1 Los dos banquetes
2 Cierto día, un sabio visitó el infierno.
3 Allí, vio a mucha gente sentada en tornoa una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, cada cual más apetitoso y exquisito.
4 Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado.
5 Tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca.
6 Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo.
7 Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares.
8 En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados.
9 cada cual se preocupaba de alimentar Y es que, allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente.
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