1 “Madres informáticas” Miguel-A.
2 Les quiero contar mi historia:
3 No pude soportar que mis amigas se intercambiaran sus direcciones de e-mail, como antaño lo hacían con las recetas de cocina.
4 Así que, finalmente... ¡¡¡me compré la computadora!!! Cambié el interlock por la internet. El chapar por el chatear.
5 La hernia de disco, por el disco rígido. El tic nervioso, por el doble clic. La medibacha, por la multimedia.
6 En lugar de engordar... me maximizo. Vivo pendiente de los e-mails: que recibo y que reenvío.
7 Padezco una dependencia compulsiva del ordenador. Pero, al menos, mejoré la relación con mis nueras y con mis hijos.
8 Con ellos me comunico a través de los mails, Y ya no corro el riesgo, de despertarlos con mis llamadas inoportunas.
9 No oigo más respuestas desganadas, apuradas o agrias.
10 No me entero si, al leer el mail, mi nuera dice: “¡¡Qué divina es tu mamá, nos mandó un mail, ya se lo estoy contestando!!".
11 O dice: “¡¡otra vez, tu vieja hinchando “los web”!!”. Contéstale tú, ¡¡que para eso es tu madre!!".
12 Y si no me responden pronto, no me corto ni las venas ni preocupo como antes. No se me cae la moral … Sólo pienso …
13 … que … ¡¡¡se les cayó el sistema...!!!.