiencia de despojo. El alma queda empapada en un recuerdo vivo. La parte final del salmo tiene un carácter hímnico sapiencial, y su tema central es el poder de Dios, que transforma el orden de los acontecimientos en beneficio de sus fieles.

17 2Co. 5, 14 - 17: «El amor de Cristo nos apremia»

18 Cristo «es» (en su actual significado salvífico para nosotros) el crucificado-resucitado. Pues Él, como segundo Adán y en sentido cultual, re- presenta a toda la humanidad y en lugar de toda ella pasa por una muerte que la «justifica» (la redime): «El que por mí se ha entregado...» (Gá 2,20); «Cristo ha muerto... por nosotros» (Ro. 5,6). Y porque Dios en su definitiva actuación salvífica nos ha hecho creaturas nuevas en Cristo: «lo viejo ha pasado, ha llegado lo nuevo» (cfr. Gá. 6,15), nos otorga, por consiguiente, también la nueva vida.

19 Desde Cristo e incorporados, pues, a Cristo, el desarrollo de nuestra vida (cfr. Ro. 6,4) tiene que ser, eticamente hablando, impregnado por Cristo. Por tanto, antes que cantar las glorias de Dios y dedicarnos a una vida tranquila, la misión del que lleva con razón el nombre de Cristo («cristiano/a») consiste en tomar parte activa en la obra de reconciliación universal, la cual supone tanto denunciar el pecado y la injusticia, como tratar de superarlos individual y colectivamente por medio del amor y el esfuerzo.

20 San Pablo lo hace todo por amor a Cristo y a sus fieles: «Porque el amor a Cristo nos apremia». Al morir Cristo por todos (definitiva muestra de amor), todos hemos muerto místicamente con Él en el Bautismo. Además, Él ha adquirido nuestras vidas, que ya no nos pertenecen. Sepultados con Cristo por el Bautismo, con Él hemos resucitado a una vida nueva para Dios y para Cristo (Ro. 6, 3-13; 14, 7s; Gá. 2, 20).

21 La creatura nueva tiene una forma propia de juzgar, según el Espíritu, no según la carne, como juzga la creatura vieja, como Pablo juzgó en otro tiempo a Cristo. Todo es nuevo en el cristiano: -Dios que creó el universo por el Verbo (cfr. Jn. 1,3), -restaura su obra con una nueva creación en Cristo, que abarca el universo (cfr. Col. 1, 15-20), -pero se centra en el «hombre nuevo» (cfr. Gá. 6, 15; Ef. 2, 15), -creado en el Bautismo para una «vida nueva» (Ro. 6, 4) -en justicia y santidad (cfr. Ef. 2, 10; 4, 24; Col. 3, 10).

22 Mc. 4, 35-41 : «¿Por qué están con tanto miedo? ¿Cómo no tienen fe?» EVANGELIO DE JESUCRISTO SEGÚN SAN MARCOS R/. Gloria a Ti, Señor.

23 35 Este día, al atardecer, les dice: «Pasemos a la otra orilla» 36 Despiden a la gente y lo llevan en la barca, como estaba; e iban otras barcas con él. 37 En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca. 38 Él estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?»

24 39 Él, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar: «¡Calla, enmudece!» El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza. 40 Y les dijo: «¿Por qué están con tanto miedo? ¿Cómo no tienen fe?» 41 Ellos se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: «Pues ¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?». Palabra del Señor R/ Gloria a Ti, Señor

25 Re-leamos LA PALABRA para interiorizarla «Yo he abierto puertas que estaban cerradas, y he destrozado los cerrojos de hierro, y el hierro se ha vuelto rojo y líquido delante de mí, y nada me ha sido cerrado porque yo era la puerta de todas las cosas. Yo he ido hacia todos los prisioneros para liberarlos» (Apócrifo judeo-cristiano, aplicado a Cristo Resucitado)

26 A- El contexto a) Contexto remoto: Mc. 1 - 5 Si se toma el evangelio de Marcos, el evangelio del catecúmeno, como el proceso que lleva al discípulo a descubrir en Jesús al Cristo (Mc. 8, 29) y finalmente al Hijo de Dios (Mc. 15, 39), el texto de «la tempestad calmada» se sitúa en la 2ª. parte de ese proceso. Reconstruyamos el proceso:

27 1) Mc. 1,1 - 3,19: -Jesús, una vez identificado por Juan Bautista como el Mesías, el Cordero de Dios (Mc. 1,1-15), -se presenta y anuncia la llegada del Reino y empieza a realizar su misión llamando a cuatro discípulos (Mc. 1, 16-20). -Con ellos entra en Cafarnaún y allí pasa su primer día típico de ministerio, la «jornada de Cafarnaún» (Mc. 1,21-39). -Luego, a través de una serie de acciones de Jesús y de controversias, se nos va diciendo quién es El y culmina con el llamamiento de los 12 «para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar» (Mc. 1, 40 a 3, 19).

28 2) Mc. 3,20 - 5,43: A ésos que ha llamado empieza a formarlos: -primero quién no es Jesús (Mc. 3, 20-34), -luego enseñándoles el Reino a través de las parábolas (Mc. 4, 1-34) -y, finalmente, invitándolos a un viaje en el que van a suceder cuatro hechos: 1 la tempestad calmada (Mc. 4, 35-41), 2 la curación del endemoniado (Mc. 5, 1-20), 3 la curación de una mujer enferma (Mc. 5,25-34) 4 y finalmente la resurrección de una niña (Mc. 5, 21- 24.35-43).

29 El discípulo es testigo de qué hace Jesús y aprende que seguirlo es correr con él la misma aventura. Ser discípulo es: - encontrar crisis y tempestades,... pero Jesús está en la barca y vence la tempestad. -encontrar el mal (demonio) en su forma más deshumanizante y dramática (endemoniado de Gerasa)... y Jesús derrota el mal. -Luego encontrar la enfermedad que amenaza la vida,... pero la fe en Jesús vence. -Finalmente encuentra la muerte... y Jesús resucita a la niña.

30 Ese es el recorrido que Jesús invita a hacer al discípulo. Ya formado el discípulo, Jesús lo envía a hacer lo que él hizo: anunciar el reino y hacer signos de salvación... Continúa el evangelio hasta llegar a la muerte y la resurrección de Cristo que el discípulo debe compartir como acto final de la vida.

31 b) El contexto próximo: Mc. 4 - 5 => Marcos apenas ha narrado tres parábolas que revelan el misterio del Reino presente en la enseñanza que proclama Jesús sobre las cosas de la vida (Mc. 4,1-34). => Después de la emseñanza en parábolas, Marcos va a presentar la revelación del misterio del Reino de Dios presente en el poder que ejercita Jesús a favor de sus discípulos, a favor de la gente, y sobre todo, a favor de los Marginados y excluidos.

32 Marcos presenta esta revelación de esta manera:: -Comienza presentando a Jesús que vence al Mar, símbolo del caos. (Mc. 4,35-41). -Enseguida muestra a Jesús que vence y arroja al demonio: ¡En Jesús obra un poder creador! (Mc. 5,1-20). -Al final describe largamente el modo como Jesús vence la impureza y la muerte: ¡En Él obra un poder de vida! (Mc. 5,21-43). ¡En Jesús hay un poder que libera, purifica y comunica la vida a los que a Él se acercan!

33 Marcos escribe para las comunidades perseguidas de los años setenta, que se sienten como en una canoa perdida en el Mar de la vida, sin mucha esperanza de poder llegar al puerto deseado de la paz. Jesús parece estar durmiendo en la barca de ellos, porque ningún poder divino aparece para salvarlos de la persecución. En vista de la desesperada situación, Marcos recoge varios episodios que revelan el poder con que Jesús está presente en las comunidades.

34 ¡Es el Jesús vencedor! No tienen motivo de temer. Esta es la motivación de la narración de la tempestad calmada. B- Organización del relato: vv. 35-36: Punto de partida vv. 37-38: Tempestad en el Mar y angustia de los apóstoles vv. 39-40: Reacción de Jesús v. 41: Ignorancia de los discípulos sobre Jesús.

35 C - Comentario del texto vv. 35-36: El punto de partida: «Vamos para el otro lado». Fue un día pesado, de mucho trabajo. Terminado el discurso de las parábolas (Mc. 4,1-34), Jesús dice: «¡Pasemos a la otra orilla!» Lo llevan en la barca, como estaba, la barca de donde había hecho el discurso de las parábolas.

36 De tan cansado que estaba, Jesús se pone a dormir sobre un cabezal. Este es el cuadro inicial que Marcos nos pinta = un cuadro bonito, y bien humano. vv. 37-38: La situación desesperada: «¿No te importa que perezcamos?» El lago de Galilea está rodeado de montañas. A veces, por entre las hendiduras de las rocas, el viento cae encima del lago y provoca repentinas tempestades.

37 Viento fuerte, mar agitado, ¡barca llena de agua! Los discípulos eran pescadores experimentados. Si piensan que se van a hundir, entonces la situación es ¡realmente peligrosa! Jesús ni siquiera se despierta, sigue durmiendo. Este sueño profundo no es sólo señal de un gran cansancio. Es también expresión de confianza tranquila que tiene en Dios.

38 El contraste entre la actitud de Jesús y los discípulos ¡es grande! vv. 39-40: La reacción de Jesús: «¿Cómo no tienen fe?» Jesús se despierta, no por causa de las olas, sino por causa del grito desesperado de los discípulos. Primero, se dirige al mar y dice: «¡Calla, enmudece!» Y luego el mar se aplaca.

39 Enseguida se dirige a los discípulos y dice: «¿Por qué están con tanto miedo? ¿Cómo no tienen fe». El episodio de la tempestad calmada evoca el éxodo, cuando la gente, sin miedo, pasaba en medio de las aguas del mar (Ex 14,22). Evoca al profeta Isaías que decía a la gente: «¡Si atraviesas las aguas, yo estaré contigo!» (Is. 43,2) Jesús rehace el éxodo y realiza la profecía anunciada por el Salmo 107(106),25-30.

40 vv. 41: El no saber de los discípulos: «¿Quién es éste hombre?» Jesús aplaca el mar y dice: «¿Cómo es que no tienen fe?» Los discípulos no saben qué responder y se preguntan: «¿Quién es éste que hasta el mar y el viento le obedecen?»

41 ¡Jesús parece un extraño para ellos! A pesar de haber estado tanto tiempo con él, no saben bien quién es. «¿Quién es este hombre?» Con esta pregunta en la cabeza, las comunidades siguen la lectura del evangelio... Y hasta hoy, es ésta la misma pregunta que nos lleva a continuar la lectura de los Evangelios. Es el deseo de conocer siempre y mejor el significado de Jesús para nuestra vida.

42 ¿Quién es Jesús? Marcos comienza su evangelio diciendo: «Inicio de la Buena Nueva de Jesucristo, Hijo de Dios» (Mc. 1,1). Al final, en la hora de la muerte, un soldado pagano declara: «Verdaderamente, ¡este hombre era Hijo de Dios!» (Mc. 15,39) Al comienzo y al final del Evangelio, Jesús es llamado Hijo de Dios.

43 Entre el comienzo y el fin, aparecen muchos otros nombres de Jesús. He aquí la lista: -Mesías o Cristo (Mc 1,1; 8,29; 14,61; 15,32); -Señor (Mc 1,3; 5,19; 11,3); -Hijo amado (Mc 1,11; 9,7); -Santo de Dios (Mc 1,24); -Nazareno (Mc 1,24; 10,47; 14,67; 16,6); -Hijo del Hombre (Mc 2,10.28; 8,31.38; 9,9.12.31; 10,33.45; 13,26; 14,21.21.41.62); -Novio (Mc 2,19); -Hijo de Dios (Mc 3,11);

44 - Hijo del Dios altísimo (Mc 5,7); - Carpintero (Mc 6,3); - Hijo de María (Mc 6,3); - Profeta (Mc 6,4.15; 8,28); - Maestro (frecuente); - Hijo de David (Mc 10,47.48; 12,35-37); - Bendito (Mc 11,9); Hijo (Mc 13,32); - Pastor (Mc 14,27); - Hijo del Dios bendito (Mc. 14, 61); - Rey de los judíos (Mc 15,2.9.18.26); - Rey de Israel (Mc 15,32).

45 3°MEDITACIÓN ¿ QUÉ NOS DICE el texto?

46 Jesús es más grande que sus títulos y nombres: Cada nombre, título o atributo es un intento por expresar lo que Jesús significaba para las personas. Pero un nombre, por bello que sea, no consigue desvelar jamás el misterio de una persona, y mucho menos la persona de Jesús. Además, algunos de estos nombres, incluso los más importantes y tradicionales son contestados y puestos en duda por el mismo Jesús.

47 Así pues, en la medida en que avanzamos hacia delante en el evangelio, Marcos nos obliga a repasar nuestras ideas y a preguntarnos, cada vez de nuevo: «En definitiva ¿quién es Jesús, para nosotros»? Cuanto más se avanza en la lectura de Marcos, tanto más se quiebran los títulos y los criterios. Jesús no cabe en ninguno de estos nombres, en ningún esquema, en ningún título.

48 Poco a poco el lector, la lectora se rinde y desiste de querer enmarcar a Jesús en un concepto conocido o en una idea hecha de antemano, y lo acepta así como se presenta. El amor seduce, la cabeza, ¡no!

49 En medio de la tempestad Hay días en los que la vida se parece a una pequeña barca perdida entre las olas de un mar agitado. Todo es obscuro alrededor, hay tempestad, Dios no aparece, Jesús está ausente, nadie está cerca para ayudarnos, animarnos. ¡Entran ganas de dejar que se pierda todo!

50 Durante la lectura de la historia de la tempestad calmada, imaginémonos que estamos sobre la barca junto a Jesús y los discípulos. Intentemos vivir con ellos todo lo que está aconteciendo y de poner atención a la conducta de Jesús y a la reacción discípulos.

51 Dos lecciones El milagro salvador por el que se acalla el Mar embravecido (cfr.. Mt. 8,18.23-27; Lc. 8,22-25) contiene una doble afirmación: a) en primer lugar, se manifiesta el Señor que salva; su poder victorioso es desplegado en función de la defensa de los suyos: «¿Qué clase de hombre es éste que hasta el viento y el Mar le obedecen?»

52 b) En segundo lugar, los amedrentados discípulos son un modelo de duda y necedad, puesto que -a causa de los agobios externos y las hostilidades internas- su fe es puesta a prueba. La cobardía de llegar a tener miedo incluso «junto a Jesús» es pura falta de fe. De ahí que el mensaje del Evangelio sea una exhortación a la confianza, porque el Señor está en la barca con sus amigos.

53 La comunión con Jesucristo es lo único que capacita al hombre para superar todo miedo. No olvidemos que Jesús no reprende a los discípulos porque éstos teman al temporal, sino porque su fe en Dios a través del Mesías está todavía «en pañales». Ayuda a los Marineros Dado que los israelitas no eran pueblo Marinero, los comentaristas sospechan un origen fenicio próximo o remoto, de este fragmento.

54 Con todo hay que contar con israelitas de experiencia Marina. Isaías nos habla de Jerusalén como «ciudad destrozada por la tempesta» (Is 54,11). Y el libro del Eclesiástico nos dibuja la vida de los Marineros llena de peligros (Sir 43,24).

55 «Lo que es indudable es que el poeta o su informador ha conocido por experiencia sensaciones o impresiones de una tormenta Marina. Es el material que el autor utiliza con singular acierto: el oleaje que se encrespa, el subir y bajar alterno y vertiginoso de la nave, el Mareo, la pérdida de equilibrio, la inutilidad de la destreza Marinera... también es notable cómo describe el cesar de la borrasca. Dios trasforma el ventarrón en brisa, y el oleaje enmudece; después Dios, como si fuera el timonel, guía la nave al puerto» (J. Alonso Schókel).

56 Dios apacigua la tormenta La enseñanza es clara: sin Dios el Mar da miedo. Con Dios no sólo cesa el miedo sino que se convierte en una experiencia gratificante: la suave brisa y la experiencia contemplativa son elementos que nos hablan de disfrute y de placer. En este mundo en que vivimos hay demasiadas puertas de bronce, demasiados cerrojos. Hay mucha gente encarcelada.

57 Unos están en las cárceles fabricadas por los hombres pagando una condena. Otros llevan la cárcel consigo. Son esclavos de sus vicios, sus pasiones, su egoísmo. Esas son las tormentas que nos ahogan y nos hacen zozobrar.

58 El Señor rompe todos los cerrojos, destruye las mazmorras, aniquila las cárceles. Nos hace personas libres, pero libres de verdad. El Señor, apaciguando la tormenta, nos da la libertad: -para poder realizarnos como personas; -para poder orientar nuestros pasos hacia el bien; -para buscarlo a Él de una manera gozosa y espontánea. -Nos hace libres para gozar de la libertad.

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60 4°ORACIÓN ¿ QUÉ LE DECIMOS NOSOTROS a DIOS ?

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62 Señor, que apaciguaste la tormenta, siempre nos admira tu exquisito proceder. Nunca te conformas con mínimos. Siempre buscas el exceso, el derroche, la propina. No te limitas a erradicar nuestro mal. Quieres hacernos positivamente el bien. Una fuerte tormenta siempre impresiona, impone, da miedo.

63 El evitar la tormenta ya es mucho. Pero tú no te conformas con eso. Nos envías la suave brisa como una presencia envolvente que refresca y acaricia. Danos la gracia de poder vivir siempre en la suave brisa de tu Espíritu. Amén. Amén.

64 ¿ QUÉ NOS PIDE HACER la PALABRA? 5°CONTEMPLACIÓN - ACCIÓN - ACCIÓN

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66 ¿Qué debemos hacer? * Mirar el fondo de nuestro corazón. Reconocer cuantas cosas necesitan ser curadas y ponernos delante del Señor con la misma humildad y la misma confianza que Él esperaba de sus discípulos en el mar: ¿ Es que no tien en fe?... Y esperar del Señor que su misericordia nos salve de la tempestad...

67 * Trabajar para que nuestro corazón tenga los mismos sentimientos de Jesús y, fijándonos en su comportamiento como ejemplo, hagamos nosotros lo mismo, es decir, confiemos incondicionalmente en Dios Padre y no dudemos de que Él nos cuidará en la travesía hasta «la otra orilla». Nuestro compromiso hoy La fe es algo más que creer unas verdades; es confianza en la persona de Cristo, que no puede fallarnos y que va con nosotros en la misma barca.

68 Esta fe no es para quedarse en la orilla, en la tranquilidad, sino fe para navegar «hacia la otra orilla» (cfr. la «Iglesia en salida» de que tanto nos está hablando el Papa Francisco (cfr. Papa FRANCISCO, EG, 20-24). Sólo donde no hay miedo y se está dispuesto a vivir en libertad («para eso Cristo los ha liberado») florece la fe que vence al mundo. Y con la fe, la esperanza y la caridad.

69 La fe supera todos los prejuicios y abre al ser humano al encuentro de una verdad insospechada. La esperanza supera todos los sistemas y todo cuanto puede producir cualquier sistema, supera todas las expectativas razonables. La caridad supera todos los egoísmos y todas las barreras de incomunicación entre los hombres, ni siquiera se detiene ante los enemigos. Así es la fe, en lugar del miedo.

70 Relación con la Eucaristía En la Eucaristía que vamos a celebrar el Señor se hace presente para entrar en nuestra barca y hacer con nosotros la travesía, para acompañarnos y protegernos cuando la tempestad amenace con hundirnos, pero si confiamos en Él y aceptaos recibirlo en el sacramento del viático, del camino, es decir, de la travesía en medio de la tempestad, es decir, de las dificultades que, a cada paso, encontramos y encontraremos en el camino.

71 En la Eucaristía Él es alimento de viático para la endeblez humana. Para orar y vivir la Palabra : «Cuando tu corazón caiga levántalo, humillándote profundamente ante Dios con reconocimiento de tu miseria, sin Maravillarte de haber caído, pues no tiene nada de admirable que la enfermedad sea enferma, la debilidad débil, y la miseria mezquina. Sin embargo, detesta con todas tus fuerzas la ofensa que has hecho a Dios, y con valor y confianza en su misericordia, prosigue el camino de la virtud que habías abandonado» (San Francisco de Sales).

72 Algunas preguntas para meditar durante la semana 1. Las aguas del mar de la vida, ¿te han amenazado alguna vez? ¿Qué te salvó? 2. ¿Cuál era el mar agitado en el tiempo de Jesús? 3. ¿Cuál era el mar agitado en la época en que Marcos escribió el evangelio? 4. ¿Cuál es, hoy, el mar agitado para nosotros?

73 Santa María, Madre de Dios, enséñanos a confiar incondicionalmente en Jesús.

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75 P. Carlos Pabón Cárdenas, CJM.