1 LOS RETOS PSICO-EDUCATIVOS FRENTE A LA VIOLENCIA ESCOLAR¿De dónde proviene en realidad la violencia escolar? Un modelo de la convivencia Guillermo Levine
2 PREMISAS Contacto consigo mismo Respeto por los demás Cuidado por el ambiente Preocupación e interés por las normas, la autoridad y las convenciones sociales Sin estos elementos, el camino hacia el futuro está en efecto minado, pues la desconfianza y la impunidad neutra-lizan los incentivos para cooperar, propician la corrupción, estimulan la ilegalidad y prácticamente garantizan la continuación del círculo perverso de desprecio hacia la convivencia so-cial regulada que forma la base de la vida civilizada.
3 UN MODELO DE LA CONVIVENCIALa cuestión requiere varias dimensiones de análisis. Las dos más importantes son: 1) Individual - existencial: desde los niños y adolescentes, basada en el concepto de “monólogo interior”. 2) Perspectiva social: la existencia de los demás (los que son como yo pero no son yo). Para ambas se propone como idea-guía y meta a alcanzar la noción de convivencia.
4 UN MODELO DE LA CONVIVENCIADel concepto ampliado de convivencia surgen en forma natural los elementos que nos conciernen: Convivencia con uno mismo Convivencia con los demás Convivencia con el entorno
5 LOS MODOS DEL SER En el principio vivíamos en el paraíso del ser-en-sí pues nada nos separaba del mundo. A los pocos años, sin embargo, lo perdimos cuando dejamos de ser el mundo para convertirnos en sujetos conscientes de estar en el mundo, separados de él por el conocimiento indirecto creado por la mente mediante el lenguaje (indirecto porque sólo es referencial y está hecho de percepciones y palabras). Mediante el lenguaje, y a través del constante monólogo interno —el pensamiento—, elaboramos descripciones del mundo (que nos incluyen) y nos reconocemos como indi-viduos separados y sin una posición garantizada en el futuro porque, justamente, éste se define como el reino de todas las posibilidades simultáneas, de las cuales tan sólo seré una. Éste es el ser-para-sí.
6 EL DESCUBRIMIENTO DE “EL OTRO”Como el ser-para-sí que en realidad soy, estoy condenado a siempre ser “el otro” para los demás, así como los demás lo son para mí. Pero a la vez que estoy separado del mundo, de los demás y de la conciencia de mí (pues asimismo es una des-cripción hecha con palabras), también soy yo mismo, en términos inicialmente físicos —mi cuerpo—, además de serlo en otros sentidos. Mi comunicación con mi cuerpo no es a través de palabras sino de acciones y presencias, y bien podría ya comenzar a considerarlo y a hacerme cargo de él en forma constante y amorosa.
7 UN MODELO DE LA IDENTIDAD PERSONALCon el paso de los años, y a través del lenguaje, creo múltiples y metafóricas “capas” de descripciones que configuran mi identidad personal y la forma en la que me presento ante los otros. La primera de esas capas —el ego— es de una importancia fundamental, y tiene como función protegerme ante las incle-mencias del principio de la realidad, que me hace saber que aunque yo me sienta como el centro del mundo en realidad (al menos para los demás) no lo soy.
8 DOS CONCEPTOS CENTRALESEl karma Las conductas egocéntricas
9 EL CONCEPTO DEL KARMA En la vida no hay recompensas ni castigos: hay consecuencias.Los mecanismos mentales con los cuales me construyo a mí mismo tienen la capacidad de transmutar las palabras (es decir, los pensa-mientos) en emociones, sensaciones, deseos… y más palabras, y la mayoría de las veces todo eso termina convertido en acciones ejercidas por mí sobre mi cuerpo y sobre el mundo exterior. Las acciones y las palabras que produje y apliqué a las otras personas y a mi entorno causan efectos que muchas veces “regresan” a mí, pues no son sino las consecuencias directas o indirectas de mi actuar kármico en el mundo. Debo aprender eso.
10 LAS CONDUCTAS EGOCÉNTRICASNada de lo anterior está basado en volunta-rismos ni depende de consejos ni de conceptos míticos como la “autoestima” o la “fuerza de voluntad”. Si no se actúa sobre los mecanismos de funcio-namiento de la personalidad, los esfuerzos pro-ducirán pocos resultados. El contacto y la comunicación interior son la clave para comprender y luego desactivar las conductas egocéntricas.
11 LAS VENTAJAS DEL SUFRIMIENTOSin conocerlos, tanto el agresor como el agredido utili-zan los mismos mecanismos egocéntricos de opera-ción: el objetivo es tener y mantener la atención cons-tante del mundo y de los demás sobre mi ego, sólo que con signo opuesto, en modo activo o pasivo. Sí, en efecto puedo ganar algo con el sufrimiento y la tristeza, aunque me lastimen y me hagan infeliz. Esto parece contradictorio pero no lo es: ser víctima tam-bién tiene sus (perversas) ventajas. El individuo es rehén de un ego desatado que en todo momento solicita atención y busca —¡y encuentra!— los medios para lograrlo, agrediendo o soportando.
12 EL MANEJO DE MIS ACTUACIONESA partir de estos mecanismos será entonces posi-ble proponer un conjunto de actividades dirigidas a atender la necesidad de asumir la convivencia con uno mismo y aprender a manejarla mediante prác-ticas y herramientas adecuadas para los niños en edad escolar, incluida la meditación. Así podrán florecer las habilidades de cultura y comportamiento social que serán imprescindibles durante el resto de la vida de cada individuo.
13 UN CAMINO DE SOLUCIÓN Bajo este modelo, existen diversas gamas de sufrimiento existencial (tanto activo como pasivo) producido por los pensamientos egocéntricos incontrolados o encubiertos. Todo está permeado por una débil e inadecuada comu-nicación con las personas cercanas, cuyo común denomi-nador bien podría caracterizarse como falta de contacto con uno mismo. La idea de convertirse en aliado de sí mismo es real, práctica y operativa, pues tiene sustento tanto en con-sideraciones filosóficas como en observaciones cotidia-nas acerca del funcionamiento de los mecanismos mentales.
14 ¿Cómo podrían aplicarse estas consideracionesEL ACOSO ESCOLAR ¿Cómo podrían aplicarse estas consideraciones al ámbito escolar? Lograr que el maestro comprenda el modelo y los mecanismos de actuación egocéntricos, en la teoría y en su propia persona. Definir un método para explicarlo a los niños. Desarrollar prácticas cotidianas de entrena-miento, comprensión y convivencia en los tres niveles enunciados.
15 LA VIOLENCIA Y EL ACOSO ESCOLAR SÍ TIENEN REMEDIOSi logramos comprender sus causas profundas y no sólo atacamos sus efectos. Si atendemos el problema desde su origen y con conocimiento de sus mecanismos. Si aprendemos cómo y enseñamos a los niños a ser aliados de sí mismos. Los cambios reales sólo se producen “desde adentro”.
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